Un día intenso, lleno de encuentros hermosos y de gente bonita. Por la mañana, aburrido protocolo para inaugurar una carretera. Lo único emocionante ha sido conocer a la hija de J. y poder viajar juntos, aunque fuera por unos minutos y con la imaginación, por toda China. Me encanta conocer a gente soñadora, y ella lo es. Así que gracias por el viaje.
Por cierto, bonito coche llevan los consejeros de la Junta. Nunca entenderé como un comunista o socialista es capaz de ir como si fuera un marques. No digo que deba ir en un coche del año diez, pero podrían dar ejemplo, por ejemplo, llevando un coche ecológico, un híbrido, y no un increíble A6 de tres mil centímetros cúbicos. Alucinante camaradas, alucinante.
Sin embargo, ha servido para echar una buena charla con el alcalde de Posadas, Juan, un buen hombre que animaba la acción cultural mientras tomábamos algo, ya en petit comité junto con su padre, E. y M. Se le nota un político diferente, buena persona, sencillo, amable y amante de lo correcto. Alguna vez ha venido a las presentaciones de nuestros libros y eso resulta provocador para un político. Olé por su ejemplo.
Por la tarde presentación de un libro. Su autora, una bella, preciosa y riquísima escritora de nombre Clara Peñalver. Presentaba su primera novela de título “Sangre”. Joven promesa de las letras. Tomo nota y tomen nota los editores sagaces. Esta Peñalver promete.
Y ahora a dormir, que mañana toca viaje de ida y vuelta a Madrid y pasado nueva presentación de libros. Esta vez, en Mesas de Guadalora, a las doce… ya os contaré…
