El último café


Treinta grados en Sevilla a las dos de la tarde. Comida con la directora de tesis justo en frente de la facultad. Conversación distendida y alegre, optimista. Repaso de algunas cosas que habrá que modificar antes de la defensa. Contentos, y en mi caso, jubiloso. Hace algunos años dejé muchas cosas para saborear este momento. Así que me sentía con los sesos derretidos por el calor, pero feliz, muy feliz. La directora de tesis también estaba contenta por culminar tras duras pruebas un camino recorrido. A veces largo, a veces penoso.

Repasando esta noche la tesis he viajado por todos esos lugares que daban orden y concierto a este trabajo académico. Tantos y tantos lugares visitados y tantas y tantas personas que pasaron, algunas fugaces, otras para quedarse para siempre dentro de mí…

Un cruce extraño de sensaciones esta tarde. La realidad parecía evanescente e intangible, pero viva e íntima. Había un motor vital que todo lo movía, acompañado de una sensación entre el duermevela, la ficción y la fantasía. Treinta grados de calor insoportable pero estoico, en un momento pulcro e hilvanado por la sensación de querer más, de desear más.

Había hoy una brillante transversalidad en todo cuanto ocurría. El café, el último café tras años de paciente espera, ha quedado inmortalizado en una evasión onírica. Aún lo saboreo mientras digo adiós a un ciclo y doy la bienvenida a lo nuevo. Y que lo nuevo sea poderoso y lleno de esplendor.

 

Soles


La semana pasada fue un día de paradojas. De mucho trabajo, de muchos proyectos. El jueves por la mañana con L., y por la tarde con C. y J.T. paseando por Sol y su particular revolución. El viernes en Lleida y el sábado, aún cansado por el viaje del viernes, fue un día lleno de experiencias. Estuve en dos acontecimientos que me impresionaron. Uno de ellos me entusiasmó al ver reunidos en la amplia sala de ese gran hotel madrileño a tantas representaciones mundiales. Había incluso de países tan exóticos como Togo. Cientos de personas de todo el mundo unidos en la celebración del 200 aniversario de la institución. Fue un acto discreto pero emocionante. El segundo acontecimiento necesita un post para él solo y un tiempo prudencial para poder redactarlo.

Ayer domingo fuimos a pasear de nuevo a Sol, para ver como estaba el ambiente. El niño me cogía de la mano mientras me hacía preguntas. Le decía, con cierta emoción, que estaba presenciando una pequeña revolución. El niño me preguntaba con cierto temor si habría armas y sangre mientras le tranquilizaba intentando explicarle que algunas revoluciones podían ser, como esta, pacíficas.

En una semana, el escenario ha cambiado mucho. Sol se ha convertido en un pequeño poblado activista, diría que casi en una pequeña ciudad, con huerta incluida. Me sorprendió pasear por sus “calles”, por sus “avenidas” plagadas de propuestas y personas con el ánimo aún fuerte. Incluso hay un rincón para la espiritualidad que pretende armonizar las vibraciones del lugar a base de meditaciones y cánticos. El volumen de gente a media tarde había disminuido, pero después de más de dos horas de incursiones por el lugar, podíamos ver como el número de personas crecía. Y había una consigna clara de los visitantes: si los tocan, si los desalojan, toda Madrid vendrá a la plaza a apoyarlos, tal y como ocurrió en Barcelona.

Tras el paseo por Sol, ocurrió una anécdota muy bonita. A., un niño de dos años que nos acompañó en el paseo, tras salir de Sol y frente a una iglesia, me cogió de la mano, y separándonos del grupo, escaleras arriba, me introdujo en la iglesia. Me llevó hasta uno de sus asientos y nos sentamos a rezar. El niño, de tan solo dos años, estaba completamente emocionado, señalándome constantemente el altar mientras que, en su peculiar idioma, intentaba decirme algo. Rezamos a nuestra manera y sin dejar de apretar fuertemente la mano, me llevó de nuevo fuera del templo. No daba crédito a lo que había pasado. Pero fue tan lindo y emocionante que pensé que sería bonito compartirlo. Ese pequeño gesto me pareció también una pequeña revolución…

 

Presentación en Lleida de un nuevo libro


El viernes fue un día lleno de emociones. Por la mañana me levanté con la noticia de que por fin este mes iba a defender mi tesina doctoral. Si todo va bien y no ocurre nada extraño, en junio tendré el Diploma de Estudios Avanzados, un requisito indispensable para terminar la tesis doctoral. Una noticia que me lleno de gozo y plenitud pues han sido muchos años de trabajo tras mis utópicas comunidades.

Tras la noticia, fui a recoger a C. a su nueva casa en Madrid, ya que como tenía el día libre me acompañó hasta la presentación, en Lleida, del libro “Nos recibirá la tierra”, de Gloria Martín.

Hicimos un viaje agradable de ida y vuelta sin mayores contratiempos. Llegamos puntuales a la cita y participamos de una hermosa presentación que no tuvo desperdicio. Nos acompañaban en la mesa los rectores de la Universidad de Lleida, el entrante y el saliente. Hubo un pase de video y una representación teatral muy buena por parte de A. en el papel de Marcelino, uno de los protagonistas de esta increíble historia.

De nuevo sentí cierta emoción. Séneca había conseguido una nueva criatura que ya empezaba a tomar vida. En cada presentación, en cada acto, me doy cuenta de lo importante de editar un libro, de compartir momentos y sueños con los demás. Tiene algo de magia este mundo. Magia e ilusión por todo lo que mueve y remueve.

Ahora, el día 8, estáis todos invitados a la presentación-representación en el café-teatro de Lleida del libro con un gran espectáculo incluido que seguro que no nos deja indiferentes.


«Querido Mario, Querido Luis»


Esta mañana he quedado con Luis para desayunar y al final hemos pasado toda la mañana juntos. Fui andando hasta su casa cerca de la puerta de Alcalá atravesando desde la Embajada de USA por la calle Serrano. Cuando llegué estaba preparando la visita de unos periodistas que habían quedado con él para un reportaje. Su libro epistolar entre Mario Conde y él es la excusa para casi todo lo que en estos días ocurre en su vida.

“Querido Mario, Querido Luis” había sido preparado con cariño. La idea surgió hace algunos años cuando Mario nos sugirió que recopiláramos nuestras comunes epístolas para editar un par de libros. Luis ha trabajado duro con ellas y ha podido por fin editarlas con una gran editorial. Yo, algo más perezoso, las he retrasado un año más a la espera de que el pulido termine en buen puerto.

Las suyas son profundas y encierran mensaje. Cada una está escrita con cariño y acierto, algunas en momentos difíciles y otras desde países lejanos. Viví con Luis muchos pasajes de las mismas, especialmente su particular “cruzando el estrecho”. Me llena de orgullo que esos momentos estén citados en las epístolas ya que en cierta forma pude ser partícipe de los mismos.

A Luis lo conocí en un lejano día de hace unos años cuando tuvimos un primer encuentro en Madrid, y luego en Los Carrizos, y luego en Córdoba, donde paseábamos preguntándonos si la amistad entre dos seres socialmente antagónicos sería posible. Y fue posible, y no solo eso, sino que nos embarcamos en proyectos y negocios que nos llenaron de satisfacción interior por el aprendizaje sufrido en tiempos difíciles. Y la amistad dura y se afianza gracias al vínculo que Mario creó entre nosotros. Una editorial como excusa y un trayecto como recorrido.

Hablábamos de todo esto mientras paseábamos esta mañana por Serrano. Llegamos hasta el Retiro y allí, quitándonos zapatos y camisas, a pecho descubierto y rebanando los rayos del sol que caían a media mañana, proyectábamos de nuevo las figuras inquietas del futuro.

Miraba el libro una y otra vez mientras Luis atendía mil llamadas. El capítulo cuatro empieza con una bella cita de Robert Frost: “me encontré dos sendas en un bosque, tomé la menos transitada y ella marcó toda la diferencia”. Así es Luis, una persona que siempre nos sorprende, que le gusta dar espectáculo y lo da allí donde está. Desde su privilegiada atalaya puede percibir y divisar todo cuanto ocurre a su alrededor, siendo partícipe del camino con sincera devoción. Y además, tiene tiempo para la generosidad y el desvarío, para la lectura y el romanticismo.

Luis Valls-Taberner es y será un hombre grande, con un recorrido marcadamente esplendoroso. Por eso hoy le he pedido que me prologue mi próximo libro. Los poemas que hemos compartido de Whitman lo merece… Luis, sigamos dando espectáculo y que se vendan muchos libros de tu “Querido Mario, querido Luis” (Plaza&Janes).

 

Libro «Spanish Revolution»


Estimados todos…

Estamos preparando un libro que vamos a titular «Spanish Revolution». Será un testimonio gráfico repleto de fotografías de este movimiento con comentarios sobre su evolución. Necesitamos que nos ayudéis con vuestros textos y vuestras fotografías. En todas las ciudades hay alguna réplica del mismo… ¿nos podéis enviar alguna fotografía en buena calidad, a poder ser en blanco y negro? Si nos cedéis las fotos saldréis en la página de créditos del libro… Gracias a todos…

un abrazo sentido…

 

pd.- Podéis enviarlas a la siguiente dirección: seneca@editorialseneca.es

 

Martín Varsavsky y Punset apoyan el movimiento 15M


Al principio sentía rabia y estaba algo desanimado por lo que había visto en el movimiento 15M. La rabia venía porque siempre somos los mismos los que estamos en las “movidas”. Pero a medida que he visto que el movimiento 15M seguía en la calle a pesar de las elecciones, me he removido por dentro y he sentido esperanza de que todas las barricadas sigan aún en la calle. Sobre todo cuando veo como tipos a los que sigo de cerca como Martín Varsavsky o Punset animan el movimiento. He echado en falta a los mediáticos de siempre, pero parece que gente sensata y crítica está por la labor, así que el ánimo sube como la espuma.

Me ha gustado el gesto de Martín, de ayudar con sus foneras a llenar de wifi las plazas. El movimiento pronto nos contagiará de entusiasmo y comprenderá que la clave ahora es resistir… Aguantar en las plazas un año si hace falta hasta que los de arriba empiecen a ponerse nerviosos… Sigamos dando guerra… Claro que podemos…

 

Por cierto, el blog de Martín, muy interesante por muchos motivos:

http://spanish.martinvarsavsky.net/

 

La pequeña Shambhala


Esforzaos por el futuro y muchas fuerzas serán convocadas a vuestra ayuda. De diversos instrumentos se compone la orquesta, mas una sinfonía acaba pronto y sus sonidos se desvanecen a través de la ventana abierta. Es mejor pagar cuantiosamente, para así aprender antes el sendero predestinado. El ojo percibirá, en vez de zarzas, un jardín alimentado por el amor. El corazón es consciente de los fantasmas de la mente, pero el conoce la verdad”.

Este es un fragmento, el 128 exactamente, del libro “Hojas del Jardín del Morya”. Y ayer, de nuevo en el jardín de J., percibí ese jardín alimentado por el amor. Un jardín, como el de Morya, que se parece a una pequeña Shambhala donde es posible andar descalzo mientras pensamos en las cosas imprescindibles.

Por eso cuando voy me siento como en casa, especialmente cuando J. me deleita con esos libros con los que tanto disfruto. Hablamos de eso, de lo ineludible, de lo preciso, de lo que nos hace vibrar, de lo que había disfrutado estos días maquetando el librito de Roerich titulado “Shambhala, la resplandeciente”. Un libro que editaremos próximamente en nuestro sello editorial Nous y que me trasporta a esos lugares que nos acercan al sendero predestinado.

El día anterior habíamos estado en casa de MC charlando en el marco de la fundación sobre todo lo que había ocurrido con las elecciones y el movimiento 15M. Al día siguiente tocó una nueva visión, esta vez más cercana, de manos del hijo de J. Recordé mis tiempos en los que me enfrentaba a mil causas con esa rebeldía insaciable de quien desea cambiar el mundo. Y de esa rabia, años más tarde, por ver, como dije, que en el movimiento 15M estábamos los de siempre.

Por eso, o quizás por la edad, prefiero la invisibilidad de un jardín o el llanto amable de un amanecer. Y mi rabia y mis causas ahora son invisibles. Trabajando en silencio e intentando aportar, desde el servicio sincero pero sigiloso, todo cuanto pueda. A veces, una pequeña Shambhala puede ser también un centro de poder y decisión, un centro de rebeldía y cambio… una auténtica revolución cargada de propósito… Por eso las hojas de sus jardines tienen tanto que decir y expresar…

 

Propuestas del 15M


1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

o   Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.

o   Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.

o   Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.

o   Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.

o   Reducción de los cargos de libre designación.

2. CONTRA EL DESEMPLEO:

o   Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).

o   Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.

o   Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.

o   Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.

o   Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:

o   Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.

o   Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.

o   Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:

o   Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.

o   Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.

o   Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.

o   Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.

o   Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.

o   Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.

o   Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:

o   Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.

o   Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.

o   Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.

o   Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.

o   Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:

o   Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.

o   Eliminación de las SICAV.

o   Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.

o   Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.

o   Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:

o   No al control de Internet. Abolición de la Ley Sinde.

o   Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.

o   Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.

o   Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.

o   Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.

o   Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.

o   Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR

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ELIMINAR EL SENADO.

NORUEGA, SUECIA, DINAMARCA, NO TIENEN SENADO, ALEMANIA SOLO 100 SENADORES y EE.UU. UN SENADOR POR CADA ESTADO.

LOS GRANDES TEÓRICOS DEL DERECHO INTERNACIONAL Y CONSTITUCIONAL OPINAN QUE ES UNA CÁMARA INNECESARIA, PRESCINDIBLE Y QUE ESTÁ EN EXTINCIÓN, ¿ENTONCES POR QUÉ TENEMOS QUE MANTENER A 260 SENADORES?

DE ESTA FORMA AHORRAREMOS 3.500 MILLONES DE EUROS CADA AÑO.

ELIMINAR LA PENSIÓN VITALICIA DE TODOS LOS DIPUTADOS, SENADORES Y DEMÁS «PADRES DE LA PATRIA».
ELIMINAR A TODOS los diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. No es posible que gastemos en esto más que Alemania y el Reino Unido).

Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO (transferencias a sindicatos, partidos políticos, fundaciones opacas y varios), se ahorrarían más de 45.000 millones de Euros y no haría falta tocar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios, como tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.
CON LA MITAD DEL DINERO QUE EL ESTADO SE AHORRARÍA CON ESTAS MEDIDAS,
SE ACABARÍA LA CRISIS EN ESPAÑA

Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad, donde nuestra opinión, la de los ciudadanos,  sea lo que gobierne, no una papeleta cada cuatro años y que hagan con ella lo que quieran sin dar cuentas ni explicaciones.

Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad ¡Espabilemos de una vez! ¡No sigamos dormidos y aletargados!

Nos recibirá la tierra


 

El sábado quedé con la autora, Gloria Martín, en algún lugar de Lleida para hacerle entrega de su criatura. Siempre es emocionante ver la cara de un autor cuando ve por primera vez su libro. Para nosotros es un alivio el poder, a pesar de la crisis, seguir editando y hacer feliz a la gente. Este libro que ahora presentamos sin duda es especial, y espero que se vendan muchos ejemplares del mismo para seguir adelante.

Os adjunto el link para que lo conozcáis un poquito y os animo a su compra compulsiva, desesperada, irracional. Por cierto, lo presentaremos el próximo viernes en Lleida, a las seis de la tarde, en la facultad de medicina. Estáis todos invitados. Si alguien quiere acompañarnos, saldremos en coche desde Madrid a Lleida el mismo día por la mañana y regresaremos por la noche. Hay plazas en el coche.

(L’acte tindrà lloc a l’Aula Magna del Campus de Ciències de la Salut de la UdL, el divendres 27 de maig de 2011, a les 18 hores).

 

http://www.editorialseneca.es/GLORIA-MARTIN.html

 

 

¿Y ahora qué?


Hace unas horas estábamos mirando desde una hermosa ventana de madera un espectacular paisaje de montañas y valles escarpados. La imagen, anestesiante, inmovilizaba a cualquiera en una meditación profunda sobre las cosas, especialmente sobre las cosas importantes y las prescindibles.

 

Ha sido un fin de semana maravilloso, rodeado de esas cosas esenciales que nos hacen mantener vivos. Subimos, por motivos varios, a la Val D’Aran. Allí estábamos fuera de la realidad, pero… Al final la realidad se impuso…

 

El PP ha arrasado.

El movimiento 15-M ha fracasado.

La sociedad civil ha fracasado.

El Sistema se impone.

¿Qué hacer ahora?

Temas serios para mañana…

 

Tenida masónica en Haití


Os adjunto esta foto que me han enviado hoy.

Se trata de una logia masónica trabajando en Haití.

Su espíritu de superación frente a las adversidades es remarcable  y digno de ser mencionado.

Ello debe servirnos para tomar ejemplo, para no hundirnos en nuestra actual situación de crisis económica y seguir luchando con esperanza y tesón.

 

 

Sol… y buen tiempo….


Acabo de visitar la Puerta del Sol. Estaba repleta de gente. La misma gente de siempre, los mismos que año tras años están en pie de guerra por veinte mil causas. No me ha parecido ver nada diferente a otras manifestaciones. ¿La sociedad civil? Bueno, sí, había curiosos que paseaban para ver lo que parecía una revuelta… Pero no… No era revuelta, ni tampoco un grupo de indignados masivo. Al menos no en apariencia. Veremos qué ocurre después de las elecciones… Probablemente todos vuelvan a casa, cansados del mismo teatro…

¿Y si no fuéramos a votar?



Estos días la plataforma “Democracia Real Ya” ha conseguido congregar a cierto número de personas que bajo el lema de «No somos mercancía de políticos y banqueros. No les votes«, han salido indignados a la calle para demostrar el hartazgo que soportan. Los que llevamos tiempo observando la evolución de la crisis, miramos con asombro como la paz social no se quebranta, aún a pesar de que los datos alarmantes de paro, morosidad, quiebra de empresas y familias y desahucio de hogares enteros están al orden del día, aumentan cada vez más. Mientras que los países árabes reaccionan ante situaciones inaguantables, aquí parece que andamos tan atónitos que esa perplejidad nos inmoviliza y nos aquieta, intentando ver en la esperanza y el futuro cheques de cambio con valor real. Aquí preferimos dejar nuestros coches en casa porque no podemos asumir el coste elevado de la subida del petróleo, dejando de viajar porque además el transporte público, especialmente el tren, se ha vuelto elitista e inaccesible con precios imposibles, antes que protestar por la incontrolada subida. No nos quejamos. Seguimos aguantando los envites a pesar de todo.

Para muchos antropólogos, el ser humano carece de instintos. Más bien disponemos de reflejos de los mismos que se interpolan en nuestra materia psíquica. O como dicen las teorías freudianas, no tenemos instintos, pero sí pulsiones. Pero en esta crisis, el ciudadano medio español ha demostrado carecer incluso de reflejos y pulsiones. Su pasividad, tanto en la vida pública como en la privada, ha sido manejada con cierto alivio por las capas de poder, administrando cada noticia negativa de forma prudente para no despertar ningún tipo de entusiasmo anómalo.

Es evidente que existe, sin estar del todo desencantados de la Política en mayúsculas, esa que pretende organizar y trabajar de forma armónica por el ciudadano y la sociedad, sí cierto asqueo por la política en minúsculas, esa que da rienda suelta a los más bajos instintos primarios, o en su defecto, a sus reflejos y pulsiones. El beneficio de la sociedad ha sido obviado en demasiadas ocasiones. Lo que ha primado, y esta crisis ha evidenciado, es que el político medio se ha apoderado del instinto gregario, acuñando territorios, o del instinto de supremacía, apelando al estatus que la casta política asume para sí. Su único interés ha sido llegar a lo más alto para luego mantenerse el más tiempo posible. Ese ha sido el interés político de los últimos treinta años.

Desde que en la época de la transición cruzáramos de una a otra orilla en pro de la democracia y la libertad, en el camino se han quedado ideales que han encasquillado un proceso hasta el punto de anquilosar y mancillar todo lo conquistado. Hemos creado un auténtico Leviatán al que cada día le nacen más cabezas. Un exceso de estructuras que se multiplican entre diputaciones, gobiernos autonómicos, senados inútiles y demás organismos que alimentan una y otra vez los favores, la endogamia política y los excesos de poder. Tenemos un problema político de primer orden, no por la ineficacia a la hora de gestionar verdaderas crisis, que también, sino porque esta crisis ha puesto al descubierto todo lo que se cuece en el caldero de nuestra política nacional.

Y mientras que unos y otros luchan hasta la saciedad por mantener el sillón, mangoneando las ideologías, apoderándose de sus principios y premisas y permitiendo atrocidades en nombre de cualquier sistema, los demás, los sufrientes ciudadanos, o en nuestro caso más concreto, los sufrientes súbditos de este virreinato arcaico y caduco, asumimos el coste de todo lo que ocurre.

La crisis económica ha evidenciado que el Sistema, tal y como está construido, es deficitario, está caduco y necesita una revisión profunda. La clase política está sobredimensionada, las estructuras y el Estado han engordado en exceso. Hay excesivas instituciones multiplicadas, exceso de puestos de confianza que no aportan nada, exceso de gobiernos múltiples, de delegados múltiples, de personas cuya profesión no es otra que la política, desproporción de privilegios insoportables para cualquier moral social.

Esta crisis ha puesto en tela de juicio a nuestra economía, nuestros valores y nuestros modelos de desarrollo y convivencia, pero sobre todo, a nuestra clase política. ¿Qué hacer? ¿Cómo demostrar a lo político que el verdadero poder recae en los ciudadanos? Quizás, y tal y como se escuchaba estos días en la calle, deberíamos ejercer nuestro poder de forma clara y concisa. ¿Y si en las próximas elecciones no fuéramos a votar? ¿Y si nos quedáramos todos en casa y obligáramos a la casta política a revisar todo el modelo? ¿Y si esa pasividad demostrada en estos años también la ejercemos el día 22? Sea como sea, la paz social, que también podría traducirse como madurez social si fuera realmente eso lo que corre por nuestras venas, debe empezar a demostrar que las riendas de su destino se ejercita aplicando todo aquello que sea necesario para ejercer el cambio. Y ese cambio, en nuestro interior, se está pidiendo a gritos.

 

Artículo aparecido en el foro de la Fundación Civil: http://www.fundacioncivil.org/2011/05/y-si-no-fueramos-a-votar/

Wesak


Ayer había unas setenta personas. J. me invitó amablemente a que leyera el texto que hacía referencia al festival de Wesak, la celebración espiritual de la luna llena de tauro, que era lo que nos reunía en la sala común de la casa donde todos los meses, allá en El Plantío, nos reunimos, física o mentalmente, para celebrar cada luna llena. Esta fiesta budista que celebra el nacimiento y la muerte del Buda, ha penetrado en las consciencias de muchos servidores que aprovechan las meditaciones para reencontrarse con el propósito vital de la existencia.

No resulta fácil intentar explicar para qué sirve la meditación. Tras muchos años practicando el raja yoga y algunos de profundización en el agni yoga, uno llega a la conclusión de que todo lo que consigue es mover apenas un ápice de consciencia hacia los planos de la realidad manifestada. Y digo un ápice porque el esfuerzo resulta vano cuando las diez mil cosas de la vida diaria descentran nuestra atención. La disciplina sin consciencia no sirve de nada, al igual que no sirve de nada intentar vaciar una piscina que ya está vacía.

Entonces, ¿para qué meditar? Sólo para recordar diariamente quienes somos y cual es nuestro papel vital en este mundo. No nos hará mejores, no nos hará más perfectos, pero sí nos conducirá hacia el recuerdo, principio evocador de cuanto somos. Si recordamos quienes somos, nos esforzaremos más hacia el propósito de nuestra vida, y eso nos hará más felices.

 

Lorca: medio pan y un libro


En un momento donde la cultura y la luz que la misma provoca está en desuso, es hora de retomar pensamientos que alimenten las ganas de volver a reencontrarnos con nuestra identidad espiritual y cultural. Por eso creo que este discurso debe ser compartido.

Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:

«Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

«Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

«No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

«Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

«¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

«Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz».

 

 

Cerrando ciclos


Esta mañana me acordaba de los profundos verdes escoceses, en las Tierras Altas. De las estepas mongolas, con su Gobi y su Altai despejando las dudas sobre la necesidad incipiente de lo expansivo. Sobre el desierto anclado cerca del Gran Valle del Rift, en la Etiopía más profunda. O las selvas indias cargadas de luces y sombras a los pies de los Himalayas. También de las planicies sajonas y los ciervos que en invierno cavaban en la nieve en búsqueda de algo de alimento. Y aquella montaña californiana a la que subí para contemplar la historia de los misterios. En aquellos viajes se tejieron sueños que luego se iban convirtiendo en realidad. En cada rincón había la huella de un suspiro, de un anhelo. Unas que vienen y otras que se van, como comentaba el viernes con JL en su hotel mientras comíamos algo. Tiempos en los que subíamos a las más altas esferas cósmicas comparados con los tiempos que corren, en los que debemos descender a los infiernos para anclar en ellos los pilares de la supervivencia. Recordaba también a algunos que se fueron, como el escritor Escote, al que publicamos un libro en 2008. O a Petrel, al que vimos marchar sin poder ver editadas sus memorias. De tanto esperar se nos murió solo, en un geriátrico de Granada, a la espera de que algo ocurriera…

Pero esta semana no era motivo para estar triste, sino feliz. La llama se volvió a encender en el caldero del destino. Y volvieron los besos y los abrazos sentidos. Y volvieron las miradas y la complicidad. Y volvió el trato amable y la esperanza de que la espera, a veces nos premia con grandes cosas. Hace unos meses, precisamente cuando conocí a Al., amiga de A. paseando por las calles de Madrid, algo se rompió. O algo desencadenó un suma y sigue de malentendidos y espirales que nos confundieron por mucho tiempo. Ayer, meses después, cenamos con Al. en casa, y se cerró, espero, un ciclo de inquietud. Ocurrió en la luna nueva de tauro, justo unos días antes del importante festival espiritual del Wesak. Cosas grandes y hermosas han de ocurrir a partir de ahora…

 

Seres vitales


En un momento en el que se está poniendo en duda el tratado de Schengen sobre libre circulación de personas y mercancías, conocí ayer a una persona exquisita y encantadora, con una experiencia vital que deja a cualquiera boquiabierto y que, debido a su vida agitada, viajó y vivió por todo el mundo. Habíamos quedado a eso de las nueve, primero llegó F. y luego R. Las dos mujeres preciosas, de increíble belleza interior y exterior. F. rozaba los setenta, pero si la escuchabas hablar, era como estar hablando con una entusiasta jovencita cargada de vitalidad y ganas de vivir. Relataba sus viajes, la supervivencia a tres terremotos, sus largas estancias en países de todo el mundo, su trabajo con Allende del cual, por cierto, no dijo cosas muy positivas. Era un libro abierto lleno de sabiduría y conocimiento sobre cosas de la vida. Escucharla, sobre todo escuchar el entusiasmo y la felicidad que ponía en cada palabra, era como trasladarte a otro mundo.

R. también entró por la puerta grande. Llena de inquietudes sobre los viajes que se contemplan en los planos causales, hablamos de ello con entusiasmo y cariño por encontrar en esos espacios cósmicos e infinitos lugares comunes. Conservadora de un importante museo, era hermoso escuchar con la dulzura y atención que hablaba de su mundo, de sus cuadros, de sus sueños y proyectos. Dulzura y atención que seguramente debía mostrar a la hora de restaurar cada cuadro, cada elemento pictórico de la vida y los sueños de los artistas. Una noche hermosa donde A. y yo disfrutamos en profundidad de una compañía agradable con personas excepcionales.

 

Hacia el cambio posible


Ayer por la mañana me tocó llevar un libro a la Librería Andaluza, en la judería cordobesa. Me metí un poco osado por calles prohibidas y sin darme cuenta terminé en un laberinto imposible. Aparqué risueño el coche en una bonita entrada cerca de la muralla y me fui caminando hasta el lugar. Andaba con esa seguridad con la que andan los intrepidos que no tienen miedo a lo que pueda ocurrir. Luego ocurren cosas, pero ahí está la llama de la aventura. Y hoy de nuevo en Madrid. Mientras paseaba por sus calles, especialmente entre Ayala y Goya sentía cierta reconciliación con la capital. Incluso me gustó la calle Ayala, más tranquila que López de Hoyos y mucho más acogedora. Así que ahora noto cierta tranquilidad, cierta paz. Alegre, optimista, lleno de esperanza. También con mucho trabajo y muchos proyectos en la mente, como siempre. Y lo más importante, con muchas ganas de trabajar, a pesar del horizonte incierto, pero tan incierto como casi todo hoy día. Hablaba el otro día con un buen amigo que a nuestra generación, especialmente los que rondamos entre los 35 y los 45 años, nos ha tocado vivir una crisis económica precisamente en los años donde debemos demostrar nuestra valía, donde debemos desarrollarnos profesionalmente y donde deberíamos asentar todo nuestro espectro material para un futuro tranquilo y seguro. Por eso esta generación, si la crisis no avanza hacia parámetros de mejora, será una generación prácticamente perdida y sin un horizonte claro. Es cierto que siempre vivimos anclados en la incerteza, pero la incerteza de ese cuarenta por ciento de jóvenes que aún no saben como van a salir de esta, o mejor aún, que aún no saben ni siquiera como entrar en esta, no es muy claro. Hoy, en la reunión de la fundación, hablábamos precisamente de eso. Todo es absolutamente provisional, incluso la vida. Pero en lo marcadamente social, lo marcadamente político, algo debe cambiar. No podemos seguir parcheando la realidad, improvisándola hasta que se agoten las vías. Algo grande debe ocurrir que transforme el caduco Sistema en el que nos movemos, vivimos y tenemos nuestro ser. Es hora de cambios, o mejor dicho, es hora del Cambio.

 

Osama Bin Laden, ¿héroe o villano?



Para nosotros, el Cid fue un héroe. Nadie recuerda a cuantos mató, ni siquiera las causas por las que los mató, porque a veces servía a moros y otras a cristianos, según le pagaran. Aún así, es uno de nuestros más recordados héroes. Para mí no es un héroe, como tampoco lo es Osama Bin Laden. Quizás para parte del pueblo musulmán lo sea de aquí a cien años, quizás lo veneren como a un santo que fue capaz de hacer frente el solo al demonio Occidental.

Y quizás en algo tengan razón, porque el demonio Occidental da cada vez más muestras de decadencia. Primero, matando, como si estuviéramos en el lejano oeste, a un hombre con un tiro en la cabeza. Segundo, legitimando esa muerte en nombre de la justicia universal, olvidando de un plumazo, o mejor dicho, de un balazo, todo ese rollo progre de los derechos humanos, la paz mundial y la venida de un mundo feliz.

Pero, ¿qué clase de justicia es esa? ¿Qué clase de valores estamos promoviendo y defendiendo? ¿Es esa la libertad y el derecho del que se nos llena la boca aquí en Occidente?

¿Por qué matar a Bin Laden? Evidentemente no sólo por rabia, sino, además, porque sabía demasiado de muchas cosas horrendas que los propios americanos, aliados de antaño, le habían enseñado… Pero… ¿sólo por eso?

No, no sólo por eso… hay mucho más… Cosas que se sabrán cuando el declive ya sea insoportable, y Occidente termine, como terminó la Atlántida, bajo el mar… La verdad es que siento repugnancia por ciertos héroes, sean del bando que sean. Pero siento más repugnancia por aquellos que los exaltan.

 

 

En el ámbito de la felicidad


El fin del camino interior no es la felicidad. La felicidad es un síntoma claro de que se está en el camino, en nuestro camino, y no realizando el camino de otro, o perdido en los diez mil caminos. La felicidad tampoco es un estado hipnótico donde parece que todo está bien. Eso es iluso, porque vivimos en un mundo complejo donde la dualidad se refleja en todas las cosas, en las interiores y en las exteriores. A veces hace frío, a veces calor, unas horas es de día y otras de noche, verano e inverno, norte y sur. En lo humano ocurre lo mismo, a veces se está alegre y a veces se está triste, y no es malo ni bueno más felicidad o más tristeza. Sólo debemos aceptar esos estados como parte de la vida, como consecución irremediable de la dualidad vital. No podemos aspirar a ser dioses, sino a ser buenos humanos, por eso debemos aprender a amar humanamente, dando y recibiendo, compartiendo y expresando. Debemos caminar en nuestro camino como un deber, como una obligación y como un derecho. Nos equivocaremos, nos tumbaremos, a veces tendremos a alguien a nuestro lado que nos animará y nos ayudará, otras veces, la mayoría, estaremos solos enfrentándonos a las grandes incógnitas de la vida. Y el fin último, el fin de todos los caminos siempre serán las cosas sencillas. El poder compartir un sueño o una esperanza, el poder abrazar a unos y a otros, el respirar juntos en esa conspiración ideal. Todo lo demás es ilusorio y nos sirve para seguir jugando. Todo lo que hay fuera es un maya, un matrix que pervive como un escenario donde cada uno representa el papel que desea como protagonistas o espectadores, dependiendo, en todo caso, del grado de compromiso con la película. Algunos aspiran a sentarse en la butaca, que le sirvan un buen plato y una buena bebida. Otros desean sentir, sufrir, respirar en el ser o no ser, embarrarse en las entrañas del delirio humano. La pasión, la fuerza y el destino serán vocablos indispensables. Si limpiamos nuestras vidas de los escombros externos y sentimos la experiencia del vivir directamente, seremos amos de nuestra ingeniosa manifestación.

 

El desvelo del ser amado


Escribo de nuevo desde la feria del libro de Córdoba. Hace algo de fresquito y el cielo amanece gris. Esta mañana ha llovido algo, ahora de momento aguanta. Ayer fue un día interesante, lleno de intrigas cósmicas. Me senté a escribir un rato en la novela. Pero de repente vi a mucha gente que salía de la nada. Casi podía ver sus almas transitar con sus cuerpos pesados y lentos. Y en eso me fijaba, y al ser consciente de que dentro de cada uno de esos bultos había almas, seres inteligentes, pensantes, cocreadores con la naturaleza del absoluto, quise salir con ellas para saludarlas a todas. Saqué mi mejor sonrisa y salí un poco a la calle. Luego volvía a la caseta, donde me apoyaba justo en el umbral de la puerta, dejando caer mi hombro derecho sobre el poste que sostiene el techo de aluminio. Tenía ganas de abrazar a todo el mundo, así que lo hacía con la sonrisa. De repente, me dieron muchas ganas de abrazar a un ser muy especial. Un ser que aguarda en alguna parte a que el interior responda a la llamada. Miré de izquierda a derecha, porque justamente la conocí ahora hace un año por estas calles, y pensé ingenuamente que a lo mejor volvía a aparecer por entre el tumulto. Un año disfrutando, a veces más, a veces menos, de sus profundos ojos azules, de su exquisita sabiduría y de su increíble trayectoria vital, cargada de experiencias y vivencias únicas y privilegiadas. Y miraba una y otra vez por si aparecía para abrazarla estrechamente, sentidamente, con el deseo de ese que ama en la larga espera, con el eterno desvelo del ser amado.

Ella no apareció, no esta vez. Pero sí lo hizo M.P. Fue ex ministro con Aznar y lo conocí en Sevilla hará ahora unos cinco años. A., una buena amiga de Madrid, se empeñaba en que asistiera a reuniones elitistas donde se hablaba de economía y política en estrecha relación con personas cercanas al poder. Gracias a sus contactos, me conseguía de forma excesivamente generosa invitaciones para asistir a esas reuniones y en aquella ocasión le tocó el turno a MP. Éramos pocos los elegidos para aquella charla. No más de diez personas. Sin saber como, terminé cenando con MP. Nos intercambiamos teléfono y mail y emprendimos una relación cariñosa y cómplice. Y ayer repasamos la situación editorial en un mundo marcadamente cambiante. Un mundo al que nos enfrentamos con cierto desconcierto porque ambos sabemos que la edición no es un negocio rentable, y que, además, resulta ruinoso. Ambos lo hemos vivido en nuestras carnes, pero ambos concluimos con una misma idea: “aquí seguimos”. Y seguimos ya no por un afán de hacer negocio, sino por un afán que va más allá de lo meramente mercantil. Se podría llamar por amor al Arte, pero al Arte en mayúsculas, ese Arte que, como al principio del relato, espera con devoción el eterno desvelo del ser amado. Que espera el abrazo sentido, la cálida presencia de la sonrisa y la cómplice advertencia de que el caminar siempre entraña peligros y fracasos, pero sobre todo, verdadera satisfacción. Y en esa satisfacción deseo moverme, en el amor y en el Arte.

 

Amar en tiempos de crisis


Tras un fugaz viaje a Sevilla de más de cuatro horas, sigo en la feria del libro de Córdoba, ciudad increíble que se está poniendo hermosa porque hoy empieza sus populares fiestas de «Los Patios». Y aún da tiempo para escribir algo más… Me ha visitado J., un arquitecto que tiene un estudio aquí en Córdoba y que me contaba lo mal que lo está pasando el sector desde que empezó la crisis. De un tema pasamos a otro y tras una charla entretenida, compró dos libros de MC, con el compromiso de que se los firmara no el personaje, sino la persona. Esto último me gustó, pues es precisamente el fundamento de mi relación con él. Fue tan agradable que acepté el compromiso taoísta, como lo hemos llamado. Sin saber porqué, y de forma muy natural, hablamos de amores. Me decía que él lo estaba pasando mal en el plano material dada la crisis de su sector, el de la construcción, pero que su novia, con la que lleva algo más de un año, rica, bien formada y con un buen trabajo, aún no la había dejado. La broma, o la anécdota tenía un trasfondo. El propio J. dijo: “en estos tiempos de crisis, si tu novia no te deja, es que es amor verdadero”. Le he guiñado interiormente y me ha encantado su complicidad con la vida. Al mismo tiempo me escribía mi querida RM desde México. Nuestra relación amorosa, ella ya recién octogenaria, nació hace muchos años, cuando vivía aún en Barcelona allá en los años noventa. Ella publicó un hermoso librito que yo reseñé para una revista. A ella le gustó tanto la reseña y a mí tanto su libro, que empezamos un idilio amistoso que ha durado por siempre. A ella le quiero dedicar esta anécdota porque sé que me está “escuchando” y leyendo. El amor, querida RM, se pone a prueba en estos momentos de crisis, y si triunfa, será para siempre. Le mando desde aquí todo mi amor y respeto, con la esperanza de que algún día podamos abrazarnos sentidamente.

 

Los disipadores de la oscuridad


 

Habían quedado en un remoto lugar para tomar ayahuasca, una planta alucinógena muy usada en América por los chamanes y popularizada especialmente por los libros del antropólogo norteamericano Carlos Castaneda en los movimientos milenaristas y de la nueva era. Eran una veintena, y el Camarada Cuerpo Espín, que así se hacía llamar en nuestros años universitarios, tuvo que tomar doble dosis para que el efecto empezara a funcionar. Era de noche y todos empezaron a entrar en la oscuridad de sus miedos, de sus fantasmas, de sus miserias. El camarada, más que nadie, penetró en un laberinto terrible, de dolor y tensión profunda. De repente, entre el miedo y la bruma, apareció un ser luminoso tocando la flauta. Entre sus bestias y horrores, apareció ese manto blanco lleno de luz. Era H., que había oído voces terribles cerca de su casa y fue a ver de qué se trataba. Al ver el dantesco espectáculo, decidió tocar su flauta, y así fue como el camarada conoció a H. y se transformó al Islam dejando atrás una vida de excesos y desvaríos.

Conocí al camarada en los años noventa. El había terminado psicología y emprendió en mi facultad la carrera de trabajo social, siguiendo más tarde con sociología. Era un tipo inteligente, de una memoria y cultura amplia y muy crítico en todo lo que concierne a la vida cotidiana. Militante activo del partido comunista, mantuvo siempre puestos relevantes en el mismo, llevando su militancia inclusive a un intenso contacto con el entorno de ETA. En la época de estudiantes, criticaba mi radical compromiso con la mística desde su ateísmo también radical. No entendía mi purismo vegetariano, mi abstinencia con respecto al alcohol y las drogas especialmente en una época en la que los estudiantes entremezclaban todo eso en una vida desordenadamente académica.

Hace un año, R. llegó una mañana a mi casa interesado por conocer a ese ermitaño de la Montaña vestido de modernidad. Hablamos de misticismo, de las nuevas tendencias espirituales y pronto se entusiasmó con mi biblioteca, hasta el punto que terminé regalándole 24 tomos de las obras completas de AAB. A los pocos meses me presentó a J.A., un militante con todo lo referente al mundo de la homeopatía. El me mandó tiempo más tarde un libro escrito por un musulmán de nombre S. y titulado “El desvelo del ser amado” para intentar publicarlo en Séneca. El libro me entusiasmó y le pedí paciencia para poder hacerlo, dados los tiempos que corren.

Ayer conocí a H. En la finca, cosas de la vida, estaba además el camarada Cuerpo Espín, que fue rescatado por el flautista H. hace algunos años de su atormentada vida. Además, cosas de la vida, el camarada era el mismo S. que había escrito el libro que tanto me había gustado y que me había enviado su cuñado, J.A. Cuando lo vi allí, transformado en un creyente islámico, casi no daba crédito a lo ocurrido. ¿El mundo como pañuelo o las sincronías de nuevo haciendo de las suyas? Lo cierto es que la vida está entrelazada y a veces hay nudos que se cruzan una y otra vez, como si quisieran transmitir algo, como si quisieran guiarnos hacia alguna parte. Mientras sigo escribiendo intensamente y con pasión mi novela Alexandra, entremezclo las vivencias de ayer en el relato mítico de la experiencia. Y la princesa Alexandra, una disipadora de la oscuridad, absorbe con viva voz todas estas riquezas. Que la luz brille en los corazones de los hombres, y que Alexandra resplandezca desde su isla incógnita.

 

An-Nur


 

Estaba escribiendo algo sobre mi libro Alexandra, en el capítulo que habla del emperador Asoka y la Rueda de la Ley. En ese momento, una hermosa mujer se acercó decidida al stand de Séneca y me dijo: “tú eres Javier León”. Afirmé no muy extrañado porque esta semana ya me habían visitado para pedir autógrafos o firmas o cosas. La mujer continuó hablando. “H. te quiere ver a las seis. Quedamos si te parece en la iglesia Santa Marina y de allí vamos a su finca”. La verdad es que la contundencia de la cita me obligó a decir que sí. Sobre todo porque llevaba días tras H. con la intención de hacerme un perfil sobre él. Me habían pedido, dado el nerviosismo que existe por la muerte de Bin Laden, que contactara con la comunidad islámica en Andalucía para comprobar su sentir. Y de alguna manera, ella había contactado conmigo. Mi sorpresa fue que cuando llegué a la finca, todos me conocían, habían leído mis libros sobre masonería y utopías y tenían un perfil muy confeccionado sobre mi persona. Estuvimos casi cuatro horas de charla agradable. A las nueve y siete minutos, hora en que el ocaso empezaba, participé en el salah, el rezo musulmán, uno de los cinco pilares del Islam. Nos colocamos mirando a la Meca y por primera vez pude inclinar mi cabeza por debajo del corazón. Bonita alegoría mientras recitaban un sutra dedicado a An-Nur, la Luz. Los miembros de la comunidad, practicantes en su mayoría de la rama sufí, me sorprendieron por su alta cultura, su basto conocimiento de casi todas las materias tratadas y su infinita sabiduría con respecto a cuestiones profundas. Disfruté de una charla agradable y de un sentimiento renovado con respecto al Islam. Nunca pensé que podría fascinarme por el Corán o por sus enseñanzas como lo he hecho esta noche. Sin duda, una experiencia con hombres notables que me ha llenado de sorpresa y admiración. H., un ser pacífico que aborrece la violencia, me ha perfilado un Islam muy diferente al que se vende en los medios de comunicación. Assalamoe `alaykum para todos los hombres y mujeres musulmanes de buena voluntad.

 

Alá es la luz de los cielos y la tierra. Semeja su luz a una hornacina en la que hay una lámpara. La lámpara está dentro de un cristal; el cristal es un astro brillante. Se alimenta  del aceite de un olivo bendito, que no es ni de oriente y ni de occidente, cuyo aceite resplandece aunque no haya sido tocado por el fuego. Luz sobre luz. Alá guía hacia Su luz a quien quiere. Dios propone parábolas a los hombres; y Su sabiduría está por encima de todas las cosas”. (24:35)

 

Resistir en tiempos de crisis


 

Hay dos grandes secretos para poder soportar momentos difíciles. Uno, quizás el más importante, es el de aguante, el de la paciencia, el de la resistencia. Ayer leía un libro de Ram Bhavnani que explicaba en alguno de sus capítulos como se hizo millonario en momentos difíciles. La respuesta siempre era la misma: hay que saber aguantar, resistir. Con un lenguaje muy diferente, también terminé de leer el librito del francés Stéphane Hessel, titulado “¡Indignaos!” Paradójicamente, y aún defendiendo tesis totalmente diferentes a ls de Bhavnani, este militante y prolífero diplomático nos habla de cómo la Resistencia aguantó el envite del fascismo en la Segunda Guerra Mundial. De nuevo nos habla de lo mismo: resistencia, aguante, terquedad en los momentos más difíciles.

Ya sean crisis económicas, de pareja, de amistad, de fe, de cualquier tipo, lo importante siempre es resistir. Y cuando eso ocurre, cuando la fortaleza interna es superior a todos los avatares de la vida, entonces es hora de aplicar el segundo secreto para vencer: tener fe y esperanza en todo aquello que realmente deseamos. Esa fe y esperanza deben venir unidos en actos que armonicen nuestros deseos con lo que realmente sentimos. Cuando estamos mal no debemos regocijarnos en el dolor, sino buscar puertas abiertas que nos hablen de belleza y armonía. Debemos atraer pensamientos positivos y debemos resolver en la actitud la necesidad de querer estar mejor, ser mejores. La ley de atracción funciona. Ya lo explicaba hace milenios la Tabla de la Esmeralda, y el Kybalion. Atraemos sin duda lo que pensamos, tan de moda ahora este mensaje gracias a libros como El Secreto. Lo que pensamos, pero sobre todo, lo que sentimos. Por eso debemos organizar nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestra actitud ante la vida. Eso modificará nuestros patrones internos, y el universo, que funciona de forma asombrosa, se pondrá a trabajar. Así que ante las crisis, fortaleza, aguante, resistencia, y sobre todo, pensamientos positivos… Y luego, si conseguimos vencer a la misma, vendrá la recompensa inevitable. Que así sea…

 

Lo complicado de ser complicado


Recibía esta mañana un comunicado desde la embajada de USA en España sobre un comunicado del presidente Obama con respecto a los últimos acontecimientos ocurridos estos días. Veía lo complejo y complicado de estar ahí y tomar algunas decisiones difíciles. Me acordaba de que el otro día me decían que yo mismo era una persona compleja, complicada. Y es totalmente cierto. ¿Quién no lo es? Desde un presidente de USA a un jardinero irlandés, todos somos complejos. En el fondo todos somos así, y además, a algunos nos gusta complicarnos un poquitín más la vida. Me acordaba de mi vida fácil y sencilla de hace diez años. Tenía un buen trabajo, algo aburrido pero suficientemente organizado para mantener una vida puramente organizada y sencilla, donde vivir bien sin un exceso de problemas. Decidí complicarme la vida y lo hice a lo grande. En lo material dejando trabajo y casa y aventurándome en el mundo de la empresa y la construcción justo en tiempos de crisis. En lo emocional dejando una relación estable que podría haber durado toda una vida justo en un momento crítico. Como eso no era suficiente, me embarqué en una tesis doctoral y en una editorial justo cuando el mundo de la edición, está atravesando un momento delicado. Y todo esto sin contar mi tiempo en la política y en otros cuantos berenjenales de los que mejor no hablar. Complicarse la vida en momentos complicado no es de ser complejos, sino más bien, algo estúpidos. Y a veces arrastro esa sensación de estupidez que me persigue como un fantasma inquisidor. ¿A quién se le ocurre ser un guerrero en batallas tan imposibles? Ahora me siento algo cansado, con ganas de reposar, de volver a una vida tranquila donde pueda ver alguna película los domingos o pasear relajado por la calle. Tanto exceso de tensiones pasan factura, y ahora deseo pagarlas todas juntas para olvidarme durante un tiempo de la extensa actividad del mundo profano. Deseo algo de paz, algo de vida tranquila, no porque esa sea mi naturaleza, sino porque a veces necesitamos de cierto reposo para seguir adelante…