(Ilustración: Camino a Shamballa, de N. Roerich).
La Huella de la Totalidad
Todo se derrumba en estos días a nuestro alrededor y puede que resulte difícil retomar el pulso al mundo si seguimos empeñados en ser una especie de ratas que buscan salvarse en la tabla de cualquier náufrago. El confusionismo siempre ha insistido en la ética sobre cualquier cosa, incluidas la economía y la política. Pero sobre todo, en la persona ética, por encima incluso de cualquier institución o costumbre. Ahora los tiempos son convulsos. Mi generación no ha padecido de hambre ni guerra, al menos la generación del bienestar nacida en países del llamado primer mundo. Sin embargo, ha padecido de la esclavitud y la ambigüedad del materialismo descontrolado a expensas de interrogarse sobre la realidad que da cabida a la vastedad del universo y a esa dimensión trascendente que nos supera. Ahora que la angustia existencial da paso a la angustia material, quizás podamos retomar la reconciliación con esa vastedad. Tal vez podamos mirar desde la ética, esa ética que pretende prescindir del yo y olvidarse de sí mismo para, como dicen los budistas, penetrar en el arte de la vida vigilante: esfuerzo correcto y vigilancia correcta (sati) desde una concentración meditativa (samadhi) para llegar a la perfecta iluminación (bodhi). Es ahí, en esa iluminación, donde encontraremos la guía para conducirnos por la huella de la totalidad.
El Valle del Silencio
En busca de lo milagroso…
El Lenguaje Secreto
Hacia la mente vacía…
El Comienzo…
Omraam Mikhaël Aïvanhov
(Nota: Agradezco a Joaquin Tamames el que cada día nos despierte con un intenso y profundo «pensamiento simiente». Junto a él y su infinita generosidad deseo empezar el año. Gracias amigo…)
NOSCE TE IPSUM
Mantente hueco y serás lleno…
Enróscate y serás derecho.
Mantente hueco y serás lleno.
Destrúyete y serás renovado.
Ten poco y ganarás.
Ten mucho y estarás perdido.
(Foto: Portada del libro «La Palabra y el Tao», editado por nosotros en www.editorialnous.com )
DIOS ES OSCURO…
«¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a la tierra dominador de naciones! Tú que dijiste en tu corazón; ‘Al cielo subiré, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión en el extremo Norte. Subiré a las alturas del nublado, y seré como el Altísimo.» (Is 14.12-14)
La Experiencia de estar Atentos
Hacer posible lo imposible…
NO TE COMAS A TU HERMANO…
Muy cerca de Eech Hairhan, la Montaña Madre, mientras surcábamos el desierto del Gobi y las entrañas de Altai, el niño santo aprendía a identificarse con los animales. Me seguía cogido de la mano hasta los camellos salvajes, escurridizos y miedosos, prudentes y asustadizos ante nuestra presencia, dejaban que el niño santo se acercara a ellos guiado por mi mano. No les hables directamente… susúrrales… sé uno con ellos… le decía al niño santo… A final, con paciencia y ternura, el contacto era posible y el milagro se repetía con todos los animales… Tocábamos al camello con suavidad mientras empezaba un espectáculo de llantos… Los camellos salvajes impresionan, pero verlos llorar ante el contacto, quizás único, de los humanos, era estremecedor… Luego pudimos tocar un mirlo que había posado en uno de los templos budistas… ¿como poder tocar a un pájaro libre? El niño santo estaba lleno de emoción… y yo también… Esos encuentros con los animales se repite en ciertas ocasiones… El último, en la isla de Elephanta, a pocos kilómetros de Bombay… Me alejé de la gente y los turistas adentrándome en la montaña. Me senté en un lugar remoto intentando tomar contacto con una familia de monos que andaba robando botellas de agua a los turistas. El contacto, de nuevo, fue posible. Me rodearon, se acercaban a mí, me miraban y me tocaban con curiosidad… y yo a ellos… Anja pudo acercarse más tarde y ser testigo del encuentro… Hizo algunas fotos impresionantes, como la de arriba… Hermano árbol, hermana flor, hermano animal, hermano sol… Algo así decía San Francisco, y por eso opté hace muchos años por dejar de devorar animales… Ahí están, testigos únicos de un tiempo único…
(Foto: Anja Meier. Isla de Elephanta, India, octubre 2008)
MÍSTICA Y HERMÉTICA
Amrit Vela
Tengo varios amigos que se levantan a las cuatro para meditar. Algunos de ellos, como el empresario y banquero Joaquin o el conocido Mario Conde se levantan a esas horas para practicar lo que en oriente se conoce como Amrit Vela. Consiste en una meditación matutina, horas antes de que se levante el sol, con el fin de aprovechar esos momentos únicos para encontrar la quietud apropiada y poder, de alguna forma, ser más conscientes de la vida. Amrit significa el “néctar que se produce en la meditación”, y Amrit Vela significa literalmente “la hora de amrit o la hora de la ambrosía”. Yo, que soy de la escuela de Unamuno, el cual dicen que dormía más de catorce horas, prefiero otro tipo de meditaciones, o al menos, no a tan temprana hora, porque, como dice mi madre, la noche es para dormir. Quizás con el tiempo cambie y me vuelva más estricto… total, la vida es un cúmulo de hábitos, algunos más buenos que otros… de eso se trata, de cambiar y modificar conductas con tal de ser mejores…
MÍSTICA
RAJA YOGA
La India es un pais verdaderamente pobre en lo exterior pero privilegiadamente rico en lo interior. Cuando paseas por las calles de cualquier ciudad, todo es sucio, caotico, desordenado. Sin embargo, si fijas la mirada en la gente, ves que esta bien aseada, viste bastante bien y llevan una vida interior, en su mayoria, muy rica. Son vegetarianos, porque pretenden mantener el cuerpo limpio, y tambien practican cualqueir tipo de yoga, desde el conocido por todos del hatha yoga al raja yoja o el agni yoga. En la comunidad en la que estoy ahora, practican el raja yoga, el yoga de la mente, una especie de meditacion que pretende conectarte con el principio que ellos llaman alma y nosotros, mas ilustrados, llamamos consciencia. El tema es muy interesante y me sumerjo en sus aprendizajes desde la antropologia critica pero tambien desde el humano curioso que soy. No esta nada mal eso de la limpieza interior, y ojala en occidente copiaramos algunas de sus ideas y principios…













