La Comunidad Subjetiva


Lo que las antiguas enseñanzas llamaban Misterios, serán revelados inevitablemente a partir de la ciencia y los nuevos avances en la convivencia humana. La nueva comunidad tendrá como objetivo preparar el terreno para que los avances del espíritu, descritos desde hace siglos por las antiguas tradiciones, vengan reglamentados y explicados de mano de la ciencia espiritualizada. La síntesis de esta idea sólo es comprensible en la síntesis humana, es decir, en la suma de todas y cada una de las individualidades que la componen. Es por ello que el término comunidad tendrá que ser parejo a todo nuevo avance y será reforzado como propuesta y definición.

Llevábamos toda la semana hablando sobre vibraciones, sobre la Ley de Atracción, sobre el Propósito, Misión o Intención en la vida. Asistí a una buena conferencia en la que se explicaba todo esto tras estar más de una semana pensando en el mundo de los principios de todo cuanto existe. Sin duda, las sincronías son poderosas. Todo obedece al mundo de las Causas sin que apenas podamos percibir un ápice de su sabiduría. Es así como el sueño de todo humano es descifrar sus fuentes, sus códigos, sus mensajes… Sin embargo, la pregunta corre aún en el aire de muchos: ¿tiene acaso la materia un objetivo u propósito? Los científicos tienden a ver a la misma como una tumba abierta en el universo, un punto que una vez explosionó y anda a la deriva sin ningún tipo de intención aparente.

Tras años analizando al nuevo movimiento de comunidades utópicas, me preguntaba de donde surge esa necesidad de retorno hacia lo que debería ser obvio: el sentimiento, objetivo y subjetivo, de la unidad común, la unidad holística de la experiencia psíquica consciente. Es lo que Bohm denominó insight, percepción directa o contemplación consciente. Al igual que los científicos a la hora de examinar la materia, podríamos pensar que la humanidad en su conjunto es la suma de un caos sin propósito y sin objeto común. Un magma cultural que se apresura a la convivencia por pura conveniencia. Pero la naturaleza provoca procesos universales, leyes que parecen querer ordenar todo el caos aparente. Y lo mismo ocurre, por mucho que les pese a los científicos sociales, al conjunto de la humanidad y a su consciencia cósmica, es decir, aquella unidad más allá de la mente individual. Desde un punto de vista esotérico, si se me permite esta palabra, existe una unidad común, un sentimiento de unidad y una intranquila persecución hacia un objetivo común. ¿Cuál es la intención como unidad esencial, como raza humana, como entidad subjetiva y unida por un campo cuántico de consciencia?

En el marco de la objetividad, parece claro que nos reunimos en comunidades de diferentes tamaños y cualidades, algunas agresivas, otras compasivas y la mayoría, entendemos, que atractivas. La pareja atómica es el fenómeno contemporáneo que pretende el experimento de poner en común una vida, unas experiencias, un patrimonio íntimo. El concepto de familia, cambiante en nuestros días, pretende aferrarse a las viejas formas. Tenemos además la comunidad de barrio, de aldea, de pueblo, de ciudad, de estado, de nación, incluso para algunos de continente o más allá de la prioridad cercana, la comunidad de sentirnos miembros de un planeta a la deriva o inclusive hermanos cósmicos que llegamos en pateras siderales a este rincón perdido del omniverso. Esa parece ser, inevitablemente, la esencia de sentirnos, a pesar de nuestra infinita soledad, miembros de un grupo.

Sin duda, todo forma parte de una misma comunidad, de un mismo grupo subjetivo que se interconecta y trabaja para un mismo “propósito”. La Intención que nos une, una intención subjetiva y real, se plasma en los pequeños detalles de la vida. Una humanidad común necesita de un proyecto común. La unidad psíquica, la unidad espiritual, emocional. Siento esa unidad cuando viajamos, cuando estamos en peligro y de repente aparece esa solidaridad orgánica que pretende echarnos una mano. La comunidad que viene se asentará bajo la base solidaria, una base humana y cósmica, una unión sideral de consciencias despiertas…

La Casta Política


El chollo de la casta política en España. Con el mismo título del libro que el año pasado conmocionó Italia, el periodista Daniel Montero publica «La Casta». Recoge, sin piedad, en 280 páginas, los privilegios de los profesionales de la política, en un momento muy delicado por el escándalo social del caso Gürtel.

Leire Pajín y Rodrigo Rato, dos de los miembros de «La Casta» con ingresos millonarios. El hinduismo considera que los seres humanos fueron creados con distintas partes de una divinidad llamada Brahma. Los sacerdotes salieron de su boca. Los comerciantes, de sus caderas. Los esclavos, de sus pies. Y los políticos, de los hombros de la deidad junto con los guerreros. Esta leyenda -descrita en un texto del siglo III a.C. llamado Las leyes de Manu- es la base del sistema de castas que impera en la India. Allí, la pertenencia a una casta define el estatus social del individuo, sus posibilidades de trabajo e incluso con quién se tiene que casar. Y no es posible ascender en la escala social. Sólo los nacidos en las castas superiores pueden disfrutar de los mejores privilegios.Veinticinco siglos después, la analogía sigue viva para entender el funcionamiento de la clase política española: un grupo cerrado, homogéneo y donde los herederos tienen mucho camino recorrido. Basta ojear por los despachos de europarlamentarios españoles en Estrasburgo para encontrar pruebas genealógicas: un hijo de Alfonso Guerra, un cuñado de Aznar… Sí, ahora son hijos, sobrinos, nietos o conocidos de los históricos del PP y del PSOE los que hacen de escuderos de la casta en Europa. El Parlamento Europeo ha pasado de cementerio de elefantes a campo de entrenamiento. Las oficinas del hemiciclo son ahora un lugar donde los herederos del trono electoral, forjan contactos y curten sus espuelas. Son La Casta.Con el mismo título que el libro que el año pasado conmocionó la vida política italiana, sacando los colores a quienes viven de la cosa pública, el periodista Daniel Montero mete el bisturí en el patio local. Tampoco huele bien aquí. En las 286 páginas de La Casta. El increíble chollo de ser político en España, a la venta el próximo día 20 (Ed. La Esfera de los Libros), Montero lanza cortantes preguntas (¿Qué futuro tiene un país donde las casi 80.000 personas que forman la clase política están envueltas en un velo informativo sobre el despilfarro de sus privilegios?) y ofrece respuestas y datos precisos. Gürtel es sólo un epígrafe en esta crispante historia.1.- Con lo que gana Rajoy en un mes, una pensionista con cuatro hijos vive durante dos años y medio.
2.- Tal es el descontrol, que en España no hay ni una sola institución que conozca cuántos políticos cobran del Estado.
3.- Un español tiene una pensión máxima de 32.000 euros anuales, pero los políticos tienen derecho a pensiones vitalicias muy superiores. 74.000 euros en el caso de los primeros espadas de La Casta. Además estas pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas. Un diputado o senador tiene que estar sólo siete años en el cargo para optar a la pensión máxima (32.000 euros), mientras que un trabajador autónomo o por cuenta ajena necesita 35 años cotizados.
4.- La retención de las nóminas de diputados y senadores es sólo del 4,5%.
5.- ¿Sabía usted que paga de su bolsillo las multas que la DGT impone a los políticos? ¿Y que además las paga con recargo?
6.- ¿Viajes innecesarios? Una comisión del Congreso pide permiso para que 60 diputados viajen cuatro días a Canarias a estudiar el cultivo del plátano.
7.- Zapatero es el único presidente de la UE que carga sus gastos vacacionales a los presupuestos estatales. Viaja con 100 personas durante tres semanas.

El que sabe escuchar…


Me envía el amigo JL este hermoso dibujo que tantos recuerdos me trae. Recuerdos de viajes, de aventuras, de encuentros, de sonrisas. Ayer noche llegué y había un vacío intenso en la casa. Se podía respirar e incluso cortar con el filo de una navaja. Hace unos meses se marcharon a otro plano mis animales, también los amores, y este fin de semana, con cierta nocturnidad y alevosía, como a mí me gusta, también «el inquilino», como llamaba cariñosamente a JA. No dejó una nota de despedida, ni un adiós, o un hasta luego. Ni siquiera un abrazo preñado de complicidad. Es curioso porque he hecho lo mismo veces infinitas. Nunca me gustaron las despedidas, así que todo está bien. Todo vacío para que de nuevo se vuelva a llenar de nuevas cosas… Vacuidad absoluta, puro zen, puro budismo…
Tras el partido del siglo nos fuimos de Barcelona a Castellón, donde pasamos la noche en casa del viejo amigo E. De allí fuimos a Madrid donde teníamos una reunión editorial en casa de MC. Comimos con Nwanda el cual se iba al día siguiente a Colombia y pasamos la tarde con MC y MF, con el cual diseñamos las ideas de un nuevo proyecto que pronto saldrá a la luz. Tras la reunión, salimos ya de noche hasta llegar de madrugá a La Montaña. Y llegó el otoño por fin, y el frío… qué frío más bueno… habrá que concentrarse para no pasar exceso del mismo o para que los reyes nos regalen la chimenea que le falta al salón… Sea como sea, y como todo lo que está vacío tiende a llenarse, el calor brotará de nuevo y el sonido de Brahma llenará y proveerá de energía todo cuanto sea necesario… Amén de que así sea, sigamos caminando…

Milenarismo


Ha existido a lo largo de la historia el temor al fin del mundo. Ya en tiempos de la Biblia se hablaba del fin de los tiempos como algo inminente y el Apocalipsis parecía la profecía definitiva. Luego llegaron Nostradamus que puso fecha al mismo: 1999. El año mil dio nombre a un movimiento que se denominó milenarismo, es decir, el temor a un fin del mundo lleno de catástrofes y calamidades. Y este nombre dio paso a los movimientos milenaristas, grupos de personas que se congregan bajo el temor de una idea común: el fin de todo lo conocido. Dado el fracaso de lo que ocurrió en el año mil y en 1999, una nueva fecha aparece en el horizonte: 2012. Esta fecha coincide con el fin del calendario maya, el Tzolkin. Pero en el 2012 no ocurrirá nada, a pesar de la pésima escenificación que se hace en la película con el mismo nombre. Infundir miedo en tiempos de crisis es una buena táctica de marketing para que pensemos en brujas y no en economía. Aún así hay que estar alertas, porque si seguimos con esto que llamamos «desarrollo» y «crecimiento» el fin del mundo será inevitable. Tal vez ese temor esté impreso en nuestro ADN por algo que ocurrió en el pasado o por algo que deberá ocurrir… Quién sabe…

(Foto: El verdadero fin del mundo ocurre todos los días a nuestro alrededor. En Etiopía los niños mueren de hambre y sed a cada instante. Octubre de 2009).

EN LA SABANA HABÍA PAYASOS


Es cierto que no fuimos al África de cacería o de safari, a pesar de que en el pequeño poblado de Germana nos recibieron niños con lanzas que cuidaban al ganado. Mirando esas puntiagudas astas que utilizaban especialmente para espantar e intimidar a las hienas, me acordé de mis amigos que malgastan su dinero y su tiempo en matar seres vivos mientras allí una lechuga puede salvar una vida. A la vez que miraba los pies descalzados de esos niños y su piel arrugada y teñida de un polvo incrustado en la epidermis sentí pena por los cazadores, por el occidental tirano que perdió el rumbo de sus vidas y que viaja a ese continente a la búsqueda de mayores presas. En el aeropuerto o en los restaurantes de lujo de uno de los países más pobres del mundo podían verse a occidentales déspotas, que no tenían el menor pudor a la hora de tratar a esas gentes como auténticos esclavos o animales. Pude ver y sentir como el occidental se pudre en sus adentros por falta de humanidad y sensibilidad. Eran puro reflejo de lo que somos aquí en occidente. Insensibles, inhumanos, alejados de todo sentido de existencia. En la falsa en la que vivimos nos protegemos de nuestros excesos a base de ignorancia. Podemos ir de safari tranquilamente ignorando que en el poblado que acoge nuestras armas los niños van descalzos y mueren de hambre. Y en cierta forma, cuando llegamos a Germana vestidos de payaso me sentí cazador, estúpido occidental que llegaba a un lugar extremo sin entender nada de lo que allí verdaderamente ocurría. Es cierto que los niños rieron con nosotros, nos abrazaron, nos cogieron de la mano. Pero nunca sabremos qué ocurrió cuando nos marchamos de allí.

Y es así como Etiopía se muestra como un lugar lleno de contradicciones. El occidental pretende llenar con su gen maldito todo rincón virgen. La plaga que transmite va tomando forma. El asfalto, el lujo, la miseria interna se instala poco a poco en un país que nació puro y sencillo. Podía ver en el afán por construir edificios cuadrados, plagados de asfalto y porquería como el gen maldito se había instalado inevitablemente. Fuera de la gran ciudad, las casas son redondas, sencillas. Hubiera bastado que alguien respetara ese hermoso estilo arquitectónico, primigenio, adaptando alguna modernidad a sus recintos.

Pero allí estaban los niños-ángeles para transformar nuestras vidas y recordarnos la urgencia del vivir. En el poblado abracé a uno de ellos que parecía frágil y que posiblemente, por el tamaño de su estómago y la tristeza de su mirada, estaba a punto de marcharse. Me quedé mirándolo durante un instante. Moriría de hambre crónica, de sed, posiblemente por no haber podido aguantar una estación seca terrible y no tener tiempo de recuperarse en la estación de lluvias. Posiblemente, mientras escribo estas letras, ese angelito esté ya en su cielo, acompañado de la tristeza por todo lo que vio en la Tierra. Habrá hecho su informe celestial con una gran post data a sus arcángeles jefes: “No hay nada que hacer”. Ese ángel que vino a explorar por un instante todo lo que ocurre aquí abajo se llevó la decepción de la raza humana.

Cuando nos vio aparecer en mitad de la sabana vestidos de payaso quizás pensó que veníamos de otro planeta. Cuando nadie nos vio le acerqué una nariz roja y le susurré al oído: “Es para el cielo”. Quién sabe, quizás se llevó la nariz allá arriba. Quizás la post data fuera otra. Algo así como… “Aún queda esperanza”.

Y es que la esperanza es amar. Amar desde el alma. Estar en posesión de una infinita felicidad, de una alegría extrema, de un sentido de permanencia en un cosmos infinito. No deseas más que disfrutar de los anhelos de sentirte vivo, de acariciar el rostro sin voz de ese silencio que penetra profundo en las entrañas. Recuerdo cuando miraba al absoluto, cuando penetraba con una sonrisa la voz quebrada de cualquier momento, de cualquiera de esos niños descalzos, mal vestidos con ropas que nunca se cambiaban porque esas eran su única posesión. En la sabana había niños que nos seguían al paso del coche. Corrían metros y metros con tal de sentir el tacto suave de una mirada. Conspirábamos juntando nuestras manos sin temor a nada. Sentía su calor, su llanto interno, su fragilidad. Había algo en ese tacto que nos llenaba de humanidad. Un amor desde el alma, de igual a igual, lleno de frescura y fortaleza. Había en ese sencillo acto de amor una comunicación de seres infinitos, ilimitados. Había una enseñanza implícita sin prejuicios, sin penas, sin llantos, sin fugaces excusas o exigencias. Había una respiración común, una unión sin límites, un abrazo sentido y estrecho… Quería tanto ser alma… alma de payaso en la sabana, libre y anclado en un tiempo único, en un momento único. Los niños siguen allí, pero el payaso occidental quedó presente. No quería marcharse e hizo un pacto con el universo: sonrisas a cambio de eternidad y presencia. Ojala los niños sigan cantando sus canciones…

Extraterrestres


Zarzuela de la Sierra, a 15 de enero de 2007.
Estimado Ignacio,
Estaba releyendo tu carta transufológica al tal Moisés Garrido y no he podido más que pensar un instante profundo sobre la Elusividad Cósmica. Esa palabra es clave para entender un fenómeno que pocos perciben desde los misterios angostos del alma: ¿de donde surge tanta criatura humana en los últimos cincuenta años? Si hacemos cuentas de la vieja, los cálculos me fallan, porque dime, ¿de qué clase de sala de espera han salido tantas almas de repente y a la vez? Sin duda algo grande ocurre en la Tierra para clamar tanta atención. Algo gordo que llama la atención no sólo a nuestros vecinos galácticos más próximos, sino a todo buen vecino lejano que deambula y subyace por toda la magistral galaxia.
Ahí está la clave amigo: elusividad cósmica. Los marcianitos verdes somos tú y yo, y todos aquellos avatares venidos desde la profundidad del cosmos para encarnarse en esta hermosa Gaia de vida perenne que reclama un cambio asombroso. Dicen los de la Convergencia Armónica que ese cambio, vibracional, se entiende, acaecerá sobre el 2012. En este universo que se perfila como un Proceso, tal y como era descrito de forma asombrosa a los hijos de la Ballena, no puede ser de otra manera. Estamos aquí tan juntos y revueltos porque hemos venido de los confines de la galaxia a probar suerte en esta selectividad cósmica. Ignacio será de Orión y Javier de Sirio, por decir algo, y todos los extraterrestres que estamos invadiendo la Tierra sentimos y percibimos que así es, porque así debe ser. Formamos parte de un Plan increíble, de un Propósito que se escapa a nuestras inquietudes, el Propósito que los Maestros conocen y sirven, como dicen algunos. De ahí nuestra increíble creencia y fijación en lo que reluce más allá de nuestra atmósfera, porque el mundo ufológico exterior no es más que un reflejo de nuestra naturaleza extraterrestre. Somos nosotros, amigos, los que formamos parte de esa cuadrilla cortafuegos que venimos para auxiliar a esta intramunda humanidad. Es la hora, según el Rolex cósmico, de saber quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.
¿Acaso tú mismo no te has sentido completamente extraterrestre alguna vez? ¿Nos ha mirado con nostalgia ese cielo estrellado sin saber de dónde surgía esa melancolía y aflicción? No somos contactados amigos, somos nosotros los que contactamos con la humanidad para darles y ofrecerles la nueva buena. Formamos parte de la avanzadilla, de esos que aplanan el terreno para que las grandes almas puedan caminar libres por los caminos trazados.

Por lo demás, quedo a tu servicio y disposición. Un abrazo sentido de este menda extraterrestre.

(Foto: Ignacio Darnaude Rojas-Marcos, autor de «Elusividad Cósmica», Editorial Nous. http://www.ignaciodarnaude.com/ )

Ley de Economía Sostenible


Dicen que es una Ley para que España sea fuerte, solidaria, competitiva y equitativa en los próximos diez años. Para ello, 25 mil millones de euros, de los cuales 20 mil millones serán para el Fondo de Economía Sostenible y 5 mil millones, para el Fondo de Inversión Local, es decir, para las constructoras de los pueblos y ciudades de nuestro país. Así que para enero, nuevas obras absurdas para justificar algo realmente insostenible: el ladrillo. La prioridad, igual de absurda: más crecimiento. Porque no se entiende una sociedad sin crecimiento, al menos para las mentalidades que critican al modelo neoliberal pero que no pueden prescindir del mismo. ¿Para cuando alguien hablará fuerte y claro sobre las ventajas del crecimiento cero? Una de las alternativas sugeridas sigue siendo la apuesta de las energías renovables, pero de nuevo sin grandes cambios o revolucionarias medidas energéticas. Realmente no hay ninguna medida revolucionaria, y el mundo, nuestro país, nuestro modelo económico lo que más necesita en estos momentos son medidas revolucionarias. La economía sostenible debería imitar los modelos de comunidades sostenibles… ¿nadie les preguntó a ellos como lo hacen?
(Foto: Cocina solar en Zway, Etiopía, octubre de 2009)

Carta a M.


Estimada M.,

Me alegra tu reflexión. Y también me alegra que hayas leído ese texto que quizá fue escrito para ti. Las buenas bisagras son la amistad, que son las que soportan el peso de todo cuanto ocurre en la interacción entre los individuos. Y como humanos, siempre andamos cerrando y abriendo puertas. Veo tu proceso doloroso y me hago muchos interrogantes. Desde un punto de vista humano y también, si me lo permites, desde un punto de vista espiritual. Comprendo tu dolor, tu rencor, tu soledad. La compasión, que es el arte de sentirte uno con el otro, forma parte de todo aprendizaje. Y cuando lo practico contigo me interrogo sobre qué haría en tus circunstancias. Desde hace tiempo creo en el coraje del ser humano. Si tuviera una varita mágica y pudiera regalarte una casita con servicio de atención 24 horas para ti, tendría la sensación de que estaría poniendo un parche en tu vida para tapar un serio problema. Y ese serio problema es lo que hay que mirar y remirar para detectar su fuente y extirparlo de una vez por todas, con coraje. Y ahí sólo puedes entrar tú y ahí estás sola ante el peligro de saberte quién eres, porqué estás aquí y hacia donde debes conducir tu vida.

Sin que sirva de receta, debes tranquilizarte y analizar todo lo que te ha ocurrido en los últimos tiempos. Sin culpar a nadie. Sin culpar a L., a tu madre, a tu padre, a Y., sin culparte a ti misma sobre todo lo que ocurre. No busques más culpables y empieza a vibrar en una nueva energía. Vibra con un nuevo pensamiento. Creo haber mencionado aquello cuando nos vimos. Escribir un libro como forma de reconciliación sobre todo contigo misma, y no como forma de venganza. Describir las causas como un explorador que se observa desde la distancia, pero sin emitir ningún tipo de juicios. Simplemente desde el amor profundo hacia todo y hacia todos.

Sólo puedo ayudarte con buenas palabras, como dice L., quizás porque no tenga otra forma de hacerlo. Con buenas palabras y ayudándote, si es tu deseo y tal y como ya estamos haciendo con Carlos Alberola, una persona que tiene un problema parecido al tuyo y decidió escribir un libro para contar su historia, un libro que pretendemos editar. Ya te dije que nosotros éramos una editorial modesta pero puedo ayudarte a que una editorial grande como Planeta se interese por tu libro y te pague unos buenos royalties y todo sea un éxito.

Ya sé que esto no será la solución a tus problemas, pero puede ser un buen inicio. En vez de estar solicitando ayuda porque te estás ahogando, empezarás a remar hacia un propósito y entonces quiero pensar que pronto encontrarás tu propia isla. El tiempo juega a tu favor. Tranquilízate. No importa si pierdes ese pisito. Habrá otros, incluso mejores. Enciérrate tres semanas, o las que necesites, obsesionada con una sola idea. Trabaja, trabaja, trabaja, y lo demás, te lo aseguro, vendrá por añadidura.

Estoy en Barcelona pero me marcho pronto. Cuando tengas tu primer capítulo escrito prometo venir personalmente a recogerlo. No se me ocurre otra forma de ayudarte…

Besitos muchos…

Sobre la dignidad de Cataluña


A veces el pensamiento único puede ser positivo. Se puede creer que de forma espontánea casi todos los medios de comunicación catalanes se alinean en un objetivo común. No la paz del mundo, no la idea de un mundo mejor, no el fin del hambre en la tierra… nada de eso… Sino la exigencia de la identidad de un pueblo, que es lo que realmente le importa a una sociedad madura y responsable. La verdad es que cuando ocurre todo esto yo también siento cierto hartazgo como individuo. Y no es por llevar la contraria a todos los grupos mediáticos de Cataluña, y menos aún al pueblo catalán. Siento hartazgo por tener que ver como todos los recursos humanos, financieros, mediáticos, culturales, políticos y casi de toda índole están enfocados en una sola idea. Pero como digo, eso podría resultar bueno. Como independentista que soy, no deseo otra cosa en este mundo más grande como que Cataluña se independice del Estado Español. Cuando eso ocurra, pediré un referéndum para al mismo tiempo, yo independizarme del nuevo Estado Catalán, Estado MedioPensionista o cualquier nuevo Estado al que pertenezca. Digo yo que mi dignidad también será respetada, y podré o no pagar mis impuestos y podré o no ser reconocido como ciudadano libre. Dejo algunos botones del ideario que conjuntamente se ha editado en doce diarios catalanes para comprobar la urgente necesidad de un pueblo oprimido por, valga la paradoja, el Estado Democrático y sus Instituciones, que el mismo, y valga de nuevo la paradoja, quiere reproducir en un Estado Ideal plagado de Identidad.

Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.

Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.

(Foto: paradójico toro reflexivo, símbolo de la identidad española, en la Rambla de Catalunya, en Barcelona. Algún día la humanidad Una no pensará en la identidad, sino en la impermanencia de todo).

Vibraciones


«Las vibraciones
electromagnéticas
que usted envía cada
día, en cada décima de
segundo, son las que le
han traído (y le siguen
trayendo) todo en la
vida, sea grande o
pequeño, bueno o malo.
¡Todo!.»
Lynn Grabhorn

(Foto: en Finisterre, noviembre de 2009. Llevamos toda la semana hablando sobre vibraciones, sobre la Ley de Atracción, sobre el Propósito, Misión o Intención en la vida. Ayer asistí atónito a una buena conferencia en la presentación de la FLA. Sin duda, las sincronías son poderosas. Todo obedece al mundo de las Causas sin que apenas podamos percibir un ápice de su sabiduría. El sueño de todo hombre es descifrar sus fuentes, sus códigos, sus mensajes…)

Fundación Lourdes Arroyo


Madrid. Emotivo, intenso y hermoso acto en la presentación de la Fundación Lourdes Arroyo. No tengo palabras, así que he preferido no parar y seguir el viaje hasta Barcelona. La noche será larga, pero el nuevo día lo requiere. El Círculo-No-Se-Pasa y la Cena Mística aguardan.

CRISIS FINANCIERA: HACIA LA SOCIEDAD MÓVIL


El humano siempre ha tenido crisis financieras. Las crisis son reajustes de lo orgánico, de todo aquello que tiene vida y tiene necesidad de crecer. Y vivimos en una sociedad orgánica, cultural y económicamente, con sus ciclos, sus edades y sus etapas de desarrollo bien definidas. La de ahora es una más que por suerte, y de momento, no viene acompañada de guerras, cataclismos o epidemias. Se ha desarrollado en el seno de una forma de entender la convivencia humana, el capitalismo, que depende, en la mayoría de los casos, de un sistema tremendamente frágil: el sistema financiero. Este sistema está basado en algunos requisitos básicos: seguridad, confianza y egoísmo, individual y colectivo. ¿Tiene alguna particularidad esta crisis con respecto a las anteriores? La racionalización de las ideas es tan importante como la racionalización del trabajo. La guerra fue racionalizada por los holandeses y el trabajo por el fordismo americano. ¿De qué forma podemos articular la racionalización de la crisis actual? Para racionalizar la crisis habría que racionalizar el cúmulo de estructuras de donde nace. Para ello debemos analizar la organización social y sobre todo, lo que permite que el sistema y las formas de organización social pervivan: las estructuras de poder. Y cuando se pretende racionalizar el poder nacen alianzas extrañas, ideas arrogantes o postulados increíbles. El poder sólo es posible ante alianzas o divisiones. El nacionalismo o el patriotismo, por poner un solo ejemplo, son inventos de la raza humana que articulan mediante la alianza o la división los estratos de poder. Es un virus inyectado en el hombre parcelario que pretende dominar al otro a base de fuerza. El nacionalismo, o mejor dicho, el problema de las naciones, nace de la mano del capitalismo en las primitivas transacciones que se realizaban a la hora de formar identidades capaces de mayor poder. Esto sólo es posible cuando existe una mínima noción de cultura y de organización política. En cualquier tribu del Amazonas no existe necesidad de pertenecer a una cultura o a una organización, sencillamente porque no tienen necesidad de disponer de un mecanismo de control, social y cultural, que pretenda esas cuestiones y promueva esos interrogantes. Allí, las únicas crisis posibles son las derivadas de la fuerza de la naturaleza o las nacidas en la particularidad de cada sujeto. En nuestras sociedades complejas, las fuerzas de la naturaleza juegan un papel secundario y las crisis más profundas nacen de las fuerzas sociales, o los ajustes que los sistemas necesitan para reorganizarse a cada nuevo tiempo.

La asociación a una idea o identidad viene provocada por la necesidad de control de las instituciones contra los sujetos capaces de pensamiento. Las crisis también son una forma de control que nace más allá de gobiernos y autoridades. Por ello, ante un adversario polémico, surgen sentimientos contrariados. Las crisis son caldo de cultivo de racismos y xenofobias de todo calado. Por ello hay que tener mucho cuidado con el desarrollo de las mismas porque ya en siglos pasados hemos tenido malas experiencias a la hora de gestionarlas.

En todo este análisis racional, hay una trampa en la entropía de la crisis: no es tan solo un problema colectivo sino también un problema de conciencia individual. El humano es parcelario. Una vez sintió la necesidad de acumular bienes, luego terrenos y más tarde naciones. La unión de unos con otros hizo el resto y gestó de un plumazo, ante la diversidad de recursos o la falta de los mismos, el sentimiento de identidad colectiva. Eso dio lugar al ocio y el ocio dio lugar a las ideas. Algunas buenas y otras viscerales. Y las crisis nacen en ese tira y afloja histórico que se articula bajo la racionalización de una idea capital en nuestra cultura: el egoísmo. El capitalismo no se puede entender sin el egoísmo. El capitalismo solo puede existir si existen personas capaces de mirar a su ombligo y sin necesidad de solidaridad con el resto. Su característica más esencial es proveer al mundo de necesidades, individuales y colectivas, y a partir de ahí, tejer un entramado económico y social que necesita de un sistema financiero que le da alas y proyección. Y el Sistema Capitalista es esencialmente financiero. Su autoridad moral pasa por la confianza desgastada de la sociedad civil que involucrada hasta el fondo en el funcionamiento de la misma, requiere de sus dones para poder funcionar y perpetuarse en el tiempo. Vivimos mirando al futuro, y el futuro está lleno de sociedades móviles, flexibles, sin razas ni fronteras. El sistema capitalista y financiero está agotado y requiere de una revisión profunda de sus valores e ideas, de ahí que a medida que profundicemos en él, las crisis serán más profundas y las rupturas entre el individuo y la sociedad serán mayores. Por lo tanto, estamos ante una crisis más producida por un sistema, el nuestro, quebrado desde hacía tiempo. Una crisis que no afecta al tercer mundo porque allí llevan siglos en crisis. Es una crisis nuestra y que se deberá resolver hasta que resolvamos nuestra mayor crisis: nosotros mismos.

Desde la sierra de Urbasa


La gente normal suele tomarse las vacaciones en agosto o en julio, y normalmente, los puentes aprovecha para viajar o disfrutar del merecido descanso. A veces incluso los fines de semana resultan apropiados para estar en familia, pasear o ver a los amigos. En mi caso no me rijo por el calendario gregoriano o mecánico. Un domingo puedo estar trabajando catorce horas maquetando un libro y un martes aprovechar para dar un paseo. Esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas, estar siempre mirando los correos electrónicos, ya sea en el móvil o en el portátil y atender las exigencias de la editorial estés donde estés. Las buenas es que puedes hacerlo desde cualquier parte del mundo y a cualquier hora. Así mi horario se rige por el tiempo de la ocasión. Puedo dar un paseo por la mañana o por la tarde, y estar diez horas trabajando sobre algún asunto a cualquier hora del día y de la noche… Este es el pacto cuando te exigen ser un hombre libre y de buenas costumbres…

Donde brilla la luz


«Cuando te acosen los tigres de las preocupaciones, las enfermedades y la muerte, tu único refugio es el templo interior del silencio. El hombre profundamente espiritual vive día y noche en un sereno silencio interior, el cual ni las amenazadoras preocuaciones, ni siquiera el estruendo del mundo en colisión pueden perturbar».

Paramahansa Yogananda (1893-1952), Donde brilla tu luz, p47

(Foto: Artaza, Navarra con la casa de Koldo al fondo).

Trabajando desde el paraíso


Tras pasar unos hermosos días en Galicia me encuentro en mitad de la sierra, en un paraíso perdido cerca de Estella, un lugar privilegiado donde el amigo Kolo-Kolo ha sabido encontrar un rincón perfecto para la escritura y el trabajo silencioso. Me asomo desde la ventana y sólo veo montes, bosques, caminos paradisiacos por donde pasear y perderte. Trabajaremos con estas vistas y el sol que ya empieza a despuntar por entre los árboles nos recordará que la helada nocturna desaparece en cuanto amanece el nuevo día. Que la luz siga iluminando…

El abrazo de los elementos


Pasear por los acantilados y ver como los elementos de la naturaleza
se conjugan y abrazan en una unión imposible resulta ser un ejercicio
de reflexión profunda… de nuevo la naturaleza marcando las pautas
del conocimiento interior…