Me ha alegrado mucho la victoria de Tomás Gómez en las primarias de Madrid. La imposición del aparato no ha servido de nada. Tampoco las presiones ni la puesta en escena de unas primarias que deseaban, debían ganar. Pero ha ganado el pueblo, las bases, las personas. Y por eso me alegro, pues esa es la política que me gusta, la que nace de las personas para las personas. Todo lo demás es esquelético, epidérmico, inútil. Sobre todo en tiempos de crisis donde la gente desea ser gobernada por gente, las personas por personas, y no por proyectos, ideas o experimentos con gaseosa. Ojalá esto que ha pasado en Madrid pasara en todas partes, inclusive en este pequeño pueblo deseoso de cambios. Un pueblo que necesita personas que se preocupen de personas, y no burócratas de turno que sólo piensen en un sueldo y en gestionar grandes obras para llevarse una buena cuantía de comisiones y estraperlos. ¡Fuera los políticos de salón de nuestros pueblos! Venga a nosotros el reino de la verdadera democracia. Que reinen los mejores, y que los mejores nazcan de la voluntad popular, del ansia de un mundo nuevo.

Dichoso tú que todavía confías desde un principio.
Otros en política necesitan, a estas alturas, primero demostraciones para así llegar «piano, piano» a la confianza.
Una pena pero así es o así nos han hecho ser.
Qué imagen más impactante!!!
Me gustaMe gusta
Yo creo que todavía quedan personas que piensan en las personas, pero esto no interesa las dan de lado como tu dices primero que consigan mucho dinero para repartir entre ellos el que no consigue esto lo eliminan
Me gustaMe gusta