Subvenciones denegadas


Resulta increíble ver como ante la crisis el gobierno se ha volcado totalmente para ayudar a los que precisamente han provocado la crisis: bancos y constructoras y no ha movido ni un ápice para ayudar a las víctimas de las mismas, que como siempre, ha sido el ciudadano medio, la sociedad civil, los mileuristas. Por tercer año consecutivo nos han denegado la subvención que pedimos a la Junta de Andalucía. El motivo, seguimos sin saberlo ante el silencio y la desvergüenza administrativa. De todas formas, copio carta de uno de nuestros editores para que nos hagamos una idea. Su indignación, viendo todo lo que pasa y como se maneja la política es no sólo cabreante, sino además, compartida:

La Dirección General del Libro de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía nos ha denegado las subvenciones porque según ellos no llegan a la puntuación mínima ¡Vergonzoso! Otra vez la lacra de la corrupción y el enchufismo. Pimentel de Almuzara y otras editoriales vinculadas al PSOE las más beneficiadas. No creo ni que hayan leído el expediente nuestro. Vamos a pedir explicaciones, vamos a ir a Sevilla y se ha empezado a hacer campaña. Seguramente haremos una carta-modelo de protesta en la que todos nuestros escritores, todos nosotros y gente que conoce nuestro esfuerzo enviaremos a la Dirección General del Libro al estilo de las que se envían a través de Amnesty International para evitar penas de muerte por lapidación en Irán. Nos sentimos injustamente lapidados.
Está bien que alguna obra no alcance el mínimo exigido pero ¡es que todas! Yo sé lo que se publica con las subvenciones, porque nos las envían a las bibliotecas. El 80 % carne de depósito y basurilla impresa. Puedo decir con firmeza que de los 16 presentados, al menos 10, estaban entre los primeros en una puntuación seria y no mediatizada por intereses bastardos. La Asociación de Editores está vendida a los intereses de la directiva y las editoriales que ellos representan.
Estos son los puntos famosos:

b) Para la modalidad de proyectos de edición.
Primera fase:
1. Interés Cultural, hasta 50 puntos.
2. Autoría andaluza, hasta 20 puntos.
3. Trayectoria editorial, hasta 20 puntos.
4. Conmemoraciones de especial relevancia para la
Comunidad Autónoma de Andalucía, hasta 10 puntos.

Segunda fase:
1. Calidad de la edición, hasta 10 puntos.
2. Temáticas de escasa presencia en el mercado, hasta
20 puntos.
3.Obras destinadas a colectivos con necesidades especiales
(letra grande y lectura fácil), hasta 20 puntos.
4.Promoción, difusión y comercialización, hasta 20
puntos.
5.Producción en Andalucía, hasta 20 puntos.
6. Fomento de iniciativas emprendedoras, hasta 10 puntos

Según esta gentuza no hemos llegado ni el 50 %. Ni a un aprobado raspado. ¡Vergonzoso! Lo gracioso es ver las mierdas que se publican, mierdas de verdad. Estas subvenciones, que no se te olviden se hacen con el dinero del impuesto de todos los españolitos.

Rafi Valenzuela la ha cagado y eso que es cordobesa. En sus años de delegada de cultura en Córdoba ni un puto homenaje a este artista cordobés vilmente asesinado y posteriormente 73 años olvidado. Ahora que por fin se le hace algo digno le pegan la patada ¡Qué asco! Pero lo más indignante es que Rafaela Valenzuela Jiménez, Directora General del Libro y en última instancia la que decide estas subvenciones, nació en Montalbán, el mismo pueblo que Enrique Moreno el Fenómeno, o sea que la patada ha provenido de la paisana del artista.

Increíble, amigo, increíble. Estoy indignado.

Me vigilan


Me siento en el salón con el ordenador mientras que los pollos, gallinas y patos se postran en frente mía y vigilan todo lo que hago. Mis cuatro hermosos conejos, que solían hacer lo mismo, murieron hace un mes de una enfermedad mortal para ellos. Es una imagen curiosa y hasta graciosa. Me pregunto qué pasará por sus cabezas… Sin duda, algún tipo de vínculo nos une, de ahí que sus ojos queden clavados en mi mirada y todos nos hagamos compañía en este viaje… También es curioso el juego de roles entre los más adultos. El gallo sin duda es el jefe y allí donde va él van la gallina y el pato. La gallina, por su naturaleza, es la que más contacto tiene conmigo y la que no teme el acercamiento. Y el pato es el jefe moral. Cuando el gallo se porta mal, el pato lo recrimina, y siempre, cosa curiosa, tiene gestos de amor hacia ambos. Los pollos, como son pequeños, van por libre, pero ya se empiezan a distinguir sus propias personalidades…

Mis amigos los marcianos


Vivimos en una anquilosada estructura donde se entremezclan emociones, ideas y acciones cuyo aparente y único efecto nos permite sobrevivir en un mundo a veces irreal. Se puede ironizar sobre todas esas infinitas cosas que pasan a cada instante. ¿Qué debemos al mundo? ¿Qué nos debemos a nosotros mismos? Nada tendría sentido, ni siquiera esa deuda, sino fuera por la necesidad de compartir la carga de lo bueno y lo malo. La amistad produce ese efecto y supone una construcción ¿lineal? de todo cuanto nos rodea. Pero la vida no es lineal, tampoco las emociones. Y cuando tus pensamientos y sentimientos pertenecen a la orbe de lo cósmico, más allá de Marte y Júpiter, entonces la alineación con tus contemporáneos puede resultar catastrófica. De ahí la necesidad de rodearte de seres cósmicos, capaces de entender el movimiento de las esferas y supeditar con la mirada sincera todo cuanto ocurre más allá de la troposfera. La pura verdad de todo es que la vida pasa en un instante. Y algunos se agarran al mismo con premura, con miedo, con tristeza. Resulta difícil desapegarse de ese instante porque es lo único que tenemos. Por eso mis amigos los marcianos, esos que se han exiliado en esta tierra sin ser muy bien acogidos, prefieren organizar en sus guetos vínculos de amor y amistad indestructibles. Es la única forma de sentirse cósmicos y además, con nobles sentimientos extraterrestres.

Dando Espectáculo…


Mejor tomarse la vida con humor, sobre todo en tiempos de crisis… Me caen de puta madre las hijas de ZP… Sobre todo que no pierdan su esencia… Antes de ayer me presenté en un acto público vestido de antropólogo y algunos me miraron raro… pobres aquellos que miran lo de fuera, lo superfluo, sin vista para ver lo de dentro… ¡Bien por las hijas de ZP! ¡viva el espectáculo! A Nwanda, con amor…

La sonrisa hipócrita


Creo que Obama le ha dicho algo así a nuestro presidente-marioneta:

«Jose, ya conoces a mi mujer. Anda guapo, ponte aquí y sonríe como yo lo hago. Primero los tres. Derecha, ahora izquierda. Perfecto. Quédate tieso que ahora posamos solos. Relájate hombre, que lo de tus hijas ha sido espectácular. Toda la familia de negro… Nadie ha comprendido lo del canario… eso sí, las botas, con esto de la crisis, ha pegado cante… ¿Todo bien campeón? Ya veo que has subido el IVA y no os habéis bajado el sueldo los políticos… Bien hecho, si hay que sangrar a alguien, que sea al pueblo… nosotros, siempre intocables, hasta en la crisis… «

Sobre el dolor


Me manda Carlos una frase tremenda de Eckhart Tolle leída en «El poder del ahora»:

ÉSTA ES TU SEGUNDA OPORTUNIDAD DE RENDIRTE: si no puedes aceptar lo de fuera, entonces acepta lo de dentro. Si no puedes aceptar la situación externa, acepta la situación interna. Esto significa: no te resistas al dolor. Permítelo. Ríndete al dolor, a la desesperación, al miedo, a la soledad o a cualquier forma que adopte el sufrimiento. Obsérvalo sin etiquetarlo mentalmente. Abrázalo.

Sin duda es una frase tremenda, llena de fuerza. No podría estar más de acuerdo con la misma cuando desde hace tiempo entendí que el dolor bien comprendido podía ser bello… Y cuando se comprende y se transforma en belleza, deja de doler, pues el sufrimiento que nace del mismo desaparece y la sutileza de su enseñanza alivia el mal… El dolor, aunque parezca increíble, también puede ser alegría…

Cassandra


Escuchando esta canción podréis entender porqué los hombres también lloran, especialmente cuando los primeros brotes de hierba verde empiezan a brotar en el jardín, y esa frescura que se respira en el otoñal momento empieza a estremecer el alma y la vida… La melancolía que se respira, como decía hoy César muy acertadamente por teléfono, forma parte de esa belleza que comporta el cambio… Sin desesperación, con calma, avanzamos hacia el mismo… Sigamos permitiendo que los brotes salgan…

Lo siento


Espero en la noche fría mientras en la calle están todos cantando y gritando. Aunque la ciudad está muerta y oculta su vergüenza detrás de la risa hueca. Y mientras, tú estás llorando a solas en tu cama, recordando la partida. Lástima que nadie creyera en todo lo que ocurrió, tan solo nosotros ante el vasto mundo. Y por eso otra vez andamos perdidos desde el principio, sin saber a dónde ir, a quién acudir. Por ello tenemos que sufrir y vender nuestros secretos, negociar, jugando inteligente, con dolor en nuestros corazones. Lo siento. Siento el mal entendido ahora que el último día está amaneciendo. Nosotros queríamos, lo deseábamos, pero ninguno podía escuchar las palabras de advertencia. Y en las noches más oscuras, no supimos cómo luchar, y nos vimos atrapados en el sueño. Lo siento. No creía que la ignorancia y el miedo tuvieran realmente tanto poder. Yo sólo lo veía como los sueños que se tejen hasta la hora final. Sé que estás sufriendo profundamente, pero todavía se mueve en nosotros el futuro. Todo fue una sombra que nadie ve, pero sabes que es el destino. Y por eso empaquetaba mis bolsas siendo lento y minucioso. Sabes, aunque llega tarde, el buque está seguro de que puede esperar. Y el buque saldrá del puerto al amanecer, con las velas en su holgura, en la lluvia de la mañana fría. Me pondré de pie en la cubierta, sólo una diminuta figura rígida y restringida que mirará tus ojos azules llenos de dolor. Podré abrazarte si lo deseas, y partir juntos hacia el infinito mar… Lo siento, lo siento… si ese amanecer nunca llega, y el barco muere vacío en su océano de soledad.
(Gracias a Joaquin por la foto y gracias a ABBA por la inspiración).

A María…


Desde el silencio también se dicen muchas cosas. Normalmente, desde el silencio se pronuncian esas grandes verdades que son incapaces de reproducir los sintagmas nominales, los gerundios o los verbos. Y allí estaba ella, en alguna parte, quizás en la fila de atrás, en silencio, acurrucada en un rincón imposible, irritando, con su invisibilidad, a los que deseaban reencontrarse con su belleza. Entró, como decía Nwanda, como una reina a su palacio, como una señora que hace gala de su poderío pero con esa discreción propia de los grandes, desde la humildad más absoluta, desde la arrebatadora presencia de la integridad más exquisita. Y nadie se percató de su grandeza, excepto aquellos de corazón puro, aquellos que ven y miran más allá de las formas, de los trajes, de los brides fashion, de los flases, de la apariencia. Aquellos que se alejan de lo superfluo y se detienen en los pequeños detalles, en los pequeños gestos, en los guiños que hacen grandes a sus receptores, porque son ellos los que verdaderamente dan sentido a todo lo que existe. Allí estaba, en alguna parte, lejos de la vanidad, del orgullo, del poder, del éxito. ¿Para qué? Ella no lo necesita, tiene suficiente con mirar de frente, de cara, con tratar al otro como a su igual, sin mirar si es hombre libre o esclavo, sin entrar en el detalle de su altura o bajeza, ideando en su corazón un gran espacio para albergar aquello por lo único que vive. Y esa vivencia es sufrimiento, y dolor, incluso rabia. Sólo el coraje de saberse única la detiene. Sólo la nobleza de su alma le empuja a abandonar la gran sala como un ladrón en la noche… Así se fue, y así permaneció, alejada del bullicio, del ruido, preñada de silencios, pero sobre todo, a punto de parir un gran amor… A ti, la dama…
(Foto: El menda compartiendo mesa con Jesús Cacho, exdirector de la prisión de Alcalá Meco, MC, Luis María Ansón y Carmen Hernandez, la editora de MR en la presentación del libro «Memorias de un preso». En alguna parte de la gran sala estaba ella, la audaz melancolía…)

Miedo y Confianza


Ayer hablaba de confianza y hoy los amigos de Consultores sin Fronteras envían este cartel anunciando un muy interesante congreso sobre Miedo y Confianza. Allí nos vemos…

Liderazgo


Esta mañana de forma improvisada he sido invitado por Ana a asistir a una conferencia sobre liderazgo ofrecida por el Instituto de Empresa de Madrid. La verdad es que se supone que este tipo de actividades se organizan para futuros directivos, o directivos que ya lo son y necesitan herramientas para poder aplicar en la empresa. La exposición me ha parecido desastrosa en cuanto estaba basada en un modelo de empresa anticuado, donde liderazgo es equivalente a poder por asimetría, jerárquico y persuasivo. Creo que la nueva empresa necesita de nuevos valores, de nuevas posiciones a la hora de intercambiar información y reglas, pero sobre todo, a la hora de dirigir el futuro, la visión y la misión del grupo que conforma la misma. Curiosamente se ha hablado mucho de liderazgo pero poco de carisma. Un buen líder debe poseer ese carisma que le haga dirigir grupos humanos desde la anomalía del silencio. ¿Pero como hablar de carisma en un mundo falto de líderes carismáticos? Aún así, la charla ha sido muy interesante y agradezco a Ana por la invitación y el buen rato que hemos pasado…

Confianza


Me quedé rezagado y antes de que entrevistaran a MC en la radio tocó diana. Así que hoy me levanté algo tarde y llegué algo tarde no sin antes recibir por ambas maldades un par de cariñosos tirones de oreja. Comí con P. y A. hablando del mundo de la empresa y tuve una excelente tarde con Ana, con la cual, cosas de la vida, hablamos de lo difícil de la confianza y de lo más difícil aún de la acción. Su poderosa experiencia transmitía fuerza, así que la cogí y me llevé un trozo de su vida para demostrar al mundo que, a pesar de las dificultades, todo es posible. Incluso lo más difícil de todo: confiar en uno mismo. Había quedado con el espectacular Nwanda para cenar y la química o el momento permitió el encuentro a tres. En la mesa dos posturas diferentes y dos visiones diferentes, y al otro lado, el tercero, equilibrando las fuerzas y presenciando la hermosura de lo diferente. Y allí estaba la confianza en acción, ambos dialogando para convertir el momento en una oportunidad única. Hace justo un año cometí un error, fue un error de confianza. Ese error me costó una vida entera y he tardado un año en admitirlo. Para mí era muy importante este encuentro con Ana, pues al verla, al poder mirarla de nuevo a los ojos, he podido ver todo lo que ha cambiado mi vida, a pesar de la paradoja de que para ella, sigo exactamente en el mismo punto. Precisamente ahí está el secreto, permanecer en el centro del huracán para no salir disparado… Y en esa inmovilidad aparente, he sentido como la confianza debe ser renovada a cada instante, a cada momento… No nos queda otro camino… La vida no deja de ser paradójica, y hace casi un año perdí un tesoro, precisamente en este mismo lugar, en este mismo instante… Hoy creo haber encontrado el mapa, y a cual pirata despiadado, no descansaré hasta recuperar lo perdido…

Escribo, escribes, escribimos


La amiga y escritora Estrella Cardona Gamio nos envía esta iniciativa:
«Escribo, escribes, escribimos…» es un grupo en Facebook, nacido con la intención de dar difusión a la obra de los muchos escritores que empiezan a publicar en el mundillo literario en papel o en e-Book de venta al público.

En este grupo se hablará de nuestras obras procurando establecer una cadena mediática del boca oreja, no teniendo cabida los autores consagrados ya que estos no necesitan de nuestra ayuda.

En «Escribo, escribes, escribimos…» podemos poner primeros capítulos de nuestras novelas, relatos, ensayos, hablar sobre nuestras experiencias, afortunadas o no, en el mundillo literario, incluir nuestras biografías, portadas de nuestros libros y sinopsis de los mismos.

Resumiendo: se trata de una plataforma gratuita donde podamos darnos a conocer todos aquellos autores que no disponemos de infraestructuras mediáticas para publicitar nuestros libros.
http://www.facebook.com/group.php?gid=146707059923&ref=mf

El corazón programado


Hay algo imperfecto en todo cuanto sucede. Algo que crea sospecha, inquietud, angustia. En los últimos años, cierto secreto revelado indicaba la posibilidad de hacer posible todo cuanto quisiéramos. Sólo había que imaginarlo con certeza, creer y crear un poder mental suficiente para transformar la realidad a nuestro antojo. Los artificieros del Kybalion ya nos lo advertían, también algunos escritos herméticos. Todo es mental, decían. Por lo tanto, con un buen control del poder del pensamiento, todo sería posible.

Pero había algo sospechoso en todo ello, algo que muchos ya habían intuido y explicado tiempo atrás y que sin embargo, creaba controversias. La crisis demuestra que no todo cuanto soñamos o deseamos puede ser hecho realidad. También nuestras vidas. Lo más probable es que no lleguemos a alcanzar la mayoría de nuestros sueños. Algunos astutos esgrimen la excusa de que el deseo debe surgir del corazón, y no del bajo vientre, de algún capricho temporal o una necesidad insatisfecha. Y eso que llamamos corazón a veces queda en el refugio del paraguas abstracto, sin definición exacta, sin saber a ciencia cierta a qué nos referimos con la palabra. Tenemos millones de deseos, infinitos. Compramos una casa y deseamos llenarla de muebles, de objetos inútiles, remodelar y ampliar todo cuanto podamos. Y al hacer todo eso, no nos sentimos jamás satisfechos. Un nuevo deseo nos invade: deseamos una casa más grande, o en su defecto, una casa más, o dos, o tres… El límite estará en nuestra propia capacidad para obtenerlas, o para creer que podemos hacerlo. Pero, ¿es eso lo que desea nuestro corazón? Contemos una anécdota para ilustrar una posible respuesta…

Estos días ando de viajes por Madrid y Barcelona. En la capital, en la calle Bravo Murillo, hubo un centro de yoga hace muchos años. La abuela de una amiga había sido su fundadora. Visité a su familia y tuvimos una hermosa comida y una entretenida charla de sobremesa en la que había sido la primera sede en Madrid de una famosa fraternidad espiritual. En la misma, los padres de mi amiga, miembros durante muchos años de dicha fraternidad, entablaron una discusión sobre lo que su madre llegó a llamar “programación”. Afirmaba que todo estaba programado de antemano, mientras que el padre decía que existía a pesar de ello cierto libre albedrío y que todo dependía de la intención a la hora de escuchar nuestra voz interior. Me sumé a la disputa buscando ideas reconciliadoras. Hablé de la “misión” de la vida, del “propósito” de la misma, de la importancia de escuchar en nuestro interior cual es nuestro verdadero camino, de haberlo. Y hablando en voz alta de todo ello fue cuando vino la reflexión sobre un hecho importante: ¿somos capaces de crear la vida a nuestro antojo y transformar la realidad según nuestros deseos, o nacen nuestros deseos según una predeterminación que no llegamos a entender?

Por la tarde, hablaba con mi amiga de los próximos viajes que deseaba hacer a Etiopía y a Israel, viajes que no sabría gestionar debido a la crisis que a todos nos afecta y por lo tanto, no sabía ni como ni cuando los iba a realizar. Y al día siguiente ocurrió algo muy interesante.

El reino de Saba se cree que existió en el llamado cuerno de África, en lo que comprende los actuales países de Somalia, Yibuti, Eritrea y Etiopía. Llevaba tiempo interesado, a raíz de un libro que ando escribiendo, en la leyenda en la que se dice como la Reina de Saba visitó al rey Salomón y como, supuestamente, ambos tuvieron un hijo que, tiempo más tarde, retiró del Templo de Salomón el Arca de la Alianza llevándola hasta Etiopía. Hasta aquí la leyenda y mi interés por visitar Etiopía.

Al día siguiente, y tras la conversación con mi amiga y con sus padres, me hallaba hablando con el amigo Koldo en el encuentro de Inspira Confianza que la Fundación Ananta había organizado en Madrid. De repente, un amigo de Koldo le llamó para indicarle que no podría acompañarle en su próximo viaje. Koldo me miró fijamente, y al poco tiempo ya estábamos hablando de la posibilidad de que fuera yo el que le acompañara al mismo. El destino del mismo: Etiopía. Dos días antes había comentado lo mismo al amigo Joaquín en su casa.

Empecé a enlazar todo lo ocurrido, la conversación del día anterior en Bravo Murillo, con Joaquín, mis deseos de viajar a Etiopía y el encuentro con Koldo al día siguiente y la oportuna llamada de su amigo justo cuando yo hablaba con él. ¿De qué forma había conspirado el universo para que todo ese tipo de sincronías ocurrieran en un mismo tiempo y en un mismo espacio? ¿Programación, azar, determinación, propósito, misión? Nunca hubiera pensado en Etiopía si no hubiera sido por la Leyenda de Saba. O, ¿debería pensar que la leyenda es una excusa y sin duda, algo deberá pasar en Etiopía para que yo mismo asuma mi programación, entienda que ese viaje era inevitable para comprender algo más de mi propio propósito? ¿O acaso todo es fruto del puro y más absoluto azar?
Desde que empecé a indagar sobre la idea de que el mundo es mental pero que no es la mente la que debe dirigir nuestros pasos por ese mundo sino el corazón, no han parado de ocurrir cosas extraordinarias. Pensamos que podemos cambiar nuestro destino, nuestra programación para esta vida, y lo que realmente debemos hacer, si es que a alguien le importa lo que realmente debemos hacer, es precisamente recordar. Platón lo advertía con su reminiscencia. Se trata de recordar quienes somos y actuar en consecuencia. Conocer es recordar, y todo eso que llamamos espiritualidad, grandes meditaciones, practicas de yoga, rezos, oratorias, etc… no sirven más que para provocar el recuerdo… El recuerdo de nosotros mismos, en palabras de Gurdjieff, el recuerdo de nuestro programa, de nuestro propósito, de nuestra misión… Pero, ¿qué ocurre cuando empezamos a recordar? ¿Qué debería provocar esa reminiscencia? ¿Cuál es nuestra actitud ante el conocimiento de quiénes somos realmente y sobre todo, qué debemos hacer al comprobar cual es nuestra verdadera programación? Sólo se me ocurre una respuesta: actuar en consecuencia, fluir con la vida y dejarnos llevar por esa corriente del corazón… Todo lo demás es accesorio y nos cierra las puertas a la experiencia de la Unidad. Escuchemos nuestro corazón, nuestro verdadero guía y maestro. Tiene muchas cosas que revelarnos…

(Artículo publicado en: http://www.marioconde.org/blog/2009/09/el-corazon-programado/ )

Menú del día en Zaragoza


Barra de pan: 1€
Cocktail de frutos secos: 1,30€
Galletitas con sonrisa: no tienen precio…
Para lo demás no utilices Master Card

Desde Montserrat


Acabo de desayunar con Isabel y Rossana en Collbato, a las faldas de la mágica montaña. Las niñas locas me han traído una bolsa llena de pastelitos que me acompañarán en el viaje y me harán recordar a cada momento lo bien que lo pasas cuando estas con personas limpias de
corazón. Gracias a las dos por esta hermosa mañana…

¿Independencia? No, Interdependencia


Existe cierta emoción en el ambiente rancio del nacionalismo catalán por el aparente éxito de la consulta popular en Arenys de Munt sobre la independencia de Cataluña. Para algunos catalanes, España no existe como país o nación, sino que, de forma normativa, y diría que hasta despectiva, se la llama como Estado Español. Decir España en Cataluña chirría, pero si dices Estado Español porque inevitablemente tienes que hablar de esa «realidad», entonces puedes pasar el trago. Y eso ocurre porque existe cierto orgullo nacional catalán, o cierto complejo de superioridad de lo puramente catalán con respecto a lo puramente español. Y ese complejo resulta peligroso, pues proviene de una identidad adolescente que para autoafirmarse necesita estar en guerra con la identidad superior. No estoy en contra de la independencia política de todo aquel que lo desee. Todo lo contrario, en ese sentido pragmático, todos deberíamos ser independientes de todo con la condición de acabar con ello con la clase política que parasita en los territorios. Todo lo contrario de lo que pretenden algunos nacionalistas, es decir, independizarse para crear una clase parásita-política más poderosa y gestionar los recursos al antojo de los mismos. De ahí que esté a favor de la independencia de los países y las naciones, de los pueblos y ciudades si es su deseo, pero esté tan en contra del sentimiento nacional o nacionalista, ya nazca este de un país con Estado o sin él. Incluso me atrevería a decir, ya que hablar de independentismo hoy día resulta ser una falacia metafísica, que de lo que estoy más de acuerdo es del interdependentismo, es decir, pueblos hermanos que se autogobiernan en unidades básicas pero que se ayudan mutuamente en todo cuanto pueden para mirar a un futuro común. Pero eso no ocurrirá hasta que la humanidad no deje de mirar al otro como a un enemigo, hasta que no deje de parcelar la tierra en función de lenguas, culturas o naciones y hasta que no deje de ver al otro como un estúpido ser inferior.

La otra mirada


Ayer fue un día intenso, de miradas y abrazos, de fraternidad, de humanidad. Alguien dijo que había dos tipos de personas humanas: las decentes y las indecentes. Más allá de posturas políticas, de razas, de cultura, de idiomas, esas eran las dos grandes tipologías. Y sin duda, allí había muchas de las primeras. En el encuentro pude saludar a viejos amigos. Allí estaba Isabel y sus amigas, también «Desconocida», del blog, que saludó con dos fuertes abrazos, como si realmente nos conociéramos de toda la vida. Miquel y Rosa, esta última me regaló un bonito presente, un trozo de piedra de la montaña del Kailash, traída desde el recóndito Tíbet. José Luis y Jorge y Joaquín. Luis y Vanessa, Pilar y Montse de BK. También mi querida Monchi, que sin darme cuenta le di plantón y la dejé por otro hombre, por el entrañable Koldo, con el que tenía que hablar sobre un próximo viaje que haremos a la recóndita África en octubre. La verdad es como si fuéramos una gran familia… Nos miramos, nos reconocemos, nos abrazamos… es bien hermoso la fraternidad de los hermanos del espíritu libre…

Tras comer con los amigos de BK en su centro de Barcelona, me despedí de Koldo y me fui a pasear por la gran ciudad. Necesitaba ese paseo y recorrí aquellos viejos lugares a los que iba cuando era más joven. Fue emocionante. Pronto se puso a llover. Como buen enamorado del otoño, me quedé como una hora inmóvil en la calle de Portaferrisa viendo caer el agua. Luego, para seguir viendo el espectáculo de rayos y truenos, decidí volver no en metro sino en tranvía hasta la casa de mis padres. Allí había una mujer hermosa, una adolescente con la que intercambié durante todo el viaje miradas y sonrisas. Cualquier anécdota que ocurría en el tranvía era motivo para continuar con el trueque mínimo. Su mirada intensa e inteligente acompañada de esa sonrisa amable y sincera me impresionó. Por un momento deseé entablar conversación con ella y creo que ella también conmigo, pero justo cuando iba a suceder llegó a su estación. Fue emocionante el encuentro e impactante. Por algo hoy lo sigo recordando con cierta emoción y me pregunto porqué, de entre todo el mundo, de entre todas las miradas que acompañan un día cualquiera, esa fue tan especial… Quizás ella formaba parte de esa familia hermosa del espíritu libre, y nos miramos, y nos reconocimos, y por ello nos alegramos y sentimos palpitar el corazón de forma acelerada. Ojalá todos los humanos decentes pudiéramos reconocernos todos los días de nuestras vidas…

Desde Lleida


Tiempo otoñal acompaña los paseos por las estaciones del espíritu. Hoy seré instalado como primer vigílante del poniente, lugar desde donde se puede observar el salario de los obreros.

Quiero ser libre


Estos días en Barcelona he aprovechado para tener encuentros con viejos amigos. El miércoles estuve comiendo con Carlos y su familia, viendo fotos y hablando sobre viajes, mujeres, amores… Fue emocionante ver como su madre Olivia ha superado con éxito un cáncer reciente. Por la tarde fui hasta Sant Fruitós del Bages para ver a mi amiga Rosa, la cual se ha mudado y quería enseñarme su hermoso nuevo hogar. Ayer jueves estuve con tres amigas: Sara para comer, Montse G. en la merienda y Montse F. en la cena. Con Sara hablamos de libros, editoriales, ya que ella es madre de la criatura Séneca y la ha visto crecer desde el principio. La cena fue hermosa, divertida, con sesión de piano incluida acompañada de una tormenta tremenda. La merienda con Montse G., a la que me acompañó Carlos, fue especialmente intensa. Montse G. lleva casi toda su vida postrada a una silla de ruedas y a la cama. Necesita respiración artificial debido a una enfermedad degenerativa que debilita su cuerpo, pero no su mente. Inteligente, sensible, con un gran sentido del humor y con unas ganas de vivir impresionantes, estuvo relatándonos su increíble vida durante toda la tarde. Desea escribir un libro y deseamos ayudarla a ello. Sus ganas de vivir y ser independiente, vivir libre en su propia casa, encontrar un trabajo que le permita desarrollarse y creer que todo eso es posible forman parte de su lucha. Una lucha intensa contra el mundo, contra los servicios sociales que pretenden, para su «seguridad», dicen, ingresarla en una residencia. Ella se niega. Reivindica su independencia aunque el coste sea el no tener casi dinero y depender de la ayuda de personas cercanas que la aman y la protegen. Entereza, vigor, vitalidad, superación, visión de futuro, sensibilidad hacia el mundo del espíritu, … son insuficientes los adjetivos para describir a esta mujer. Su habla es pausada, transmite seguridad, confianza, serenidad, sabiduría. Su discurso es positivo, a pesar de lo terrible de su pasado. No solicita de parte nuestra lástima, ni que sintamos pena por su situación. Es luchadora y fuerte, orgullosa en cierto sentido, un orgullo necesario para transmitir que en el fondo, todo está bien. Su historia es estremecedora y espero que podamos ayudarla y podamos editar su libro con el mayor de los éxitos. Su correo electrónico, por si alguien puede ofrecerle algún tipo de trabajo, ayuda de cualquier tipo o simplemente mandarle un saludo de ánimo es el siguiente: vuelo_zen@yahoo.es

(Foto: Con Montse en su piso de Torres i Bages, Barcelona, septiembre de 2009)

Contigo somos más paz en Barcelona


Os espero este domingo en el encuentro que organiza la Fundación Ananta en Barcelona. No os dejará indiferentes, palabra de pacífico.
Queridos amigos,

Con mucha alegría convocamos el IV Contigo Somos + Paz, que este año coorganizamos con la Fundación Valores para Vivir y la Asociación Espiritual Brahma Kumaris. Es en “L’Auditori” de Barcelona el domingo 20 de septiembre a las 11,30 horas, en la víspera del Día Internacional de la Paz de Naciones Unidas. La entrada será gratuita y contaremos con las ponencias de Alex Rovira, Joan Melé, Federico Mayor Zaragoza, Jorge Carvajal y la Hermana Jayanti. Los músicos serán Luis Paniagua, Liliana Mafiotte, la Coral Interreligiosa per la Pau y la arpista Teresa Espuny junto con el violinista Vassil Lambrinov. Aspiramos a que los 2.000 asistentes a este acto unamos nuestros propósitos para emitir un mensaje de concordia y fraternidad al mundo. http://www.contigosomosmaspaz.org/ Adjuntamos el cartel anunciador en castellano y en catalán, con nuestro agradecimiento a Sergio Fonoll por el diseño y realización del cartel, y a Mario Conde por traer a nuestra atención la escena de las manos.
CONTIGO SOMOS + PAZ 2009: L’Auditori de Barcelona, domingo 20 de septiembre 2009, 11,30 horas . Blog: http://www.contigosomosmaspaz.org/

Leo y mi cepillo


El perro de mi hermana al parecer se ha pasado la mañana jugando con mis enseres personales…

Desde Barcelona


Me levanté tarde, a eso de las nueve. Había pasado la noche hablando con E. y terminamos durmiendo en la misma cama, como cuando éramos pequeños. Unos días antes había hecho lo mismo con su hermana porque ese tipo de tabúes no existen en nuestros idiomas y entre nosotros. Es lo bueno de tener amigos que son como hermanos. El perro Neo me dio las buenos días. Fui a visitar el gallinero y saludé a las gallinas. Olía muy bien en el monte alto y el pinar estaba hermoso tras las intensas lluvias del día anterior. Me fui tranquilo dirección Barcelona. Llegué, saludé a la familia y al perro Leo, la nueva mascota. Comí algo y me fui a la gran ciudad donde había quedado con mi ex-cuñada L. Hicimos un ritual que habíamos roto durante años y nos fuimos a tomar un café a la librería Laie e inevitablemente, como en los viejos tiempos, tras hablar y hablar y hablar acabamos comprando algún libro. Fueron dos por cabeza, los míos: «Los mitos, su impacto en el mundo actual», del inigualable Joseph Campbell y «La verdadera historia de las sociedades Secretas», de Daniel Tubau. Hace fresco en Barcelona. La gente ya lleva chaquetas. La «cuñá», como la llamo con cariño está feliz a pesar de que emocionalmente ha pasado por una pequeña noria. Nos hemos reconciliado con el amor, a pesar de haber preñado la conversación de contradicciones. El amor es un pretexto, sería la conclusión… Habría que determinar como siendo humanos podemos alcanzar algo divino como es el amor… Asaltándolo, supongo, como se asalta al cielo…

(Foto: mirando libros en la librería Laie de Barcelona)

Yo soy tu ano


Estaba en la central y circular, además de famosa, parada de metro de la Plaça Catalunya. Me fui dando un paseo largo y cuando llegué, en vez de artistas tocando como antaño, estaba lleno de transeúntes. Me quedé un rato con ellos, sacando fotos y mirando sus rostros perdidos. De repente, la seguridad del metro empezó a echarlos uno a uno. Había una mujer tumbada, no hacía ningún mal excepto mirar con su tristeza todo cuanto ocurría en la circular parada. Cuando el perro de los vigilantes de seguridad empezó a ladrarle, la mujer se sintió totalmente indignada. Se levantó y delante de todos se bajó el pantalón y las bragas, enseñando toda su boca anal, sus partes sexuales, su entrada negra. Estuvo un buen rato y saqué foto testimonial, porque en ese momento me solidaricé con su ano, con su protesta, con su forma de decir al mundo que todo cuanto tiene, todo cuanto posee, son esos momentos ingratos, tumbada en cualquier estación de metro, observando el discurrir de la vida. Así que pública y solidariamente, por un día y todos cuantos hagan falta, yo seré tu ano, y me bajaré los pantalones y los carzoncillos contigo y ante el mundo para gritar, anónima amiga, que estamos hartos de tanta hipocresía…

Mas D’en Coixos


Tras una terrible tormenta pude llegar a la casa de mi amigo E., en
plena sierra de Castellón. Aquí he pasado la noche hablando de lo
humano y lo divino en un lugar paradisiaco y aislado del del mundo.

TU TIENES EL RELOJ YO EL TIEMPO


Moussa Ag Assarid es un miembro de la tribu de los Touareg en África.
Le han hecho una entrevista.
Entrevista realizada por Víctor Manuel Amela

Moussa Ag Gassarid: No sé mi edad: ¡nací en el desierto del Sahara, sin papeles…! Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo.
Pregunta: ¡Qué turbante tan hermoso…!
Respuesta: Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
P: Es de un azul bellísimo…
R: A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…
P: ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
R: Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
P: ¿Por qué?
R: Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
P: ¿Quiénes son los tuareg?
R: Tuareg significa abandonados, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: señores del desierto, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
P: ¿Cuántos son?
R: Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… «¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!», denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
P: ¿A qué se dedican?
R: Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…
P: ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
R: Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
P: ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
R: Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre.. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
P: ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
R: Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
P: Saber eso es valioso, sin duda…
R: Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
P: Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
R: Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
P: ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
R: Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro….
P: Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…
R: Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.P: Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
R: ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…
P: ¿Tanto como eso?
R: Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.P: ¿Qué pasó con su familia?
R: Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…
P: ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
R: De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…
P: Y lo logró.
R: Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
P: ¡Un tuareg en la universidad. ..!
R: Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.
P: Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
R: Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
P: Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.R: Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…
P: Fascinante, desde luego…
R: Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor…
P: Qué paz…
R: Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

La fortuna de ser rey


Resultó paradójico que ayer, antes de entrar al encuentro para hablar de nueva consciencia, me encontrara con esta imagen, justo en frente del Palacio de Congresos. Inspirar consciencia debería ser suficiente para acercarnos a este hombre y preguntar si necesita algo. Inspirar consciencia no debería permitir que cosas así ocurrieran. Resulta increíble de qué forma nos hemos inhumanizado a este tipo de situaciones. Seguramente, en una pequeña comunidad de cincuenta o cien habitantes esta imagen sería imposible. Alguien, sino todo el pueblo, se acercarían al hombre para arroparle y ayudarle en todo cuanto fuera posible. Pero en la gran ciudad… Yo mismo podría haberme acercado, y haberle preguntado cualquier cosa. Estuve trabajando muchos años con transeúntes y era frecuente acercarme a ellos, frecuentarlos, darles compañía, abrazarlos cuando hacía falta, que era casi todos los días. Y ayer, tanto tiempo sin ver a uno por eso de vivir aislado en el mundo rural, me quedé un rato a su lado, saqué la foto y me fui con cierta incomodidad y rabia ante la impotencia de casi todo. Hay que hacer algo para inspirar consciencia y para que este tipo de cosas no ocurran… pero… ¿qué? Quizás hubiera bastado con que uno solo de los dos mil asistentes al acto se hubiera acercado a ese hombre para empezar a creer en el milagro de un mundo nuevo…

(Foto: Las nueve de la mañana en el Palacio de Congresos de Madrid. Persona humana durmiendo en la calle. Madrid: más de dos millones de habitantes. De ellos, ninguno se paró a preguntar si todo andaba bien. Ni siquiera yo, que vengo del mundo rural y a veces, ante situaciones como esta, nos preocupamos por el prójimo).