A veces la vida te premia con regalos inimaginados, con experiencias que intuyes en alguna parte del Siendo pero que desconoces en cuanto a lo inevitable de lo real. La vida siempre es soberana e impone su voluntad, ignorando y rechazando los miedos, las incertidumbres y todo aquello que siempre nos mantiene desconectados del fluido vital. La vida nos empuja y nos advierte de la urgencia del vivir, de la necesidad imperiosa de hacer de cada minuto único sesenta segundos de experiencias inolvidables.
Hoy me siento totalmente doblegado, siento la fuerza acrecentada de una emoción abierta, grande, dichosa, que mece en mi pecho los hilos subatómicos del sentir. Algo que resulta difícil describir sin pasar inevitablemente por los puentes fundamentales del espíritu. Quizás sería más fácil decir que todo ser es ese sentir, un sentir que ha vuelto a creer en la esperanza, en la multiplicidad de la simplicidad, en lo profundo de sorprenderse por el aleteo de una mariposa o por la magia de creer en mundos imaginados. Quizás sería más fácil describir este cúmulo de emociones inclasificables como en los cuentos de hadas… Esos cuentos donde todo es posible y lo maravilloso se convierte en cotidiano mientras que lo increíble forma parte de la experiencia diaria. Así que…
Érase una vez una princesa de ojos azules, de intensa mirada y mágica presencia… Érase una vez el reencuentro de dos almas en la calma del océano, en la profundidad del valle, en la esfera interminable de la bóveda celeste, en las estrellas y en los mares, en las montañas y en los pergaminos del recuerdo. Érase una vez el reencuentro con la que sabe volar… con aquella que bajó de la patria estelar para adueñarse de un trozo de alma peregrina, de un instante ya grabado en la retina de la noche, con un suave tacto perfumado por los halos del encanto nocturno. Érase una vez un abrazo tan sentido que ni siquiera el viento cuando roza suave las velas de un navío desplegado hacia el viaje podría superarlo. Érase una vez un sueño… érase una vez la magia… érase una vez la vida sentida en intensidad diez en la escala de Richter… érase una vez un mundo desplegado en las sabanas de la esperanza… érase una vez la hábil metamorfosis de una mirada preñada de sueños, de abrazos, de promesas… érase una vez la grandeza del origen, la mirada intrépida de un rey mítico y los oídos tapados de un Ulises… érase una vez un viaje lleno de propósito y significados, donde los alaridos del ocaso se mezclan con la ensoñación del nuevo día. Érase una vez, en palabras de Dante y Goethe, ese eterno femenino que nos atrae hacia arriba. Érase una vez los doce trabajos de Hércules, las idas y venidas de Prometeo y la luz inevitable del mito anclado en la verdad. Érase una vez el susurro de un aliento, de un aire expresivo y cálido, de un acelerado ritmo cardiaco, de un devenir hacia la definición más aproximada de la entrega. Érase una vez, si es que todo esto es posible en un instante jamás escrito, un rayo de luz fulminante que a los dos hizo uno y al uno, misterio. Que la esperanza los guíe y que, como todo cuento que se precie, sean felices… La forza del Destino lo quiso, y que así sea por siempre.

Maravillo texto…enhorabuena!!! 😉
Me gustaMe gusta
Maravilloso…:)
Me gustaMe gusta
Me alegra lo que cuentas, Xavi
Me gustaMe gusta
los cuentos de hadas son un bálsamo para las heridas que nos ha causado la realidad.
Me gustaMe gusta
mc, mira que le dices que no se deben contar intimidades. De nada sirve, él va y lo cuenta todo todo todo. Creo que como no le des un tirón de orejas, éste se nos despendola más aún.
Me gustaMe gusta
Javier, eres un diez, me gusta lo que cuentas. Para mí leerte,es de las mejores cosas del día. Cuídate. Millones de besos.
Me gustaMe gusta
Gracias Dolores… para mí leer vuestros comentarios, aunque nunca saque tiempo para contestarlos uno a uno, es lo mejor que me pasa también, porque siento vuestro calor, vuestro aliento y vuestro ánimo… Escribo por vosotros… e Isabel, que me ha seguido desde el primer día, sabe lo que digo… 😉 Así que sigamos compartiendo con amor, ternura y esperanza…
Me gustaMe gusta
Enhorabuena Javier.
Me gustaMe gusta
Enhorabuena por el articulo,sigo el blog que me ilustra y enseña,le dejo el enlace del mio por si tiene a bien visitarlo http://diputadodetramo.blogspot.com
Me gustaMe gusta