Conducta y consciencia


Ayer a las seis de la mañana estaba de viaje hacia Cataluña. Tenía que dirigir unos trabajos y en mi alocución final hablé sobre conducta y consciencia tomando como inspiración unas palabras que días antes había expresado MC en la presentación de la Fundación Civil. Me llamó mucho la atención la fortaleza a la hora de diferenciar palabras y acciones puntuales de la conducta diaria. Sé a lo que se refería, y por eso sé lo fácil que resulta decepcionarse cuando la conducta de las personas que nos rodean, o que creemos de confianza, no son lo que nos gustaría que fueran. Llegué a las tres de la madrugada a casa en un viaje de ida y vuelta relámpago en el que reflexioné mucho sobre la importancia de la conducta, y sobre todo, a la importancia de que dicha conducta, tal y como señalé en mi discurso final, venga acompañada de consciencia. Una conducta con consciencia es lo que mejor debemos desear para que el bien común y propio se manifieste en la vida diaria. La conducta debe ser ejemplarizante, y no digo perfecta, pero sí tendiente a la perfección. Porque al final de nuestros días nos valorarán no por lo que tengamos, ni por lo que dijimos, ni por lo que hicimos puntualmente, sino por la conducta para con los demás, para con nosotros mismos, para con el mundo…

6 respuestas a «Conducta y consciencia»

  1. No es importante la nota o valoración que nos den al final de nuestros días, eso no vale nada, ni para el que valora ni para el que es valorado. Lo que cuenta es la consciencia limpia, tranquila, transparente….. sí eso es así lo más posible es que la conducta es perfecta.
    Eso se siente, se sabe a cada instante.

    Merce.

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  2. Desde luego una conducta ejemplarizante es de los mejores métodos educativos que puedan existir, sino el más.

    Por otro lado y en referencia a las decepciones que nos podemos llevar con personas de confianza, seguramente es un hecho que va bien pegadito a la convivencia misma (aunque no debiera) pero también me gustaría apuntar que, en alguna ocasión muy puntual, deberíamos hacer un pequeño esfuerzo en entender el por qué de ese cambio de conducta antes de sentirnos decepcionados.

    Conozco a personas, a las que quiero más allá de lo normal ( creo que existe ese querer) que si un día alguien me dijera que no es el/la que era o que ha actuado de una forma no correcta, mi primer pensamiento, y sin dudarlo, sería: «si ha actuado así es por algo, debe tener una razón que le ha llevado a ello».

    Actuar en lo cotidiano de forma correcta, esa casi perfección a la que aludes, debe ser lo conocido actualmente como «glocalización» (a los humanos parece que nos encanta extraer de acciones y pensamientos palabras nuevas y es bueno como método de adaptación a nuevas generaciones) y lo que de toda la vida se ha conocido como «no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti».

    A partir de ahí, a mover el y al mundo.

    🙂

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  3. querido Javier , la base se todo ser humano esta en su interior, pero aqui en Andalucia hay un dicho: «DONDE NO HAY MATA NO HAY TOMATE».
    haber si con este año de despertar hay un poquito más de conciencia, y como dice la Cabala, lo que no quieras para ti no lo desees para tu prójimo.

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