No merece la pena. Estos mineros son unos trasnochados que quieren dinamitar la ley, la civilización, el poder. ¿A quién le interesa el carbón en pleno siglo XXI? ¿Cómo se puede estar subvencionando aún un sector en quiebra? Si vais a la Marcha Negra eso os obligará a mancharos las manos de realidad, de familias en peligro, de padres sin sueldo ni futuro. ¿A quién le interesa eso? Es mejor quedarnos en casa, escuchando música de Wagner (os recomiendo la trilogía del Anillo del Nibelungo), contemplando como crecen alegres nuestras plantas en el jardín, regando flores, amasando pan con nuestras manos o viendo un programa de televisión que distraiga nuestra mente cansada. Sigamos amando la natureza y el amor a la libertad de nuestra pequeña parcelita.
No acompañemos a la Marcha Negra, pues no es más que el sustrato de una decadencia inevitable, de un mundo que se acaba gracias a nuestra generosa ensoñación. Esta noche, mientras ellos gritan y dinamitan nuestro hermoso estado del bienestar, mejor nos quedamos en casa. Porque así no tendremos que pensar en exceso sobre las mentiras del poder, sobre la subida del IVA, que no es más que un apretado ajuste necesario en el tripalium de nuestras vidas.
No vayamos esta noche a ninguna parte, sigamos durmiendo tranquilos, porque así, si se acabara el mundo conocido, al menos habremos soñado bajo los auspicios del Rio Dorado, esa masa aurífera que descansa en el fondo de todos nosotros, y que, al ser robada forjándose con ella un anillo mágico, éste nos concede el poder de dominar el mundo, asumiendo el precio de la maldición que nos obligará, como en el drama de Wagner, a renunciar al amor y la libertad.
Pero algo ocurre, algo me posee, una visión. Veo que al otro lado un grupo de inconscientes están reclutando voluntarios para derrocar al Sistema. ¿Qué hacen? ¿Por qué no se unen a la Marcha Negra? ¿Quizás por no manchar sus pulidos trajes de seda? ¿Quizás por no poder atender a la Realidad en su justa medida? Ya vienen, ya se escucha la Cabalgata plagada de Valquirias Negras… ¿Qué clase de visión o negación psicótica es esta? Me estoy volviendo loco, nos estamos volviendo locos… Me voy a leer un poco, quizás lea algún capítulo de I Saw The World End (Vi el mundo acabarse), de Deryck Cooke.

Prefiero pertenercer a la marcha negra que vivir en un mundo tan «pulido» que no te permite ver!!!
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Está claro que el carbón es una energía contaminante y que no tiene futuro, pero supongo que habrá que dar alguna solución a todas esas familias.
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El túnel de la foto tiene al fnal una luz, esperemos que la solución a estas familias también sea clara y luminosa.
Estoy de los «hachazos», llamados por Ellos recortes, hasta la punta de pelo más alta.
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Tranquila, mujer, que todo es una ilusión, una película. Vivimos en un mundo proyectado artificialmente, al menos eso dicen. 😉
Pilar F
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Hola Pilar,
Pues qué película más lamentable.
Como le den un Oscar… me los como 😉 puajjj!!!
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Besitos, Luna. Me gusta tu humor. 🙂
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Gracias 🙂
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