Aquí estudié trabajo social. Aquí mis primeros amores, mis primeros libros, insumisión y cuatro años en caza y captura, mi primer aleph, mis primeros artículos para prensa, mis primeros fracasos, mis primeros vagabundos y vagabundeos, mis trabajos repartiendo pizzas y mis primeras críticas literarias… Tantos recuerdos, que podría ordenarlos por colores, tactos y promesas. Como si de una procesión se tratara. Hay algo que ha cambiado y hay algo que permanece. El tiempo pasa, es cierto, pero la pregunta la formulo en el mismo sitio quince años después sin que haya cambiado un ápice: donde está la que sabe volar? Volveré…
