Vivir en Ecoaldeas… La utopía es posible
Feliz Navidad desde Ananta
Aprendiendo a estar vivos
Gracias Antonia
Durban: un nuevo fracaso para la Tierra
La unión hace la… belleza…
Vuela bajo, porque abajo está la verdad
Hornachuelos, el cielo en la tierra, por Krista
Encuentro en La Montaña, por Krista
Otra forma de ver el mundo
Creer es crear
A ti, la dama, mi audaz melancolía…
La realidad se impone: siempre
Votar o no votar, esa es la cuestión
Lo importante es el lanzamiento, oh vida!
Bienvenida, oh vida! Lo importante no es lo que lanzamos a la vida, sino el lanzamiento, la pasión que ponemos en cada acto de nuestra existencia. No importa que nos equivoquemos, lo que importa es que esas equivocaciones nos hagan más humanos y más generosos. No importan las caídas, lo que importa es poder levantarse y mirar de frente a todo lo que nos rodea. Por eso hay que atreverse a lanzar con fuerza el arte y la voluntad de lo que somos. Lo importante es luchar con pasión por lo que sentimos. Es el corazón el que lanza nuestras vidas hacia la existencia plena…
Aprendiendo de la vida
Solo nos queda la magia. Todo es ilusión
«APUNTES DE FUEGO»
Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.
Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino
en la noche oscura del olvidar.
Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida
pero el cuerpo caminó directo hacia ti.
El cielo de la noche rugió.
Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.»
Tomas Tranströmmer
No somos nadie, no somos nada
Luz, más luz
Ebudae
No hay mal que por bien no venga
Un día, el emperador Akbar y su gran visir Birbal salieron camino de la selva. Iban a la caza del tigre de Bengala. El emperador marchaba delante, pero -¡qué mala suerte!- se disparó el fusil y se hirió en un dedo. El visir Birbal le entablilló el dedo. Mientras lo hacía, le animaba con una serie de reflexiones muy sencillas:
-Majestad, nunca sabemos qué es lo bueno y qué es lo malo. Qué sabemos de lo que puede sucederle gracias a la herida. El emperador montó en cólera; no podía aguantar filosofía barata y arrojó a un pozo a su gran visir y siguió su camino por la selva. Pero le salió al encuentro un grupo de guerreros salvajes que buscaban una víctima digna para ofrecer a sus dioses. Cuando todo estaba preparado para el sacrificio humano, el hechicero se acercó al emperador y en cuanto se dio cuenta de la mano herida lo rechazó; no se podía ofrecer a los dioses una víctima que no fuera perfecta. Así fue como el emperador quedó libre de nuevo.
Mientras que Akbar caminaba por el sendero, comprendió la sabiduría de aquellas palabras de su visir: lo que al principio parecía malo, había sido muy bueno para él. Lloró de rabia y se inclinó de rodillas delante del pozo donde había arrojado a su fiel amigo. Pero Birbal no había muerto. Le sacó lleno de alegría y se arrojó a sus pies pidiéndole perdón. El visir le contestó: «Majestad, no tiene por qué pedirme perdón; le debo la vida. Si no me hubiera arrojado al pozo, nos habrían capturado a los dos; su majestad se habría librado, pero yo sería ahora la víctima del sacrificio».
¿Está la Tierra viva?
Tus derechos
JODOROWSKY.
Antes que nada, deberías tener el derecho a ser engendrado por un padre y una madre que se amen, durante un acto sexual coronado por un mutuo orgasmo, para que tu alma y tu carne obtengan como raiz el placer. Deberías tener el derecho a no ser un accidente ni una carga, sino un individuo esperado y deseado con toda la fuerza del amor, como un fruto que ha de otorgar sentido a la pareja, convirtiéndola en familia. Deberías tener el derecho a nacer con el sexo que la naturaleza te ha dado. Deberías tener derecho a ser tomado en cuenta desde el primer mes de gestación. En todo momento la embarazada debería aceptar que es dos organismos en vías de separación y no uno solo que se expande. De los accidentes que ocurran en el parto nadie te puede acusar. Lo que te sucede dentro de la matriz nunca es tu culpa. Deberías tener derecho a una profunda colaboración: la madre debe querer parir tanto como el niño o la niña quieren nacer. El esfuerzo será mutuo y bien equilibrado. Desde el momento en que este universo te produce es tu derecho tener un padre protector que esté, durante tu crecimiento, siempre presente. Cuando te interesas por una actividad tienes derecho a que te ofrezcan el mayor número de posibilidades para que, en el sendero que elegiste, te desarrolles. No has venido a realizar el plan personal de los adultos que te imponen metas que no son las tuyas, la principal felicidad que te otorga la vida es permitirte llegar a ti mismo. No has venido a realizar a nadie sino a ti mismo, no has venido a ocupar el sitio de ningún muerto, mereces tener un nombre que no sea el de un familiar desaparecido antes de tu nacimiento, cuando llevas el nombre de un difunto es porque te han injertado un destino que no es el tuyo, usurpándote la esencia. Tienes pleno derecho a no ser comparado, ningún hermano o hermana vale más o menos que tú, el amor existe cuando se reconoce la esencial diferencia. Deberías tener derecho a ser excluido de toda pelea entre tus familiares, a no ser tomado como testigo en las discusiones, a no ser receptáculo de sus angustias económicas, a crecer en un ambiente de confianza y seguridad. Deberías tener derecho a ser educado por un padre y una madre que se rigen por comunes, habiendo ellos en la intimidad aplanado sus contradicciones. Si se divorciaran, deberías tener el derecho a que no te obliguen a ver a los hombres con los ojos resentidos de una madre ni a las mujeres con los ojos resentidos de un padre. Deberías tener el derecho a que no se te arranque del sitio donde tienes tus amigos, tu escuela, tus profesores predilectos. Deberías tener el derecho a no ser criticado si eliges un camino que no estaba en los planes de tus progenitores, a amar a quien desees sin necesidad de aprobación, y, cuando te sientas capaz ,a abandonar el hogar y partir a vivir tu vida, a sobrepasar a tus padres, ir más lejos que ellos, realizar lo que ellos no pudieron, vivir más años que ellos. En fin, deberías tener el derecho a elegir el momento de tu muerte sin que nadie, en contra de tu voluntad, te mantenga con vida.