El pájaro que quería volar


Cayó demasiado pronto del nido. Lo recogí triste, lo arropé en una caja de cds y le puse algunas hojas rotas de la factura del móvil, intentando imitar, sin mucho éxito, su nido. Ahora que lo observo, veo en su impaciencia la fragilidad del error, el infortunio de la imprudencia. Moribundo se bate por sobrevivir un minuto más mientras que intento imitar, de nuevo sin mucho éxito, los brazos de su madre agolpados entre mis dedos ventrudos. Y lo miro, exhausto, impotente, viendo como su vida se va por haber querido saltar demasiado pronto en búsqueda del vuelo. Lucha, sin éxito, por una supervivencia llena de dolor y sufrimiento inútil. Y la fragilidad humana pervierte el destino intentando, bajo el absurdo de una esperanza baldía, creer que bajo el espectro de la fe los milagros son posibles.

Estos cuatro días de intenso viaje me veía como este pobre pajarito que hoy, mientras regaba el jardín, caía al vacío de la incertidumbre. Pude darme cuenta y salvarlo de un sol mortal. Pero la noche larga espera paciente la huida de un alma cansada por luchar inútil por la vida que se va, una vida reventada por dentro debido al inmenso choque con el barro de la casa. Por eso, en el viaje, observaba cada segundo, cada rincón perdido, ya fuera en ese hermoso valle riojano, o entre los campos secos o las montañas lluviosas, chorreantes. La vida se va, a cada instante, a cada minuto que pasa, y nunca somos conscientes de ello. Vivimos el día a día como si fuéramos inmortales. Desperdiciamos las horas y los minutos y los días haciendo cosas estúpidas que no nos reportan nada. Sin saber, sin ser conscientes, que en ese segundo de nada se marchita una eternidad del todo. Quizás por eso, mientras abrazaba con intensidad ayer a B. y vi como sus ojos brillaban llenos de humanidad, decidí volver a la Montaña. No quería precipitarme y lanzarme a un vuelo en caída libre. No quería saltar demasiado pronto y achicharrarme bajo el sol… Deseo vivir con intensidad… deseo pensar y sentir la vida…

Y mientras reflexionaba sobre todo esto, la triste noticia de una muerte. Otra más. Otra más como la de Israel estos días, la insensatez de querer saltar del nido… Por qué nos empeñamos en morir cuando lo que toca es vivir… vivir con intensidad, con consciencia, vivir como si esta fuera la única oportunidad en toda la eternidad de poder hacerlo…

Desde Logroño


Escribo desde cualquier cafetería de carretera, plagada de camioneros que incluso hoy domingo trabajan a destajo dirección Europa. Ayer pasamos todo el día en Lérida. Hice una emotiva entrega de un nuevo libro que hemos editado sobre masonería, escrito por un entrañable y venerable masón al que instalaron en el trono del rey Salomón. Un día hermoso, a pesar del cansancio acumulado de viajar de arriba abajo por toda España. Como esta vez no viajo solo, intento que el comensal “Águila Roja” se alimente bien, así que tras Lérida buscamos en Zaragoza una pizzería y compramos un dos por uno que tomamos en el coche mientras veíamos el video que nos hicieron en Bombay. Salimos de Zaragoza dirección Logroño, donde vamos a recoger a mi querida B. para volver juntos a Madrid y pasar allí al menos esta noche hasta el martes que tengo un nuevo encuentro editorial. El cliente que nos debe tanto dinero ni siquiera nos quiso recibir. Así que el viaje a Barcelona fue en vano. Seguiremos intentando… Mientras, porque el viaje permite estas cosas, pensaremos como afrontar los retos que vienen…

En la presentación de Ayora


Ayer fue un día espectacular en muchos sentidos. Primero porque llegamos a eso de las cinco de la madrugada a Barcelona. Estuvimos unas horas allí y nos fuimos hasta Ayora, un pueblecito valenciano que colinda con la provincia de Albacete. Cuando llegamos al pueblo estaba cayendo un diluvio universal, así que llegamos a casa de Chimo, el autor del libro, totalmente empapados. Nos dimos una rápida ducha y nos fuimos corriendo a la presentación. Conocí personalmente al autor y a su hermosa y sabia mujer. Era como si los conociera de toda la vida. La presentación fue muy emotiva. La disfruté mucho por su formato y por la generosidad de todos los presentes. Fue todo maravilloso y ya forma parte de una experiencia inolvidable. Chimo, de Ayora, ya tiene un trozo de cielo en ese hermoso lugar. Y todos sus amigos, y todos los que le quieren… Ayer Séneca aterrizó en Ayora, y tras el diluvio surcó un hermoso y gran arco iris todo el pueblo… símbolo de alianza bella y eterna…  un abrazo a todos los ayorinos y ayorinas que nos hicieron sentir como en casa…

En alguna parte dirección Ayora


He parado junto al «Águila Roja» en alguna parte entre Castellón y Valencia dirección a Ayora, donde tengo que presentar un libro de la editorial. Menú del día: patatas de luxe, por eso de que los vegetarianos no comemos hamburguesas. Ayer día intenso, muy intenso. De Córdoba a Toledo, en los increíbles jardines del Cigarral de las Mercedes. De allí a Madrid y en Madrid tarde loca de encuentros y experiencias. A las nueve de la noche camino hacia Barcelona donde dormimos en cualquier parte un par de horas tirados en la cuneta. Hoy, de nuevo ruta…

En Ruta…


Hoy empiezo una de esas rutas interminables donde aprovecho para hacer un poco de todo. Esta tarde tengo que estar en Toledo y Madrid por motivos varios. Mañana viernes presentamos en Castellón el libro de Chimo de Ayora. El sábado en Lérida y quizás el domingo Barcelona para estar de nuevo el martes en Madrid y de ahí quizás a Galicia. Reuniones y encuentros, el placer del trabajo o el trabajo por placer. Aprovecharé para ver a ciertos clientes que hace ya más de un año que no pagan e intentaré repensar una y otra vez formas para que la empresa sobreviva durante los próximos seis meses. Al parecer vienen tiempos difíciles. Además, en este semestre se presentan retos importantes. Ser o no ser doctor y la posibilidad o no de empezar de nuevo en el mundo de la docencia. Ser o no ser político y la posibilidad o no de seguir dando guerra. Ser o no ser, esa es siempre la cuestión. En todo caso siempre seré persona, como dice un quillo amigo, y eso lo vale todo… Al fin y al cabo el ser empieza por ahí y extiende sus tentáculos hacia el infinito y más allá… Seamos pues… y lo demás vendrá por añadidura…

Políticos del «sálvese quien pueda»


La noticia llega mal, tarde y a destiempo. Que los alcaldes y congresistas se bajen el suelo un 10% no es una buena noticia. Porque si durante años se han ido subiendo el sueldo hasta el infinito y ahora, para quedar bien con la ciudadanía, se lo bajan un poquito, me parece una tomadura de pelo. Dar ejemplo sería bajarse el sueldo un 50% y así equipararse a los sueldos de los ciudadanos normales y comunes. O mejor aún, dar un buen ejemplo sería ganar el salario mínimo interprofesional, y así se esforzarían todos de verdad para que ese mínimo subiera en los próximos años y el país, el país de todos, y no de esta lacra-casta política, fuera bien. Vamos, de vergüenza. Aquí van algunos escalofriantes datos:

“La merma del sueldo de los regidores se basará en la que van a sufrir los miembros del Gobierno central. Para las retribuciones comprendidas entre los 81.155,04 y 91.982,40 euros, la reducción será de un 15%, que corresponderían al presidente del Gobierno y a los ministros. Las retribuciones entre 73.682,84 euros y 81.155,04 euros, correspondientes a salarios equiparables a los de secretarios de Estado, el descuento sería del 10%. Un punto menos se reducen los sueldos que oscilan entre los 64.606,48 euros y los 73.682,84 euros, que es el mismo porcentaje que se aplicará a los subsecretarios. El 8% se les aplica a los cargos que ganen lo mismo que los directores generales de la Administración central (entre 54.615,68 y 64.606,48 euros). El 7% se aplicará a salarios de 54.615,68 a 41.055,65 euros; el 6%, para remuneraciones de 41.055,65 a 27.495,63 euros; y un 5% para las que oscilen entre esa última cifra y 13.935,60 euros. A partir de ahí, la merma será entre el 4.5% y el 0,25%”.

Separados


El domingo por la tarde tuve un bonito encuentro con J. y E. en alguna plaza cordobesa, cerca del Zoco. Hablamos durante horas sobre libros, poesía, arte, creencias. Él es artista, pintor, y tiene la gran suerte de ser bueno y poder vivir, o a veces malvivir, de su propio arte. Ella es poeta, escritora y antropóloga. Y tiene la gran suerte de poder decidir sobre su futuro porque se siente libre para ello.

Ayer por la tarde nuevos encuentros. Esta vez con R., una vieja amiga que ha venido desde Barcelona para pasar unos días en La Montaña. También vino E. para ver mi casa y organizar un retiro para cuarenta personas. Eso supone un reto porque debo organizar la logística para poder albergar en esta casita a tanto humano. Tuvimos una tarde encantadora, de idas y venidas a Sevilla, casi cuatrocientos kilómetros para llevar y traer a unos y otros. Encuentros que unen, que se convierten en reencuentros y reconocimientos y recuerdos. Pero hoy recibo la noticia de una amiga que está en proceso de separación, con dos hijos, una carrera brillante, pero destrozada por dentro. Difícil lo de la gestión de las emociones. Difícil amar sin poseer, incluso en las rupturas. Difícil permitir que el aire fresco llegue en momentos de terrible depresión. Le esperan unos meses, quizás unos años duros. Lo sé por propia experiencia. Porque ahora cuando te separas arrastras los problemas hasta el infinito. Y cuando ha terminado el proceso, cuando ya parece que estás saliendo de todo, uno se pregunta si mereció la pena. No lo sé, realmente no lo sé. Porque el mundo de las emociones, el mundo de pareja, está cambiando tan rápidamente que quizás el concepto tradicional esté transformándose de forma vertiginosa y eso del amor para toda la vida, por mucho que nos duela a los románticos arcaicos, parece que se está derrumbando…

No te salves


No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

NO TE SALVES,
de Mario Benedetti

El valor de no hacer nada


Hace unos días me invitaron a dar una charla a un grupo de adolescentes. Veía en sus rostros la pasividad propia de las nuevas generaciones, el haber nacido con todas las necesidades cubiertas y sin la necesidad de luchar por ningún ideal excepto el de pedir y pedir y pedir. La desgana, la apatía, la inacción y la inmovilidad me resultaban pésimos.

También hace un par de días me invitaron a una reunión de jóvenes con inquietudes políticas. Cuando veo a jóvenes con ilusión y con ganas de hacer cosas reconozco que me dejo llevar por el entusiasmo, ya que esa visión crea una especie de esperanza en el futuro. Los que me conocen saben que me gusta los juegos del lenguaje, y que me encanta poner a prueba a los interlocutores que tengo en frente para indagar en su mente, en su esencia, en sus intereses y en sus verdaderos rostros. Sentía curiosidad por ver como afrontaban un reto que a priori podría tener dos registros diferentes. Y de repente me di de bruces con una realidad incómoda. Resultaba más práctico no hacer nada antes que hacer algo que aparentemente no reportara un beneficio propio. Pude contar hasta siete problemas u obstáculos insuperables y ninguna solución para afrontar dichos problemas. Y lo que más me chocó fue la ausencia de conocimiento con respecto a las palabras sacrificio, voluntariado o desinterés. Llevo todo el fin de semana reflexionando sobre ello y sobre la urgencia de entender lo que está ocurriendo. He visto una sociedad enferma en estas semanas, una sociedad que prefiere hacer las cosas por intereses vacuos y no por el bien general. Una sociedad amiga de la queja y acostumbrada a pedir, pedir, pedir, sin dar nada a cambio, excepto más exigencias. El salvase quién pueda tiene más valor que el apoyo mutuo o la economía del don, de la generosidad, de la amistad. Sentí cierta decepción al ver que son pocos con los que se puede contar a la hora de formar una militancia civil renovada, un activismo desinteresado y una generosidad hacia lo común sin igual. Quizás todo fue una visión sesgada. Quizás equivoqué el tiro. Quizás esté equivocado. Quiero pensar esto último antes de sentir el vacío de la decepción. Si es así, pronto a las barricadas…

La hora del cambio. La tarea del héroe


“Así, mata con la espada del conocimiento la duda nacida de la ignorancia y arraigada en tu corazón, y lánzate al recto cumplimiento de la acción. ¡Levántate, invicto guerrero, levántate!” Bhagavad Gita 4:42

Cuando en las frías tierras de las Highlands escribía ese pequeño librito que titulé “Creando Utopías”, sospechaba que una crisis se avecinaba. No me refería sin embargo en él a una crisis material, sino a una profunda crisis de valores.

Había cierta euforia estos meses porque al parecer se estaba saliendo de la crisis. Pero todo era una cortina de humo nacida de la irracional promesa de que volvíamos al redil. Seguíamos sin entender que la crisis no afectaba de lleno a las capas materiales, sino que debía hacer tambalear el Sistema que durante épocas hemos mimado y que ahora se tambalea. Un Sistema errático, maldito, egoísta y superfluo. Un sistema débil que ha sobrevivido a base de apaños históricos, de parches culturales y promesas incumplidas.

Los aristócratas de la intelectualidad han callado sus voces porque ellos mismos se ven sin escrúpulos para defender lo indefendible. Están tan contaminados de los productos y conocimientos que el propio Sistema endogámico ha proporcionado, que se sienten auténticamente perdidos ante los retos que se avecinan. ¿Dónde está el norte cuando los caminos giran todos hacia el sur? He ahí el papel de los soñadores, de esos que más allá del conocimiento empírico son capaces de ver la posibilidad de ollar un nuevo camino. Y he ahí la necesidad de los nuevos héroes, esos que sin temor prefieren adentrarse en las incógnitas y peligros del nuevo horizonte. Pero esos héroes, a diferencia de los pasados, son los hombres y mujeres de carne y hueso que día a día van despertando y contemplan atónicos como se derrumba lo caduco. Es la sociedad civil en su conjunto que comprende que al nuevo norte sólo podemos acceder todos en su conjunto. De ahí que el nuevo héroe somos todos, empuñando la bandera del cambio. De ahí que el nuevo héroe nace en cualquier esquina y empuja a los demás a la consciencia libre.

Y ese nuevo héroe, ese ciudadano cansado de todo lo añejo ha detectado que debemos cambiar la forma de pensar en el progreso y determinar con rotundidad que progreso no es igual a crecimiento. No podemos seguir construyendo hasta el infinito pensando que el territorio y los espacios son ilimitados. No podemos seguir produciendo coches hasta la saciedad cambiando de modelo cada dos años. No podemos derrochar el dinero, como hasta ahora habíamos hecho, en objetos materiales de usar y tirar. La humanidad no puede seguir creciendo como un caballo desbocado hacia nadie sabe donde.

Entonces, sino crecemos, ¿qué hacemos?

Aquí es donde entra en juego el cambio de valores, el verdadero paradigma de todo cuanto está pasando. Y el cambio de valores está sujeto a vivir bien, con lo suficiente, pero sin desear vivir mejor que el otro. Es decir, simplemente esforzándonos para que todos vivan bien, para que todos tengamos cubiertas las necesidades básicas que son alimento, abrigo, salud, educación, trabajo y vivienda. Y si el pan es una necesidad básica no puede tener un coste desorbitado, como tampoco debería tenerlo un abrigo o una vivienda.

He insistido en muchas ocasiones en la necesidad de modificar nuestras formas de relacionarnos, nuestra cultura del tener por una forma de convivir más sana, más humana, más generosa. No nos hace felices el ser ricos o pobres, sino el poder compartir nuestras riquezas o pobrezas. No nos hace felices el vivir cien años, sino el cuidar nuestros cuerpos para poder vivir los años que nos correspondan en buena calidad.

El héroe comprende en silencio que ya no puede delegar la responsabilidad de lo que ocurre en el otro: en los malditos partidos, en los malditos bancos, en los malditos usureros… ahora que las cosas van mal, resulta cómodo echar la culpa al otro, al que está allí o al que está allá. Pero la culpa no es del otro, todo cuanto pasa es producto de nuestras decisiones diarias, de nuestros actos diarios. Lo revolucionario de este pensamiento es que todos somos cómplices de lo colectivo, de aquello que afecta a todos. Porque todos tomamos decisiones diarias que afectan al conjunto de la humanidad. Cada vez que elegimos un producto, cada vez que votamos a un político, cada vez que vemos un programa, estamos gestionando la realidad, modificándola a nuestro antojo diario. Por ello, cuando escribía “Creando Utopías”, defendía como tesis principal que la única forma de cambiar el mundo es cambiándonos a nosotros mismos, modificando nuestros roles de conducta diaria, reorganizando nuestro conocimiento o vaciándonos del mismo. La única forma de que la crisis sirva de lección, de que salgamos de ella con la lección aprendida y no sin ahondar más en ella, es comprendiendo lo fácil que resulta modificar la realidad con nuestras pequeñas cosas diarias.

Seamos auténticos héroes. Sacrifiquemos nuestro pensamiento caduco, nuestros hábitos caducos, nuestros vicios caducos por virtudes amables, por gestos generosos, por sabiduría en el hacer, decir y estar. Seamos artífices del cambio desde el mismo momento en que tomemos consciencia de nuestro poder. Nosotros, la sociedad civil, la gente, los individuos que despiertan diariamente a esa realidad, son los verdaderos forjadores del nuevo mundo. Y ahora es el tiempo del cambio, es el tiempo del nuevo despertar, es el tiempo de creer en lo humano y ascenderlo a cuotas de mayor consciencia. Nosotros somos los héroes, y es mucha la tarea y la responsabilidad que tenemos por delante.

Una buena noticia


Estas dos últimas semanas han sido muy buenas, llena de visitas, de encuentros con gente increíble, hermosa, gente bonita que deseaba compartir un buen rato con este loco. Cada día pensaba que era el colofón de unos días de buena racha. Pero ayer, mientras paseaba tranquilo por unos jardines de Córdoba, pude leer en estos nuevos aparatos tecnológicos un mail que llevaba más de tres años esperando. Era la felicitación de mi directora de tesis por el trabajo entregado. La felicitación y el entusiasmo por lo conseguido, por el esfuerzo plasmado en sus páginas. En ese momento, todos mis viajes, todas mis lecturas, todos los encuentros, las luchas y los esfuerzos de estos últimos años se veían recompensados en ese esperado mail. Y no sólo eso. Mi directora me invitaba a, en menos de un año, optar para ser doctor en la Universidad de Sevilla. Me tumbé en la hierba, miré al cielo y respiré profundamente, muy profundamente… feliz… muy feliz… y aliviado…

Cuando emprendí el éxodo hacia las tierras del sur, mi mayor sueño era dedicarme en exclusiva a la investigación y la docencia. Así estuve los dos primeros años hasta que la crisis nos derrumbó a todos. Tuve que abandonar mis primeras ideas y abandonar las aulas por los viajes improvisados cada vez que conseguía algo de dinero, única forma de adentrarme profundamente en la tesis.

Aún recuerdo el nerviosismo de las primeras clases que di en la universidad. Algunos de mis alumnos me doblaban la edad. Pero la experiencia fue hermosa. Ahora que todo está más calmo, ahora que quizás no tenga que viajar tanto y no tenga que robarle horas al tiempo para terminar presuroso ningún trabajo, quizás pueda volver a las aulas e incitar, como dijo un amigo, a remover consciencias…

Lo revolucionario de la Sociedad Civil


La sociedad demanda un cambio. Un cambio de verdad, no un parche, no una etiqueta, no un nuevo eslogan lleno de promesas. Pero la sociedad no entiende que para que eso ocurra es necesario que la propia sociedad se involucre en ese cambio. Recibo visitas, llamadas y avisos de gente de diferentes sectores para que me involucre en el mismo, para que sea cabeza, de turco o de chivo, en ese cambio necesario. Pero ya estamos ahí, dando espectáculo, movilizando, dando la cara, haciendo cosas de forma activa, participando en foros, creando opinión, liderando proyectos…  en lo económico, en lo cultural, en lo político, en lo social… Y la gente no entiende, la gente no comprende que solos no podemos, que necesitamos el apoyo, el impulso, la fuerza de toda la sociedad civil… Porque el cambio jamás llegará de dos o tres líderes dispuestos al sacrificio, sino de toda la masa crítica que apoye a esos líderes, que empujen hacia lo alto el proyecto de un mundo nuevo, mejor, más justo. El liderazgo no nace de un individuo, sino de un momento, de un tiempo oportuno donde las fuerzas se conjugan para provocar la caída de lo añejo, de lo antiguo, y allanar el terreno para lo nuevo… En esas andamos… sigamos trabajando…

Construyendo puentes indestructibles…


Quizás muchos piensen que el tono de ayer poco o nada tiene que ver con la utopía… Pero no se puede construir algo nuevo sobre pilares antiguos, ni casas sólidas sobre montañas de arena… Por eso hay que denunciar lo caduco, lo rancio, lo podrido. Sólo de esta forma podremos pensar en un mañana diferente. Es una ley muy antigua… muerte y resurrección. Todas las antiguas tradiciones hablan de la necesidad de morir para poder regenerarse, o el principio oriental, un principio trino, que habla de la necesidad de la destrucción, la construcción y la conservación para… Así es la vida, una de cal y otra de arena. Y hoy sigo en ese ritmo vertiginoso de visitas y encuentros con gente bonita. Hoy he conocido a E., una hermosa mujer, llena de luz e inteligencia la cual, encantada con el proyecto de La Montaña, me ha pedido que le ceda mi casa para estar unos días de retiro con quince mujeres más. Se la cedo encantado, a ella y a todo aquel que quiera visitar este hermoso paraíso. Los que me conocéis sabéis que las puertas de mi casa están abiertas, entiéndase en sentido figurado y literal. Así que podéis entrar cuando queráis y salir cuando queráis. Y para mí será una bonita experiencia acoger a más de quince personas en mi pequeña cabaña. Qué alegría saber que a pesar de todo se pueden construir puentes indestructibles.

Fundación Enresa, el cuento de la Caperucita y el silencio de los corderos


Érase una vez un teatro. Esta vez, el escenario, la Sala Mudéjar del Rectorado de la Universidad de Córdoba.

Título de la Obra: Presentación del “Libro Blanco del Desarrollo Sostenible de los municipios del entorno del Almacén Centralizado de Residuos RBMA El Cabril. La contribución de la perspectiva social y bla bla bla bla”. O de cómo El Lobo intenta engañar a la Caperucita y de paso merendarse a los corderos, y sus silencios.

El programa empezó con la amable entrega de prebendas no sostenibles: bolsa de plástico a cuatro tintas, folletos de los ayuntamientos anfitriones en papel no reciclado y no libres de cloros y el “libro” blanco, de color verde plastificado, con una etiquetita transparente “made in China” y en formato tarjeta de crédito de PVC. Coste del chip-libro plastificado fabricado en China, diez euros por chip, según confiesa una responsable ante mi indiscreta pregunta. Lo menos sostenible y ecológico que he visto en mi vida. La otra paradoja era la tampoco sostenible sala, abarrotada de personas, personajes y personajillos públicos con traje y corbata, lo que obligaba a tener el aire acondicionado a toda máquina. Hasta el alcalde de nuestro pueblo llevaba una. Así que con estas contradicciones empezó la farsa.

Actores principales: Enresa y su fundación en el papel de “El Lobo”.

Universidad de Córdoba y su cátedra de “medio ambiente” en el papel de “La Abuelita”.

Alcaldes de cuatro municipios afectados en el papel de “corderos degollados”.

Algunos ciudadanos, los de siempre, en el papel de “Caperucita Roja”.

Acto 1. Lo inaugura José Manuel Roldán Nogueras, Rector Magnífico y Ubicuo de la Universidad de Córdoba. Títere con cabeza que se limitaba a presidir la hipócrita escena. Lo de ubicuo es porque al parecer, según palabras de uno de sus pelotudos, está en todas partes…

Acto 2. 12:55 h. Presentación del Libro Blanco del Desarrollo Sostenible de los municipios del entorno del Almacén Centralizado de Residuos RBMA El Cabril. La contribución de la perspectiva social. Lo presenta Antonio J. González. Coordinador de la Cátedra de Medio Ambiente-Enresa-Universidad de Córdoba. Realmente no recuerdo lo que dijo, así que seguramente no diría nada importante. O quizás, al ser el primero, coincidió con el acto reflejo de búsqueda del maldito libro que nadie encontraba en la bolsa de plástico roja chillón. ¿No estábamos allí por la presentación de un libro? ¿Dónde estaba el libro? ¡Ah!, es la costumbre, claro, de llamar libro a un libro, aunque este no esté, o sea un archivo en PDF, o un ebook, como ahora lo llaman. Pues eso. Aunque ahora que lo recuerdo, creo que Don Antonio habló de los últimos, y no de los primeros. Ah sí, el que llamó “chiquitín” a don Jorge Lang… Qué gracioso. La verdad es que todo el rato hizo mucha gracia este científico dedicado a construir carreteras. Le debe caer bien la consejera de infraestructuras, doña Rosa Aguilar, porque habló bien de ella. Y del colega Lang, al que lo quiere mucho, del cual también habló. Ha sido un discurso de coleguitas, de peloteos mutuos, de qué guay que estamos, a pesar de la crisis. Porque también bromeó con la crisis, como si fuera cosa de broma. Del libro… pues del libro creo que no dijo nada. Quizás porque no había libro. Pero el pelotudo lo pasó bien con los otros peludos, y todos lo pasamos bien ante el buen rollito medioambiental-vengaDiosylovea.

13:10 h. El Libro Blanco desde el enfoque de la participación en el proceso de los municipios del entorno de El Cabril. D. José Arévalo Hoyo. Representante de los actores sociales directamente implicados en el proceso participativo para la realización del Libro Blanco. Buena exposición de José, para qué criticarlo si es del pueblo y me cae bien. Eso sí, como actor, me hubiera gustado también participar, levantando la mano y preguntar algo discreto o indiscreto que ya tenía preparado. Pero el poder vertical es lo que tiene. Los de arriba hablan y los de abajo callan, como corderitos. Beeeeeeeee…

13:20 h. Intervención de las Alcaldías. D. Julián López Vázquez. Ilmo. Sr. Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Hornachuelos. Como es mi alcalde y además ilustrísimo, y aunque sea de la oposición, no diré nada. Los pobres estaban allí, haciendo el papelón como actores principales. Al fin y al cabo, deben estar mansos para que no den la tabarra con excesivas reivindicaciones o protestas. Estaba muy guapo el alcalde con su corbata roja, a juego con la bolsa de plástico no sostenible. Me cae bien este Julián, para qué nos vamos a engañar. Sobre todo cuando ponía esa cara de hola y adiós, de “yoquécoñohagoaquí” o de “habersisacoalgopalpueblo”.

Dª Isabel Cabezas Regaño. Ilma. Sra. Alcaldesa-Presidenta del Excmo. Ayuntamiento de Fuente Obejuna. Un discurso pausado, claro, dando gracias a San Enresa por existir. Gracias, gracias, gracias, por seguir tan bien el guión. Los educan tan bien a estos alcaldes. Respetuosos, coquetos, amables, con cara de buena gente. Pobres, la que tienen que aguantar todo los días…

D. Antonio Gutiérrez Lora. Ilmo. Sr. Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Las Navas de la Concepción. Las Navas es un pueblo pequeñito, no tendrá más de dos mil habitantes, pero he tenido una interesante charla con el chofer del alcalde. Claro, al ver mi cara de sorpresa, me ha dicho que es chofer y más cosas. No he querido entrar en más detalles sobre las otras cosas. Ay estos alcaldes de izquierdas con complejo de Caballeros de la corte, con chofer incluido. De vergüenza.

D. Cecilio Fuentes de la Fuente. Ilmo. Sr. Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Alanís. El doblemente galardonado a la mejor fuente: por su juventud, por su atlética figura y su morena tez curtida en los bellos parajes de Alanís. También buen guión, para estar agradecidos, especialmente, a Enresa. Qué les dará Enresa a estos alcaldes que todo son elogios… No quiero ser mal pensado…

13:30 h. Intervención de D. Arturo González. Director Adjunto al Presidente de ENRESA y Gerente de la Fundación ENRESA. Las empresas públicas son nefastas porque sirven para colocar a los amigos de lo ajeno, de lo ajeno público. Entonces se crean departamentos y subdepartamentos de los predepartamentos que sirven para gestionar otros departamentos menores que gestionan, a su vez, a las empresas subcontratadas que son las que realmente hacen algo. Pues este señor es uno más de sus más de once directivos de los veintidós departamentos que tiene esta pequeña empresa pública que crea no más de 300 trabajos, según nos decía el susodicho departamental adjunto. En este caso, un senador de la provincia de Segovia que además es, porque esto de acumular cargos está de moda y crea currículo: vicepresidente de la comisión de Medio Ambiente, viceportavoz de la comisión de Defensa y portavoz de Presupuestos de Defensa. Vocal de la comisión de Suplicatorios. Me encantaba ver como los lameculos del Partido se acercaban a él para… Ay estos políticos de salón que nunca han estado en el barro de la vida real… qué sabrá de medio ambiente un tío que fuma más que un carretero…

14:00 h. Clausura del acto.

D. Jorge Lang-Lenton León. Director de División de Administración de ENRESA y Vicepresidente de la Fundación ENRESA. Qué decir del chiquitín Lang, de casi dos metros de altura. Debe ser uno de los encantadores de serpientes, oficio que aprendió sibilinamente en los zocos de Marruecos donde además, se venden adormideras para adormecer a ciudadanos. Porque eso es la Fundación Enresa, una especie de cuna donde mecen a unos y a otros para que no den guerra y estén calladitos.

Acto 3. 14:10 h. Copa. Esto es lo más sublime de todo, el ver como se gastan algún dinerito más para tener contentos a los comensales y empezar el cortejo nupcial de peloteos mutuos, búsqueda de favores y demás prebendas políticas. Bochornoso, patético y escandaloso, por eso, a pesar de la buena voluntad de muchos peones que han trabajado duro para conducir a buen puerto esta farsa, no puedo reprimir la denuncia pública, que es lo único que nos queda a los corderitos de a pie, a las caperucitas rojas de turno y a los aguafiestas que como Benedetti, les gusta ver las cosas de forma diferente y contarlas tal y como las ven, aunque no estén en lo cierto. En fin… una crónica que no puedo callar, porque si callo soy cómplice y si soy cómplice… beeeeeee… Espero vuestros comentarios… ¿o también sois cómplices?

Charla con adolescentes


Charla de Javier León en Hornachuelos

Esta mañana me habían invitado a dar una pequeña charla sobre el mundo del libro y las editoriales en la biblioteca del pueblo ante un pequeño grupo de adolescentes. Tras contar un poco mi trayectoria como profesor en prácticas del instituto donde ellos reciben clases y de cómo surgió la Editorial Séneca, hice alguna reflexión en voz alta sobre el libro y su futuro inmediato. Hubo un momento de desconcierto cuando pregunté si alguien había leído alguna vez un libro. Un adolescente levantó la mano emocionado diciendo que una vez intentó leer la primera página de un libro, pero que no pasó a la segunda. Había cierta exageración en su relato, pero mirando la cara del resto me di cuenta de que realmente las nuevas generaciones no entendían el concepto libro como algo realmente útil. Miré con cierta tristeza la biblioteca y en voz alta proclamé que tal vez estábamos ante no ya un templo del saber, sino un auténtico museo parlante. Así que hice un giro improvisado en el también improvisado discurso y hablé sobre la necesidad de ser críticos, de contrastar toda la información que recibimos o damos como única vía para ser más libres. Salió casi un discurso político en el que planteaba la necesidad de la lectura como viaje interior, como fogón alquímico del descubrimiento humano, como la esencia del mundo real al que todos pertenecemos. No negué las ventajas del mundo virtual, de las nuevas redes sociales, de la virtualidad de casi todo lo que hacemos, pero sí insistí en la necesidad de tocarnos, de mirarnos y de reencontrarnos en la plaza pública para creernos de nuevo humanos. Espero que algún mensaje les haya incitado a pensar… al menos a pensar un poco… no digo demasiado… no vaya que al hacerlo descubran que pueden hacerlo, y se vuelvan artistas, escritores, revolucionarios… o…

El Desapego y el muñeco de Sal. Un texto de Boff


Os comparto este extracto de un texto de Leonardo Boff muy interesante sobre el desapego.

Al perder, ganamos y al vaciarnos nos llenamos. Hay quien dice que esta fue la trayectoria de Jesús, de Buda, de Francisco de Asís, de Gandhi, y de la Madre Teresa, entre otras personas.

Tal vez una historia de los maestros espirituales antiguos nos aclare el sentido de esta pérdida que se transforma en ganancia.

«Había una vez un muñeco de sal. Después de peregrinar por tierras áridas llegó a descubrir el mar que nunca antes había visto y por eso no conseguía comprenderlo. El muñeco de sal le preguntó: «¿Tú quien eres?» Y el mar le respondió: «Soy el mar». El muñeco de sal volvió preguntar: «¿Pero qué es el mar?» Y el mar contesto: «Soy yo». «No entiendo», dijo el muñeco de sal, «pero me gustaría mucho entenderte. ¿Qué puedo hacer?» El mar simplemente le dijo: «Tócame». Entonces el muñeco de sal, tímidamente, tocó el mar con la punta de los dedos del pie y notó que aquello empezaba a ser comprensible, pero luego se dio cuenta de que habían desaparecido las puntas de los pies. «¡Uy, mar, mira lo que me hiciste!» Y el mar le respondió: «Tú me diste algo de ti y yo te di comprensión. Tienes que darte todo para comprenderme todo». Y el muñeco de sal comenzó a entrar lentamente mar adentro, despacio y solemne, como quien va a hacer la cosa más importante de su vida. A medida que iba entrando, iba también diluyéndose y comprendiendo cada vez más al mar. El muñeco de sal seguía preguntando: «Qué es el mar?». Hasta que una ola lo cubrió por entero. En el ultimo momento, antes de diluirse en el mar, todavía pudo decir: «Soy yo».

Se desapegó de todo y ganó todo: el verdadero yo.

La buena mesa



Todo espacio físico requiere de un cuidado. Una habitación, un coche, un cajón, un jardín, un templo, una sala, un edificio. Algo tan básico como esto, la limpieza, el cuidado de todo aquello que habitamos, parece natural. Sin embargo, a veces olvidamos cuidar, limpiar y proteger ese espacio físico en el que vivimos, tenemos y mantenemos nuestro ser a diario: nuestro cuerpo físico. B. es vegetariana de nacimiento. Sus padres lo eran cuando ella nació, y ahora posee un cuerpo bellísimo, cuasi perfecto para una mujer de su edad. Miraba el mío con curiosidad, sobre todo mi cara en forma de galleta. Sabe que mi alimentación, a pesar de ser vegetariana, no es muy buena, pues sabe de mi afición por esos grandes vasos de leche con galletas diaria. Por cierto, C., en su visita, a sabiendas de mis debilidades, me regaló una hermosa camisa con el monstruo de las galletas de Barrio Sésamo. Realmente B. tiene razón. Al vivir solo únicamente disfruto de platos excelentes cuando el inquilino, el hijo pródigo que volvió meses más tarde, nos deleita con su cocina. Lo peor de esta historia es que el cuerpo tiene memoria, y al pasar de los años, nos devuelve en forma de enfermedades todo eso que hemos hecho para no cuidarlo, limpiarlo. Véase mi cara de galleta. El caso es que, sincronías de la vida, minutos después de marcharse B., recibo de Conchita el siguiente mensaje: “Meditación y taller sobre alimentación espiritual, hoy a las siete en Córdoba”. Como no creo en las casualidades, me miré al espejo, contemplé mi rosada cara de galleta y me fui pitando a Córdoba. El taller fue muy bonito y se habló de la importancia de comer en conciencia y con consciencia. De lo importante de una buena dieta y de los beneficios de la dieta vegetariana en contra del hábito y la cultura de la ingesta de carne muerta. Eché a faltar que hablaran de los otros cuerpos, no sólo el físico, sino también el vital, el emocional, el mental y los otros tres superiores o espirituales que la tradición oriental llama como Atma, Buddhi y Manas. Así, hubiera sido más completa hablar de los alimentos para los siete cuerpos, pero si ya difícil es comprender y cambiar los hábitos para alimentar al cuerpo físico, no quiero ni pensar lo difícil que sería explicar el resto…

El Otro Amor


C. me envía este texto que ahora comparto con vosotros. No hay mayor amor que el que nace del eterno amando… que así sea…
Busco el Amor incondicional, busco el Amor sincero, busco el Amor después del enamoramiento.
Busco el Amor, Amor, que trasciende el cuerpo, las arrugas, y las canas…busco el Amor que se queda con el Alma, la Esencia, que conoce y respeta los defectos propios y del otro.
El  Amor que acepta la diferencia con el otro.
El Amor donde un Yo, convive con otro Yo.
El Amor en el que ser quién soy, es lo que el otro desea para sí.
Ese Amor que te permite crecer indivualmente, ese Amor donde se compatibiliza y respetan espacios, silencios y esencias…
Ese Amor en el que el Sexo es Intenso, Voluptuoso, Tierno, Imaginativo, Orgásmico y una vía de comunicación vital.
Ese Amor que te arranca el Instinto más básico, el Amor de la Reproducción, el Amor de Confiar.
El Amor que abre los ojos y lo ve todo claro.
El Amor Libre.
El Amor que protege.
El Amor que desafía.
El Amor puro, el Amor desde el compromiso y la honestidad, desde la Amistad, la complicidad, el compañerismo, con un lenguaje propio, único y especial.
El Amor que duele, el Amor bálsamo…
El Amor de la inocencia, transparencia…
EL AMOR EN MAYÚSCULAS.

Vinieron de dentro del Tupper


Nuestro amigo F. C., alias el Águila Roja, ha hecho sus primeros pinitos como actor de cortos en esta historia alucinante…

La colmena, Hamer y el amor sin sexo


Día intenso el de ayer… Por la mañana, una visita sorpresa de R., un discípulo del polémico doctor Hamer, vecino además de Hornachuelos y gran lector de libros que por sus rarezas sólo pueden encontrarse en bibliotecas como la mía o, ahora, ante mi sorpresa, también la suya. Un grato descubrimiento, sin duda, ignorado en estos años en La Montaña. R. tuvo un cáncer que superó gracias a los consejos del doctor Hamer.  Maravilla como su conversión a las nuevas terapias las explica con emoción y convencimiento. Habrá muchas más charlas con R. y espero que sus consejos se escuchen por todo lo alto.

Al poco tiempo de marcharse R. me llamó A. para que le acompañara en la visita a un colmenar. Esta ha sido una experiencia increíble. Sumergirme en el traje de marciano apícola y luego introducirme en la increíble comunidad de las abejas ha sido una iniciación al mundo de los enjambres, las mieles, las colmenas, la cría de reinas, la varroa… Hubo un momento de pánico contenido cuando de repente, una colmena anarquista que andaba en un lugar apartado reaccionó de forma inesperada. A. abrió la colmena para ver su estado y allí había cientos, quizás miles de abejas que empezaron a salir y a rodearnos defendiendo su comunidad. En la foto que adjunto se puede ver algo. Me interesó mucho las explicaciones de A. sobre la organización de la comunidad y de con qué perfección natural se organizan para mantener en equilibrio toda su sociedad. Cuanto tenemos que aprender de esa comunidad natural donde lo importante es el bien común y la armonía de sus miembros.

Por la tarde, la hermosa visita de mi querida B., la cual se ha marchado esta mañana tras intensas charlas y paseos. Somos tan amigos, nos queremos tanto y existe tanta complicidad y respeto mutuo que podemos dormir juntos y ducharnos juntos desde una respetuosa castidad, fundidos en un profundo abrazo lleno de amor, de ese amor silencioso del que tanto aprendemos todos los días. Hay mucha gente que no comprende que el sexo es hermoso, pero sobre todo hay mucha gente que no comprende sobre la profundidad de estar acostado con una hermosa mujer sin que el sexo sea el protagonista de la noche. Amar en silencio, abrazados, comprendiendo que los pudores de nuestra sociedad pueden ser vencidos desde una madura posición. Un bonito broche para una bonita e intensa semana irrepetible.

Cuando lo humano se vuelve entrañable


Pero hoy, además de la presentación del libro senequista Jardines Arcanos, han pasado muchas más cosas. La principal, la más entrañable, además de todo lo que significa cada presentación de un nuevo libro, ha sido la visita inesperada de J. Tras la presentación del libro, C., amablemente y engañándonos como bellacos, nos ha invitado a comer en una hermosa calle sevillana, con ese sol de mayo que aromatizaba el encuentro placentero. J. nos ha hablado de las cosas de la paternidad y de lo maravilloso, en el balance final, que resulta ser padre. He sentido cierta añoranza, quizás por mi edad, que es la misma que la suya, de no poder aún disfrutar de esa experiencia única. Pero esa añoranza se ha marchado cuando he visto, y se que me has dicho J. que era un secreto, pero seguirá siéndolo entre nosotros aunque de alguna pista, cuando he visto decía, una foto de Kili-Kili abrazado a un niño indio… He sentido cierta alegría interior al saber que esa imagen entrañable estaba en alguna parte del universo y que alguien la veía de vez en cuando, porque esa foto expresa una forma de compensar esa paternidad no experimentada. Así que te agradezco, J., de corazón, el que me mostraras ese tú, nuestro secreto.

Y luego vino el broche de oro viendo la catedral y la Giralda desde una posición privilegiada gracias a la guía de C. Y también la despedida de J. primero y de C., en la estación de Sevilla, de C., con un gran y electrizante abrazo sentido que aún me dura.

La tarde ha pasado agradable en un pleno en el Ayuntamiento de la Montaña. He llegado a casa con un buen sabor de boca, porque no he escuchado un exceso de ruidos, sino personas que se hablaban amablemente intentando buscar conjuntamente soluciones para su pueblo. Me ha gustado esa proactividad, esa cercanía, esa participación, ese respeto y esa complicidad entre ciudadanos y políticos que a veces, por circunstancias de la vida, es necesaria y compensada moralmente con un agradecimiento y un guiño modesto. Alguien me ha preguntado qué me había parecido lo vivido, y no he sabido contestar en ese momento. Pero lo hago ahora. Me ha parecido bien, muy bien. Más allá de las leyes, más allá de la norma, más allá de los cuentos que la civilización nos impone, el mayor deber de todo ser humano es ayudarnos los unos a los otros. En lo bueno y en lo malo… y hoy he podido ver que eso es posible, aunque a veces las cosas salgan mal. Así que sigamos ayudando, como sea, para que la gente pueda trabajar y tenga una vida digna y justa. El apoyo mutuo es el mayor de los bienes que tenemos los humanos… Dejemos pues la crítica, el partidismo, los intereses egoístas, y ayudémonos desde la generosidad, el respeto y la dignidad.

Así que… un día único, un día entrañable… un día especial… como toda esta semana… ¿Qué clase de magia rondará en los astros? ¿Qué clase de magia capaz de conmover nuestros corazones?

Jardines Arcanos


Presentar un libro siempre es un acto entrañable. Esta mañana ha sido en el hermoso salón “Apeadero” del también hermoso ayuntamiento de Sevilla. Un lugar amable y lleno de historia cargado de presencia y brillantez. Nunca me preparo lo que voy a decir y siempre acabo diciendo lo primero que se me ocurre, en el instante, a veces bien, a veces mal. Soy un tímido compensado, así que descubro con gracia que hablar en público improvisando es un excelente ejercicio para desbloquear mi timidez. Como el libro era de jardines y el único jardín que conozco es el mío, el cual tengo por cierto abandonado, C. me ha sugerido que hablara del jardín del Edén, del Paraíso. Y así lo he hecho, hablando de ese primigenio jardín, y luego, repasando mis aventuras jardineras por las comunidades utópicas que he visitado. Una breve intervención sin mayor importancia, pues el protagonista, en estos actos, es siempre el autor. Y este autor es muy especial. Trabajador incansable, ha luchado por su libro como nunca había visto antes. Me ha maravillado conocer a alguien como Rafael, una persona exigente pero entrañable, trabajador y generoso. Creo que para todos nosotros ha sido un ejemplo de que todo aquel que tiene un sueño sólo tiene que perseguirlo hasta la saciedad… Demostrando, además, que se consigue, no con lloros, no con lamentos, no con quejas ni ruido, no pidiendo limosnas ni trasiegos, sin estraperlos ni chanchullos, sin malas palabras, sino solo y exclusivamente con la claridad y la visión del trabajo. Trabajando, trabajando, trabajando, ese es el mayor motor del cambio y la conquista. Agradezco de corazón su ejemplo y su amor por todo lo que hace.

Nuevas Sincronías


Esta semana ha sido intensa y aún no ha terminado. El fin de semana único con Y. Ayer martes único con la visita sorpresa de la impresionante C. Vino y quedó para siempre, como esas personas que te visitan y sin conocerlas parece como si las conocieras de toda la vida. Venía algo asustada y nerviosa al principio, pero no tardó nada en adaptarse a la locura de La Montaña, de esta particular montaña plagada de anécdotas diarias y continuas. Ayer lo pasamos muy bien. Como sabe que me gustan mucho las galletas y que no ando mucho a la moda, me regaló una preciosa camisa con un dibujo del Monstruo de las Galletas de Barrio Sésamo. Qué acertado regalo. Además vino cargada de quesos y galletas y chocolote y… así dan gusto las visitas. Tuvimos una buena cena y pasamos un excelente día.

Y hoy, de nuevo sin desperdicio. La visita de C., una hermosa mujer llena de sensibilidad la cual he visto dos veces en mi vida pero ya forma parte de esta familia de “normales”, como ella llama a las rarezas del mundo singular. Venía además acompañada del físico italiano S., amigo de personalidades como el científico David Bohm y David Peat, con el cual, por cierto, participó y participa en ese famoso círculo jungiano llamado Eranos. S. es un tipo singular, sincronías de la vida (fue David Peat quien escribió el libro “Sincronías”), S. ha escrito un libro sobre el Tao parecido al que hemos editado en Nous. Hemos paseado por la montaña y hemos compartido una charla increíble. Humilde, sonriente, modesto, este hombre que vive en Suiza fue uno de los primeros científicos en descubrir el primer agujero negro, y un destacado físico cuántico. Toda una personalidad sin desperdicio… Así que el día se ha completado con charlas sobre la mente y la materia, sobre la conciencia y la consciencia, sobre la conclusión final de la importancia de la caridad, del servicio y la compasión por todos los seres sintientes. Qué hermosa sensación la de pensar que en una misma semana, La Montaña ha atraído a personas tan singulares como Y., C., C. y S.

Mañana más… presentación de un libro en el ayuntamiento de Sevilla y el viernes más encuentros con gente bonita… una semana irrepetible, única y maravillosa…

Por cierto, hoy mientras paseaba por La Montaña con C., hemos contemplado atónitos un hermoso arco iris completo que comparto con la foto… espectacular broche de oro para unos días marcados por un firmamento lleno de estrellas únicas e irrepetibles…

Wow!!


A veces uno se pregunta a qué se deben este tipo de encuentros “casuales”. Cuando Y. contactó conmigo yo estaba en Alemania. La excusa para el contacto creo que sólo fue eso, una excusa. Él venía a Córdoba con quince embajadores. “Ven con traje”, me dijo. Y eso hice. Tras la cena que hicieron con el alcalde, los diplomáticos fueron al sarao flamenco. De repente me sentí divertido rodeado de embajadores de todos los países. Me sentí un embajador más, eso sí, del país de Nunca Jamás. Y., al terminar todo, prefirió acompañarme a La Montaña, descartando el quedarse en el hotel que tenían concertados para la diplomacia a 250 euros la noche. Mereció la pena. Estuvimos hasta las cinco de la madrugada hablando sin parar ni un segundo, acompañados de un vaso de agua y algunas patatas chips. Dormimos unas horas y hoy por la mañana continuamos hablando y hablando sobre cien mil cosas a cual más interesante. Y. tiene empresas en Brasil y España, es joven, de origen franco holandés, de buena educación y conversación inteligente. Mezclaba el castellano con algunas expresiones inglesas, y me gustaba cuando al referirse a algo importante soltaba un natural «quillo» que le salía del alma. Es un guerrero, lo sabe y lo asume, y además, paga el precio de cada batalla. Tras la comida improvisamos un viaje a La Montaña. Hablamos del viaje iniciático, del viaje del héroe, del viaje del guerrero, de sus trabas, de sus dificultades, de los atropellos. Justo en ese momento, pasamos por una colmena de abejas las cuales nos atacaron con cierta agresividad inexplicable. Una de ellas se adentró en mi oreja aguijoneándome con su veneno la misma. Me duele, pero sobrevivimos. Seguíamos hablando sobre la importancia de “ejecutar” los sueños, las visiones. Uno de sus sueños es comprar el castillo donde estudió en el sur de Inglaterra, ahora abandonado, para crear un proyecto bonito referente a la educación con miras a nuevos horizontes. Diez millones de euros es sólo parte del precio. Un precio parecido al sueño de restaurar La Montaña. Entonces ahí surgió la sinergia, y la magia del encuentro, porque a veces hay ideas que están ahí, flotando en el aire, convertidas en sueños o en visiones, que sólo esperan salir adelante… Pronto, muy pronto, habrá que ejecutarlas, no importa cuanto se gane o se pierda en ello, porque el guerrero va a la batalla dando la vida en ella. Como la abeja, que defendiendo su comunidad, ha muerto en la oreja de un loco soñador… Y., ya en el AVE, me escribe: “no me acuerdo la última vez que simplemente hablando se me hallan puesto los pelos de punta tantas veces”… Eso ocurre cuando se escucha y se habla con pasión… se crean sinergias, se aprende el uno del otro ante la infinita curiosidad de las cosas… Y hoy hemos aprendido mucho… tanto que harán falta muchos días como hoy para digerir “datos y matices”…

Embajadores, rumanos, poemas, recepciones y otros saraos


E. vino a verme ayer por la mañana y estuvimos repasando durante unas horas su poemario. Así pasamos un buen rato revisando, repasando y corrigiendo eso que nace del alma y que toma expresión artística en las palabras… Es hermoso compartir historias, sobre todo cuando esas historias son hechos vividos en primera persona y recitadas en verso.

Por la tarde había supuestamente una movilización de la cabaña política que por mandato vertical se anuló. Pero la anulación vino bien porque tuve la oportunidad de charlar largo y tendido en mitad de la calle con A., un joven compañero del partido con el que nunca habíamos intercambiado más de tres palabras. Me gustó su perfil sensato, honesto y valiente.

Al terminar, me fui a dar un paseo cuando dos amigos me asaltaron vestidos de uniforme y me invitaron a acompañarles a un lugar hermoso: Moratalla. Sus charlas y comentarios sobre lo que ellos ven y viven son todo un libro abierto del que aprender. Así que fuimos en agradable charla al encuentro de dos rumanos que tenían que firmar unos papeles para el censo electoral y fue interesante ser protagonista de esos momentos. Los encontramos en un rincón de la campiña que llaman el Laberinto. Me gustó el nombre. Estaba atardeciendo, el cielo nublado y hacía frío. Y allí estaban, viviendo en un submundo desconocido para la mayoría pero muy interesante para la mirada antropológica. En ese momento, cuando intentaba mirar más allá de lo aparente y reflexionar sobre ello, me llamó el amigo L. Estaba emocionado porque de aquí a un par de semanas va a tener una recepción privada con el Papa Benedicto XVI… Y es que este L. promete… Bromeamos sobre asuntos de otra índole compartiendo los espacios importantes de la amistad.

Y hoy sábado sabadete… Por la mañana he estado trabajando en el jardín con F., el cual me ayuda los fines de semana a poner un poco de orden en este caos de casa. Por la tarde me ha llamado el amigo de una amiga que me invita a pasar esta noche una velada con un grupo de escritores y embajadores en un sarao flamenco dentro de una visita cultural a la ciudad de Córdoba. Así que será una noche diferente y ya contaré como fue todo… En fin… cosas del día a día…