Amigos…


La amistad es un valor, pero sobre todo, es un activo del alma que vale la pena proteger y fomentar. Ayer fue reunión familiar, sanguínea y no sanguínea, apoyando en todo lo que pudimos esos momentos difíciles y sobre todo, buceando, dentro de lo malo, en la alegría del vivir. Porque de eso se trata, de vivir, y a ser posible, de hacerlo de la mejor forma posible. Por la noche, largo paseo con los amigos de Barcelona, recordando viejos tiempos y soñando sobre el futuro. Carlos, Eddy, José y Mireia acabamos cenando en cualquier sitio y riendo hasta altas horas de la noche. Llegué a casa y lo hice feliz. A pesar de los años, seguimos ahí, los de siempre, los que siempre estuvieron en lo bueno y en lo malo. Y mi segunda madre pareció feliz de vernos y se alegró por la visita. Un amigo se reconoce cuando a su madre también la llamas mamá. Pues así se teje la amistad, compartiendo las cosas que uno cree importantes.
(Foto: Con José y Carlos mientras discutíamos sobre cosas de la vida y el universo. Cornellà, Enero de 2009.

CANCER…


Hace unos meses le diagnosticaron a la madre de un amigo, que para mí es como una segunda madre, un cáncer de mama. La verdad es que ante este tipo de cosas uno nunca sabe como reaccionar. En Navidad subí una semana antes a Barcelona para pasar un par de tardes con estos amigos e intentar apoyarlos con mi presencia. Ahora, después de la operación y el comienzo de la terrible quimioterapia, el desánimo se ha instalado en la familia y ante la impotencia, sólo se me ocurre estar cerca de ellos. Así que me marcho a Barcelona donde estaré unos días… Como amigo, no se me ocurre qué otra cosa se puede hacer…

El Loco de los Asientos


Ayer y hoy estuve con el Loco de los Asientos… De Loco a Loco se entiende el mundo de forma diferente. Uno se endiosa en la debilidad de saberse ante un mito, y procede, humilde, al silencio y el respeto que produce su sola presencia. Ese silencio es importante porque el aprendiz está condenado a callar y con ello madurar la osadía que algún día procederá a imitar cualquier obra, o a lo sumo, crear la suya propia. El Loco de los Asientos ha sido generoso al abrir su mundo al Mundo, y todos deberíamos sentirnos orgullosos de poder gozar del mismo. No desperdiciéis la oportunidad de sentiros acogidos en una comunidad de almas que aspiran a saberse humildes y escurridizamente silenciosos…

Pd.- Agradezco a Mercedes la charla que tuvimos ayer hasta las tantas de la madrugada en la que me invitó a comprender muchas cosas y sobre todo, a humanizar ese respeto y admiración mutuo.

(Foto: Finca Los Carrizos vista desde el plano profano o Los Asientos, vista desde el otro lado).

AMIGO BOB


Ciertamente, el tiempo pasa inexorable para todos. También las oportunidades, los encuentros, las experiencias. Hacía años que no recibía noticias de mi amigo Bob. Era más que un amigo en aquella época de estudiantes desmadrados en la que compartíamos pisos, mujeres y batallas para hacer que la juventud que llevábamos dentro no se malgastara en cosas que no valieran realmente la pena. El fue testigo directo de nuestro primer proyecto editorial cuando tan solo contábamos veintipocos años. Fue una revista universitaria de relativo éxito que luego quisimos ampliar a un mercado más amplio y, como no podía ser de otra manera, fracasó en el intento. Pero de aquel fracaso quedó la espinita que luego se transformó en lo que ahora es Séneca. Así que, amigo Bob, ya lo ves, no hay mal que por bien no venga… También recibí varios y simpáticos bautizos por su parte: Muelles, Charli, Jordi, Cartones… y alguno más que ya no recuerdo… ¡disfrutaba tanto con esos apodos! En fin Bob, has conseguido sacarme al palacio de la nostalgia de aquella Linares de estudiantes de los años noventa y te estoy muy agradecido… Espero que los encuentros con hombres notables sigan por esas extrañas sendas que sólo Dios conoce…

Comíamos pepinos en la yerba…


Hace unas semanas hablaba con una amiga que entre lágrimas me confesaba que había desperdiciado parte de su vida por centrar su existencia en cosas importantes desde un punto de vista profesional, dejando en la cuneta su vida personal. Cosas sencillas como ir a dar un paseo, ir al cine, tener una familia, una compañía… Esa conversación me tocó de lleno porque su éxito profesional había chocado frontalmente con su fracaso personal. Le di las gracias por sus palabras porque me sentía de forma parecida en esos momentos y podía entender a la perfección de lo que hablaba. Había centrado mi vida últimamente tanto en lo profesional que, a cambio, estaba creciendo un deterioro terrible en mi vida personal. Le prometí a mi amiga que intentaría remediar ese tremendo desequilibrio. Prueba de ello ha sido este extraordinario y sensacional fin de semana. Vino una amiga de Madrid a visitarme y nos fuimos, a su vez, a visitar a su hermano en un hermoso lugar de Sevilla. Allí, en una pequeña pero acogedora casa de campo, nos apalancamos en la chimenea y nos dedicamos, durante dos días enteros a hablar, dormir y comer. Cosas sencillas, alejadas del alocado mundo de la empresa, la política o la cultura, donde podía hablar de cosas banales sin importar nada el resto del universo. Lo más emocionante fue cuando comíamos a las tantas de la tarde, disfrutando del sol sevillano y bebiendo un buen gazpacho andaluz. Sin duda, para una persona que viaja como costumbre a países exóticos y tiene encuentros con hombres y mujeres notables y se rodea de experiencias extrañas, el beber gazpacho con unos amigos ha sido una de las experiencias más extraordinarias y hermosas que he vivido en los últimos meses. Y es que a veces, en las cosas sencillas de la vida, se reencuentra uno con la esencia del todo… Sí habéis visto la película de Leolo y recordáis aquella parte en la que decía eso de «comíamos pepinos en la yerba«, seguramente entenderéis esto que os digo…
(Foto: Comida vegetariana en Mairena del Arcor, noviembre de 2008)

El Loco de la Colina con el Loco de la Montaña…


Fue la semana pasada cuando conocí al loco y fui partícipe de una entrevista que efectuaron a un amigo, también loco, en el programa de Quintero. Llegamos a Sevilla desde Madrid y aterrizamos en el Teatro de Quintero, en el centro de la ciudad. Allí nos sentamos tres majaretas, a saber: El Loco de los Asientos, el Loco de la Colina y el Loco de la Montaña. La locura, como saben, es un bien preciado en un mundo de cuerdos, en un mundo donde la consonancia armónica con la norma y lo común son la base de la existencia. Penetrar en la oscura dimensión de lo anormal puede ser arriesgado, pero sin duda, y ante todo, resulta necesario. Porque solo desde esa dimensión esquizoide se puede divisar un mundo nuevo, un mundo mejor, un mundo alternativo a los tipos de interés, a las cuentas de resultados y al llegar a fin de mes. Allí, más allá de la Oscuridad Brillante, existe un punto de unión entre almas libres que penetran en el significado profundo de la vida, teñido, sin duda, de mucho humor y reservas de fantasía y optimismo. Quintero, un loco cómplice que encontramos en la sala común, nos inyecto una dosis de morfina alegre para seguir adelante. Quedo desde aquí agradecido…
(Foto: Jesús Quintero y Javier León en el teatro de máscaras, noviembre de 2008).

Mario Conde


El amigo Mario ha abierto un blog muy interesante el cual recomiendo en este enlace:

Allí encontraréis, en la sección espiritualidad, algunas cartas que le enviaba a la cárcel, medio por el cual nos conocimos y llegamos hasta la locura de montar la Editorial Séneca y la Editorial Nous y otros proyectos que tenemos entre manos y alma.
En fin, Mario es una persona muy interante, en lo humano y en lo divino, en lo material y en lo espiritual. Merece la pena leerlo, conocerlo y abordarlo.
(Foto: Luis Valls. Javier León y Mario Conde en Los Carrizos, con motivo de la primera reunión con Luis Valls para la creación de un nuevo sello editorial, julio 2008)

La Convergencia Armónica


Hace muchos años, poco después de la Convergencia Armónica, me llamó recién llegada de México porque tenía un regalo para mí. Resultó ser el juego del Tzolkin, el Calendario Maya el cual pronostica el fin del mundo, o de la historia, para el 2012… Toda una sorpresa que me impactó dada mi juventud de entonces… Según el Tzolkin, mi verdadero nombre no es Javier, sino Águila Solar Azul. Ella regresó a México con su marido y sus hijos, dejándome al cargo de trescientos libros para que intentara venderlos… Pero siempre fui un verdadero desastre con las ventas… Y sigo siéndolo pues, a pesar de que mi vocación se ha visto colmada y ahora puedo considerarme afortunado en lo profesional, sigo sin vender un libro… Dura la vida de editor…
En fin… su libro “De vuelta a Casa”, siempre me ha perseguido en todas mis mudanzas a lo largo de medio mundo… Hoy, despaquetando cajas de las últimas mudanzas me he encontrando de nuevo con él después de muchos años… He mirado en ese milagroso internet y allí estaba ella… tan dulce y hermosa como antaño… Ha sido emocionante contactar con ella… Me ha bastado saber que está bien… y que sigue soñando y amando la vida… Todo un regalo…

(Foto: Javier León, puente sobre el río Tejo, en Lisboa, Portugal, julio 2008).

CARTA A UNA AMIGA…


Estimada amiga,

Cuando la niebla campa por sus anchas a veces perdemos la visión y el propósito. Álvaro me ha dicho esta mañana que no han recibido el libro, así que no está parado por el impago, sino porque no les ha llegado. El pago lo haré el lunes, tal y como he quedado con él, pero si no tiene el libro de nada sirve que pague hoy, mañana o pasado. No sufras por Vanina o Nano o los proveedores. Hasta el día de hoy se les ha pagado a todos puntualmente, con la excepción, dada las circunstancias, del retraso a dos imprentas, lo cual, tampoco es tan grave el retraso de uno o dos meses siempre y cuando acabes pagando. Cosa que haré, como siempre he hecho hasta el día de hoy. Por cierto, y por si no lo sabías, en dos años he hecho frente con mil malabarismos a la nada despreciable cantidad de 136 mil euros de gastos que Séneca ha tenido, que es casi el valor de lo que me ha costado la casa. Así que no pensemos que gestionar una empresa es cosa fácil. A los datos me remito. El riesgo tiene un precio, y yo lo pago gustosamente.

Comprendo que estés quemada. He abusado mucho de tu lealtad y confianza y eso tiene un precio. Lo siento por mi parte, porque siempre, hasta ahora, habías sido muy justa, comprensiva y leal. Siento de veras que esto haya cambiado. Siempre he aplazado para el futuro la forma de compensarte, ya fuera económicamente o con otras cosas, pero nunca he visto la oportunidad de hacerlo porque, como tú bien describes, la situación es asfixiante, no tan sólo la mía propia, sino la de la editorial, que no da para muchas alegrías y no vende lo suficiente para mantenerse. Ten en cuenta que la supervivencia hasta día de hoy ha sido por los más de 50 mil euros que hemos aportado de nuestro bolsillo y todas las horas que personas como tú han sacrificado para él mismo. Y a pesar de todo lo ocurrido en estos dos años, que no ha sido fácil ni en lo personal ni en lo profesional (de mi vida personal sólo conoces algunos flecos…), aquí estamos, con un par de cojones, como diría aquel…

Estás confundida si piensas que existe una falta de seriedad y responsabilidad. Llevar una editorial no es nada fácil. Pero lo peor no es llevar una editorial, te lo aseguro, sino llevar una empresa, y sobre todo, una empresa tan peculiar como la que tenemos desde la inexperiencia más absoluta (la mía). Ahí quisiera ver yo a más de uno y además, tener que aguantar que te llamen irresponsable o poco serio porque te vas quince días de viaje, a cuenta, por cierto, de mi tesis doctoral, no por placer o para estar tumbado en una hamaca todo el tiempo en una playa o montaña paradisíaca olvidándome del mundo, que es lo que hace la gente con cierta normalidad. Soy antropólogo y viajar forma parte de mi trabajo y además, de mi estilo de vida. Y lo siento por los que os cueste entenderlo.

Cuando empezamos con todo esto había muchas expectativas. Por mi parte las sigue habiendo, pero no expectativas económicas, sino culturales. Eso siempre lo hemos tenido claro Mario y yo, y siempre hemos avanzado por trabajar la satisfacción personal y no la profesional, la cual ya está más que satisfecha. No necesito grandes éxitos en lo económico porque ya he tenido de todo. En ese sentido soy una persona rica y afortunada. También de esto quedó advertido todo el mundo que colaboró y se implicó en el proyecto. Comprendo que pueda doler ver como se le paga a un maquetador o a un corrector mil euros y tú o yo que le echamos más horas que un reloj al proyecto no ver ni la sopa boba. Séneca siempre ha sido la excusa para un proyecto mayor, pero esto es harina de otro costal…

En lo personal he elegido un camino muy arriesgado y no exento de peligros. El proyecto de abandonar Barcelona tenía como contrapeso el dedicar cuatro años en exclusiva a la tesis doctoral. María se empeñó en la casa, luego mis padres y ahora no me queda más remedio que empeñarme yo también porque la situación global no está para muchas alegrías. Lo que realmente me importa en estos momentos, es la tesis doctoral, que es por lo que siempre he luchado y por lo que he invertido tanto tiempo, dinero y sueños. En ese mundo de prioridades, como ya sabes, también está Séneca, a la cual he dedicado mucho tiempo y dinero. De aquí a tres o cuatro años quizás me sienta satisfecho porque tendré una bonita casa, una bonita empresa editorial y seré doctor en antropología. Más te aseguro que esa no es mi meta ni mi ambición. Sólo una excusa. No me sentiré un irresponsable, ni un fracasado, ni poco serio por esos logros. Tampoco pensaré que todo eso lo he logrado gracias a que muchos han entregado su vida en ello. Los que me han querido ayudar a todo esto lo han hecho de forma voluntaria y muy generosa, y yo, humildemente, les estaré eternamente agradecido y, además, tendré la generosidad de compensarlos cuando llegue su momento. Tú misma lo has dicho… son las acciones las que quedan… En la vida siempre hay buenos y malos tiempos… Para mí resulta importante saber a quién recurrir para lo bueno y para lo malo… Quizás llevar una tesis doctoral, una empresa y la construcción de una casa sea pedir demasiado a la vida… Algunos hubieran optado por una u otra cosa, pero no por las tres a la vez… Mi ambición no tiene límites, y algún día entenderás porqué… Es muy cómodo hablar desde la seguridad de tu vida (en lo personal y profesional) para destrozar con argumentos vacíos de contenido y análisis la vida del otro. Sé que alguna vez yo he caído en ese absurdo juego y te aseguro que me arrepiento.

En fin, no estoy desmotivado por nada, a pesar de todas las circunstancias, pero puedo entender que otros lo estén. Séneca ya tiene su sede, puede almacenar libros, ha conseguido distribución nacional y va a editar buenos proyectos. Hemos aprendido y ahora viene el tiempo de disfrutar de los frutos. Por mi parte sé que tendré que seguir sacrificando mucho. A Anja le ha costado entender mucho que esté las 24 horas pegado al ordenador entre tesis, Séneca y libros restando todo ese tiempo a mi vida personal y social, la cual en este momento es nula. He sacrificado mucho, pero no me importa nada. Todo se andará…

Decías que eso de ir a países pobres para ver miseria era una estupidez… Quizás a más de uno le vendría bien. A mí me ha sentado de maravilla. Comprendes cuando estás allí que nuestras miserias son una broma en comparación a lo que allí ves y hueles. No te preocupes por estas cosas, no merece la pena. Si la editorial se hunde, mi casa me la expropian y me quedo en la calle pidiendo limosnas no será nada excesivamente grave. Solo una lección más, sólo una aventura más… Siempre podré contar que hay gente que lo pasa peor, porque lo he visto y lo he vivido. Discutir por un tarjetón o por una empresa de locos es un absurdo metafísico. Te aseguro que no merece la pena… En fin, cuídate y seguimos en la medida que tú decidas…

Besos…
(Foto: Anja Meier, Comunidad de Gyan Sarovar-Mount Abu, India, octubre de 2008)