Un amigo empresario dedicado al mundo de la construcción y las inmobiliarias que ha perdido en los últimos siete años más de novecientos millones de euros debido a la crisis me contaba las traperías de muchos políticos a la hora de adjudicar obras y de como han hecho de la política un negocio mafioso bastante particular. El Gurtel, decía, es un juego de niños, la punta de un interminable iceberg en un país totalmente corrupto. Lo de Urdangarín, nada que ver con lo que hay detrás de la Corona y el mafioso Rey. Lo de Pepiño Blanco, por poner solo un ejemplo conocido, una anécdota más de una larga lista de robo a mano armada, chantajes y corrupción. La lista parecía interminable mientras yo me quedaba de piedra. Me acordaba de los tipos de silencio, y de cómo actuar cuando empiezas a conocer de primera mano todo este tipo de tumores que están envenenando nuestro país.
Ayer, una de ellos se jactaba de forma insultante con ese “que se jodan” cuando trataban el tema de los recortes. Su nombre, Andrea Fabra, una política que al parecer quiere seguir la saga familiar. Me pregunto quién se tiene que “joder”, si los parados, si los pensionistas, si los funcionarios… Sea como sea, creo que ya es hora de ejercer presión para que caiga esta casta política y para que uno a uno empiecen a dimitir.
La política necesita una regeneración de arriba abajo, sin miramientos, necesitamos una nueva sociedad política, que no hagan de la misma un oficio de malhechores sino un interés social. Así que empecemos nosotros también a pedir recortes para ellos y no callemos ante todo esto. No seamos cómplices de toda esta corruptela. ¡A por ellos!
Escribamos cordialmente a nuestra Andrea para que se dedique a otra cosa:
andrea.fabra@diputada.congreso.es

Gracias, Andrea, por demostrarnos su educación, sensibilidad y humanidad. Gente como usted hace falta en el Infierno.
De diablos el mundo está lleno.
Su mejor castigo vivir durante 10 años con 500 euros al mes y, encima, tener que aguantarse a usted misma.
Disfrute de la riqueza material que hoy posee y mañana se dará cuenta de lo necesaria que es la compasión hacia los demás.
Me gustaMe gusta