Silencio


Me encanta esta foto… la hice ayer en una tarde inolvidable… Había una paz extraña, como si de repente toda la vida condensada en el bosque letargado por el frío se reuniera en un solo punto. Se podían ver los vínculos de todas las cosas, se podía ver lo extraordinario de la naturaleza. Sentí una paz profunda, como si todo estuviera bien, como si esas nieves caídas del cielo fueran el presagio de algo hermoso… Algo que deberá ser vivido con intensidad, con mucha intensidad. Sentí la fuerza, el impulso de estar vivo, de ser parte de este viaje por mitad de esta galaxia infinita… La nave tierra navega silenciosa y desde lo más alto se divisa como algo pequeño, diminuto que flota en mitad de la nada. Y en ese misterioso viaje, en ese paraíso teñido de colores y olores imposibles estamos todos… Vosotros, ellos, nosotros… A la vuelta seguí contemplando el espectáculo desde mi ventana. El paseo había sido purificador. Pude ver a mis dos amigos de siempre. Viven en mi pequeño bosque de no más de una docena de árboles. Hay un árbol justo en mi ventana y suelen venir, mirando a través del cristal mis pobres movimientos. Yo los imito, y observo como juegan en el jardín. Esos pajarillos vienen y van como dos pequeños diablos… Y mientras observaba a ese par de luminarias revolotear por el trozo de cielo que cae en La Montaña, le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas que contienen, ¿estaremos tranquilos y satisfechos? Y mi espíritu dijo: No, ganaremos esas alturas para seguir adelante…

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