Quiero ser feliz


 

Qué responsabilidad más grande la de infundir felicidad, amor, alegría, cariño a todos aquellos que nos rodean. ¿Quién desea estar aferrado a gente egoísta y ruin, a faltos de corazón, aburridos, terroristas del espíritu? ¿Quién desea estar con los tristes, con los amargados? Y ahí está la magia del payaso, que no deja de ser el símbolo de lo surrealista de esta vida. Una nariz roja puede cambiar el ánimo de unos niños pobres y desamparados. Pero sobre todo, puede hacernos ver a los que lo tenemos todo, que aquellos que no tienen nada son capaces de sonreír. ¿Y si hiciéramos de nuestras vidas algo así como una locura constante? Una sonrisa, compartir ese abrazo, ese cariño, compartir cosas pequeñas, pero llenas de entusiasmo. Leía hoy un bonito texto de una persona cuya pareja no tiene nada, excepto un gran corazón, y ese gran corazón le era suficiente para ser la más dichosa de todas. ¿Acaso no hemos venido aquí a ser felices?

En República Dominicana hemos aprendido que la felicidad no consiste en tener una mansión en el resort más lujoso de la isla, ni vivir en lo más miserable de algún poblado perdido en la sabana. La felicidad es algo tan sencillo como mirar al otro a los ojos, sea cual sea su grado o condición en la vida, y de forma humana, amarlo.

Hoy es nuestro último día en la isla. Y aún golpean en nuestro recuerdo los cientos de niños que hemos abrazado estos días… ¿Cuánta vida hemos compartido? ¿Cuánta felicidad había en esos gritos de locura vital? Cuanto deseamos seguir amando… cuanto deseamos seguir viviendo… en la pobreza o en la riqueza, en la salud o en la enfermedad, hasta que el destino decida… Que el propósito nos siga guiando… que la vida sea nuestra meta…

22 respuestas a «Quiero ser feliz»

  1. Preciosa imagen, hermosas palabras, magníficos sentires:

    «…¿Y si hiciéramos de nuestras vidas algo así como una locura constante? Una sonrisa, compartir ese abrazo, ese cariño, compartir cosas pequeñas, pero llenas de entusiasmo…»

    Me encanta.

    Feliz retorno 🙂

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  2. Gracias por compartir vuestras experiencias, sentires, risas…por llevar y dar vuestro calor y saber transmitirlo como solo vosotros, seres de luz, sabeis hacerlo…
    Buen viaje de regreso a casa, amigos 🙂

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  3. ¿Y por qué no te apuntas para Gran Hermano, Javier? Quizás todo empezaría a ser diferente. Que el gran público te conozca.Gente como tú, de limpio espíritu y miras infinitas, deben ser los maestros de la pequeña pantalla. Acabar con la zafiedad imperante es tarea tan importante como provocar la risa de un pobre niño o de un rico potentado.

    Debilidades=Fortalezas.
    Amenazas=Oportunidades

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  4. Y yo me pregunto, no sería mejor que en vez de poner parches, os dedicarais a buscar una solución. A mi me parece que en el fondo a quién queréis ayudar, es a vosotros mismos. El «altruismo» es el eufemismo que se usa para decir que uno se entrega a los demás. Es mas difícil estudiar una carrera e investigar como arreglar los problemas.
    De todas maneras, al menos sois felices, no? os iréis a la cama pensando: qué grandes personas somos.

    Saludos

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    1. Creo que lo mejor sería que todos y cada uno de nosotros pusiera su propio «parche», y así, todos los parches unidos harían de este un mundo mejor. He estudiado tres carreras, tengo un doctorado y he intentando desde todas las lógicas academicistas buscar soluciones a los problemas de la humanidad. Y te aseguro que la mejor fórmula que he encontrado para arreglar el mundo es que cada uno de nosotros ponga nuestro mejor parche…
      un abrazo…

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      1. Javier,

        Si has estudiado tres carreras para hacer la mejor mahonesa del mundo, no se si conseguirás arreglar algo, eso si, te quedará muy sabrosa.
        Te digo que si en vez de ponerte una nariz roja esponjosa, te dediques a entender porque las enfermedades se apoderan de las células humanas en vez de estar comiendo bocadillos en un Bar, mientras los niños se mueren sonriendo porque un payaso le hizo reir 10 minutos. Se que no lo entenderas y encontraras 100 respuestas para cada pregunta. Pero eso solo te ayuda a ti.
        Lo siento si te ofende, pero este blog parece un lugar para hacerte masajitos y ponerte crema para que estes bien y vivas tus experiencias y sigas haciendo cosquillas a las montañas.
        Te estaré vigilando a ver si te metes en gran hermano.

        saludos

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        1. No soy médico, soy payaso. Mi labor es hacer sonreír, no curar enfermedades. Mi cometido son esos diez minutos de sonrisas, no salvar la humanidad. Y a quién no le guste, pues que no mire… 😉

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          1. Javier,

            Así va el mundo, tus diez minutos de gloria te da para hacer 50 fotos y rellenar tu blog. All menos podías decir que intentas hacer sonreir, no que tu labor es hacer sonreir, es muy diferente. Y a quién no le guste que no mire es muy buen argumento, se nota que tienes tres carreras y un doctorado. Pobre del país donde has estudiado, porque no debe ir muy bien.

            Saludos

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        2. Hola Alberto,

          Quizá no esté tan a mano de nosotros que un niño no muera, aun sabiendo que todos somos, en diferente medida, responsables si eso ocurre, pero sí está en la mano de cualquiera que ese niño sonría o llore antes de morir. Y no te puedes imaginar lo que cambia el morir llorando a morir sonriendo y en paz.

          Diversidad de profesiones y diversidad de puntos de vista harán que cada uno hagamos una cosa u otra y que todo aquel que haga o esté en trámites de hacer sea bienvenido.

          Un abrazo 🙂

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          1. Luna

            Leo, que ni tu ni Javier habéis hecho un esfuerzo por entenderme. No estoy diciendo que sea «malo» hacer sonreir, ni digo que lo digáis. Estoy hablando que las soluciones de corto recorrido ya no sirven, si así fuera los niños de chernobyl estarían encantados de recibir a unos payasos sanos y bien alimentados con la misión de hacer reir. Llevo tiempo mirando este blog, y a parte de leer los típicos lugares comunes, el intelecto esta marginado. Me veo a Javier escribiendo con su Ipad, con su Iphone enseñandonos reir.

            Saludos

            Saludos

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    2. El reproche nunca logra construir nada, la reacción a un reproche es una mala onda…

      La onda que provoca una sonrisa, cambia el universo!

      Feliz tarde de Domingo :))))

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      1. Lo que cambia el Universo es el conocimiento, las sonrisas no dan de comer a los niños hambrientos.
        Yo no tuve la oportunidad de ir al colegio, apenas tenía algo que comer. Ninguna sonrisa hubiera cambiado mi universo. Se nota que tienes el buche lleno.

        Saludos

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        1. Mi sonrisa es contagiosa, no sé si te quitará el hambre… pero seguro que el hipo te dá…

          Para arreglar la hambruna, pon tu granito de arroz… si es con una sonrisa mejor!!!

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  5. Alberto, creo que sí que te entiendo porque hasta no hace mucho pensaba como tú o de forma similar. Sin embargo, ahora sé que es muy difícil actuar de forma 100% acertada. Es prácticamente imposible poseer un grado de empatía que te lleve a estar totalmente al mismo nivel de quien realmente padece y, por otro lado, tampoco sería positivo llegar a él puesto que entonces la mejora no sería patente y la esperanza y la ilusión dejarían de existir.

    Los humanos somos egoístas, sólo que ha diferentes grados y con diferente formas de raccionar. Personalmente sé, y asumo, que lo poco que hago lo hago porque me hace sentir bien, me hace sentir genial. Sí soy egoísta incluso con mis propios familiares a los que quiero, creo, por encima de mi.

    Pero siempre, siempre, serán positivos los diferentes puntos de vista y las disintas reacciones porque el aprender nos llevará a encontrar las soluciones y acciones más justas.

    Otro abrazo 😉

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