Santa Llúcia
El Aleph
Nadal a Barcelona
La cómoda burbuja del placer
Siempre he sido muy crítico con las adormileras del espíritu. Aquello que nos mece la cuna, como decía León Felipe, para que posemos nuestros deseos al vaivén del dictamen común. Realmente nos espanta buscarnos a nosotros mismos. Pero lo que más terror nos produce, mucho más que cualquier acto de interiorización y búsqueda es el leve esfuerzo de crearnos a nosotros mismos. Porque cuando llevas cien mil años rodeado de disciplinas interiores, podría ocurrir tal vez que te encontraras, que te descubrieras desnudo frente a frente, sumido en la reserva cosmológica de saberte algo, alguien. Y en ese encuentro desesperante podría nacer la terrible pregunta: ¿Y ahora qué? Y la respuesta aparece clara, fuerte, concisa: ahora hay que crearse.
Pero muchos prefieren la somnolencia del día a día. El automatismo de la vida frecuente. ¿Para qué esforzarnos en mejorarnos? ¿Para qué dejar, por poner un ejemplo absurdo, de beber alcohol o de fumar? ¿Para qué tener un cuerpo limpio, por dentro y por fuera? ¿Para qué vestir con decoro o tener el patio, el de fuera y el de dentro, limpios como paneras? Supongamos que tuviéramos que hacer el ingrato esfuerzo de ser mejores. Eso supone levantarte todas las mañanas con una intención, con un propósito claro que como poco, nos exigirá esfuerzo. Y esfuerzo, ¿para qué? ¿De donde debería surgir la necesidad de ser mejores? ¿Qué clase de personas seríamos si no nos dejáramos arrastrar por el suave canto del mediodía?
Resulta ya pesada la mera supervivencia. El ir al médico cuando nos duele el estómago y además soportar el grito del prójimo, ya sea porque tiene hambre, sueño o está saturado de casi todo. La preñez del placer provoca vómito, náusea. Por eso llenamos nuestros vacíos con grandes abrigos de visón, normalmente para que no vean nuestra verdadera y pobre epidermis, o con objetos más grandes y lujosos que pretenden llenar esos inmensos vacíos del alma humana.
Hay en la memoria colectiva una necesidad de vagar por el mundo con el color grisáceo del asfalto envolvente. El servilismo se disfraza de necesidad. Necesitamos tantas cosas que eso es suficiente motivación para seguir adelante. A las siete, sino antes, enchufamos el play existencial. Nos duchamos, desayunamos, vamos al trabajo… Cuando volvemos estamos cansados y satisfechos porque un día más, o un día menos, a transcurrido sin trastornos, sin esfuerzo exagerado, sin penurias, y sobre todo, sin necesidad de cambio. Si a eso añadimos alguna dosis de sexo, de flirteo con aquel o con aquella, de derroche desmesurado en situaciones que imaginamos como posibles, de aventura sin desventura basadas en la falsa ilusión de la conquista y le añadimos unas gotitas de locura condensada los domingos por la tarde mientras vemos el futbol, entonces nuestra vida habrá superado un día más.
Tan estúpido somos, tan llenos de idiotez y tan cargados de pantallas de plasma que supuran la única oportunidad que tendremos para sentir y experimentar la vida, tan llenos de tedio estamos, que moriremos sin ser recordamos más allá de la generación que soportó nuestras penas y alegrías. Y aún así, algunos pensarán que eso ya supuso un extremo esfuerzo… Pero decidme, ¿hay algo más espantoso que morir en vida?
Propongo un juego: Desnúdate. Descúbrete. Destrúyete. Constrúyete. Créate. Experiméntate. Vívete. Siete movimientos para efectuar un magnífico jaque mate al muerto viviente que somos. Lo maravilloso de todo no es descubrir quién eres, de donde vienes y a donde vas. Lo realmente maravilloso es saberte vivo y uno con la Vida. Seamos pues partícipes, con pleno derecho, conscientes, de esta única y hermosa oportunidad.
Niebla y nieve
De viaje a Barcelona…
Tras la reunión senequista en la judería cordobesa sigo ruta contra
viento, lluvia y niebla a tierras catalanas. Mañana reunión con un
importante dirigente nacionalista catalán que me contará de primera
mano la consulta independentista catalana. De paso aprovecharé para
hacer mi propia consulta sobre la posibilidad de que yo mismo pueda
independizarme del hipotético estado resultante.
Desde Córdoba
La reencarnación
El deambular de las almas de un estadio a otro, de un tiempo infinito a otro, de una mortalidad limitada a una experiencia absoluta siempre ha estado en las creencias de todos los pueblos. Los sistemas varían según el marco cultural o ideológico de cada lugar, pero en síntesis, podemos hablar de una creencia común basada en la esperanza de la supervivencia más allá de este mundo. La consciencia del humano permite diseccionar el tiempo, produciendo una sensación angustiosa que nace de su posición finita y se remonta hasta el infinito de su mirada. El tiempo, y la consciencia del mismo, provocan la angustia de vernos limitados ante un cosmos absoluto e impermanente. Como consolador de angustias, aparecen este tipo de creencias que sin duda demuestran hasta qué punto la inventiva del hombre puede alcanzar cuotas ilimitadas. Sin embargo, resulta asombroso acercarnos a la vida para comprobar que algo extraño ocurre en la misma. Nuestro planeta es un hervidero de misterios sin resolver. La misma vida y su coronación, la inteligencia, son muestras de cuan sofisticado es el orden universal y cósmico. Los interrogantes nacen a cientos, y las respuestas, hipótesis y creencias acompañan sus infinitas cuestiones. La ciencia, tan limitada y perdida, no puede afirmar nada claro excepto algunas leyes derivadas de la física. Lo cuántico, sin embargo, provoca intencionadamente nuevas cuestiones, nuevos interrogantes y sobre todo, tal y como aparecía en la puerta de la Academia griega, un conocimiento nacido del asombro. Porque vivir es estar en un permanente estado de asombro ante la perplejidad de la existencia.
Los matices sobre si la reencarnación puede ser en humanos o animales, si puede ser en este u otro planeta, en esta u otra dimensión, carecen de importancia. La energía ni se crea ni se destruye. Y a partir de esa máxima, podemos interrogarnos si ocurre lo mismo con la inteligencia, el principio psique de los griegos, el alma. ¿Se transforma? ¿Se diluye? ¿Sobrevive? Las creencias esotéricas, quizás más sofisticadas en estos tiempos de angustias, suponen que lo que realmente sobrevive no es la personalidad del individuo, ni tan siquiera eso que vagamente llamamos idiosincrasia o carácter. Sino algo más minúsculo que los antiguos sabios llamaban el átomo simiente. Un pequeño átomo, el alma, capaz de recoger todas las experiencias vitales y sumarlas a la psique universal, al espíritu, al nous de los tiempos. Y en ese océano, una vez desaparecida la diferenciación que nos limita en la tierra, esperará en la Unidad a que un nuevo rayo de sol le ilumine y la dote de personalidad propia. Entonces, como gota extraviada, volverá a encarnarse en un momento único y solidario con el Orden Cósmico Universal. Como toda creencia, y como antropólogo, me sirve. En lo íntimo de cada cual quedará la mirada lúcida de sabernos o no inmortales. Sea como sea, esta vida siempre será única y es mejor no vivir bajo el prisma o la esperanza del futuro, sino, reencarnándonos todos los días en el momento presente, en la experiencia absoluta del eterno ahora.
La Felicidad Interior Bruta
Se han escrito muchos tratados sobre lo que debería ser el Buen Gobierno de una nación. Utopía fue de los mejores, por su afán de buscar la felicidad de sus súbditos por encima de cualquier otra cosa. Y al parecer, surgen ejemplos utópicos en nuestro mundo de vez en cuando. Fue el El 2 de junio de 1974, en Bután, el pequeño reino del Himalaya cuando Jigme Singye Wangchuck dijo en su discurso de coronación: «La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto». Tenía 18 años y se convertía, tras la repentina muerte de su padre, en el monarca más joven del mundo. Tener la Felicidad Interior Bruta (FIB) como modelo de desarrollo me parece algo revolucionario. El concepto butanés de la felicidad interior bruta se sostiene sobre cuatro pilares que deben inspirar cada política del Gobierno: 1. Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo. 2. La preservación y promoción de la cultura. 3. La conservación del medio ambiente. 4. El buen gobierno. Aquí en España tenemos que tomar buena nota de muchas cosas. Espero que nosotros, como individuos, empecemos a valorarnos no por la cantidad de coche, propiedades o dinero que tengamos, sino por nuestra Felicidad Interior Bruta… Que así sea…
El tiburón
Recibo este texto que me parece interesante…
Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas. Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado. Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenían que vender más barato. Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco … y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas? Y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco? Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?
(Mientras piensas en la solución…. Lee lo que sigue):
Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así que solo se relaja. Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad. Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla. Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50: “Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente» . Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos! Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él. Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar. Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, de la mejor manera posible!! Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas…tu sigue alerta, pero siempre «fresco». Siempre habrá tiburones a donde vayas…
Interesante lectura para aplicar a la vida y al trabajo. «Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas».
Mi primera universidad
Aquí estudié trabajo social. Aquí mis primeros amores, mis primeros libros, insumisión y cuatro años en caza y captura, mi primer aleph, mis primeros artículos para prensa, mis primeros fracasos, mis primeros vagabundos y vagabundeos, mis trabajos repartiendo pizzas y mis primeras críticas literarias… Tantos recuerdos, que podría ordenarlos por colores, tactos y promesas. Como si de una procesión se tratara. Hay algo que ha cambiado y hay algo que permanece. El tiempo pasa, es cierto, pero la pregunta la formulo en el mismo sitio quince años después sin que haya cambiado un ápice: donde está la que sabe volar? Volveré…
Desde Linares
Multiplicador de libertad
Hace años llegué a la conclusión de que la única forma de sentirse libre era desvinculándote del tiempo y de una ubicación determinada. Es lo que Timothy Ferriss llama el multiplicador de libertad. Fue en Escocia cuando mientras redactaba Creando Utopías observé que esas dos variables eran las que nos mantenían sujetas a una especie de esclavitud encubierta. Entonces, ¿cómo liberarnos de ello? Controlando unas variables prácticas que dominan nuestra vida: «qué haces», «cuándo lo haces», «dónde lo haces» y «con quién lo haces». Los amigos y conocidos se quejan de que siempre estoy viajando y de que muchas veces resulta difícil verme o encontrarme debido a mis continuos desplazamientos. Realmente esto no es así si controláramos esas variables. Hay gente que dedica dos horas a cenar por la noche o tres a la comida, siesta y sobremesa. Otros se van de fiesta los fines de semana o a tomar el café todas las tardes. Mis variables prefieren dedicar ese tiempo al trabajo, organizando así mi tiempo de forma diferente y viajando con el tiempo restante o haciendo esas actividades que parecen extrañas. La administración del tiempo es cuestión de cada uno. Es posible que esté días enteros trabajando sin apenas tiempo para comer a cambio de luego administrar mi tiempo de ocio de forma diferente. Esa es la razón de mis viajes. No tiene más secreto que administrar de forma diferente las variables del ocio y el trabajo. Y cuando el trabajo se convierte en ocio y viceversa, todo fluye de forma extrañamente hermosa. Tener opciones, sacrificarte por ellas, poder escoger, es el verdadero poder. Como dice Ferriss, las opciones son infinitas, pero todos los caminos empiezan dando el mismo paso: cambiando lo que das por supuesto.
Quien esté limpio de corazón…
Ayer noche estuvimos en la cena-celebración del primer año del blog de MC. Noventa personas reunidos ante la figura de una personalidad singular pero sobre todo, un grupo de seres que compartian la experiencia de vivir en comunidad. Fue hermoso compartir ese momento… Luego vino la noche y el silencio… Y el día, programando el futuro a la espera de que todo vuelva al cauce de la normalidad sentida… Joaquin me envía esta foto con un gran cartel que tiene en su Palacio del Hielo, en Majadahonda… Así que es motivo de celebración el poder estar patinando sobre hielo bajo mensajes tan hermosos…
Desde Madrid
El Espantapájaros… ¿donde estará la que sabe volar?
No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible
– no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres… ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. «¡María Luisa! ¡María Luisa!»… y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte. Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo. ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…, aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes… la de pasarse las noches de un solo vuelo! Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.
Oliverio Girondo…
Vives
Llegaste de muy lejos y aquí te quedaste. Verde, limpia, trasnochada. Me gusta mirarte, y ver como pides agua. Te refresco con un vaso cada vez que te noto sedienta. Primero bebes tú y luego, con el sobrante que rebosa, refresco mi garganta. Sólo tú y yo sabemos de donde vienes, y quizás alguien más, alguien que nos observa desde el silencio, desde el recuerdo, imaginándote viva. He querido que te viera, por eso te muestro. Tú vives, ella vive, y yo me crezco ante la posibilidad de seguir vivo. ¿Qué más se puede pedir? Seres sintientes que adolecen al tiempo y a la oportunidad única en esta cuenta atrás que cada día se hace más intensa y nos aproxima, inevitablemente, al final. Un amigo llamó a ese final tragedia. A mí me gusta llamarla oportunidad. Gracias por acompañarme con tu verde… Gracias por darme la oportunidad de contemplarte todos los días…
Ir a la escuela volando… y aquí nos quejamos…
La UE defenderá en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebra en Copenhague un acuerdo ambicioso para evitar que el calentamiento global alcance niveles desastrosos. Así rezan algunos titulares estos días… Mientras, me pregunto que hace la sociedad, el hombre moderno, independiente, aparentemente inteligente y emancipado políticamente sobre todo lo que está ocurriendo… Creo que piensa, como él mismo cree, que el planeta también es infinito… Me pregunto que acto moderno ha hecho hoy para contaminar menos, para consumir menos, para tirar menos basura. Charo, mi tendera, se sorprende cuando le digo que no me de bolsas de plástico. Hoy se lo ha confesado a Jesús, su marido: «no le gusta llevarse bolsas de plástico, dice que contaminan»… Parece raro ese tipo de gestos… Por eso incito y provoco, porque lo que aquí es raro, en otros países parece que es la norma… En fin, espero que la sociedad civil también se reuna como lo hacen los grandes mandatarios, y den ejemplo, de cualquier tipo, y miren por las futuras generaciones…
El corazón de las palabra
Agradezco a A. por su esfuerzo y generosidad infinita a la hora de elaborar este video. Espero que la palabra llegue a muchos corazones sinceros…
Desde mi ventana
Hace muchos años tenía una columna en un diario brasileño que di por llamar «Desde mi ventana». Aquella ventana desde la que escribía tenía unas vistas fabulosas a la mágica montaña de Montserrat. Vivía en el barrio de Sant Bernat, en la ciudad de OM, como yo la llamaba, y desde allí escribía sobre la vida y sus cosas. Me hacía ilusión ver publicadas mis crónicas en diarios y revistas. Era la emoción del que deseaba escribir y de alguna forma veía compensado su esfuerzo. Cuando me mudé a La Montaña, a la Montserrat del Mediodía, como la llamaba el sociólogo Guichot, me mudé, sincronías de la vida, al barrio de San Bernardo. Y hoy descubro por fin mi nueva ventana. Siempre estuvo aquí, pero al instalar la oficina en los bajos de la casa, nunca reparé en su hermosura. Desde aquí diviso el valle del Guadalquivir, la vega, la campiña, los poblados de colonización, Nublos, el cortijo donde solía ir de pequeño y donde alguna vez dormí rodeado de leyendas e historias de brujas y duendes. Así que el descubrimiento ascendente, del sótano a la primera planta ha tenido su premio. Después de largos meses sumergido en una mudanza que no terminaba nunca, he podido separar la vida personal de la profesional. He subido mi pequeño ordenador a esta pequeña habitación donde pronto podré sumergirme de nuevo en la redacción de la tesis doctoral, aparcada desde agosto por cosas del camino. Y arriba me espera, en la tercera planta, un nuevo escritorio donde pondré mis lecturas místicas, mis escritos más profundos. Desde allí arriba se divisa el cielo y los ángeles de la Montaña. Así que mientras llega el tránsito hasta esa planta, en la soledad y el silencio del errante buscador, seguiré mirando desde mi ventana…
Soñé con ser otra mujer
Santo Dios que pude hacer , para caer tan bajo , abandonada ante el mal , no supe hacerlo mejor, dejarme encontrar otra vez la dignidad…
oh mi Señor , ¿que os hice yo?.
Soñé con ser otra mujer , en la esperanza de otra vida, como en un nuevo amanecer , soñé que Dios perdonaría , cuando era joven , no vi el mal , sueños de amores van y vienen , no hay dolores que aliviar ni cosas que en un día se pierden, fieras del anochecer , vienen destrozando sueños , y te dejan al pasar la vergüenza en tu ser, durmió un verano en mi piel , lleno mis días de esperanza , se apoderó de mi niñez, y en el otoño le lloré. Y aún sueño que el vendrá por mi , a compartir toda una vida , hay sueños que no pueden ser y hay estrellas que no brillan. Soñé otra vida de mujer , muy diferente a la que vivo, distinto a que pudo ser, más ya murió la que soñé…
(Musical Los Miserables)
Sola Yo
De nuevo sola, por la calle, voy vagando sin un rumbo. Sin ver ni un rostro conocido, ni una casa, ni un amigo. Llegó la oscuridad, quiero creer que él está aquí. A veces ando sola en la noche mientras todos duermen, pensando en él feliz me siento, él me llena el pensamiento. Descansa la ciudad, y yo empiezo a vivir.
Sola yo, pretendo que le llevo en mí, y con él camino hasta el alba. Aún sin él, sus brazos me rodean, si siento que me pierdo él me muestra el camino. Al llover, las calles son de plata, y la luz, es bruma sobre el río. En la noche, la luna ilumina tu rostro con el mío para estar unidos siempre. Pero sé que es mi imaginación, que conmigo estoy hablando y no con él. Y aunque sé que nunca me amará, aún así, no le olvidaré. Le quiero, y al acabar la noche, él se va, y el río es sólo un río. Sin él, mi mundo es como siempre, los árboles sin hojas y yo sóla entre la gente … Le quiero, mas sé que cada día, mi vida es ilusión perdida. Sin mí, el seguirá su vida, con la felicidad que yo soñé vivir con él … Le quiero, le quiero, le amo, mas en mi soledad …
(Musical Los Miserables, basado en la obra de Victor Hugo)
Amar al semejante es mirar de frente a Dios

La vida eterna espera, apacible, sentada en su palacio, a sabiendas que el amor es algo que no muere, que está ahí, como ideal encarnado en una presencia infinita que nos conmueve ya sea escuchando una canción o viendo un atardecer. Especialmente abrazando a un ser querido, o simplemente, recordándolo con ese dolor placentero ante la ausencia… Amar al semejante es mirar de frente a Dios… y cuando eso ocurre, nada importa… porque todo es posible…
Llega la tradición…
Castañeda en Sevilla
Más cosas sobre la buena política
AZNAR, JOSÉ MARÍA: es el único ex presidente del Gobierno que ha solicitado el sueldo vitalicio que supone sentarse en el Consejo de Estado: 74.000 euros anuales. Nómina que pretendía sumar a la de ejecutivo del magnate de la prensa Rupert Murdoch. Se lo denegaron pero le salió rentable. Aznar renunció por un sueldo de 220.000 euros al año, tres veces más de lo que cobraba como consejero de Estado. [Resulta difícil cifrar, como en el caso de otros ex presidentes, cuánto dinero suman sus actividades privadas y públicas].
ABSENTISMO: no existen datos oficiales sobre la falta al trabajo de los políticos o al menos no se han hecho públicos.
AVIONES: los diputados pueden utilizar a su antojo con cargo a las arcas del Estado aviones, trenes o barcos. Disponen de 5.000.000 de euros al año para viajes.
BONO, JOSÉ: entre sueldo y complementos, el presidente del Congreso cobra 13.856 euros al mes: 3.126 por diputado, 3.605 como complemento, 3.915 para gastos de representación y 3.210 de libre disposición. Las dos últimas partidas suman más de 6.000 euros mensuales para comidas, regalos y actos de protocolo. Todo este dinero sin contar las indemnizaciones previstas por ley para sufragar «gastos que sean indispensables para el ejercicio de su función».BOTELLA, JOSÉ: el cuñado de José María Aznar fue fichado en Bruselas, desde las oficinas del PP en esa capital. En el tribunal que lo examinó para funcionario estaba un miembro determinante, Gerardo Galeote, que presidía la delegación popular en Europa. En menos de dos años el hermano de Ana Botella se blindó con un sueldo europeo para toda la vida.
CALDERA, JESÚS: el ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales recibe 6.319 euros mensuales por su escaño en la cámara baja, donde redondea su sueldo como vocal de la Diputación Permanente y presidente de una comisión. Cuando era ministro subió el salario mínimo a 600 euros. Cuatro años después, su sueldo es 10 veces superior a esa cifra, que recibe simplemente por no abrir la boca. Caldera no ha presentado ni una sola iniciativa ni ha intervenido en el Congreso desde que comenzó la actual legislatura. Al final, cobrará en 2009 más de 120.000 euros por los servicios prestados.
CARGOS: hay 8.112 alcaldes, 65.896 concejales, 1.206 parlamentarios autonómicos, 1.031 diputados provinciales, 650 diputados y senadores, 139 responsables de Cabildos y Consejos insulares y 13 consejeros del Valle de Arán.
CASTIGO: nunca se ha sancionado a ningún miembro de La Casta por incumplir el Código del Buen Gobierno, que se supone que controla las buenas prácticas del Ejecutivo.
COCHES: el lujo de muchos dirigentes autonómicos les lleva a sentar sus posaderas en automóviles de más de 100.000 euros. Gallardón, el alcalde de Madrid, se mueve en un Audi A8 de 591.624 euros. Fue contratado en arrendamiento hasta 2011, así que el alcalde gasta 150.000 euros al año del bolsillo de sus ciudadanos para moverse por la ciudad y alrededores. Catorce de los 17 presidentes autonómicos usan Audi. El valenciano Francisco Camps tiene varios a su disposición (esa comunidad dispone de 200 vehículos para sus altos cargos, la mayoría de ellos Volvo S80, de 40.000 euros), lo mismo que sucedía con Chaves en Andalucía, cuyo Gobierno cuenta con 234 coches oficiales.
CHAVES, MANUEL: cobra al año 81.155 euros por ser ministro más una indemnización de 46.000 al año por abandonar la presidencia de Andalucía. O sea, 127.155 euros anuales. Dos sueldos del Estado compatibles sólo para altos cargos. Para los demás españoles está prohibido por ley.
ABSENTISMO: no existen datos oficiales sobre la falta al trabajo de los políticos o al menos no se han hecho públicos.
AVIONES: los diputados pueden utilizar a su antojo con cargo a las arcas del Estado aviones, trenes o barcos. Disponen de 5.000.000 de euros al año para viajes.
BONO, JOSÉ: entre sueldo y complementos, el presidente del Congreso cobra 13.856 euros al mes: 3.126 por diputado, 3.605 como complemento, 3.915 para gastos de representación y 3.210 de libre disposición. Las dos últimas partidas suman más de 6.000 euros mensuales para comidas, regalos y actos de protocolo. Todo este dinero sin contar las indemnizaciones previstas por ley para sufragar «gastos que sean indispensables para el ejercicio de su función».BOTELLA, JOSÉ: el cuñado de José María Aznar fue fichado en Bruselas, desde las oficinas del PP en esa capital. En el tribunal que lo examinó para funcionario estaba un miembro determinante, Gerardo Galeote, que presidía la delegación popular en Europa. En menos de dos años el hermano de Ana Botella se blindó con un sueldo europeo para toda la vida.
CALDERA, JESÚS: el ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales recibe 6.319 euros mensuales por su escaño en la cámara baja, donde redondea su sueldo como vocal de la Diputación Permanente y presidente de una comisión. Cuando era ministro subió el salario mínimo a 600 euros. Cuatro años después, su sueldo es 10 veces superior a esa cifra, que recibe simplemente por no abrir la boca. Caldera no ha presentado ni una sola iniciativa ni ha intervenido en el Congreso desde que comenzó la actual legislatura. Al final, cobrará en 2009 más de 120.000 euros por los servicios prestados.
CARGOS: hay 8.112 alcaldes, 65.896 concejales, 1.206 parlamentarios autonómicos, 1.031 diputados provinciales, 650 diputados y senadores, 139 responsables de Cabildos y Consejos insulares y 13 consejeros del Valle de Arán.
CASTIGO: nunca se ha sancionado a ningún miembro de La Casta por incumplir el Código del Buen Gobierno, que se supone que controla las buenas prácticas del Ejecutivo.
COCHES: el lujo de muchos dirigentes autonómicos les lleva a sentar sus posaderas en automóviles de más de 100.000 euros. Gallardón, el alcalde de Madrid, se mueve en un Audi A8 de 591.624 euros. Fue contratado en arrendamiento hasta 2011, así que el alcalde gasta 150.000 euros al año del bolsillo de sus ciudadanos para moverse por la ciudad y alrededores. Catorce de los 17 presidentes autonómicos usan Audi. El valenciano Francisco Camps tiene varios a su disposición (esa comunidad dispone de 200 vehículos para sus altos cargos, la mayoría de ellos Volvo S80, de 40.000 euros), lo mismo que sucedía con Chaves en Andalucía, cuyo Gobierno cuenta con 234 coches oficiales.
CHAVES, MANUEL: cobra al año 81.155 euros por ser ministro más una indemnización de 46.000 al año por abandonar la presidencia de Andalucía. O sea, 127.155 euros anuales. Dos sueldos del Estado compatibles sólo para altos cargos. Para los demás españoles está prohibido por ley.
El Corazón de las Palabras
Gracias a la siempre infinita generosidad del amigo Joaquin Tamames, presidente de la Fundación Ananta, participamos desde la modestia de nuestro sello en la coedición del maravilloso libro de los amigos Lola Bastos y Koldo Aldai titulado «El Corazón de las Palabras», el cual ha sido excelentemente editado por Jordi Nadal, editor de Plataforma Editorial, una editorial amiga que promueve la edición de libros únicos y verdaderos. Podéis colaborar comprando el libro desde nuestro enlace: Cuando hablamos con una persona cara a cara salen siempre a la luz temas importantes, de fondo. Y cuando hablamos sobre el sentido de la vida sale a la luz el tema más importante de todos: “¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos?”. En El corazón de las palabras dieciocho personas de muy diversa procedencia y situación responden a una pregunta muy directa formulada por la Fundación Ananta y que tiene que ver con la esencia espiritual del ser humano. ¿Existe una dimensión espiritual que todos compartimos? ¿Es posible hablar de espiritualidad sin hablar de religión? En todas las respuestas encontramos una refrescante transparencia y por ello nos encontramos ante dieciocho documentos directos y auténticos, en los que se habla de lo esencial dejando a un lado lo superfluo y además sin miedo o temor a hablar de lo íntimo y en algunos círculos todavía políticamente incorrecto. El resultado es muy hermoso, pues hay algo que une todas las respuestas: el convencimiento, la fe, la esperanza en la unidad de todo y de todos, que constituye en definitiva la creencia en que una fraternidad universal y un mundo nuevo son posibles.






















