Entre amigos y galletas


Ayer fue un día bonito. Sencillo, lleno de amistad y calor. Por la mañana estuvimos con D., recién llegada de Málaga y con la que pasamos un día agradable, lleno de amistad y amor incondicional. Es hermoso ver como a personas que has visto tan solo dos o tres veces en tu vida se crea una especie de vínculo cercano. Tiene que ver con la generosidad de las almas, esa especie de reconocimiento que existe entre los seres humanos cuando son capaces de mirarse a los ojos y comprender que todos somos Uno y que nada de lo que hay ahí fuera nos pertenece. Y en esa unidad se crea la necesidad del contacto y la alegría al rededor, como hacían los antiguos, del fuego, símbolo del espíritu de todas las cosas. Es curioso que ayer D., con su extrema generosidad y atención, nos regalara ese fuego de los dioses que alumbrará, estoy seguro, las noches en La Sacedilla.

Y por la tarde una fiesta surrealista, divertida y contagiosa. El mounstro de las galletas, el que tuviera durante muchos años la dieta galletariana, fue invitado a la «fiesta de la galleta». V. y N., dos amigas de la maga, hicieron un peculiar menú a base de galletas ayurvédicas. La experiencia no tuvo desperdicio por ver como el Arte puede tomar forma divina en los alimentos que tomamos… Increíble las formas y sabores que una simple galleta puede adoptar.

Y ahora, en un rato, viaje relámpago de veinticuatro horas al sur para recoger libros, más libros, que deberán llenar de nuevo las moradas de este lugar…

Pd.- Si queréis degustar estas galletas ayurvédicas para cumpleaños y fiestas podéis contactar con Virginia en el 637505497 o Nuria en el 639608674. También hacen cursos donde os enseñan este tipo de reposteria mágica.

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