En la delegación de la Agencia Tributaria de Pozuelo de Alarcón, en la sección de Censos, en ese lugar donde tienes que presentar el Modelo 036 para dar de alta una actividad empresarial, había un hombre bueno.
Y como había un hombre bueno, funcionario, atento, amable y considerado, preocupado por ofrecer un buen servicio al ciudadano, es bueno que se diga. Porque siempre estamos acostumbrados a esa mala imagen que a veces el funcionario de turno ofrece al ciudadano, pero en muchas ocasiones te encuentras con excepciones agradables que merecen ser destacadas como ejemplo de lo que debería ser un correcto servicio.
En España resulta muy difícil crear una empresa. Empecé mi periplo burocrático el 4 de junio con la Sección de Denominaciones del Registro Mercantil Central de Madrid. Este fue de los pocos trámites que se podían realizar de forma digital, sin necesidad de largas colas ni esperas ni prolongados enfados. La certificación número 12084904 tardó pocos días en llegar. Dharana Press SL no figuraba registrada, así que me emitieron el consiguiente certificado de reserva.
El siguiente paso fue el de abrir una cuenta e ingresar tres mil euros. Ingresé tres mil treinta y tres para ser más exactos. Lo hice en Triodos Bank, un banco que practica la banca ética y que da garantías de que no utilizará nuestro dinero para fomentar la industria armamentística, por ejemplo. La burocracia de los bancos, aunque sean éticos, a veces también es lenta. Así que tuve que esperar hasta el 4 de julio para tener toda la documentación emitida por la sucursal de la calle José Echegaray número cinco, central de este banco que se sitúa en la vecina localidad de las Rozas de Madrid.
Así que con el certificado del Registro Mercantil Central y el certificado del banco Triodos Bank, el siguiente paso era la notaria. Me pidieron papeles y más papeles, algo de dinero y menos de cuarenta segundos de mi tiempo para que el notario Don Ignacio Luis Cuervo estampara muy amablemente su rúbrica en los estatutos de la nueva sociedad.
A partir de aquí, una odisea de sellos y más sellos oficiales, de dinero y más dinero, de horas esperando, de carreras interminables de un sitio a otro. La Comunidad de Madrid, en su Dirección General de Tributos te solicitan el modelo 600 de autoliquidación en concepto de Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Con ese documento pude ir a la Agencia Tributaria de Pozuelo. Allí me pidieron papeles, más papeles y otros papeles que no disponía. Cuando ya lo tenía todo, es decir, los sellos oportunos en el papel oportuno, llevé todos los papeles de nuevo al Registro Mercantil de Madrid, pagar las tasas y esperar casi un interminable mes para volver de nuevo, pagar más tasas, coger los papeles y los sellos en los papeles e ir de nuevo a la Agencia Tributaria, donde esperaba el amable funcionario, el único que con delicada y paciente atención ha demostrado que detrás de todo este mundo de exceso de burocracia, lentitud y anacrónica forma de crear riqueza, existen personas buenas y amables.
En total, para crear una empresa en España, tienes que tardar una media de entre dos y tres meses y preparar una media de entre cuatro y cinco mil euros. Creo que los futuros gobiernos tendrán que trabajar mucho en el futuro para que cualquier persona libre y de buenas costumbres pueda crear su propio puesto de trabajo, su empresa o su negocio con menos recursos, impedimentos y tiempo. Eso sí, y motivar a su funcionariado público para que al menos, algunos como el de hoy, te alegre el eterno periplo.
