Valores diluidos


Julio Anguita siempre ha sido un gran orador. Un mesías de la palabra, hombre culto y respetuoso con los valores universales. Me ha sorprendido, además, su faceta de investigador científico, al menos, sus amplios conocimientos sobre la materia, las teorías cuánticas y la filosofía de la praxis científica. La charla-debate que hoy ha dado en la Librería Aletheia de Córdoba no ha tenido desperdicio. Hablaba sobre la sociedad laica, o mejor dicho, sobre el estado laico, es decir, un Estado ausente de ideologías o creencias. Me han gustado sus posicionamientos, también al catedrático y rector de la Universidad de La Rioja que, en posiciones contrarias, intentaba refutar las tesis marxistas de Anguita. Había algo de hipocresía en el debate. Valores… Los valores… ¿universales? Al salir de la charla había una iglesia abierta… Al parecer, todos los jueves hacen lo que llaman una adoración juvenil… He entrado y he visto a jóvenes católicos cantando con guitarra y apostando por la fe cristiana… Valores… He salido emocionado pues antropológicamente hablando siento gran admiración por este tipo de cosas… Y admito que humanamente me conmueven… Valores… Iba reflexionando sobre la charla cuando en una oficina de banco había alguien sacando dinero… Normal si no fuera por dos señores que intentaban conciliar el sueño entre cartones y frío… Valores… Y es, cuando veo este tipo de cosas, cuando los ideales se derrumban y caen empicados hacia el abismo de la sinrazón… Allí estaban de nuevo, los «sin techo», los… ¿»sin derecho»? Tantos años investigando las causas del desarraigo social, una carrera entera durmiendo con ellos, viviendo con ellos, sintiendo con ellos… Noches arrimando comida a sus gargantas y tardes buscando algún lugar donde pudieran dormir… Y allí estaban… Valores… claro que sí… cuantos más mejor… pero ahí, en la calle… no en nuestras cabezas y discursos vacíos…

Deja un comentario