El anciano Amado


Días de paseos interminables por toda Asturias, de Occidente a Oriente y de Norte a Sur. Nos gustó especialmente el pueblo de Llanes. También los Picos de Europa y Covadonga. Y las increíbles playas que aparecen y desaparecen según la marea del Cantábrico.

Ayer visitamos la zona de Quirós, donde acompañamos a Pablo, un luthier suizo y su pareja Nuria a la romería de la virgen del Alba. Una peregrinación andando hasta lo más alto de la montaña ante un increíble y único paisaje de montañas y valles cerrados. Luego pasamos la tarde tranquilos en la casa que habían restaurado en la pequeña aldea de Coañana, un lugar aún habitado por lobos y osos.

De eso nos hablaba el anciano Amado, vecino de nuestros amigos. Nos explicaba como en los años de pobreza tenían que matar a los lobos y los osos, los cuales competían por la comida con el hombre. Explicaba con cierta pena y repetición el hambre de aquellos tiempos, y como sobrevivían a base de leche y tortas de maíz, su dieta básica. Era hermoso escuchar sus palabras cargadas de de casi un siglo de historia.

También hablamos de lo extraño que resulta que un luthier suizo terminara en una aldea tan alejada del mundo, intentando buscar la tranquilidad que las ciudades no ofrecen… Un oficio artesano en una aldea artesana que sobrevive al tiempo. Una tarde bonita en un lugar hermoso con gente bonita…

7 respuestas a «El anciano Amado»

  1. Preciosa foto.
    ¿Cómo valora el anciano la situación actual frente a aquella época de hambre? ¿Hay paralelismos o no tiene nada que ver?
    Ya sé que la pregunta es ingenua pero me interesan los matices.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Mi pregunta iba por ahí, y Amado insistía en que nos quejamos por gusto. Me señaló las galletas y el café que había sobre la mesa y dijo: «antes esto era un sueño». Su crisis fue más terrible, porque no tenían, literalmente, nada qué comer. Y lo poco que tenían, tras la guerra civil, debían compartirlo a modo de impuesto revolucionario con los soldados y la guardia civil. En fin… nuestra crisis es una crisis de pijos que nunca han pasado hambre… Así nos va…

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  2. Te gustaría mi aldea. Tenemos página web, pero no es cosa de que la ponga aquí porque así si alguno de mis vecinos lee esto sabrá quién soy yo y como escribo muchas tonterías no me apetece. No pierdo la esperanza de poder invitaros algún día.

    Fuerte abrazo.

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