Lo que nos mueve es la actitud


Para algunos la vida siempre acaba siendo una carrera. Una especie de competición para ver quien llega más lejos, más alto, a lo más grande. Unos acumulan títulos, otros dinero, otros honores y algunos, tan solo frustraciones, prejuicios, desilusión. Pero realmente nada de eso nos hace como somos. Lo que realmente importa en la carrera de la vida es nuestra actitud. Eso será decisivo para casi todo: para el trabajo, para el amor, para el bienestar, para la familia, para el Ser. De ahí que aquellos que se afanan en competir acaban su vida acumulando hambruna material sin pararse a pensar en lo hermoso que hubiera sido todo con tan solo un pequeño cambio de actitud. Y la actitud, la correcta actitud, siempre está en las pequeñas cosas, en los pequeños gestos diarios. Un saludo, una llamada, una carta, un abrazo, un guiño, una oportuna sonrisa… La avaricia de no pararnos a derrochar ese tipo de generosidad nos alejará de cualquier fundamento vital. Sé práctico, potencia tu humanidad.

Silencio


Me encanta esta foto… la hice ayer en una tarde inolvidable… Había una paz extraña, como si de repente toda la vida condensada en el bosque letargado por el frío se reuniera en un solo punto. Se podían ver los vínculos de todas las cosas, se podía ver lo extraordinario de la naturaleza. Sentí una paz profunda, como si todo estuviera bien, como si esas nieves caídas del cielo fueran el presagio de algo hermoso… Algo que deberá ser vivido con intensidad, con mucha intensidad. Sentí la fuerza, el impulso de estar vivo, de ser parte de este viaje por mitad de esta galaxia infinita… La nave tierra navega silenciosa y desde lo más alto se divisa como algo pequeño, diminuto que flota en mitad de la nada. Y en ese misterioso viaje, en ese paraíso teñido de colores y olores imposibles estamos todos… Vosotros, ellos, nosotros… A la vuelta seguí contemplando el espectáculo desde mi ventana. El paseo había sido purificador. Pude ver a mis dos amigos de siempre. Viven en mi pequeño bosque de no más de una docena de árboles. Hay un árbol justo en mi ventana y suelen venir, mirando a través del cristal mis pobres movimientos. Yo los imito, y observo como juegan en el jardín. Esos pajarillos vienen y van como dos pequeños diablos… Y mientras observaba a ese par de luminarias revolotear por el trozo de cielo que cae en La Montaña, le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas que contienen, ¿estaremos tranquilos y satisfechos? Y mi espíritu dijo: No, ganaremos esas alturas para seguir adelante…

Cambio casa por parcela


Cambio casa nueva por parcela o pequeña finca rústica. Si estáis interesados, por favor, poneros en contacto conmigo… Casa: 350 metros distribuidos en tres plantas en parcela de 1300 metros con cinco habitaciones, dos salones, dos cocinas, tres lavabos, trasteros, seis terrazas con magnificas vistas y dos amplios jardines. Preinstalación de: aire acondicionado por toda la casa, placas solares, chimenea y piscina -el hueco ya está realizado-.

Compañero de la Torre


Compañero en la torre, ¿de dónde vienes día tras día?

– Vengo de las profundas tinieblas.

Donde se debate nuestro viejo mundo,

Donde todo es frío hostil y negro.

Compañero en la torre, ¿Qué ves tú día tras día?

– Veo las sublimes obras maestras.

De grandes obreros anónimos,

Los buenos compañeros de antaño,

Quienes trabajaban con alegría,

Y nos han abierto la Vía

Porque poseían la Fe.

Compañero de la torre, ¿qué haces día tras día?

Tomo de la naturaleza entera

La innumerable y ruda materia,

Y con mi corazón y mis manos,

Sujetando la herramienta que canta y suena,

La transformo y la modelo

Y trabajo para todos los humanos.

(Texto extraído del libro: Masonería: Antiguos Manuscritos, de próxima aparición. Autor: El menda).

La rebelión de las masas


¿Robarías si no tuvieras para dar de comer a tus hijos? La pregunta me trasladó enseguida a la obra de Víctor Hugo, Los Miserables, y a sus personajes principales: Jean Valjean, Cosette, Marius y Javert. Jean Valjean no duda, y al parecer, ayer, en la sobremesa, tras comer en familia unas excelentes migas, la respuesta era clara. Curiosamente, por la tarde surgió la misma pregunta y la rescato ahora para reflexionar sobre la misma. Antes de ir a comer migas me di un paseo y pude hacer esta foto. Un radar mutilado por parte de la sociedad civil que se revela ante lo que ella piensa ser una injusticia. Luego la conversación siguió sobre la economía sumergida… Todo tiene conexión… El pan, el radar mutilado, la economía sumergida… ¿Mutilarías un radar, robarías un trozo de pan, trabajarías en economía sumergida? Un familiar que conoce bien los entresijos de la construcción pública me dijo: Cuando se hace una carretera pública o algo similar ocurre lo siguiente. Si la carretera está presupuestada con cinco capas de asfalto se echan dos… ¿Qué ocurren con las otras tres? Ahí viene el trapicheo público donde políticos, ingenieros, empresas y demás se llevan su parte… Así que por la noche, llegué a una terrible conclusión: este es un país de ladrones. Están los que roban por necesidad, los que lo hacen para llegar a fin de mes y los que simplemente desean hacerse ricos a costa de… Claro, que luego viene el típico demagogo que dice que paga sus impuestos y que esta panda de chorizos es minoría… Habría que hacer un análisis más serio sobre este asunto… Porqué está pasando y porqué lo estamos permitiendo… ¿Mi opinión? Está nevando… como en Alemania… allí no hay radares… ni límite de velocidad en las autopistas… así que nadie se dedica a mutilar radares… la gente no roba porque existe un estado del bienestar desarrollado… los políticos no roban porque existe una educación cívica muy desarrollada… Así que los ladrones son minoría, y no legión, como aquí… Sigue nevando… Y me acuerdo cuando incluso con nieve, la gente se paraba en los semáforos en rojo, respetando al milímetro las señales, aunque no hubiera ningún tipo de tráfico… Quizás habría que invertir todo el dinero que nos gastamos en multas y radares, en educación… Empezando por la casta política, claro…

Mi primera historia de amor…


Mi primera historia de amor ocurrió cuando rondaba los 18 años, quizás menos, y era voluntario en la Cruz Roja… Un día me llamó la coordinadora y me dijo que había una niña con problemas. Sabía que me gustaban los casos difíciles. Por aquel entonces trabajaba por las tardes de voluntario en Cáritas con un grupo de niños problemáticos indomables. El trabajo que me ofrecía esta vez era estar con una niña tetrapléjica en el colegio, especialmente a la hora de comer, donde la profesora de apoyo no podía atenderla y ella se quedaba sola y aislada en mitad de la nada… Ni el colegio ni los padres tenian recursos para atender a la niña a esas horas, así que acudieron a la Cruz Roja… Gema era su nombre y tendría unos diez añitos, era preciosa… El primer día fue increíble… Al principio, no deseaba que me acercara a ella… Para colmo había lentejas y la niña Gema no quería comer… Las monitoras del comedor ya no tenían paciencia así que me senté a su lado sin decir nada… Pedí un plato de lentejas para mí… Puse cara como si no me gustaran y empecé a hacer el avión, como se hace a los niños chicos para que coman… Me metí una cucharada de lentejas en la boca mientras ponía una cara horrible… Una cuchara, una mueca diferente… Hacer el payaso siempre fue lo mío… La niña empezó a reír y ahí cacé su complicidad. Me acerqué aún más hasta que conseguí hacer el avión y hasta que se comió la última cucharada de lentejas… Fue maravilloso… Pero la prueba dura vino después… Tras terminar de comer le pregunté qué solía hacer… Muy triste, llorando, me decía que como no podía caminar siempre se quedaba sola… Le guiñé el ojo y nos fuimos al patio del colegio… Nos sentamos uno en frente del otro… Empecé a jugar con ella a mil y una cosas… Entonces los niños empezaron a acercarse y querían participar en los juegos… Todo el grupo estaba allí, y Gema, la reina, el centro de atención… Un día, emocionada, me abrazó y me cantó una canción que aún llevo conmigo y me conmueve cada vez que la recuerdo: “Xavi es mi amor”… Esta es una de las historias de amor más hermosas que me ha pasado… Y siempre me pregunto que habrá sido de Gema…

El Encantador de Serpientes



La fatalidad no es gratuita. Viví toda la vida buscando el ideal del amor. Me dejé enamorar y encantar por las fatalidades de eso que a veces nos une. Pero entré tarde en el juego. Demasiado tarde. Un día creí haber encontrado al ideal del amor encarnado en la ansiada búsqueda del alma gemela. Pero todo era ilusorio. ¿Como amar sin poseer? ¿Como amar sin adueñarnos de la vida del otro? Eso nos decía el poeta, advirtiéndonos del error. Y así viví, en el eterno error durante años. Siempre guardé la esperanza de cruzarme con ella. Un día, en una cocina anclada en una hermosa bahía de las tierras del norte encontré un ángel. Por un momento pensé que era «ella» y dejé toda una vida por seguir sus huellas. Todo fue inútil… En el lejano oriente creí encontrarla de nuevo… pero… Llevo seis meses sin tener pareja, sin estar enamorado más que de la vida… Es extraño pues en los últimos trece años no recordaba haber estado tanto tiempo a solas… Pero esta soledad, al principio dura, ahora se vuelve placentera… Y hace madurar a ese niño que buscaba en la ficción de la vida la esperanza del mañana. Y por eso descubre, con cierta amabilidad y complicidad, que la que sabe volar solo vive en la imaginación de los hombres, y que solo la reencarnación de Don Quijote podría hacernos volver a creer en ella… Y mientras eso ocurre, sigue cabalgando, a solas, hacia cualquier Toboso… con la esperanza de que Dulcinea, la dama, la audaz melancolía que con grito solitario hiende sus carnes ofreciéndolas al tedio… siga esperando…

Mirar de frente al Sol


Ha sido tan emocionante ver salir el sol que he trasladado la mesa de comer hasta la ventana que mira al Mediodía y así poder disfrutar de una sopita caliente justo mirando de frente al Sol, que como dice la melodía de los Miserables, es como estar mirando de frente a Dios. Así que tras unos pequeños ejercicios de emocionado hatha yoga bañados con sus iónicos rayos, me he sentado alegre a la mesa y he dado gracias por poder disfrutar un día más de la vida… Gracias a la vida, que me ha dado tanto… Ahora a seguir trabajando… a estas horas aún quedan ocho horas de jornada laboral…

Payasos hacia la India


Estimados Amigos,

La experiencia etiope nos conmovió de forma grata y profunda. En cuanto regresaron a España, Kolo-Kolo y Kili-Kili empezaron a planear el siguiente proyecto. Las sonrisas de los niños Oromo fueron de tal calibre que decidimos repetir la experiencia, esta vez, en la India.
Saldremos el 27 de febrero de Madrid hasta el 17 de Marzo. Haremos actuaciones para orfanatos, escuelas y ONGs de Bombay y Calcuta.
Estamos buscando a una persona que domine bien el inglés por si desea acompañarnos en esta aventura y pueda ayudarnos con el idioma y la logística.
Si no podéis viajar con nosotros pero deseáis ayudar en este proyecto podéis hacerlo con un ingreso en la cuenta de la Fundación Los Ángeles, Ref. Payasos India. Cualquier aportación será bienvenida, así como cualquier idea o mensaje de ánimo.

Agradecidos,

Kolo-Kolo y Kili-Kili

Cuenta de la Fundación Los Ángeles
La Caixa n/c: 2100-4448-39-0200019206

Despierta Maga, despierta…


«Sola Maga, despierta.
Despierta escondida entre la niebla,
parte sedienta a librar la promesa.
Conjura connmigo, conjuro con ella.
Ante mí tu rostro y a mis espaldas tu fuerza,
encima tus alas y debajo regresas…
No pierdo de mí tu memoria.
Canta Maga, canta promesas…
Despierta escondida.
Despierta…»
(Ilustración: Mujer en Ventana – Rafael Ramírez. Pintura al óleo, 2009)

Paseo por la sencillez


Solo cuando lo has pasado francamente mal puedes llegar a conclusiones interiores… Y cuando llegas a esas conclusiones te puedes permitir el lujo de cierta locura… Las otras, las certezas filosóficas, si es que realmente existe alguna, no sirven de nada si no se han fraguada primero bajo el terrible manto de la experiencia. Así que los aledaños de la sabiduría se construyen a base de fracasos, de torceduras, de caídas continuas… Por eso cualquier cosa que ocurre es motivo de agradecimiento… sé a ciencia cierta que ocurre para bien…
Saber vivir es fácil… acordémonos de aquello de la simplicidad… En las pequeñas cosas es donde se es feliz… Un amanecer, un paseo, bailar bajo la lluvia… ahí está el verdadero reino de la placidez… Es un lujo prescindir de todo y sentirte libre de las cosas… no somos nuestras cosas… El peso individual es compatible con la sencillez… ¿Dudas? ¿Decisiones? Ahí está el corazón… el corazón siempre nos empuja hacia el camino… hacia nuestro camino… hacia nuestro propósito… solo tenemos que escucharlo… estar atentos… sentir su leve susurro…

Carta a los Reyes Magos


Queridos Magos de Oriente y Occidente, del Mediodía y el Septentrión,

Mi deseo es universal, para todos los humanos que esparcidos por la faz de la tierra y los mares desean regresar a su verdadera patria, aquella que emerge del corazón.

Deseo que la estrella flamígera les guíe hasta su propósito, el propósito que los Magos conocen y sirven.

Que sean capaces de sentir la urgencia de actuar.

Que puedan proveerse de las siete herramientas que el Universo les ha otorgado para construir el mundo que anhelan.

Que la paz sea el cemento que aglutine las piedras del edificio universal.

Que el amor y la belleza adornen sus pedestales.

Que la fuerza sostenga con pilares irreductibles la bóveda celeste de sus vidas.

Que la sabiduría presida la construcción del templo humano y sea la guía que les lleve hacia el reino de la perennidad…

Queridos Reyes Magos,

¡Qué la Paz reine sobre la Tierra!

¡Que el Amor reine entre los hombres!

¡Qué la Alegría esté en sus corazones!
Y para mí… una única cosa: el recuerdo vivo de la llama violeta… ¡Das Veilchen!

La mágica noche de los príncipes


Los reyes se han vestido con sus mejores galas, cargados de regalos comprados a base de Visa y además, justicieros de niños: para ti una playstation y para ti carbón. ¿Te has portado bien, niño? Pues eso… Y es que los reyes nacidos en la modernidad han olvidado que todos los niños son inocentes, incluso aquellos que hoy no recibirán ni siquiera un trozo de carbón para alimentar los fuegos de las pobres cocinas de sus madres. Y es que los reyes modernos están cansados. Los valores del consumismo les han alejado de su verdadero propósito: adorar al niño mediante un sencillo y humilde gesto de generosidad. Por suerte, los príncipes, hijos de las tres realezas, han vuelto a ver la luz en el cielo, la estela que los guiará hasta el pesebre. Y allí, en un tiempo no muy lejano, encontrarán a un niño desnudo al cual ofrecerán regalos nacidos del corazón. La simbología de esta noche es tan hermosa y profunda que muchos olvidaron la importancia del relato mitológico para centrarse en lo puramente epidérmico. Si algo tiene de bueno la tradición es que aún estamos a tiempo de recuperar sus esencias y expresarlas generación tras generación con el único propósito de no olvidarnos de nosotros mismos. Las historias, los mitos, las leyendas, están ahí para recordarnos nuestra mágica y maravillosa existencia… Ojalá esta noche los príncipes herederos sepan recordar a esos niños desnudos la importancia de la economía del don, del regalo, de la generosidad en su más extensa plenitud. Feliz noche de… príncipes…

Haciendo compostaje


El reciclaje es una obsesión en mi vida. La suerte de tener un poco de tierra y cielo es que puedes, además de reciclar el plástico y el papel, reciclar los desechos orgánicos… Esto lo vi hacer por primera vez en Alemania, donde nos llevan diez años por delante en casi todo, incluso en esto de los nuevos valores… Pues eso, a ver si se nos pega algo…

Los secretos de la masonería según José Martí


Me envía Joaquin desde Cuba esta foto donde se expresa de forma clara los verdaderos secretos de la francmasonería universal. Gracias J.

Con la tesis doctoral


Las fieras del anochecer ayudan a estimular el impulso creativo. El silencio, la oscuridad, la ausencia de estímulos son elementos esenciales para cierta concentración monacal. Porque al fin y al cabo parezco eso, un monje vestido de modernidad, enclaustrado en un rezo continuo de cultura y ciencia, atrapado en la luz diurna de los sueños y las ilusiones. A veces suena el teléfono y aprovecho para tumbarme en la estrecha línea que separa mi mundo de las estrellas. Una gigantesca ventana que me aproxima, si acaso podemos creer en la ilusión de lo posible, a eso que llamamos infinito… Y el escribir estas notas que ya forman parte casi de un diario visible me ayudan a despejar la mente, a relajar el músculo pituitario y a desempolvar cualquier emoción que anime a seguir… Pues eso, sigamos con las comunidades utópicas…

Caminando bajo la lluvia


Su padre había subrayado en lápiz rojo un largo párrafo de Walter Rathenau que ahora reproduzco:

«Incluso la época de agobio es digna de respeto, pues es obra, no del hombre, sino de la Humanidad y, por lo tanto, de la naturaleza creadora, que puede ser dura, pero jamás absurda. Si es dura la época en que vivimos, tanto más debemos amarla, empaparla de nuestro amor, hasta que logremos desplazar las pesadas masas de materia que ocultan la luz que brilla al otro lado…»

Y eso debí pensar cuando al salir esta mañana de casa y ver como llovía a cántaros preferí enfundarme el chubasquero y pasear alegre bajo la lluvia. Uno siente cierta libertad inusual al mostrarte desnudo ante el cielo, sin paraguas o techo que te proteja. Lo aprendí cuando vivía en la ciudad alemana de Göttingen. Allí la gente salía a la calle sin paraguas, en bicicleta, todos los días. Y casi todos los días llovía. Y yo me acostumbré a lo mismo y me parecía hermoso sentir el agua caer por la cara. Es como una revolución integral y ascendente, una fuerza que disminuye la presión y la densidad psíquica que todos arrastramos. Pasear, cantar o bailar bajo la lluvia, algo tan sencillo que te ayuda a conocer, amar y servir apasionadamente al Universo al que pertenecemos. Incluso la época de agobio es digna de respeto. Así se muestra la naturaleza creadora. Por eso no cabe más crisis que aquella que vivamos desde los adentros. Algo se sumerge y remonta el vuelo sin mojarse las plumas, reza el Bhagavad Gita. Algo así ocurre cuando caminas libre bajo el manto húmedo de la lluvia…

Los pormenores de la consciencia cósmica


Algún científico nos recordó amablemente que éramos polvos de estrella. Tan sutil descripción nos hizo pensar que si mirábamos constantemente al firmamento y nos dejábamos fluir por su inmensidad sentiríamos cierta añoranza cósmica nacida de nuestros orígenes estelares. Sin duda la añoranza existe. Miramos constantemente a las estrellas, nos interrogamos sobre los misterios que encierran todo ese cúmulo de astros brillantes que giran y giran constantemente sobre otros ejes mayores sin que aparentemente sepamos el motivo de tan desdichado, repetitivo y continuo viaje. A muchos nos gusta eso de tumbarnos boca arriba en la hierba primaveral y contemplar al infinito. Dicen que así nacieron los filósofos, y que de esa manera se fue fraguando escuelas como las pitagóricas, las platónicas, las socráticas, los escépticos, los gnósticos, los mistéricos, los sofistas, los estoicos, los escolásticos, los neoplatónicos, los humanistas, los existencialistas, los idealistas, los irracionalistas… y así hasta casi el infinito… Tantas escuelas, tantas tendencias casi como tantas estrellas existen en el cielo. Y todos interrogándose al mismo tiempo sobre tres básicas preguntas que hemos intentado contestar con difíciles y complicados argumentos. Un exceso de racionalidad para algo tan simple como tumbarse y maravillarse ante el infinito, descubriendo, a su vez, lo increíble que resulta ser partícipe del mismo.

Amor a la vida


Estimada M.,

¿Cómo no se puede estar enamorado de la vida? Siéntate un rato, cinco minutos, cierra los ojos y respira… Sólo por el hecho de respirar uno ya debería sentirse plenamente feliz… A lo largo de los millones de años de historia del universo… ¿Cuántas oportunidades vitales tendrás para hacer ese simple ejercicio? Las dificultades de la vida están ahí, pero no son la vida… es como cuando vas de excursión y te tropiezas una y otra vez con piedras, te arañas con zarzamoras, te caes por barrancos… A veces todo eso es por imprudencia, por falta de atención, por cansancio, porque te gusta el riesgo, por, por, por… Ahora imagínate que empiezas a caminar por el mismo camino pero desde la sencillez, sin prisas, disfrutando del paisaje y parándote cada vez que te sientes cansada y abatida… ¿Llueve? Refúgiate… ¿Hace tormenta y frío? Abrígate… no tenemos por qué sufrir… La vida es un regalo único y eso merece amor…

De perol en Bembézar


Cuando era adolescente me encantaba escribir cartas, pero sobre todo, recibirlas. Ahí empezó mi afición por la escritura. Era capaz de tirarme mañanas enteras leyendo y contestando cartas. Tenía amigos por toda la geografía y sentía una emoción especial a la hora de escuchar al cartero llamar a la puerta. Fue tanto el amor por las cartas que incluso llegué a soñar con ser cartero como profesión ideal. Tanta era la pasión por esos sobres multicolores llenos de sellos, tactos y olores. Pues bien, esta mañana se hizo realidad uno de mis sueños. Día dos de enero, sábado. Me levanto temprano y cargo el coche con unos doscientos sobres cargados de libros. Al bueno de J. casi le da un ataque cuando me vio llegar en su primer día de trabajo con tanto sobre. Tanto es así que entro dentro de la oficina y le ayudo a poner el sello a todos los sobres. Esa invitación me entusiasma. Por fin iba a ser cartero por un día. Y fue tanta la emoción que incluso tras terminar con el trámite burocrático me atrevo a volver a llenar el coche con los sobres y acompañar a J. hasta Palma del Río para que hoy mismo salieran los paquetes hacia su destino. Una mañana divertidísima, de esas que no te esperas. Y cuando andaba por Palma me llama M. para recordarme que en el «primer poblado» de colonización, en Bembézar, había un perol de migas organizado por la Asociación del poblado. Me voy pitando porque si hay algo que me guste más después del chocolate, las patatas fritas y el arroz son las migas. Así que me fui pitando por esos caminos hermosos llenos de verde a quince grados de temperatura, con un gustirrinin por ver tan bonito los campos recién salidos de la lluvia, relucientes y preñados de belleza. Allí me uní a una simpática familia, vecina mía por cierto aquí en San Bernardo, que me invita amablemente a mover y remover y marear una y otra vez las migas hasta que cogen su punto, que es cuando «están sueltas». Y así, llorando por el humo de la leña que se infiltraba entre los poros húmedos de los ojos, íbamos rematando el banquete comunitario en una mañana de lo más agradable. Tras el festín y la amable invitación de refresco, olivas, patatas, migas y un café por parte de la familia acogedora, me vuelvo a casa y me tiro toda la tarde ordenando el jardín para disfrutar aún más de este bello día. Como diría mi amigo C., por tal de no estudiar, lo que sea… Pues eso, me voy a rematar la tesis… Y gracias a todos los que habéis compartido generosamente el día con este menda… ¡qué gozada!

2010 en POSITIVO


Brindemos con coraje y valentía por un año nuevo lleno de mensajes, pensamientos e ilusiones capaces de transformarnos, reinventarnos, pasear por cualquier senda no labrada para ser capaces de dejar una profunda huella. No nos marchemos de este Planeta sin que hayamos marcado a fuego parte de nuestra vida. Pero que sea un fuego positivo, que aporte cosas grandes y hermosas a las próximas generaciones, que sea algo grande, tan grande como las estrellas del firmamento y tan importante como un beso enamorado. Sintamos la fuerza de ese devenir, sintamos la potencia de ese nuestro propósito. No seamos ridículamente aplastados por la ignorancia. Gritemos con fuerza que estamos vivos y que este nuevo año 2010 será un año inolvidable… Seamos capaces de amor, de amar, de ser amados. Capaces de sentir, de sentirnos, de que nos sientan… Seamos próximos y cercanos pero sobre todo, astutamente humanos… Brindemos con copas de algodón por la vida que nos espera… ¡¡¡FELIZ 2010 A TODOS!!!

MAITREYA SONG


Deseo terminar el año con un mantra de agradecimiento. Un mantra que cantábamos en el desierto del Gobi, en la búsqueda de Shamballa, la ciudad habitada por Maitreya, el Señor del Mundo. Allí, en la soledad del desierto, podíamos ver la sencillez del universo y la pasión que el cosmos inspira a la vida. Allí me traslado, al desierto cósmico, para perpetuar la llama de la generosidad y el canto armónico con todo cuanto existe. Adiós 2009, bienvenido seas, 2010. Salud, fuerza, belleza y mucho amor para todos vosotros. Que el Señor del Mundo os ilumine y os guíe por la buena senda. Namaste, Karuna Shindo.

I

Saludos al Maestro del Mundo,
El Morador de los Himalayas.
Saludos a Él, que tiene un cuerpo
Etérico refulgente.
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!
II
Saludos a ti, la personificación
Del conocimiento,
El que hace desaparecer
La ignorancia y el espejismo.
Tú eres el puro y sosegado.
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!
III
Saludos a ti,
Oh tú, el de serena sabiduría.
Saludos a ti, la personificación
de la buena voluntad en acción.
Tú eres la personificación
De la completa bendición.
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!
IV
La plenitud y la sabiduría
Son tus inseparables cualidades.
Tú eres el que otorga la plenitud
Y la sabiduria.
Tú eres quien destruye el miedo
Al nacer y al morir
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!
V
Saludos a ti,
La perfecta destreza al actuar.
Saludos a ti, oh Yogui
Entre los Yoguis
Tu eres la personificación
Del Verbo, de la Verdad
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!
VI
Saludos a ti, oh Deva
De los Iniciados.
Saludos a ti, oh Puente
Hacia el Dharma, la Ley.
Tú eres el elegido por Krishna,
El señor de la Síntesis Cósmica.
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!
VII
Saludos a ti, Océano
De Compasión,
Que siempre derramas
El Néctar del Amor.
Tú eres el que está vinculado con el Mundo
¡Saludos a ti, oh Maitreya el Señor!

El Jardín Secreto…


Hay un jardín secreto por descubrir… no impliques a la mente en ello, aléjate de las diez mil cosas, siéntate sola con tu Voz, y camina cabizbaja hacia el horizonte. De repente, y en algún lugar, habrá una mariposa que distraiga tu sentido. Mírala, contémplala… no la juzgues, no la tientes, no la sientas como parte de ti… simplemente deja que vuele y sigue su rastro hasta que desaparezca por ese horizonte que… ¿recuerdas? También era el tuyo… Y al final, el jardín secreto… lleno de mariposas como esa que tanto te gustó, lleno de momentos mágicos donde traspasar el umbral de todo conocimiento y causa. Y si eres capaz de afrontar todo lo que te ocurre con la alegría y el agradecimiento de sentirte viva e inquilina de un cuerpo causal, entonces, habrás triunfado sobre todas las cosas…