El milenarismo va a llegar


Hace unos meses editamos un libro de Fernando Arrabal en nuestra editorial. Famosa fue esa frase suya que decía eso de “el milenarismo va a llegar”… Sin duda, no se equivocó en su augurio. Llegó hace tiempo, antes de que las profecías sobre el fin del mundo se pusieran  tan de moda. De hecho, creo que nunca nos abandonó, que siempre hubo ese miedo injertado en la humanidad sobre un posible y probable fin del mundo. Quizás porque en la antigüedad ya vivimos alguno y eso quedó grabado en nuestra psique colectiva. Recuérdense los mitos y leyendas en torno al diluvio universal, la Atlántida sumergida, Lemuria…

No hay más que repasar los textos antiguos, las crónicas clásicas, incluso los religiosos o filosóficos de todas las culturas para comprobar que el Apocalipsis siempre ha estado presente en nuestras vidas. Desde la antropología los llamamos “movimientos milenaristas” y particularmente siempre he sentido una gran curiosidad por los mismos.

Recuerdo que cuando vivía en Barcelona, frecuentaba en plena adolescencia el Centro de Estudios de Ciencias Universales que regentaba el ya fallecido Josep Fabregat. Allí, a través de él, podíamos escuchar las revelaciones de Tefilo, un ser extraterrestre oriundo de Orión. Para un adolescente como yo con ganas de descubrir cualquier cosa que tuviera que ver con lo mistérico, todo aquello me parecía increíble. Siempre sentí mucha curiosidad por el fenómeno que fue llamado de los “contactados” y que ahora se prefiere llamar de los “canalizados” o “canalizadores” y que en la antigüedad eran llamados “profetas” o “mensajeros”. Personas que supuestamente contactan con otros planos de la realidad o con sus moradores para ofrecernos un mensaje de paz, de esperanza o alivio. Es un hecho histórico que se ha repetido en la historia humana. Sin querer juzgarlo, y siempre con la curiosidad a flor de piel, me interrogo sobre sus causas. Especialmente porque para el noventa por ciento de la humanidad no deja de ser una especie de esquizofrenia o locura y para el resto quizás quepa la posibilidad de que sea algo real, aunque la realidad esté matizada por diferentes interpretaciones.

Sea como sea, hoy igual que ayer, los mensajes sobre el fin del mundo están de nuevo aquí en ese miedo psíquico común y los movimientos milenaristas están haciendo su agosto con el 2012. ¿Qué ocurrirá entonces en esa fecha? Lo mismo que en 1987 y en 1999 y en el año 999 de nuestra era. Es decir, absolutamente nada. Al menos nada en las orbes visibles ya que el tiempo que nosotros contamos es puramente humano, y las orbes cósmicas no se rigen por nuestro calendario gregoriano, sino que deben responder a otro tipo de tiempos… En todo caso, en los planos invisibles habrá que ver que se está tejiendo… Y estoy convencido de que la humanidad, una vez traspasado el umbral del 2012, inventará otra nueva fecha para mantener el miedo en nuestros cuerpos y olvidar que la vida no está en el futuro sino en nuestro querido y amado eterno Ahora… El milenarismo va a llegar, una y otra vez, como siempre, en nuestras mentes… Pero no tengamos miedo, abracemos a la vida una y otra vez… y a su Destino…

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