Paseo por la sencillez


Solo cuando lo has pasado francamente mal puedes llegar a conclusiones interiores… Y cuando llegas a esas conclusiones te puedes permitir el lujo de cierta locura… Las otras, las certezas filosóficas, si es que realmente existe alguna, no sirven de nada si no se han fraguada primero bajo el terrible manto de la experiencia. Así que los aledaños de la sabiduría se construyen a base de fracasos, de torceduras, de caídas continuas… Por eso cualquier cosa que ocurre es motivo de agradecimiento… sé a ciencia cierta que ocurre para bien…
Saber vivir es fácil… acordémonos de aquello de la simplicidad… En las pequeñas cosas es donde se es feliz… Un amanecer, un paseo, bailar bajo la lluvia… ahí está el verdadero reino de la placidez… Es un lujo prescindir de todo y sentirte libre de las cosas… no somos nuestras cosas… El peso individual es compatible con la sencillez… ¿Dudas? ¿Decisiones? Ahí está el corazón… el corazón siempre nos empuja hacia el camino… hacia nuestro camino… hacia nuestro propósito… solo tenemos que escucharlo… estar atentos… sentir su leve susurro…

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