La Madre Tierra sigue enfurecida, descontrolada, abismal… La plaga humana sigue avanzando, y a pocos días de la conclusión de que el mundo no desea cambiar tras el fracaso de Copenhague, engulle a parte de sus criaturas en hielo, frío y sunamis. ¿Qué decir? ¿Qué hacer? ¿Hasta cuando seguiremos desoyendo sus avisos? ¿Hasta que el final sea inevitable? ¿Hasta que la plaga sea contenida por un gran barrido de olas, terremotos y catástrofes? ¿Cómo se defiende un cuerpo vivo ante un ataque? ¿Qué tipo de fiebres, defensas o sistema inmunólogico activará nuestra Madre ante el ataque despiadado y ciego de su hijo? Pero la plaga humana no escucha… sigue, a pesar de las crisis, pensando en CRECER… Pues sigamos creciendo hasta el infinito… hasta que ya no quede nada… Madre… madre mía… perdónanos porque no sabemos lo que hacemos…
