Hay muchos intereses para que no triunfe la revolución solar. El primero de ellos proviene de las grandes compañías energéticas. Eléctricas, gas, petróleo, atómica… Hay mucho dinero en juego y lo que menos desean estas compañías es la independencia total del sector. Imaginemos por un momento que todos pudiéramos instalar placas fotovoltaicas en nuestros tejados. Que la energía producida por esa instalación fuera suficiente para auto abastecernos y que, además, tuviéramos la capacidad para vender el sobrante a las grandes compañías. Imaginad ahora que los coches del presente-futuro funcionaran con pilas eléctricas. Imaginad ahora que enchufamos nuestro coche a nuestro sistema autónomo de electricidad solar y que no dependiéramos nunca más del precio del crudo, ni de las tarifas eléctricas o de gas. Este sueño ya existe en países como Mongolia, donde el transporte es a caballo, la chimenea funciona con excrementos de animales y tienen, además, una placa solar instalada en el tejado de sus nómadas casas para sus necesidades energéticas. Hay una lucha para que no triunfe la revolución solar. Y es hora de que la sociedad civil actúe en consecuencia. La Fundación Terra promueve la campaña en España de la Guerrilla Solar. Os invito a que participéis en ella y deis espectáculo en vuestras vidas siendo diferentes, responsables, y sobre todo, de cara a un pronto e inmediato futuro, pioneros en la revolución de la independencia energética…