Ayer viaje a Madrid y hoy viaje a Barcelona y mañana de nuevo regreso a Córdoba. Nunca pensé que la vida de editor compensara de alguna forma mi necesidad de viaje interior y exterior. Interior porque es un trabajo satisfactorio y de servicio a la cultura que pretende dejar en la memoria un trozo de paz, reflexión y crítica al momento actual en el que vivimos. Exterior apoyando mi necesidad antropológica de conocer al otro, al producto humano que a veces me resulta tan ajeno y extraño. Así que ahora toca un poco más de trabajo de campo para luego plasmar todo en libros o en proyectos más ambiciosos…
Último día en Alemania
Bremen
Viaje a Alemania…
Alguién dijo alguna vez que cuando no sabes qué camino tomar, cualquier viento te es favorable. Venía a Barcelona con la intención de aprovechar la semana y subir quizás al norte del norte para zanjar viejas grietas emocionales. Al final decidí no viajar más en coche. Me sentía cansado para aventurarme de nuevo a la carretera incierta. Pero tras una larga conversación estos días con Anja, me ha convencido para visitarla en su hermosa granja de caballos en el norte de Alemania y hablar y hablar y hablar… Así que mañana temprano cojo el primer vuelo de Girona a Bremen y de allí hasta la granja. Estaré hasta el viernes, ya que tengo curso en Barcelona viernes y sábado. Y luego… el universo dirá…
A Barcelona…
Pensaba refugiarme en algún país exótico, ya fuera este exterior o interior, pero la vorágine vital conduce mis pasos de nuevo hacia lugares presumiblemente llenos de aventuras. Me acaban de llamar para empezar en Barcelona un curso del que ya ni me acordaba. Andaba haciendo la maleta porque tengo algunas deudas pendientes en el norte que deseo zanjar. Así que ante las dudas al final la fuerza del sino me empuja de nuevo al norte… y luego, quizás al norte del norte… que así sea…
Desde Madrid…
Llevo un rato en Madrid y ya me siento extraño… Me estoy empezando a acostumbrar a eso de sentirme extranjero en todas partes… Es lo bueno o lo malo de ser un apátrida que nació en un lugar por omisión de otro, o como diría Mario, el propietario de este despacho desde el que ahora escribo: me nacieron. Mañana importante firma con importante grupo editorial para importante proyecto editorial. Espero que todo salga bien y este proyecto nos saque de la sequía en la que estamos instalados desde que empezamos la aventura de editar libros, que para nosotros, es la aventura de editar sueños e ilusiones. He estado con Jaime, el traductor de uno de nuestros libros y el amigo y ya, en el rango de la familiaridad simbólica, hermano Joaquin. Hemos hablado de lo divino y lo humano y ha sido un hermoso encuentro. Me llevo de recuerdo copia de muchos de sus artículos publicados en diarios como Expansión… Espero que siga haciéndolo, porque son realmente buenos y trabajados. Ahora un rato con Mario y más tarde, para la cena, encuentro con Luis… Y mañana más encuentros y vuelta a La Montaña, donde me espera el reto de sobrevivir un mes más…
Amanece que no es poco…
Un nuevo día, una nueva oportunidad para crear espacios de encuentros
y amistad. Ando por tierras valencianas dirección Madrid. Allí
esperan los amigos de aventura y espíritu Jose Luis y Joaquin. La
tecnología permite compartir estos momentos mientras contemplo desde
la carretera montañas, mares y amaneceres… Seguimos…
(Foto: Amanecer en Valencia, de viaje a Madrid, enero de 2009)
Desde Araya, Castellon
Me encuentro perdido en una masia de un amigo en mitad de una nada
hermosa donde el espacio y el tiempo se han detenido creando un vacío
imprescindible para contactar con eso que está por encima de cualquier
cosa. Mañana reuniones en Madrid y pasado qué importa… Reina un silencio estremecedor, y una paz increíble…
(Foto: Masía Can Coixos, en Araya, Castellón, enero de 2009)
Siete mil kilómetros de viaje submarino…
Christiania
Desde Copenhague…
El Viaje del Tejedor de Sueños…
Desde Barcelona

Llegué anoche a Barcelona tras un largo viaje lleno de niebla y lluvia. Los viajes siempre sirven de reflexión, sobre todo si son largos. Además, crean distancia sobre tu propia realidad. Cada vez que me alejo de la Montaña encuentro más motivos para volver a ella, pero siempre necesito alejarme con la suficiente distancia para poder ver las cosas con esa claridad que tanto se necesita en momentos de cambio. Y Barcelona, con sus cosas, siempre está llena de recuerdos. Aquí encontré esta foto antigua, de cuando era un niño recién llegado al mundo, y además, tenía esa larga melena rubia que tanto gustaba a las madres de aquellos tiempos. Me hace gracia reencontrarme con esos momentos, con esos recuerdos vividos que ya sólo existen en el testimonio de la memoria. Aquí seguiré durante unos días… luego… nuevo viaje, nueva reflexión, nueva distancia hacia tierras del norte…
(Foto: Con dos años, en Barcelona.)
No hay camino, no hay sendero, la verdad es una experiencia…
El viaje del pirata… el viaje utópico…
El nuestro es el primer siglo sin terra incognita, sin última frontera, sin finisterra. Ni un trozo de roca en los mares del Sur, ni un valle remoto, y ni siquiera la luna o los planetas, carecen de dueño. Es el delirio del gangsterismo territorial. Ni un sólo centímetro cuadrado de tierra está liberado de vigilancia o impuestos, como decía un insurgente. Pero no me refiero aquí a la tierra exclusivamente material, sino también a la cultural, a la científica, a la artística. Todo parece parcelado en una locura endémica.
En la primera página de todos mis diarios, aparece una frase que me regaló con infinita generosidad Carlos. La reproduzco ahora porque viene al caso:
“Un guerrero respeta al mundo porque sabe de su finitud y de su pequeñez ante las grandes fuerzas de la vida. Pero también sabe que cada circunstancia, que cada acontecimiento esconde un mensaje, una fuerza que necesita para acrecentar su poder y su consciencia”.
Es esa fuerza la que me empuja en mis viajes, a sabiendas que allende los mares, es posible la terra incognita.
Prince’s Street
Bombay no es un paraíso…
NO TE COMAS A TU HERMANO…
Muy cerca de Eech Hairhan, la Montaña Madre, mientras surcábamos el desierto del Gobi y las entrañas de Altai, el niño santo aprendía a identificarse con los animales. Me seguía cogido de la mano hasta los camellos salvajes, escurridizos y miedosos, prudentes y asustadizos ante nuestra presencia, dejaban que el niño santo se acercara a ellos guiado por mi mano. No les hables directamente… susúrrales… sé uno con ellos… le decía al niño santo… A final, con paciencia y ternura, el contacto era posible y el milagro se repetía con todos los animales… Tocábamos al camello con suavidad mientras empezaba un espectáculo de llantos… Los camellos salvajes impresionan, pero verlos llorar ante el contacto, quizás único, de los humanos, era estremecedor… Luego pudimos tocar un mirlo que había posado en uno de los templos budistas… ¿como poder tocar a un pájaro libre? El niño santo estaba lleno de emoción… y yo también… Esos encuentros con los animales se repite en ciertas ocasiones… El último, en la isla de Elephanta, a pocos kilómetros de Bombay… Me alejé de la gente y los turistas adentrándome en la montaña. Me senté en un lugar remoto intentando tomar contacto con una familia de monos que andaba robando botellas de agua a los turistas. El contacto, de nuevo, fue posible. Me rodearon, se acercaban a mí, me miraban y me tocaban con curiosidad… y yo a ellos… Anja pudo acercarse más tarde y ser testigo del encuentro… Hizo algunas fotos impresionantes, como la de arriba… Hermano árbol, hermana flor, hermano animal, hermano sol… Algo así decía San Francisco, y por eso opté hace muchos años por dejar de devorar animales… Ahí están, testigos únicos de un tiempo único…
(Foto: Anja Meier. Isla de Elephanta, India, octubre 2008)
Madrid… Madrid… Madrid…
Viaje a Madrid…
Hoy salgo de viaje a Madrid. El motivo principal es la presentación del libro de Mario Conde la cual será el jueves a media tarde. Hay otros motivos, como reuniones con autores, con amigos… También firmaremos en notaria la constitución de la SL que englobará a nuestros sellos editoriales: Séneca, Nous, Welton y Phylira. Dicho así, parece como si fuéramos a fusionar una gran compañía editorial. Nada más lejos de la realidad. Modestos sellos editoriales recién nacidos y que sobreviven a la crisis a base de imaginación, o como dice mi amigo Carlos, también conocido como el editor paracaidista, el merequetengus o el Tetus: imaginación contable al poder.
El viernes quizás conozca a Quintero de mano de Mario. Será gracioso ver al Loco de la Montaña, osease, el que suscribe, con el Loco de la Colina, y con el Loco de los Asientos. Entre locos anda el juego…
GRANADA
RECETAS ECONÓMICAS O DEL QUIÉN DA MÁS…
Desde Bombay
Llegamos en un lujoso avion de la compania Jet Airlines con todas las comodidades posibles. Dormimos unas horas en el aeropuerto y a eso de las cinco de la manana cogimos uno de esos locos cacharros medio triciclo a motor medio taxi (adjunto foto del peligroso «vehiculo»), donde, como si de la mas pronunciada de las montanas rusas se tratara, llegamos milagrosamente al hostel donde teniamos reserva en la pobre zona de Chembur. Baste decir que la eleccion del hostel seguia la triada de bueno, bonito y barato, de lo cual, solo acertamos en lo tercero, que ya era mucho.
Dejamos los bartulos y nos adentramos en el laberinto de calles y algo parecido a lo que nosotros llamamos tren. La gente nos miraba raro, porque viajar con una alemana de la baja sajonia de casi dos metros llama la atencion, y sobre todo en la India.
No voy a describir en el estado que se encuentra Bombay. Aqui no existe mas paraiso que el de la sonrisa de los ninos con los que nos topamos en todas las esquinas. Los adultos viven como ausentes, como si fueran seres de otro mundo. Realmente entiendes porque inventaron todo eso de la reencarnacion. Siendo este un mundo perdido, se necesita creer en un mundo mejor.
Para los que no estan acostumbrados a bregar con las miserias humanas, con la pobreza, con todo aquello que pueda resultar ajeno a la normalidad del occidental medio, tan preocupado en el consumo y la etiqueta, este puede ser un mundo totalmente ajeno y chocante. Es por eso que casi nunca llegaran a visitarlo. Podria acabar desequilibrando su estatus emocional. Asi, Bombay, es recomendable o apto solo para aquellos que esten vacunados contra la sensiblera y hayan sido iniciados en el camino de la adversidad. Los demas, abstenerse.
En dos dias viajaremos al norte, a la ciudad de Ahmedabad.
Intentare relatar con mas calma las impresiones del viaje, que son muchas.
Preparando Viaje a la India
Recién llegados de un viaje por media España, me veo preparando el viaje a la India después de varios quebraderos de cabeza para intentar organizar el trabajo de las siguientes dos semanas en la editorial y en la casa-sede de Séneca que está ya casi terminada. Por cierto, una de las plantas de la casa la tendré que dedicar a casa rural para poder pagar la hipoteca que he asumido, dado que los libros no dan para comer, habrá que buscar otras formas de seguir tirando.
El viaje a la India no es por placer, al menos por ese placer entendido como turismo o descanso. El lunes aterrizamos en Bombay, ahora Mumbai, donde estaremos varios días visitando la ONG «Sonrisas de Bombay» ( http://www.sonrisasdebombay.org/).
Después, largo viaje en tren hacia el norte del país para estar en Ahmedabad. Allí nos reencontramos con Joaquin, el cual nos ha invitado muy amablemente a estar unos días en un hermoso lugar cerca de Mount Abu para conocer y convivir con una importante comunidad utópica, como yo las llamo en mi tesis. Esto servirá para conocer otras formas de vida alejadas del consumismo capitalista de nuestro occidente y me ayudará a completar de forma etnográfica los estudios para la tesis doctoral.
Así que posiblemente, y durante dos semanas, es posible que no pueda escribir gran cosa en este blog, a no ser que encuentre internet por el camino.
Mañana viajamos a Madrid para escuchar a los amigos que hablarán en el tercer encuentro por la PAZ organizado por la Fundación Ananta (http://www.fundacionananta.org/doc595.htm) y esa misma tarde, viaje a Barcelona para el lunes viajar, vía Bruselas, hasta la India. Espero que todo salga bien… Por cierto, en este encuentro de Madrid hablará Mario Conde, buen amigo y socio de nuestra editorial.
(Foto: Javier León, mi escritorio provisional en Hornachuelos, octubre de 2008)
Una semana cualquiera
En Toledo comimos con el grupo con el que viajé hace un año a Mongolia. Querían organizar otro viaje, esta vez a Etiopía. Me causó gracia la coincidencia de que, a raíz de un libro que estoy escribiendo sobre las leyendas del Arca de la Alianza, hacía tiempo que andaba mirando la posibilidad de un viaje a este país, ya que algunos sitúan allí el codiciado objeto. La comida fue muy bien, recordando viejas anécdotas y viendo viejos amigos.
Tras la comida, quedamos en un hotel con Koldo, autor de un próximo lanzamiento de nuestra editorial titulado “La Gran Comunión”, y tras la misma, Carlos y yo marchamos a Madrid. Como al día siguiente tenía una importante reunión en la “Puerta Azul”, buscamos un hotel para ducharnos y descansar algo. Nuestro incondicional Luis, buen amigo, socio y editor de un nuevo sello que saldrá en breve, nos invitó a un cuatro estrellas de forma excesivamente generosa. Así es la vida de un editor. Un día duerme en un coche, y al día siguiente en un palacio. Por la mañana fui a la entrevista que duró todo el día, despidiéndome de Carlos, el cual regresaba a Barcelona.
Ese mismo día por la noche, tras terminar la larga entrevista en la “Puerta Azul”, marché dirección Lérida, donde tenía una interesante reunión con los “Hijos de la Viuda”. Duró todo el día y disfruté de la misma.
Por la noche, nuevo viaje, esta vez al aeropuerto de Gerona. Llegaba Anja de Alemania y habíamos hecho coincidir mi periplo con su llegada, para tener así cierto margen y preparar nuestro viaje a la India.
De nuevo ruta de noche. Dormimos en el coche-hotel híbrido en un precioso bosque cerca de Viladrau. Íbamos dirección Madrid, a una reunión con los socios de la editorial. El domingo cenamos y dormimos en casa de Mario. Por la mañana teníamos una firma con los socios para crear la SL del Grupo Editorial Noumicon, la cual no pudo ser por falta de papeles. La burocracia me aterroriza, y de nuevo hizo de las suyas. Así que levantamos acta e hicimos la correspondiente reunión con Luis, Mario, Cesar y Paloma. Una vez terminada la reunión, viajamos de nuevo hacia el sur de España, algo cansado por el trajín de estos días pero con muchas experiencias en el haber espiritual.
Visitando la comunidad de Windstein
Viviendo en Findhorn…
«El movimiento de creación de ecoaldeas es quizás el antídoto más completo para la dependencia de la economía global. En todo el mundo, la gente está construyendo comunidades que pretenden escapar de los residuos, polución, competición y violencia de la vida contemporánea. La Red Global de Ecoaldeas conecta a muchas de estas comunidades por todo el mundo”.
Helena Norberg-Hodge. Directora de la Sociedad Internacional para la Ecología y la Cultura (ISEC)




















