Herido por las flechas de la incertidumbre


Cuando descubres la fuerza del Thelema nada temes. Te sumerges en la pleamar vital de la existencia hasta que fluyes sin temor a nada. Así ocurrió cuando la noche en la que celebramos el solsticio me dejé llevar por la llamada y amanecí en campos riojanos. Allí esperaba B., herida por las flechas de la incertidumbre en estos retales de vida compartida y ansias de vivir. En algún momento le dije, o quizás solo lo pensé,  algo sincero: “me limito a seguir la ley de mi corazón”. Suena cursi, pero es una frase honesta. En alguna parte debió calar porque al poco tiempo andábamos surcando montañas y parajes imposibles rodeados de tiernos abrazos interminables que perpetuaban la alegría. Fue hermoso, no lo voy a negar. También fue algo onírico. Porque ahora, recién llegado a la Montaña, lo recuerdo como un sueño… Suerte que su fragancia aún no me ha abandonado…Eso me hace creer que la esperanza sirve como señuelo para seguir soñando…

9 respuestas a «Herido por las flechas de la incertidumbre»

    1. No sé si será interesante. Lo cuento, simplemente lo cuento, porque así ocurre. No sé si de pequeño te gustaba leer los relatos de aventuras de aquellos exploradores que se perdían en África. A mi me encantaba hacerlo y me imaginaba en lugares perdidos, sobreviviendo a delirios y grandezas. Viajar y escribir siempre fueron mis dos grandes pasiones… así que es lo que hago, seguir el curso de mis pasiones, de mis sueños, de mis ideales… No sé, repito, si esto es o no es interesante, pero suspiro de alegría y satisfacción cada vez que lo hago… y además, me siento vivo, que no es poco…

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  1. ¿Lo de Thelema no es satanismo? «Hazlo que quieras, haz tu voluntad…». En algún lugar leí que era parecido al satanismo.
    Que por cierto que hay que ser imbécil para aliarse con el mal, el demonio o como se quiera llamar, condenándose así para la Eternidad…
    VIVA JESUCRISTO, PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

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    1. Los hijos de los dioses se enamoraron de las hijas de los hombres… De ahí surgieron los demonios que la cultura y los mitos se encargaron en maquillar… ¿qué es satanismo? No hay mayor satán que el de la ignorancia… El Thelema al que yo me refiero no es al de A. C., sino al de H. T., el tres veces grande, que hablaba de la Voluntad más allá de nuestras voluntades. Por eso, no es correcto decir «haz lo que quieras, haz tu voluntad», sino más bien: «hágase tu voluntad y que esta guíe a las pequeñas voluntades de los hombres»…

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  2. A mí me parece que este último no sabe ni persignarse. Es incorrecto persignarse apresuradamente, trazando una especie de garabato que no se entiende, como si diera pena trazarse la cruz. Te lo explico, anónimo, para cuando vayas a hacerlo, porque para gabatearte, mejor que no hagas nada.

    Para persignarse se emplea la mano derecha. Se coloca el índice doblado detrás del pulgar, para formar una cruz. Y los tres dedos restantes se dejan extendidos y juntos. Algunos liturgistas dicen que ponerlos en esta posición nos ayuda a tener presente a la Santísima Trinidad al persignarnos.

    Entonces con los dedos en cruz, se trazan tres cruces pequeñas, dibujándolas imaginariamente, empezando por la parte superior del palo vertical, luego la parte inferior, luego el extremo izquierdo del palo transversal y luego el extremo derecho. Se traza una cruz sobre la frente, otra sobre los labios y otra sobre el pecho.

    Algunas personas suelen persignarse diciendo para sí: ‘por la señal de la Santa Cruz’ (al trazar la cruz sobre la frente), ‘de nuestros enemigos’ (al trazarla sobre los labios), ‘líbranos Señor, Dios nuestro’ (al trazarla sobre el pecho).

    Después de eso, se dejan los dedos extendidos y unidos entre sí, y se traza una gran cruz que va de la frente al pecho y del hombro izquierdo al hombro derecho.

    Un saludo, queden ustedes con Dios.

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