Volver a empezar… casi se ha convertido en la cantinela habitual en mi vida… Volver a construir, volver a resituar en todos los planos aquellos sueños que predominaban y que aspiraban a plasmarse en una manifestación real. Ayer hablaba con C. de la necesidad de tener una misión vital en la vida. Me sentía satisfecho, le decía, por haber alcanzado aquellas metas que hace diez años me impuse como proyectos a medio plazo. Externamente, había conseguido aquello por lo que cualquiera lucharía y dedicaría toda una vida. Me siento satisfecho, le decía, en cuanto a esos proyectos vitales que todo ser posee. Sin embargo, y tal y como dice el poema de Whitman, mi alma no se siente satisfecha, pues tras alcanzar estas montañas y estos valles y mirar al infinito que nos espera, sólo deseo alcanzar nuevos mundos, ganar esas alturas y seguir hacia adelante. Hoy me ha escrito A. Se siente feliz para emprender una nueva vida y le he ofrecido mi apoyo como amigo para ayudarla en todo cuanto esté en mis manos. Es hermoso terminar una relación y acabar como amigos, con esa madurez que nos dice que fue hermoso mientras duró y que ahora toca caminar a solas, a la espera de nuevas y profundas enseñanzas. Que así sea… otros universos nos esperan…

Querido Javier veo que estas empezando una nueva vida con unas bases solidas,honestas y esperanzadoras…te deseo lo mejor en este nuevo ciclo y lo unico que puedo decirte es que disfrutes de cada momento y que te mimes muchoooo:)Un abrazo grande grandeeeeee
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