LA NAUSEA…


Uno nunca sabe lo que pasará mañana… yo estaba muy feliz imaginando un mundo mejor… me fui a la India, le pedí a Anja que fuéramos, antes del retiro espiritual, a la zona más pobre de la ciudad más miserable. Acabamos en los barrios marginales de Bombay. Éramos extraterrestres porque los guiris y turistas no van por allí. Nos trataron bien, muy bien. Los pobres, cuando no tienen nada, lo dan todo, y sobre todo, una gran e impaciente sonrisa que destrozaba el alma en mil pedazos. Esa generosidad infinita contrastaba con nuestra desconfianza occidental, con nuestras miserias de niños del mundo-bien.
Brahma Baba, el que fundó los Brahma Kumaris (que significa Hijas de Brahma), dejó su vida mundana y se retiró del mundo a meditar a los sesenta años. Vivió hasta los noventa y tres y tuvo tiempo de montar en esos últimos años de su vida un gran movimiento espiritual. En ese movimiento nos insertamos para meditar en un lugar privilegiado y único y de paso profundizar en mi tesis doctoral. Me sentía incómodo, muy incómodo. Hice buenas migas con Jorge, el hijo crítico de la familia Tamames. No soportábamos la hipócrita idea de estar meditando a las cuatro de la madrugá cuando dos calles más abajo había niños pidiendo para comer y durmiendo en la calle. Me he traído esa incomodidad a España y ahora me toca digerirla. La crisis que estamos viviendo no es de valores… es algo más profundo… aquí no sabemos qué es el mundo, qué pasa en el mundo… Occidente es una burbuja aislada y encerrada en su endogamia ignorante… ¿Qué podemos hacer? O mejor aún, ¿qué debemos hacer? Ya no aspiro al estadio angélico aunque resida tan próximo a un lugar donde se pretendió alcanzar dicho reino. Ahora me conformo exclusivamente con humanizar mi vida, con ser un hombre de carne y hueso, como diría Unamuno, y sentirme partícipe de todo cuanto pasa en el ancho universo. Lo demás me parece ridículo, absurdo… lo demás produce nausea… Distraerme con lo demás sería traicionar toda mi condición humana… Debo hacer algo… debemos hacer algo… espero tener el tiempo y la fuerza suficiente para que así sea…

(Foto: Javier León, familia entera durmiendo en las calles de Bombay, India, octubre de 2008).

Deja un comentario