Iluminando el lado oscuro


Lo justo sería que todos viviéramos bien. Que todos pudiéramos disfrutar algunas vez de los lujos que en estos días estamos disfrutando. Que al mismo tiempo, todos pudieran tener la oportunidad de ayudar al otro, en lo que fuera. Nosotros estos días lo intentamos robando sonrisas a los niños. Pero también esperanza. Porque cuando un niño ríe, se abre una inmensa puerta de esperanza. Y esa esperanza viene de la crisis que se avecina. Porque esta crisis que estamos viviendo solo es la punta de un iceberg inmenso.

Estamos en los inicios de una gran transformación a nivel planetario. Ya hubieron otras en el pasado. La naturaleza ha sufrido grandes cambios, grandes transformaciones, grandes crisis que han terminado en producir algo mejor, una nueva consciencia, un nuevo despertar, una nueva iluminación. Lo vemos en el reino mineral, cuando desde la opaca roca, el universo de la oscuridad doy paso a los cristales que dejan pasar la luz, a las piedras preciosas, a los diamantes. También lo vimos en el reino vegetal cuando el frondoso verde quiso desplegar aún más belleza y riqueza dando nacimiento a las maravillosas e increíbles flores. Y luego, esa increíble transformación del reino animal. Tenemos el ejemplo de los reptiles, seres que se arrastran por la tierra hasta que un día decidieron volar y convertirse en pájaros de todos los tamaños y formas. ¿No es esta una iluminación increíble, un cambio de consciencia fascinante?

El humano también ha vivido diferentes transformaciones, y ahora estamos en la antesala de un increíble cambio de consciencia que nos ha de llevar desde la consciencia del ego, del egoísmo, a la consciencia del nosotros, de la generosidad, del amor incondicional. Ese es el nuevo cielo y la nueva era que muchas tradiciones pregonan. Esa será la nueva iluminación que la naturaleza perpetuará en nosotros. Por eso es necesario que nos iluminemos los unos a los otros para que la iluminación sea colectiva y el egoísmo, el poder, las guerras, la vanidad y el terror deje paso a la generosidad, el amor y la alegría.

La oscuridad del ego solo puede desaparecer con luz, más luz. No se puede vencer al ego combatiendo contra él. No podemos vencer nuestros traumas, ni nuestras miserias. Solo podemos transformar nuestras vidas con el ejemplo activo, con la llama del hacer, con los pequeños gestos del día a día. Esa es la luz del mundo, y esa es la llama y la chispa que debemos compartir.

2 respuestas a «Iluminando el lado oscuro»

  1. Eres mágico Javier, te lo he dicho alguna vez?, pues te lo digo ahora, cuanto transmites con tu sonrisa.
    Un abrazo enorme a Koldo y otro para tí, sois un amor de personas… 🙂 que suerte teneros de amigos…

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