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Bragas y libros
Faltan dos días para que emprenda esta aventura solidaria en India. Llueve en la Montaña mientras miro por mi ventana todo el paisaje posible. Tres semanas es mucho tiempo de incertidumbre en un país duro, muy duro. Confiamos que todo irá bien, que seremos capaces de sobrevivir y llenar de sonrisas y esperanza las vidas de esos niños. He intentado dejar todas las cosas atadas para que la editorial no se resienta. Ya hay libros en la imprenta y otros que esperan a mi vuelta. Soy consciente, y este viaje me servirá de reflexión profunda sobre ello, de que el mundo del libro está cambiando y de que cambiará profundamente en la próxima década. Habrá que reinventarse de alguna forma. De hecho lo intentamos al principio con algo que dimos por llamar S-Book sin mucho éxito. Quizás como en la foto, de aquí a pocos años nuestros libros los regalen comprando un par de bragas. La humanidad habrá cambiado tanto que ya no necesitará de los libros al igual que nosotros ahora no necesitamos de pergaminos. Nadie lee la Biblia en pliegos o pergaminos y quizás nadie lo haga en el futuro en libros. También A., hablando de libros y bragas, insiste de nuevo en que me marche con ella a vivir una vida bucólica en Alemania. Realmente esa idea no me disgusta, pero sí me disgusta todo lo que dejo atrás, y si estoy dispuesto a ese sacrificio. Supongo que este viaje a la India servirá de reflexión profunda sobre el propósito más útil…
¿Irías al infierno por amor?
Una amiga me llamaba quejándose porque su novio sólo le dedicaba diez minutos al día y que cuando estaban juntos más de diez minutos sólo era para discutir y pelear. Su novio le pedía perdón por la situación, le decía que andaba pasando por una mala época y que debía afrontar un momento difícil. Pero mi amiga dice que su amor es tan grande que necesita estar más de diez minutos con él, que eso no es suficiente. Realmente puedo comprender el sentir de mi amiga… Pero a veces me temo que confundimos amar con querer, es decir, entrega absoluta a necesidad absoluta.
Hace no mucho tiempo pasé por un infierno parecido. Mi compañera de entonces se quejaba de lo mismo, de que no le dedicaba el suficiente tiempo a la relación. El motivo era parecido al del novio de mi amiga: una situación infernal. Había días que apenas podía estar ni una hora con ella. Para mí esa hora era sin embargo como un trozo de cielo. Una hora o diez minutos de amor y comprensión eran suficientes para calmar toda una endiablada jornada. A veces resulta difícil ponernos en la piel del otro, descifrar los enigmas de porqué una vida parece arrancada de la propia existencia y arrojada a un mar ácido de profundos abismos. Pero quizás exista algún motivo, alguna razón, por la que en ese instante, precisamente en esos momentos duros, debamos estar al lado del otro y amarlo en silencio y comprensión, en respeto y amor verdadero. Quizás sea en ese momento de angustia, cuando nuestra pareja está mal y no puede dedicarnos diez minutos de atención, cuando más debemos arrojar nuestro amor hacia él o ella. El amor debería manifestarse con más fuerza en los malos momentos, por eso de juntos en lo bueno y en lo malo… Sí amiga… diez minutos… quizás esos diez minutos sean suficientes para empezar a creer en el amor verdadero…
Cocinando migas
Carnaval Político
Me encantan los ritos de carnaval. Son rituales nacidos popularmente para transgredir las normas establecidas y ridiculizar la realidad, a los gobernantes y todo cuanto tenga que ver con las instituciones serias y respetables. Ayer asistí a un nuevo carnaval político donde como siempre faltó seriedad y respeto. Eso ocurre cuando no se sabe muy bien qué es eso de hacer política, qué significa ser político, estar, o mejor dicho, saber estar en política. Es triste ver como el noventa por ciento de la ciudadanía entiende a la política como un circo mediático donde gana el que más idioteces dice en una fórmula que sería algo así como: idiotez por segundo más grito al cuadrado.
Cuando muy joven empecé a participar en política, mis buenos mentores, aquellos románticos que aún creían en el ideal de luchar por un mundo más justo, me dijeron eso de: la política se hace en la calle, con hechos, con buenas acciones. Era de mandado cumplimiento que todo el que estuviera en política activa lo hiciera participando en asociaciones vecinales, en organizaciones sin ánimo de lucro, implicados en la cultura, en los medios sociales, en movimientos solidarios… Así que esos políticos de base cogíamos nuestras mochilas llenas de esperanza y nos íbamos a luchar no desde los púlpitos sino desde la base misma, desde la calle, aportando ideas, trabajando duro y sin pedir nunca nada a cambio.
Pero ahora resulta que los nuevos políticos basan su única labor social en ir a las monterías o los bares para poner verdes a todo el que ose mover un dedo. Y como eso no es suficiente, luego van de vez en cuando a las asambleas para criticar lo que otros hacen, o simplemente para boicotear unas ideas que no tienen que ver con eso de ir a las monterías o los bares. Es entonces cuando el asco, la náusea y la repugnancia se hacen amigos de lo insoportable. ¿Dónde están los activistas? ¿Dónde están los verdaderos políticos?
Así que con vuestro permiso, me voy a disfrazar de nuevo, recogiendo de mi armario toda chaqueta que se ajuste a lo más irreverente y entonando un fuerte saludo cara al sol, puedo decir y digo:
- A los políticos de salón: iros a vuestra casa. Dejad de alimentar vuestros egos y vuestros sillones manchados de excremento de sapo baboso. Si no tenéis nada más que aportar, dejad paso al resto, a los que aún creen en algo. Como diría ese excelso presidente: iros al carajo.
- A los políticos sin dientes: ¿de donde habéis salido? ¿Cuáles son vuestras aspiraciones e ideales, si acaso sabéis lo que esa palabra significa? ¿Acaso vais a la política para sacar “partido”? ¿Para colocaros a vosotros en algún puesto y vivir de la sopa boba? ¿O para colocar a un tío, sobrino, hermano, cuñado, amigo, hijo o familiar cercano en primera, segunda o tercera línea de afiliación?
- A los políticos sin vergüenza: ¿Alguien os explicó alguna vez que era eso de la convivencia, el respecto, la dignidad, el apoyo mutuo, la fraternidad, la igualdad, la libertad, la educación, la cultura, la seriedad, el trabajo? Si no tenéis nada bueno que aportar, hablad de milenarismo, cojones ya.
- A los políticos ladrones: A estos directamente a la cárcel. A todos los que chupan, los que roban, los que malversan fondos, ya sea un euro o mil millones, si eres un ladrón, devuelve lo que has robado con dignidad y si no lo haces deja que el peso de la justicia caiga sobre ti.
- A los políticos de nuevo cuño: profesionales del chantaje, la distorsión, la agresión, el odio, el sibilismo, la podredumbre. Llegáis salidos de la nada, dais cuatro voces y pensáis que por gritar más tenéis más razón. Ya lo dijo Unamuno: venceréis pero no convenceréis.
- A los políticos desencantados: Pobres, como os entiendo. No es para menos. Pero no está el tiempo para desencanto. La única forma de acabar con la tiranía impuesta por el orden y la costumbre es con trabajo, trabajo, trabajo.
- A los políticos que no son políticos: A esos el tiempo y la historia los juzgará.
- Y a los políticos que si lo son: esos que están en política porque su única ambición es ver una humanidad más justa y libre, más plena y satisfecha, ver como sus conciudadanos disfrutan de mayores bienes y como la felicidad se instala entre los suyos. A ese, ánimo… hay mucho por hacer…
Elogio a la mujer brava
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, aprovechadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran «no más usted me avisa y yo estoy a su disposición», siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos, el sobrepeso, las canas), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, te dirán qué hacer, buscarán junto a ti la solución, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas trabajan, producen, confían, pero también exigen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Tráfico aéreo de la plaga humana
Mantengo la teoría sociológica -y antropológica- de que el comportamiento de la raza humana es idéntico al de una plaga de langostas incontrolada que se expande en una secuencia de tiempo cada vez más vertiginosa. Prueba de ello son estas espectáculares imágenes de satélite del tráfico aéreo mundial. La plaga sigue, sin remedio, hacia su propia extinción.
Kili-Kili & Kolo-Kolo
Querida y ancha familia:
Al menos dejemos algunas sonrisas… ya a la puerta de casa, ya en el más extremo Oriente. Al menos sembremos alegría ya en nuestras plazas ya en los slumdog de Bombay o Calcuta… Pantalla que se nubla, teclado que reclama reposo…, a la postre hasta estos soberbios hayedos se pueden quedar pequeños si el alma se empeña en explorar, aprender y contagiar gozo…
Buscamos a cada instante un lugar más preciso en el concierto de la Vida grande. Cuando menos lo esperábamos, cuando la leñera está llena de buena y seca encina y la mente de ilusionantes proyectos, cuando el teclado se hace a los dedos, y el ancho balcón a la nueva mirada extasiada , cuando la fábrica de artículos cobra buen ritmo…, la Vida nos pone traje de colores y nos empuja a la otra punta del mundo. La Vida nos invita a pasear por las geografías más humildes el payaso adormecido, a resucitar, como sea, dentro de nosotros el arquetipo de quien da y hace sonreír sin aguardar nada a cambio.
No estaba en el itinerario la nariz roja, hasta que aterrizamos en una perdida aldea de la sabana de Etiopía y niños y abuelos se pusieron a cantar y saltar al ritmo de nuestras torpes baladas africanas del cancionero scout. El virus que empuja a contagiar alegría ya estaba inoculado. De ahí al mostrador de Viajes Eroski no había mucho tramo. Encontraréis la info de la iniciativa: http://kilikilikolokolo.webs.com
Gracias también a “Calcuta Ondean” por habernos abierto camino para este nuevo itinerario… Gracias al resto de ONGs y personas: “Colores de Calcuta”, Iurre, “Udayani Social Action Forum”, Pragati Aseema… también por ayudarnos a completar un intenso programa de actuaciones durante casi tres semanas. Gracias por supuesto a Joaquín Tamames (www.fundacionananta.org) por el apoyo concedido.
Volamos, si Dios quiere, para Bombai y Calcuta el próximo día 24 de Febrero. Cristina y Ana nos han preparado una agenda intensa. Nos aguardan los niños de escuelas, orfanatos y casas de acogida de estas dos grandes ciudades indias. Azucena Zabaleta entrenó a estos torpes aficionados. (¡Montón de gracias Azucena y Juan y entrañable familia!) Sacamos los trajes de la tintorería (¡Montón de gracias por la cesión a Alayn y Alex y los payasos de Azkona!) y desempolvamos también la sonrisa de adentro.
Reportaremos en cuanto podamos. Intentaremos editar algo en nuestras respectivas webs y blogs. Calcuta Onodoan (www.calcutaondoan.org), retransmitirá, vía internet, la actuación de Ashabari. Os adjuntamos calendario de actuaciones
En medio de la geografía desangelada sentiremos vuestra energía, vuestra oración y apoyo.
Os abrazamos con profunda alegría: Cristina, Ana, Javier y Koldo
José María Aznar: ¿criminal de guerra?
No es de extrañar que un señor que ha participado activamente en una guerra que se ha saldado con más de un millón de muertos y más de cinco billones de dólares sea tildado de criminal de guerra. No eran necesarios un millón de muertos, ni uno, ni dos, ni cien, ni mil. Y me pregunto cuantas vidas hubieran salvado esos más de cinco billones de dólares. ¿Por qué se sorprende Aznar de que en su propio país le llamen criminal de guerra? Espero que su mal ejemplo, su mala educación -no hay más que ver la foto adjunta- y el haber sido uno de los más pésimos estadistas internacionales junto al patán planetario, por llamarlo de alguna forma cariñosa, de George Bush, sirva para que presidentes futuros no quieran parecerse a él. Que la historia lo juzgue cuando descanse en paz.
Ordenando cultura
Tres horas pueden parecer pocas, pero si están llenas de intensidad y experiencias, de emotivos encuentros, entonces un universo entero se mueve alrededor de ese tiempo sin tiempo. S. es la niña rebelde del grupo, pero hoy me ha sorprendido gratamente. Tras unos días insoportable en la biblioteca, hoy venía en son de paz, con ganas de encontrar un hueco de reconciliación. Ha llegado y me ha pedido algún libro para leer. Luego se ha sentado educadamente y en silencio ha empezado a hacer las «tareas». Me ha sorprendido este cambio radical, y espero que dure durante mucho tiempo. Nunca he creído en el fracaso de los niños. Todos son talentosos y potencialmente sabios. De pequeño yo mismo fui un niño problemático en ese sentido: mal estudiante, vago, excesivamente introvertido y tímido, despistado… Nadie hubiera dicho que acabaría en la universidad, y menos aún buceando en la cultura o luchando por un doctorado… Por eso siento ya cariño por S. Ella está en un momento decisivo. Deberá elegir entre uno u otro camino, y espero que entre todos podamos llegar a buen fin. No he podido evitar compartir una caja de bombones con forma de corazón que me regalaron en Alemania. Cada bombón era un corazón rojo que guardaba un riquísimo chocolate negro. Compatir simbólicamente esos corazones era un pacto de amistad y agradecimiento. Al principio pensé que los niños no vendrían a la biblioteca, pero ahí estaban, con sus cosas de niños, alegrando la tarde una vez más… los echaré de menos cuando esté en la India…
Carta Generosa
A pocos días de nuestro viaje solidario a India, recibimos palabras de ánimo y apoyo. Siempre me encanta recibir cartas como las que escribíamos antiguamente. Hoy he recibido una muy especial. Venía cargada de corazón, de generosidad, de ánimos. Está escrita a mano y viene acompañada de una aportación solidaria para el viaje a la India. Este tipo de detalles me llenan de entusiasmo, de alegría. Alguien pensó que quería estar presente en la India y cogió un lápiz y un papel llenando, negro sobre blanco, espacios multicolores nacidos del corazón. Así que desde aquí le doy las gracias a J. por su infinita generosidad, por el detalle de acompañarnos a tan difícil viaje y por estar presente entre nosotros con su alegría y optimismo. Nunca habrá palabras suficientes para describir la importancia de estos pequeños detalles que engrandecen vuestra alma y la nuestra.
Aprovecho estas líneas para dar las gracias también a la niña A., la cual donó todos sus ahorros para el viaje e hizo feliz con ello a su madre y a su editor. Y a H., el cual difundió el mensaje de alegría entre todos los HH. de la cámara del medio y aportó su siempre generosa semilla de amor. También a la infinita generosidad de J. Él siempre inspira buenas acciones a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que se aproximan a su gran aura. Y a I. y a C. y a K. y a C. y a A. y a todos los que de alguna forma estáis con nosotros en esta aventura. También gracias a los que critican estas acciones. Ellos fortalecen aún más nuestro propósito y hacen que todo cuanto hagamos este enfocado en una sola intención: la Alegría y la Generosidad. Gracias, de corazón, a todos…
Cuestiones sobre la crisis
Ayer repartía por las calles unas convocatorias para la próxima asamblea ordinaria. Me encontré en la calle con C., con el cual hablamos de la importancia de la movilización civil en contra de la inmovilidad de las instituciones y poderes públicos. Me puso el ejemplo de cómo él mismo había pintado el muro que linda en frente de su fachada, un muro público –el que aparece en la foto- abandonado totalmente por el gobierno local. Así, al igual que ayer poníamos el ejemplo del incivismo público y privado con respecto a tirar la basura a la calle y la falta de papeleras en las mismas, hoy salto a relucir este otro ejemplo de cómo la sociedad civil se moviliza en contra del hastío institucional.
Además, reflexionamos sobre la crisis y hay cuestiones sobre nuestro futuro que merece la pena cuestionar. Reflejo algunas ideas y cuestiones inspiradas en las que la Fundación Espinal aporta en sus Cuadernos CJ, porque si las crisis sirven para algo, es para cuestionar los viejos modelos e imaginar los nuevos, los que deberán adaptarse a los nuevos tiempos:
- Al igual que existe un sueldo legal mínimo, ¿llegaremos a exigir un sueldo máximo para los directivos, altos funcionarios, políticos y responsables de la economía financiera?
- ¿Será posible una legislación mundial sobre los derechos y deberes del mundo productivo, económico y financiero lo cual obligue a ejercitar unos mínimos de necesario cumplimiento que hagan disminuir las diferencias y la competencia basada en los bajos costes sociales?
- ¿Se articulará una nueva estructura en las Naciones Unidas para que realmente sea una institución mundial verdaderamente democrática?
- ¿Se irán destruyendo los proteccionismos por parte de los grandes estados que imposibilitan a los países del tercer mundo vender en igualdad de oportunidades sus producciones?
- ¿Se trabajará en contra de la permanencia y continuidad de los paraísos fiscales, así como de los contratos blindados que acaban derivando en prácticas de explotación?
- ¿Cuándo dejaremos de invertir en gastos militares y ayuda a los sistemas financieros caducos para reinvertir esos montos en la protección de la salud y el bienestar de todos los ciudadanos del mundo?
- ¿Cuándo empezaremos a mirar por el crecimiento desmedido de la humanidad y su incidencia negativa en nuestro planeta?
Incivismo y papeleras
En mi habitual recogida de basuras ajenas observo dos cosas:
1.- Alguna gente, quiero pensar que solo se trata de una minoría, es incívica por naturaleza.
2.- Algunos políticos olvidaron poner bancos para sentarse y disfrutar de la calle, pero sobre todo, olvidaron poner papeleras…
Así que no sé qué resulta más insultante, si lo primero o lo segundo y también viceversa. Que pase usted un buen día mientras observa con detalle cuanto podemos mejorar.
Cuatro leyes espirituales
La primera ley reza así :
«La persona que llega es la persona correcta».
Es decir , que nadie se presenta en nuestras vidas por casualidad. Todos los que nos rodean e interactúan con nosotros, están allí por algo, con el fin de hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice :
«Lo que sucede es la única cosa que podría haber sucedido».
Nada , pero nada , absolutamente nada de lo que nos ocurre en nuestras vidas , podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante.
No existe el: «Si hubiera hecho tal cosa…habría sucedido tal otra…». No. Lo que pasó fue justamente lo único que pudo haber ocurrido. Y tuvo que ser así para que aprendamos esa lección y sigamos avanzando hacia adelante.
Todas y cada una de las situaciones que experimentamos en la vida son perfectas, aunque nuestra mente y el ego se resistan y no quieran aceptarlo.
La tercera es :
«En cualquier momento en el que comience algo , ése es el instante correcto».
Todo se inicia en el momento oportuno y más indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo se manifieste en nuestras vidas, será allí y entonces cuando dará comienzo esa experiencia.
Y la cuarta y última :
«Cuando algo termina , termina».
Simplemente así. Si algo se nos acabó en la vida, seguro que es lo más conveniente para nuestra evolución. Si estas palabras nos llegan en el día de hoy, es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae jamás en el lugar equivocado. Por lo tanto es mejor dejar lo que ya ha culminado, continuar hacia el futuro y avanzar ya enriquecidos con dicha experiencia.
Vive bien , ama con todo tu Ser y sé inmensamente feliz.
» No desistas de tus sueños ; sigue las señales»
(Texto de SB enviado por ID)
Exercitiorum Virtutis: la Dietética de la Moral
A veces me preguntan cual es la razón por la que apostamos ciegamente por la editorial Séneca. Un proyecto cultural cuyo único beneficio es la satisfacción de la entrega a una causa mayor justificada únicamente por los réditos interiores. Nos decía Kant en su Metafísica de las Costumbres que las reglas para ejercitar la virtud –exercitiorum virtutis– remiten a las dos disposiciones del ánimo: la del ánimo valeroso y la del alegre –animus strenuus et hilaris-. Cada vez que nos acercamos a una biblioteca, a un salón de plenos, a un ateneo perdido o a cualquier sala que nos permita presentar algún libro, un trozo de cultura, tenemos cierta sensación de éxito, de ánimo valeroso y alegre. La condición de valedor de la cultura, de la hazaña de crear y recrear momentos únicos que servirán para escribir alguna humilde página en la historia de cada pueblo, es algo que nos llena de orgullo y nos aporta una sensación amplia de paz interior. Editar libros está bien. Pero rescatar la cultura, ser resucitadores de historia, de arte y de ciencia es algo muy diferente. Por eso deseamos acto tras acto apostar de nuevo por el camino virtuoso expresado en la victoria sobre los obstáculos que al parecer la cultura deberá soportar en estos tiempos. La ilusión de ver un libro editado, un autor satisfecho y una comunidad alegre no tiene ningún precio.
Así, en la presentación de cada nuevo libro sobre la historia de nuestros pueblos, deseamos mostrar de forma humilde esa divisa estoica que nos permite acostumbrarnos a soportar los males contingentes de la vida y también a abstenernos de los deleites superfluos. Tras meses de trabajo podemos presentar la amabilidad cultural en actos que son capaces de unir. Y es que lo que la política no puede unir, lo hace la cultura. Ahí reside su grandeza.
Por eso, ser hombres y mujeres cultos no es tener cientos de títulos, ni haber leído muchos libros ni saber mucho de casi todo, sino más bien, es estar en paz con el prójimo, sentar las bases de la emancipación individual y poder practicar la virtud de servir desinteresadamente a la comunidad que nos acoge. Porque no hay mayor bien que el estar felices con nosotros mismos, pero sobre todo, el estar felices y en paz con los demás. Y qué mayor virtud que la de poder dar a tu pueblo todo aquello que esté en tus manos para que de forma generosa, los bienes sean compartidos y la felicidad entregada. Es la dietética de la moral: sanos por dentro, por fuera y en todas direcciones.
El virtuoso Epicuro decía que la única señal que observamos como humana y moralmente sana está en el corazón siempre alegre. La alegría es síntoma inequívoco de que hoyamos el camino correcto, el camino que dirige nuestros pasos hacia la potencia de nuestro ser. La tristeza, la culpa o la melancolía solo puede ser síntoma inequívoco de enfermedad del alma. La consciencia de haber reconquistado la libertad solo puede nacer tras una gimnasia humana, ética, de valores que nos hagan grandes simplemente porque hemos elegido el camino de la generosidad máxima. Sólo desde ella, seremos ampliamente libres. Y sólo desde la valentía y la alegría podremos alcanzarla. De ahí que las palabra del sabio estén siempre de plena actualidad: nunca desfallezcas, nunca te rindas, nunca temas perder nada. Ponte a dieta y empieza a sentirte ufanamente emparentado con la cósmica proporción de la plenitud.
(Foto: Presentación en Hornachuelos del libro «Historia de Hornachuelos en la Baja Edad Media», de José Manuel Escobar. Aprovecho para dar las gracias a todos los que habéis asistido a esta fiesta cultural, una especial mención a los amigos de Mesas que han querido una vez más prestar ánimo y apoyo a esta dicha).
Presentación de libro Hornachuelos en la Baja Edad Media
La paradoja de una crisis
Sigo sin entender algunas paradojas de esta crisis. Casi todos los gobiernos occidentales deciden en santa alianza ayudar a los principales actores de la misma: el ladrillo y la banca. A los bancos con medidas extraordinarias que le reportan, meses más tarde, incomprensibles beneficios. Y a los especuladores del ladrillo planes especiales para seguir especulando aún más. Para los verdaderos afectados, para el ciudadano común, solo olvido y por si acaso se le ocurre rechistar, dos años más de trabajos forzados antes de su ansiada jubilación. Pan y circo. Todo eso por supuesto financiado por la mansa sociedad civil que pasta inquieta sin entender un carajo lo que está pasando. Y la clase parásita, la política, buscando fórmulas para que el dócil, imbécil y apaleado ganado no haga ninguna revolución en esta particular granja. Aquí no hay cerdo que se revuelva, y si algún valiente se atreve a dar alguna señal de alarma, irá al matadero con cierta inmediatez. Y escribo esto mientras me retuerzo de rabia por no entender esta tomadura de pelo mundial.
Miranda de Ebro
Menú del día
De primero: exquisito aperitivo salado a lo Pringles.
De segundo: gustosa y nutritiva barra de pan a la vasca.
Postre: unos Filipinos acompañados de banana venezolana comprada en Alemania.
Todo esto acompañado de agua natural de grifo noralemán y la cálida sencillez de las cosas buenas de la vida.
El menú ha sido servido en el salón del hotel Prius armonizado con música sacra y conciertos para piano con vistas presionantes a Montes y Valles nevados. Precio del menú: 3,10€
Para todo lo demás… Ya sabes.
Pd.- apertura del restaurante Prius a partir de las ocho. Se ruega hagan su reserva con antelación.
En España
El viajar por media Europa sin cadenas y a menos diez grados bajo cero a la sombra me ha ocasionado más de un susto. Aún así, cinco días de viaje para dos de reencuentro ha merecido la pena por muchos motivos. Cuando descubres lo indestructible del ser, solo pueden pasar cosas maravillosas. Y la vuelta precipitada se debe a que mañana presentamos en Hornachuelos un libro sobre su historia medienal. Estáis todos invitados.
Derecho al Delirio
A la amada lejana
Hoy es día de San Valentín, día de los enamorados. Día del amor intenso, de los sentimientos crepusculares. Y hoy viajo de nuevo. Hacia la tierra prometida. Hacia cualquier tierra. En solitario. Quizás el alma errante esté destinada a estar sola, a hundir sus necesidades vitales en ninguna tierra… Más bien en el aire, en ese lugar donde solo es posible volar o difuminarse. Que el amor os ilumine. Que el amor os acompañe por siempre. Nada tiene sentido sin amor… Larga vida al amor… Feliz día…
Combinando lo imposible
Me encuentro en Dannenberg, un pequeño municipio de no más de ocho mil habitantes en el lejano oriente de la Baja Sajonia. Está a poca distancia del gran río Elbe y de la granja Meier, lugar lleno de recuerdos y experiencias pasadas. A. se mudó a un pequeño apartamento donde compagina su militancia cristiana con sus ganas de ayudar a la comunidad. Su generoso espíritu la mantiene activa y viva, y sus ganas de entrega la hacen grande y respetada. Mientras me debato sobre las teorías de la cultura en la era posmoderna, compruebo desde mi ventana que el coche ha quedado completamente enterrado en la nieve. Mañana temprano tendré que ingeniármelas para poder sacarlo de ahí y poder llegar hasta algún lugar donde la nieve no resulte un peligro. Espero que la vuelta a casa sea más llevadera que la ida. Regreso tranquilo al comprobar que A. está bien, que es feliz y que su vida sigue siendo una inquietante controversia. Espero que su locura la lleve por buen camino…
Desde el Norte
Hay caminos que ya están escritos. Podremos esquivarlos pero la fuerza de la vida siempre te arrastra hacia ellos. El miércoles amanecí en Madrid y de entre las muchas opciones que tenía hubo una que me sedujo especialmente. Así que cogí el coche y surqué media Europa hasta llegar a Alemania. Un viaje difícil y peligroso por las grandes nevadas. En más de una ocasión pensé que no llegaba. Dormir a menos cuatro grados bajo cero en la cuneta de una autopista belga no fue gran problema. Y el viaje mereció, por muchas razones, la pena…
Aplomaciones
Ayer fue un día grande. Los diáconos hicieron un trabajo excelente. El pariente de MC fue elevado a la maestría mientras los catedráticos animaban en diferentes lenguas el Gran Tiempo. Hubo una emoción contenida. Fue emocionante escuchar al más antiguo de los oradores. Fue emocionante participar de nuevo en la resurrección del tiempo sagrado, del arte sagrado. Ahora, por asuntos de familia y del corazón sigo mi camino hacia el norte. Y por qué tanto viaje? Se preguntaba ayer el amigo J. En el antiguo oficio, los compañeros tenían la obligación de viajar para aprender el arte. Por lo tanto no es una huida, sino un aprendizaje.
Toledo
Ciudad Real
Puertollano
Desde el valle de Alcudia, Ciudad Real
El camino más corto nunca es el más corto
Hace unos meses me sorprendí a mi mismo perdiendo los papeles en una reunión política. Siempre procuro ser comedido en la palabra para no ofender a nadie. Por eso aquel día comprobé lo fácil que resulta contaminarse de un estilo, el grito y el insulto fácil, que lleva muchos años instalado en un pueblo. Así que desde aquel día opté por el silencio, y así me mantengo. Por eso el camino corto del insulto fácil no lleva a ninguna parte. Por cierto, estoy viajando dirección Madrid. He dejado la autopista y he buscado por carreteras secundarias el camino más corto, que valga la paradoja, es el más largo. Pero aquí hay olivares y paisajes asombrosos y solitarios… Más vale que no me pierda… Esta tarde hay en Madrid un hermoso rito de surrección…





























