Los nacionalismos son los que provocaron y determinaron la I y la II Guerra Mundial. En ambas, el protagonista fue Alemania. La construcción de la Unión Europea pretendía evitar una III Guerra Mundial y aunar esfuerzos en perpetuar el ideal de una humanidad unida, en plena cooperación y crecimiento armónico.
Sin embargo, la crisis que estamos viviendo y que está siendo articulada desde las políticas neoliberales esgrimidas desde Berlín, están de nuevo trayendo a la palestra un nuevo sentimiento nacionalista que pone como objetivo único la destrucción del euro y su alter ego: la Unión Europea.
Ya están surgiendo voces que culpan a Alemania y su interesada intervención en las políticas de austeridad de la no salida de la crisis, y por lo tanto, un nuevo chivo expiatorio que la historia se encarga de repetir por tercera vez.
De nuevo tenemos la historia para ir con cuidado y para no equivocarnos de enemigos. Y los enemigos no son el Euro y la Unión Europea, sino la ignorancia de apoyarse en ideales populistas y fáciles de vender en un momento delicado para todos.

Aprender a desmenuzar lo que nos dicen, es muy necesario en estos tiempos.
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He aquí la amenaza 😉
¿El enemigo es el populismo -enemigo evidente-, o la inversión de valores que sitúan al Hombre al servicio del Capital?
En la década de los 40 -importante década; quizá la más hermosa de la vida- Alemania no cabía en sí misma y decidió salir al jardín europeo ¿Cabe ahora Alemania en sí misma, o su infatigable ciclo productivo la retorna a sentirse estrecha en su propio cuerpo?
Quien es grande puede devorar por su propia grandeza, sin quererlo ni saberlo, aun siendo un amigo deseado.
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Europa es lo más parecido que he visto a tener un bebe antes de quedar embarazada.
Cuando la idea cubre la conducta, la conducta permanece sumergida… pero no muerta.
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Es lástima dejar anónimo un comentario así.
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Lástima que me veas en palabras.
que me pienses y no veas entre prejuicios.
aquí el rencor lo ocupa una silla vacía
que espera, que aguarda en silencio lastimoso.
vaporosa la niebla entre tu parecer y el mio
que quiebra el camino lánguida
flexiono el alma en un recodo tranquilo
Ahora que hay tiempo para hacer del tiempo camino.
sin ánimo de ser alguien, que hay bastantes
sin nombre, brumas ni nieblas, despojado
anónimo como el viento y el sabor a lila
sin más ruido que el ala de la golondrina
un amigo
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-no puedo responder a tu siguiente comentario y lo hago aquí-
Muy bonitas las cuartetas. Se te da bien.
Pero dime ¿La conducta que queda encubierta por el ideal, cuál es con precisión?
El problema europeo tiene muchas capas. A las profundas no creo que podamos llegar. Pero hay un nivel que me parece relacionado con una conducta alemana reincidente. Aun creo que no es volitiva.
¿Es a esa conducta a la que te refieres en tu comentario? ¿Cuál sería en tal caso el ideal que la encubre, el europeista? ¿Viene alemania alimentando éste ideal para encubrir sus actos o es una victima de sí misma?
Grcs. por participar.
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Muy buenos días.
Conducta e ideal . Dos cosas diferentes. Preciso siguiendo tu sugerencia:
Los habitantes o al menos parte de los habitantes de La Europa geográfica, Idearon una bandera icono que representaba la unión de muchos pueblos. La unión. Ahí está el ideal, en esa cualidad de unión. Un grupo compacto de pueblos que caminan juntos y sin diferencias notables. Se escogió una palabra que ya existía para reforzar esa cualidad, a esa unión de pueblos se la llamó Europa.
Pero ¿Como era la conducta de esas gentes que formaban Europa? Unos pueblos tenían su conducta, otros tenían otra. En la realidad no estaban unidos. En realidad no estamos unidos por algo muy simple; estamos separados. Que estamos separados es la prueba de esa des-unión.
Las ideas nunca unen por loables que sean. Hay algo que une con fuerza, lo que verdaderamente existe, y une porque nadie tiene legitimidad para negar las evidencias, lo que está al alcance de la vista.
El problema de no ver las evidencias viene causado por los ideales. Que ciegan. Tus ideales, los míos, los de aquel muchacho, los de la chica que está apoyada en la farola, los del maestro que madruga para ir a dar clase, etc. Todos escogen su ideal preferido, nadie se ampara en los hechos, estos a veces son muy crudos. Pese a su crudeza, nunca mienten, hablan llano y claro.
¿Es un hecho que existe Europa como unión? Si no existe, ¿como arreglarla? Tenemos en común la división europea, Francia por un lado, Alemania por otro, Grecia fuera de juego, Portugal… tenemos tantas cosas separadas, Lo único que por ahora nos une es la separación, todos podemos ver esa realidad y trabajar sobre algo que si existe, que estamos fracturados, divididos, separados.
La división puede tener un nexo de unión para todos, La división, habla igual a todos, al rico, al pobre, al político y al obrero, a todos habla con el mismo entusiasmo, la división, el hecho de estar divididos tiene justicia en su cotundente realidad, la contundencia de mostrarse como es a todos por igual,
Los ideales en cambio nacieron de nuestra incapacidad para comprender lo que está dividido.
perdón por mi extensión,
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Ah! Y permíteme una precisión.
No tengo amig@s anónim@s.
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Me alegro de haberte pedido que desarrollases tu comentario.
Cierto que debemos estar preparados para aceptar la crudeza de la realidad porque a cambio obtenemos la verdad, que es la pieza básica de cualquier mejora. En el autoengaño no se avanza; en la desigualdad, tampoco.
Me interesa especialmente que te saltes niveles y esquemas, y encuentres una posición alternativa, firme y contrastable.
Grcs. por compartir; de verdad.
Te dejo un correo por si se te ocurre algo más sobre el tema.
forsomeone-arroba-acronos.es
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