Compañero en la torre, ¿de dónde vienes día tras día?
– Vengo de las profundas tinieblas.
Donde se debate nuestro viejo mundo,
Donde todo es frío hostil y negro.
Compañero en la torre, ¿Qué ves tú día tras día?
– Veo las sublimes obras maestras.
De grandes obreros anónimos,
Los buenos compañeros de antaño,
Quienes trabajaban con alegría,
Y nos han abierto la Vía
Porque poseían la Fe.
Compañero de la torre, ¿qué haces día tras día?
Tomo de la naturaleza entera
La innumerable y ruda materia,
Y con mi corazón y mis manos,
Sujetando la herramienta que canta y suena,
La transformo y la modelo
Y trabajo para todos los humanos.
(Texto extraído del libro: Masonería: Antiguos Manuscritos, de próxima aparición. Autor: El menda).
