El nacimiento en la cueva


Tras la larga vigilia cargada de continuo humor, bailes, danzas y meditaciones y tras un merecido desayuno empezó la mágica caminata por todo el centro de Madrid hasta la plaza del Sol. Allí centenares de personas nos abrazamos unidos por un hermoso y fortuito canto del Om que nos llegó al corazón de una humanidad unida y cargada de fe y esperanza. La despedida vino acompañada de la buena noticia de que hoy mismo me entregaban la llave de mi nuevo hogar. Así que con el coche cargado hasta los topes y tras una merecida siesta en el hotel Prius me dispongo a penetrar el vientre de la cueva, o como la ha bautizado ya un buen amigo, la cueva del nuevo Zarathustra. Así que para allá voy, a pasar mi primera noche en esta nueva y apasionante etapa…

4 respuestas a «El nacimiento en la cueva»

  1. Qué alegría de foto…je je 🙂
    Javier, ese coche va cargaito de los buenos deseos de todos hacia la nueva cueva para acoger al nuevo Zarathustra con todo el amor que se merece 🙂
    Muy feliz por ti 🙂

    Me gusta

Deja un comentario