¿Se elevará algún día el Amor?


«De esta fiesta mundial de la muerte, de este temible ardor febril que incendia el cielo lluvioso del crepúsculo, ¿se elevará algún día el Amor?» T. Mann, palabras finales de La Montaña Mágica

Mañana seguiré el curso de la transpiración de las flores o la emigración de las aves. Como las modulaciones de la música, me dejaré preñar por los acontecimientos, moldeando el viaje hacia ninguna parte mientras el péndulo se retuerza en la incertidumbre.

La excusa será entregar doscientos libros a una fundación suiza, en la para mí preciada Rue de Varembè, en el centro neurálgico del Parque de las Naciones y justo en frente del increíble y espectacular lago Lemán. Después de llegar sano a Ginebra, la aventura y su llamada correrá seguro por mis venas hasta donde llegue la gasolina y el presupuesto pactado.

¿Qué flores y plantas perfuman mejor el aire? ¿Podemos elegir en todo momento aquello que hará que nuestras vidas sean más placenteras? Estos serán algunos de los interrogantes que acompañarán al viaje. Porque la vuelta demandará una respuesta contundente para seguir creciendo, sin dejar de menguar y sin dejar que nada ni nadie te arrastre hacia ninguna ceguera o apatía. ¿Para qué empeñarnos en nada? Qué sea lo que inevitablemente tenga que ser, y que suceda lo que inevitablemente tenga que suceder. Lo importante de toda esta aventura será caminar firme por el cielo lluvioso del crepúsculo hacia ese lugar donde se eleva el Amor.

3 respuestas a «¿Se elevará algún día el Amor?»

  1. Nuestra vida esta llena de misteriosos interrogantes. El perfume lo disipa la incertidumbre. Elegimos el camino…no a quitar las duras piedras que en el encontramos.

    Pues nada,tú como dijo Apolonio: «Algo grande sucederá y no sucederá».
    Muy feliz viaje.

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