Una revolución, comandante, desde Sierra Madre


Son las tres de la madrugada. Ya en casa después de otra jornada de protestas. Muchos hemos llorado cuando la policía ha cargado injustamente contra mujeres y hombres mayores, amas de casa y niños. No entendíamos nada. Estábamos allí por ellos, por sus recortes, y cargaban contra nosotros. Nos mirábamos a los ojos sin miedo, nos sentábamos en frente de sus porras y armas. Impresionaba, pero nadie tenía miedo. ¿Miedo a qué? Muchos decían que lo habían perdido todo y que ya no tenían nada más que perder… El Congreso y las sedes de los principales partidos estaban totalmente acordonados. Ha sido imposible llegar hasta ellos, pero las miles de personas que se iban juntando a nosotros era motivación suficiente para seguir adelante.

Algo está pasando. Es inevitable. La gente abre los ojos cuando se les quita el pan y la miseria relame sus primeras heridas. Está bien esta crisis y los recortes. Al menos nos está haciendo ver algo. Quizás no suficiente, pero sí algo.

Otro dato ha sido la forma pacífica de los manifestantes contrastada con la violencia de algunos. Sin embargo, muchos jóvenes crispados no entendían como podíamos defender nuestro pan, nuestros derechos y libertades sin hacer nada. Ha faltado poco para una toma de la Bastilla. «La próxima visita, será con dinamita», se decían indignados mientras eran golpeados. Hoy ha sido lluvia fina, muy fina… La próxima vez, aviso para navegantes, puede ocurrir cualquier cosa…

(Foto: He aparecido en algunos medios y en alguna televisión dando espectáculo ya que me he metido en plena boca del lobo. Aquí aparezco tímido en una foto de «El País», momento en el que unos pocos nos hemos enfrentado pacíficamente y sin resistencia a la policía, bloqueando la primera carga que han hecho contra los manifestantes a las puertas del Congreso, en la fuente de Neptuno, momento de mayor tensión. El efecto de la no violencia ha sido asombroso, pero no suficiente).

Recortemos también nosotros y que les…


No se trata de que se recorte por aquí o por allá, se trata de que no nos tomen el pelo. Es decir, que nos recorten a todos nosotros para mantener sus privilegios. Así que exijamos nosotros también que ellos se recorten y de paso que se corten un pelo. Esta noche salgamos de nuevo a la calle… mientras, sigamos firmando peticiones como esta:

Amigos y amigas,

Acabo de crear una petición: A los ciudadanos y políticos: Que recorten a la mitad los políticos existentes, porque me preocupo profundamente por esta causa.

Estoy tratando de conseguir 1.000.000 de firmas, y necesito que me eches una mano.

Si quieres saber más sobre lo que estoy intentado conseguir y firmar mi petición, haz clic aquí:
http://www.change.org/es/peticiones/a-los-ciudadanos-y-políticos-que-recorten-a-la-mitad-los-políticos-existentes?share_id=uqtpEmKcjX

¡Sólo será un minuto!

Una vez hayas terminado, por favor pide a tus amigos y amigos que firmen también la petición. ¡Los movimientos ciudadanos triunfan porque personas como tú deciden hacer correr la voz!

JAVIER

¡¡¡A POR ELLOS!!!


Un amigo empresario dedicado al mundo de la construcción y las inmobiliarias que ha perdido en los últimos siete años más de novecientos millones de euros debido a la crisis me contaba las traperías de muchos políticos a la hora de adjudicar obras y de como han hecho de la política un negocio mafioso bastante particular. El Gurtel, decía, es un juego de niños, la punta de un interminable iceberg en un país totalmente corrupto. Lo de Urdangarín, nada que ver con lo que hay detrás de la Corona y el mafioso Rey. Lo de Pepiño Blanco, por poner solo un ejemplo conocido, una anécdota más de una larga lista de robo a mano armada, chantajes y corrupción. La lista parecía interminable mientras yo me quedaba de piedra. Me acordaba de los tipos de silencio, y de cómo actuar cuando empiezas a conocer de primera mano todo este tipo de tumores que están envenenando nuestro país.

Ayer, una de ellos se jactaba de forma insultante con ese “que se jodan” cuando trataban el tema de los recortes. Su nombre, Andrea Fabra, una política que al parecer quiere seguir la saga familiar. Me pregunto quién se tiene que “joder”, si los parados, si los pensionistas, si los funcionarios… Sea como sea, creo que ya es hora de ejercer presión para que caiga esta casta política y para que uno a uno empiecen a dimitir.

La política necesita una regeneración de arriba abajo, sin miramientos, necesitamos una nueva sociedad política, que no hagan de la misma un oficio de malhechores sino un interés social. Así que empecemos nosotros también a pedir recortes para ellos y no callemos ante todo esto. No seamos cómplices de toda esta corruptela. ¡A por ellos!

Escribamos cordialmente a nuestra Andrea para que se dedique a otra cosa:

andrea.fabra@diputada.congreso.es

Oriente en Occidente


En la comarca burgalesa de Rivera del Duero, tierra de vinos y corderos, en Castilla y León, está Aranda, una noble villa de origen medieval. Podría ser una de las ciudades más antiguas de España, pero fue destruida por los musulmanes en 939. En el siglo X renació con la repoblación cristiana después de la Reconquista, creando las bases de la ciudad que es ahora.

A las cinco de la mañana amanecía en Madrid y hasta Aranda de Duero he acompañado esta mañana a un amigo que daba un curso de verano organizado por la Universidad de Burgos. El nombre del curso: Yoga para una vida más plena. Asanas, pranayama, nadis, surya namaskar, yama, niyama, dharana, shamadi… Más de cuatro horas de intensa clase de hatha yoga y filosofía oriental donde los más de setenta asistentes han disfrutado de algo especial y único. Resulta curioso ver como las tradiciones orientales, en un mundo donde la antigua espiritualidad está en plena decadencia, se abren hueco nuevas posibilidades de espiritualidad a la carta. Sea como sea, este sincretismo extraño quizás sea la puerta necesaria para reencontrarnos con nuestras propias esencias.

La Voz del Silencio y la Palabra Perdida


«El nuevo mundo esta todavía
detrás del velo del destino.
En mis ojos, sin embargo,
es el amanecer que ha sido revelado»
– Allama Mohamed Iqbal

En 1675 el místico español Miguel de Molinos escribió su Guía espiritual que desembaraza el alma y la conduce por el interior camino para alcanzar la perfecta contemplación y el rico tesoro de la paz interior. Fue uno de los padres del Quietismo místico como vía para alcanzar la perfección y el contacto con lo divino.
La cruz culta atiende al mismo compendio: al saber, al osar, al querer y al callar. Porque no se puede querer osar sin saber, mediante el silencio, el camino adecuado. El callar como una herramienta imprescindible para conectar con la Quietud y la voz interior pues, dicen los que entienden, que sólo en la calma de un océano tranquilo se puede saborear las mieles de los abismos profundos. Sin embargo, hay muchas clases de Silencio.
Está el silencio del sabio, que calla porque entiende que todo ya está dicho y lo único que hay que hacer es saber escuchar, repasar lo ya explicado, RECORDAR. (Reminiscencia: conocer es recordar).
Está el silencio del ignorante, que calla por no saber, (ignorancia es ausencia de conocimiento, de logos, de alma).
El silencio del egoísta que ignora totalmente la realidad ajena (falso sentido del yo como algo dividido y aislado).
El silencio del prudente, que prefiere no arriesgar en el equívoco.
El silencio del cobarde, que se esconde tras cualquier verdad aunque sea mentira.
El silencio del héroe, que llega de la batalla cargado de experiencias que guarda en su interior.
El silencio místico, que conecta con las entrañas de lo más profundo.
El silencio natural, que nos deleita con la sinfonía cósmica.
El silencio administrativo, tan cargado de sugerentes jurisdicciones.
Y luego está la Voz del Silencio, que es de naturaleza más difícil y entraña en su interior un séquito de interpretaciones y arquetipos increíbles. Y ocurre la paradoja de que cuando conectas con esa voz sigilosa, algo te empuja a utilizar la Palabra y el Verbo, y reencontrarte con lo que los antiguos llamaban la “palabra perdida”.
Entonces la Quietud necesaria es transformada en Acción, porque nada hay en la naturaleza humana que prevalezca si no ha sido forjada mediante los atributos del movimiento. Así pensaban los existencialistas como Sartre, que expresaba la urgencia de la acción con estas sugerentes palabras:

El quietismo es la actitud de la gente que dice: los demás pueden hacer lo que yo no puedo hacer. La doctrina que yo les presento es justamente la opuesta al quietismo, porque declara: sólo hay realidad en la acción, y va más lejos todavía, porque agrega: el hombre no es nada más que su proyecto, no existe más que en la medida en que se realiza; por lo tanto no es otra cosa que el conjunto de sus actos, nada más que su vida. De acuerdo con esto, podemos comprender por qué nuestra doctrina horroriza a algunas personas. Porque a menudo no tienen más que una forma de soportar su miseria, y es pensar así: las circunstancias me han sido adversas; yo valía mucho más de lo que he sido; evidentemente no he tenido un gran amor o una gran amistad, pero es porque no he encontrado ni un hombre ni una mujer que lo mereciesen; no he escrito buenos libros porque no he tenido tiempo para hacerlos; no he tenido hijos a quienes dedicarme porque no he encontrado al hombre con el que podría haber realizado mi vida. Han quedado pues, en mí, sin empleo, y enteramente viables, un conjunto de disposiciones, de inclinaciones, de posibilidades que me dan un valor que la simple serie de mis actos no permite interferir. Ahora bien, en realidad, para el existencialismo, no hay otro amor que el que se constituye, no hay otra posibilidad de amor que la que se manifiesta en el amor; no hay otro genio que el que se manifiesta en las obras de arte.

Es por ello que existe un camino medio necesario que consiste en poder hacer de la Quietud una virtud imprescindible para reconducir nuestras vidas desde el silencio y de la Acción una música inquietante que nos une misteriosamente al otro, a la Unidad ante el trono del nosotros mismos. Quietud y Acción unidos de la mano para crear la realidad apropiada.

Soy Minero


La previsión era que los mineros llegaran pasadas las diez y media a la Plaza del Sol. Pasadas las nueve ya estaba intentando contagiarme del ambiente. Familias enteras paseaban buscando algún signo de agitación, de impostura, de comunión. Todos se miraban con cierta complicidad, especialmente si llevabas una prenda negra que delatara el motivo de ese inusual paseo. Poco a poco la plaza se fue vaciando de turistas y curiosos y llenando de sociedad indignada, de ciudadanos artos, de personas de carne y hueso cargados de un sentido semántico de la acción.

Los mineros se retrasaron mucho. En la plaza había padres cuyos hijos dormían tranquilos en el suelo. Rozando las dos y media de la madrugada, se escuchaba de lejos la masa humana que iba llegando. Un sentimiento de fiesta y gozo empezó a rodearnos a todos. Era como si verdaderos héroes mitológicos fueran a entrar a la plaza en cualquier momento. Todos nos mirábamos con cierta gratitud y alegría.

De repente empezaron a llegar los primeros y entonces el júbilo de la masa ardiente empezó a enloquecer. Se escuchaban las primeras canciones reivindicativas y los himnos propios de la minería. Todos querían tocarlos mientras que ellos mismos, increíblemente sorprendidos por la multitud que les recibía en Sol y les abrazaba una y otra vez, estallaron a llorar.

En ese momento hubo una reconciliación extraña entre ellos y nosotros. Formábamos parte de algo increíble y único. Algo que puede sobrepasar el significado profundo de solidaridad. Sentimos que aquellas gentes eran portadores de un mensaje de esperanza, un mensaje de amor hacia la esencia más poderosa que nos une a todos. Podíamos ver en sus ojos cristalizados una luz ardiente, una albor de esperanza. Algo nos decía en ese momento de extrema ilusión que un mundo diferente es posible…

Ayer y hoy, todos nos sentíamos mineros…

Marcha Negra


Son las cuatro de la madrugada y acabo de llegar de la increíble Marcha Negra cargado de emociones y experiencias difíciles de relatar… Mañana más porque la vida sigue… Dormiré algo recordando las lagrimas de los mineros y toda la plaza del Sol recibiendolos emocionados…

¡¡¡No vayáis a la Marcha Negra!!!


No merece la pena. Estos mineros son unos trasnochados que quieren dinamitar la ley, la civilización, el poder. ¿A quién le interesa el carbón en pleno siglo XXI? ¿Cómo se puede estar subvencionando aún un sector en quiebra? Si vais a la Marcha Negra eso os obligará a mancharos las manos de realidad, de familias en peligro, de padres sin sueldo ni futuro. ¿A quién le interesa eso? Es mejor quedarnos en casa, escuchando música de Wagner (os recomiendo la trilogía del Anillo del Nibelungo), contemplando como crecen alegres nuestras plantas en el jardín, regando flores, amasando pan con nuestras manos o viendo un programa de televisión que distraiga nuestra mente cansada. Sigamos amando la natureza y el amor a la libertad de nuestra pequeña parcelita.

No acompañemos a la Marcha Negra, pues no es más que el sustrato de una decadencia inevitable, de un mundo que se acaba gracias a nuestra generosa ensoñación. Esta noche, mientras ellos gritan y dinamitan nuestro hermoso estado del bienestar, mejor nos quedamos en casa. Porque así no tendremos que pensar en exceso sobre las mentiras del poder, sobre la subida del IVA, que no es más que un apretado ajuste necesario en el tripalium de nuestras vidas.

No vayamos esta noche a ninguna parte, sigamos durmiendo tranquilos, porque así, si se acabara el mundo conocido, al menos habremos soñado bajo los auspicios del Rio Dorado, esa masa aurífera que descansa en el fondo de todos nosotros, y que, al ser robada forjándose con ella un anillo mágico, éste nos concede el poder de dominar el mundo, asumiendo el precio de la maldición que nos obligará, como en el drama de Wagner, a renunciar al amor y la libertad.

Pero algo ocurre, algo me posee, una visión. Veo que al otro lado un grupo de inconscientes están reclutando voluntarios para derrocar al Sistema. ¿Qué hacen? ¿Por qué no se unen a la Marcha Negra? ¿Quizás por no manchar sus pulidos trajes de seda? ¿Quizás por no poder atender a la Realidad en su justa medida? Ya vienen, ya se escucha la Cabalgata plagada de Valquirias Negras… ¿Qué clase de visión o negación psicótica es esta? Me estoy volviendo loco, nos estamos volviendo locos… Me voy a leer un poco, quizás lea algún capítulo de I Saw The World End (Vi el mundo acabarse), de Deryck Cooke.

El caótico mundo de los negocios


Ayer tuvimos una hermosa velada en casa de unos amigos. Cenamos y hablamos de proyectos, de empresas, de crisis y de libros. Él, un empresario de larga trayectoria, hablaba desde las dos perspectivas posibles. En la primera recordábamos cuando disponíamos de todos los lujos posibles de la época de bonanza y de cuando las cifras que se manejaban, en su caso particular a su favor, se podían contar por millones de euros. En la segunda repasábamos todo lo que había ocurrido hasta que la ruina terminó con toda una generación de emprendedores y de bonanza sin fin.
La evidencia de que todo está quebrado lo vemos día a día. Ayer hablábamos de que estábamos en un nuevo mundo, en una nueva era de los negocios, donde lo importante era la guerra de guerrillas y la pura supervivencia. Recordé cuando Nietzsche hablaba de la mentalidad del esclavo y la mentalidad del guerrero. El primero, servil y educado para mantener siempre el status quo del servilismo y la masa, vivía una vida más o menos monótona dentro de la esclavitud de cada tiempo. En el nuestro, el modus de representar esa esclavitud es el trabajo asalariado del ciudadano medio que mantiene un servilismo con el Estado a base de impuestos y coacción mediante cárcel o castigos.
El guerrero sería en nuestro cuento actual el joven empresario que lo arriesga todo a cambio de un mundo de posibilidades. Y no me refiero a ese empresario de clase alta, nacido en una familia pequeño-burguesa donde sus padres, a base de cheque o herencias van montándole al hijo su empresa-juguete. Me refiero a ese guerrero que surge de la nada y explota la posibilidad de alcanzar algo.
Pero en los tiempos que corren, todos se han convertido en esclavos de las circunstancias. Hoy me daba cuenta cuando estaba realizando la liquidación de nuestros distribuidores. En seis meses, una inversión en libros de casi diez mil euros sólo ha conseguido unas liquidaciones que no llegan ni a trescientos euros. Me preguntaba atónito como era esto posible, y qué sentido tenía mantener una red de distribución quebrada y falta de beneficio. Veo que la supervivencia global de toda la empresa ha sido gracias a la guerra de guerrillas de la que hablábamos ayer, no precisamente de la anquilosada y ortodoxa venta por distribución, sino más bien gracias a otras fórmulas como la venta directa desde internet o los pedidos que algunos autores entusiastas hacen de su propia obra.
A toda esta quiebra hay que sumar las deudas acumuladas por casi la mayoría de las empresas existentes. Unas derivadas por una mala gestión, otras por la quiebra de terceros y otras por créditos que no han podido ser afrontados por la escasa o nula actividad empresarial.
¿Cómo salir de este atolladero sin salida a corto plazo? Es evidente que adaptándonos a los tiempos y cambiando el paradigma de hacer negocio, ya no quizás buscando una base lucrativa como telón de fondo sino una base motivacional y social que entienda como modelo filosófico no la competitividad sino la cooperación y el apoyo mutuo.

Por cierto, para ayudarnos aún más a salir adelante el gobierno propone subir el IVA. ¿Cuando vamos a proponer nosotros que recorten autonomías, diputaciones, políticos, senados, coches oficiales, palacios, realengos de toda índole, embajadas, y ese largo etcétera interminable?

El maravilloso contacto con nosotros mismos


«En esta época hay gran necesidad de expertos en la vida del alma y de grupos de hombres y mujeres que, al emprender el gran experimento y la gran transición, agreguen su propio testimonio a la verdad de las afirmaciones de los místicos y ocultistas de todos los tiempos». (DK, Tratado sobre Magia Blanca)

Resulta difícil llegar a ser plenamente conscientes de nuestras actitudes internas y externas. La delicada tarea de desenvolvernos y mejorar la expresión y el comportamiento en el plano de las relaciones con los demás es uno de los retos más importantes que tenemos. Al hacerlo, estamos tejiendo la red y los puentes necesarios para comprender la grandeza del contacto íntimo con nuestra verdadera naturaleza.

Llevar a todas las consecuencias una vida práctica, correcta, controlada por un deseo sano y armonioso solo es posible con una expresa fortaleza interior que nos aleje del egoísmo primario y nos eleve hacia la esfera donde el objeto de nuestros proyectos se sumerja en el sujeto que representamos, penetrando así la sincera intención.

Pero el deseo sano no basta por sí solo. El plano físico está plagado de agentes que interceptan nuestras intenciones y desean suprimir nuestra buena voluntad. Es por ello necesario tener no solo un cuerpo físico fuerte y dócil a nuestras inclinaciones de prosperidad y entrega, sino que además debemos desarrollar constantemente una comprensión adecuada de nuestra naturaleza emocional y sensorial y su relación con esa intención superior de hacer el bien. Y esto, además de la fortaleza de un cuerpo sano, requiere la templanza y el poder de una mente despejada y clara que nos aleje del servilismo y la opresión de la dualidad.

Pero existe algo más. La fortaleza física y vital acompañada de un correcto deseo y una claridad mental no podrían desarrollar ningún tipo de idea o propósito si la mente no fuera capaz de crear un puente indestructible entre su naturaleza abstracta y su fuente de luz, entre su intervalo inferior y su manantial de lucidez. Si conseguimos mantener firmes nuestra mente en lo que torpemente llamamos luz, el alma, nuestro “yo” verdadero, podrá dominar correctamente nuestra vida mediante la intuición creadora y la entrega total a la corriente de la vida.

Pero esa chispa de lucidez tiene un vasto trabajo por delante. Conseguir con el tiempo y la determinación firme fusionar la triple naturaleza física, emocional y mental con nuestra alma.

Es entonces cuando la práctica del servicio desarrolla en nosotros la cualidad de la voluntad, creando con ello experiencias que transforman constantemente la realidad, poniendo en duda todo aquello que nace de lo ilusorio y del maya y atrayendo hacia nosotros un reguero de vida y experiencias únicas y profundas.

Y es así como el vasto campo de la experiencia se aproxima sin temor a aquel que es dirigido por su estrella interior, haciendo descender a la Tierra las energías que emanan de las más elevadas fuentes y anclándolas allí.

Sacerdotes y exotéricos


«Otros me veneran y actúan por mí, con el sacrificio de la visión espiritual. Me adoran como el Uno y el múltiple» (Bhagavad Gita)

Hemos querido salir corriendo como niños para sentarnos en el polvo. La oscura y solemne penumbra sigue su discurso disonante, contradictorio, carente de sentido. Dios contempla nuestros juegos y olvida al sacerdote, sumido en su papel y traicionero de la esencia original del mensaje.
¿Qué significa una espiritualidad diferente? Unos piensan que significa entrar en el templo, practicar sus rituales, seguir los sermones del sacerdote, adular su audacia por conocer y explicar tan bien las tablas de la ley. Muchos piensan que si el sacerdote nos indica un camino, lo mejor es quedarse con el dedo y sus señales, porque es el sacerdote, diga lo que diga, lo importante. Pero el templo es rígido y oscuro, y se teje un macabro plan para encapsular el mensaje, para crear bajo su base un afán de venganza. Adular al sacerdote es la verdadera espiritualidad para algunos, pero los niños corren fuera del templo y juegan en el polvo.
A muchos nos gusta leer y escribir sobre el amor, la amistad, la lealtad, el perdón, el respeto y todos los más altos valores. Es bonito teorizar sobre cualquier cosa. Inclusive sobre el templo y sus columnas, sobre sus grietas, sobre su oscuridad brillante. Pero el amor no se puede contemplar desde la ciega intelectualidad. Ni la amistad se demuestra desde la sumisa obediencia. Ni la lealtad forma parte de los precipicios a los que a veces nos abocan. Y el perdón solo puede practicarlo aquel que llaman el Hacedor, porque el humano, en su pobre osadía, jamás podría entender los mecanismos por los que todo cuanto existe es tejido y dirigido hacia el Propósito primigenio. Y por eso los niños salen a la luz del día y expresan desde su inocencia, sin esconderse, todo aquello que sienten y piensan. Y allí, entre juegos y cantos, practican el alto valor de ser ellos mismos, sin miedo a lo que dirá ningún sacerdote o su séquito. Los niños no creen en el amor y la amistad. Simplemente la practican desde la inocencia, entre el polvo, ensuciando sus manos en sus juegos y abrazando la pobreza y la humildad del mundo real. No creen en los grandes púlpitos plagados de riquezas desde donde se habla de justicia y solidaridad, palabras que jamás han podido practicar, creando con ello una mentira que algún día se retorcerá ante el sanedrín. Ellos no perdonan, simplemente lanzan la pelota lejos y corren alegres hacia ella.
Los niños que juegan en el polvo no tienen ataques de ira, ni dan patadas a ningún andamio del templo podrido. Simplemente golpean el balón y salen corriendo detrás de él. Son conscientes de que todo es un juego, y corren desapegados de cualquier púlpito o creencia, ignorando la mentira, pero advirtiendo con sus juegos sobre la misma.
Y en el templo, donde todo es oscuro, el sacerdote solo puede hablar de oscuridad, mientras que el abismo, de tanto contemplarlo, acaba penetrando en él, traicionando la alegría de los niños y la luz del mensaje original.

La mente anónima


«Es mía la sombra que empaña este mundo de luz»

Uno cree que la verdadera amistad requiere de ciega obediencia, de ciega conducta, de ciega adulación constante, de ciega sumisión hacia los deseos del otro. Pero la verdadera amistad se teje en los anales de la propia libertad. Si tengo un amigo carcelero no puedo pretender vivir en la cárcel para estar más cerca de él. Si tengo un amigo embustero no puedo pretender vivir en la mentira para ganarme su favor. Si tengo un amigo ladrón, no puedo permitir que me robe en nombre de la confianza, o en nombre del chantaje emocional que ello implica. Si obra mal, si creo que está errado, es mi deber decirle cuanto pienso. Y si al hacerlo deja de ser mi amigo, es que nunca lo fue, simplemente utilizó esa amistad para sus fines propios y egoístas. Por ello me siento libre de decir cuanto creo y pienso, aunque yo mismo esté errado en ello, aunque por esa causa se ajusticie y se demoren algunos propósitos. Mi única lealtad debe ser al deseo íntimo de engendrar en mis entrañas un mundo mejor, y con ello, ser tierra fértil para que la verdad y la luz acoja sus semillas. Pero a veces hay que labrar la tierra y arrancar sus malas hierbas, y este siempre puede ser un acto doloroso para aquel que lo haga bajo el sol del mediodía, a plena luz, sin esconderse de nada ni de nadie.

Os dejo este hermoso texto que recibí ayer y que espero que os guste. Feliz domingo.

Si hemos de crear un mundo nuevo, una nueva civilización, un arte nuevo, no contaminado por la tradición, el miedo, las ambiciones, si hemos de originar juntos una nueva sociedad en la que no existan el «tú» y el «yo», sino lo nuestro, ¿no tiene que haber una mente que sea por completo anónima y que, por lo tanto, esté creativamente sola? Esto implica, ¿no es así?, que tiene que haber una rebelión contra el conformismo, contra la respetabilidad, porque el hombre respetable es el hombre mediocre, debido a que siempre desea algo; porque su felicidad depende de la influencia, o de lo que piensa su prójimo, su gurú, de lo que dice el Bagavad Gita o los Upanishads o la Biblia o Cristo. Su mente jamás está sola. Ese hombre nunca camina solo, sino que siempre lo hace con un acompañante, el acompañante de sus ideas. ¿No es, acaso, importante descubrir, ver todo el significado de la interferencia, de la influencia, ver la afirmación del «yo», que es lo opuesto de lo anónimo? Viendo todo eso, surge inevitablemente la pregunta: ¿Es posible originar de inmediato ese estado de la mente libre de influencias, el cual no puede ser afectado por su propia experiencia ni por la experiencia de otros, ese estado de la mente incorruptible, sola? Únicamente entonces es posible dar origen a un mundo diferente, a una cultura y una sociedad diferentes donde puede existir la felicidad.

El libro de la vida de Khrishnamurti.

¿Somos indignos o indignados?


En estos tiempos que corren muchos están perdiendo lo poco o nada que tenían de dignidad. Amigos que roban a sus amigos, vampiros que vampirizan a sus familias, delincuentes comunes y no comunes que se hacen dueños del bien ajeno, mentirosos de profesión que son capaces de mentir a todo un pueblo para convertirse en los nuevos bellacos de nuestro tiempo. Sus cómplices cobardes que prefieren tragar cuanto sea con tal de no ser molestados.

Otros prefieren conservar lo que aún nos queda de humanos, y se indignan ante estos hechos, aunque en el camino pierdan amigos y familia, fortuna y esperanza. No se arrodillan ante el mal, no se afligen ante la falsedad, no se postran ante la injusticia. Siguen adelante, siguen hasta que la dignidad vuelva al corazón humano.

¿Qué camino debemos escoger ante los retos de la vida? Los justos y los dignos saldrán a la plaza y velarán, por suerte, por la integridad humana que aún nos queden. Los otros callarán, se esconderán y volverán a las andadas…

Sueldo en los reinos de Taifas… parece un maratón a ver quién más gana…


Presidentes Autonómicos

Organizados por número de habitantes en la Comunidad Autónoma:

Comunidad autónoma Presidente Sueldo en €
Flag of Andalucía.svg Andalucía José Antonio Griñán Martínez 68.891
Flag of Catalonia.svg Cataluña Artur Mas i Gavarró 144.030
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre Gil de Biedma 89.643
Bandera de la Comunidad Valenciana (2x3).svg Comunidad Valenciana Alberto Fabra Part 67.615
Flag of Galicia.svg Galicia Alberto Núñez Feijoo 71.960
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Juan Vicente Herrera Campo 68.982
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Francisco Javier López Álvarez 100.696
Flag of the Canary Islands.svg Islas Canarias Paulino Rivero Baute 80.997
Bandera usual de Castilla-La Mancha.svg Castilla-La Mancha María Dolores de Cospedal García 100.696
Flag of the Region of Murcia.svg Región de Murcia Ramón Luis Valcárcel Siso 68.981
Flag of Aragon.svg Aragón Luisa Fernanda Rudi Úbeda 82.000
Flag of the Balearic Islands.svg Islas Baleares José Ramón Bauzà Díaz 65.584
Flag of Extremadura with COA.svg Extremadura José Antonio Monago Terraza 51.600
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Francisco Álvarez-Cascos Fernández 58.000
Bandera de Navarra.svg Navarra Yolanda Barcina Angulo 80.370
Flag of Cantabria.svg Cantabria Juan Ignacio Diego Palacios 59.534
Flag of La Rioja (with coat of arms).svg La Rioja Pedro Sanz Alonso 71.886
Bandera de Ceuta Ceuta Juan Jesús Vivas Lara 61.000
Bandera de Melilla Melilla Juan José Imbroda Ortiz (no cobra como presidente, sólo como senador)

Comunidad autónoma Ciudad Alcalde Sueldo en €
Flag of Andalucía.svg Andalucía BanderaSevilla1.svg Sevilla Juan Ignacio Zoido 107.027 2
Flag of Andalucía.svg Andalucía Flag of Málaga, Spain.svg Málaga Francisco de la Torre (renuncia, cobra como senador)
Flag of Andalucía.svg Andalucía Flag of Córdoba, Spain.svg Córdoba José Antonio Nieto (renuncia, cobra como diputado autonómico) 3
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera de Granada2.svg Granada José Torres Hurtado 059.728
Flag of Andalucía.svg Andalucía Flag of Jerez.svg Jerez de la Frontera María José García-Pelayo Jurado 068.000
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera de Almería.svg Almería Luis Rogelio Rodríguez 075.530 4
Flag of Andalucía.svg Andalucía Huelva Huelva Pedro Rodríguez 067.892 5
Flag of Andalucía.svg Andalucía Marbella Spain.svg Marbella María Ángeles Muñoz Uriol (renuncia, cobra como diputada)
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera de Dos Hermanas.png Dos Hermanas Francisco Toscano Sánchez 061.000
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera de Cádiz.svg Cádiz Teófila Martínez (renuncia, cobra como diputada) 6
Flag of Andalucía.svg Andalucía Flag maritime algeciras.svg Algeciras José Ignacio Landaluce Calleja (renuncia, cobra como diputado)
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera Jaén.svg Jaén José Enrique Fernández de Moya (renuncia, cobra como diputado) 7
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera-sfdo.jpg San Fernando José Loaiza
Flag of Andalucía.svg Andalucía Bandera de Roquetas de Mar.svg Roquetas de Mar Gabriel Amat Ayllón
Flag of Aragon.svg Aragón Zaragoza (ciudad).svg Zaragoza Juan Alberto Belloch (renuncia, cobra como senador)
Flag of Aragon.svg Aragón Flag of Huesca.svg Huesca Ana Alós 034.446 8
Flag of Aragon.svg Aragón Teruel Teruel Manuel Blasco (renuncia, cobra como senador) 9
Flag of Aragon.svg Aragón Calatayud Spain.svg Calatayud José Manuel Aranda Lassa
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Bandera gijon.svg Gijón Carmen Moriyón 064.945 10
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Uvieu flag.svg Oviedo Gabino de Lorenzo (renuncia, cobra jubilación) 11
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Aviles flag.svg Avilés Pilar Varela Díaz 053.597 12
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Siero flag.svg Siero Guillermo Martínez Suárez 037.800 13
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Bandera Llangreu 2.svg Langreo Esther Díaz 045.065 14
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Mieres flag.svg Mieres Aníbal Vázquez 016.206 15
Flag of Asturias.svg Principado de Asturias Bandera de castrillon.svg Castrillón Ángela Vallina 037.939 16
Flag of the Balearic Islands.svg Islas Baleares Flag of Mallorca.svg Palma de Mallorca Mateu Isern 061.326 17
Flag of the Canary Islands.svg Islas Canarias Banderalaspalmasgc.png Las Palmas de Gran Canaria Juan José Cardona 068.000
Flag of the Canary Islands.svg Islas Canarias Banderastacruztfe.png Santa Cruz de Tenerife José Manuel Barmúdez 073.215 18
Flag of Cantabria.svg Cantabria Santander.svg Santander Íñigo de la Serna 064.280 19
Bandera usual de Castilla-La Mancha.svg Castilla-La Mancha Bandera provincia Albacete.svg Albacete Carmen Bayod 062.811
Bandera usual de Castilla-La Mancha.svg Castilla-La Mancha Flag of Ciudad Real.jpg Ciudad Real Rosa Romero (renuncia, cobra como diputada)
Bandera usual de Castilla-La Mancha.svg Castilla-La Mancha Bandera de Cuenca.png Cuenca Juan Ávila 057.130 20
Bandera usual de Castilla-La Mancha.svg Castilla-La Mancha Bandera ciudad Guadalajara, Guadalajara, Castilla-La Mancha, España (original).png Guadalajara Antonio Román 055.037
Bandera usual de Castilla-La Mancha.svg Castilla-La Mancha Bandera de Toledo.svg Toledo Emiliano García-Page (renuncia, cobra como senador)
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera de Ávila.svg Ávila Miguel Ángel García Nieto 060.000
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera de la ciudad de Burgos (España).svg Burgos Javier Lacalle 069.132 21
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León León León Emilio Gutiérrez 058.958
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Palencia Palencia Alfonso Polanco 044.162 22
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera de Salamanca.svg Salamanca Alfonso Fernández Mañueco 083.600 23
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera de Segovia.svg Segovia Pedro Arahuetes 055.309
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera de Soria.svg Soria Carlos Martínez Mínguez 056.737
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera valladolid.svg Valladolid Francisco Javier León de la Riva 093.000 24
Bandera de Castilla y León.svg Castilla y León Bandera de Zamora.svg Zamora Rosa Valdeón 042.448
Flag of Catalonia.svg Cataluña Flag of Barcelona.svg Barcelona Xavier Trias 109.939
Flag of Catalonia.svg Cataluña Flag of Girona province (unofficial).svg Gerona Carles Puigdemont (renuncia, cobra como diputado autonómico) 25
Flag of Catalonia.svg Cataluña Flag of Lleida.svg Lérida Àngel Ros 068.718
Flag of Catalonia.svg Cataluña Bandera de Tarragona.svg Tarragona Josep Fèlix Ballesteros 064.297
Flag of Catalonia.svg Cataluña Bandera de l'Hospitalet de Llobregat.svg Hospitalet de Llobregat Núria Marín 077.000
Flag of Catalonia.svg Cataluña Cornellá de Llobregat Antoni Balmón 071.600
Flag of Catalonia.svg Cataluña El Prat de Llobregat Lluís Tejedor 070.300
Flag of Catalonia.svg Cataluña San Juan Despí Antoni Poveda 066.200
Flag of Catalonia.svg Cataluña Bandera Castelldefels.jpg Castelldefels Manuel Reyes 066.400
Bandera de la Comunidad Valenciana (2x3).svg Comunidad Valenciana Flag of Alicante.svg Alicante Sonia Castedo
Bandera de la Comunidad Valenciana (2x3).svg Comunidad Valenciana Bandera de Castelló de la Plana.svg Castellón Alberto Fabra 073.688
Bandera de la Comunidad Valenciana (2x3).svg Comunidad Valenciana Bandera de la Comunidad Valenciana (2x3).svg Valencia Rita Barberá 093.000
Flag of Extremadura with COA.svg Extremadura Flag of Badajoz.svg Badajoz Miguel Ángel Celdrán 065.380 26
Flag of Extremadura with COA.svg Extremadura Bandera de Cáceres.svg Cáceres Elena Nevado 054.23626
Flag of Extremadura with COA.svg Extremadura Bandera de Mérida.svg Mérida Pedro Acedo 058.85626
Flag of Extremadura with COA.svg Extremadura Escudo de Santa Cruz de Paniagua (Cáceres).svg Santa Cruz de Paniagua Miguel Carlos González 006.55226
Flag of Galicia.svg Galicia Bandera de la ciudad de La Coruña.svg La Coruña Carlos Negreira 065.500
Flag of Galicia.svg Galicia Luego Lugo José López Orozco 060.000
Flag of Galicia.svg Galicia Orense Orense Francisco Rodríguez 068.000
Flag of Galicia.svg Galicia Bandera de Pontevedra.svg Pontevedra Miguel Anxo Fernández Lores 060.000
Flag of Galicia.svg Galicia Bandera de Santiago de Compostela.svg Santiago de Compostela Gerardo Conde Roa 063.000
Flag of Galicia.svg Galicia Vigo.gif Vigo Abel Caballero 063.000
Flag of Galicia.svg Galicia Ferrol Flag.png El Ferrol José Manuel Rey Varela 045.000
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera de Madrid.svg Madrid Ana María Botella Serrano 101.987
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Móstoles (bandera).svg Móstoles Daniel Ortiz Espejo
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Flag of Alcalá de Henares.svg Alcalá de Henares Bartolomé González Jiménez 100.556
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Flag of Fuenlabrada.svg Fuenlabrada Manuel Robles Delgado
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera de Leganes.svg Leganés Jesús Gómez Ruiz 106.84627
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera de Getafe.svg Getafe Juan Soler-Espiauba
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Flag of Alcorcón.svg Alcorcón David Pérez García
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera de Torrejón de Ardoz.png Torrejón de Ardoz Pedro Rollán Ojeda 071.859
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Parla José María Fraile
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Flag of Alcobendas.svg Alcobendas Ignacio García de Vinuesa 095.265
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Flag of Coslada.PNG Coslada Raúl López Vaquero 058.564
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera de las rozas.png Las Rozas de Madrid Jose Ignacio Fernández Rubio 086.894,21
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera pozuelo de alarcon.png Pozuelo de Alarcón Paloma Adrados 085.420
Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid Bandera Valdetorres de Jarama.jpg Valdetorres de Jarama José Manuel Acevedo Ramos 056.568,88
Flag of the Region of Murcia.svg Región de Murcia Flag of Murcia.svg Murcia Miguel Ángel Cámara 071.886
Flag of the Region of Murcia.svg Región de Murcia BanderaCartagena.png Cartagena Pilar Barreiro (renuncia, cobra como diputada)
Flag of the Region of Murcia.svg Región de Murcia Bandera de Lorca.png Lorca Francisco Jodar
Flag of the Region of Murcia.svg Región de Murcia Molina de Segura Eduardo Contreras 084.678
Bandera de Navarra.svg Navarra Bandera Pamplona.svg Pamplona Enrique Maya
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Bilbao.svg Bilbao Iñaki Azkuna 096.399
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Flag of Vitoria.svg Vitoria Javier Maroto 080.000
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Bandera de San Sebastián.svg San Sebastián Juan Carlos Izagirre 083.302
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Bandera de Barakaldo.svg Baracaldo Antonio Jesús Rodríguez 074.307,37
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Getxo Imanol Landa 081.000
Flag of the Basque Country.svg País Vasco Irún José Antonio Santano 059.597,14
Flag of La Rioja (with coat of arms).svg La Rioja Bandera de Logroño.png Logroño Concepción Gamarra 054.961

Cargo Nombre Sueldo en €
Coat of Arms of the General Council of the Judicial Power of Spain.svg Presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo Carlos Dívar 147.434
Coat of Arms of the General Council of the Judicial Power of Spain.svg Secretario General del Consejo General del Poder Judicial Celso Rodríguez Padrón 123.466
Presidente del Tribunal Constitucional Pascual Sala Sánchez 143.906
Vicepresidente del Tribunal Constitucional Eugenio Gay Montalvo 135.268
Presidente del Tribunal de Cuentas Manuel Núñez Pérez 112.574
Fiscal general del Estado Eduardo Torres-Dulce 132.804

  1. «El sueldo de los políticos españoles: mejor ser alcalde que ministro» (30 de noviembre de 2010).
  2. «El recién nombrado Juan Ignacio Zoido cobrará 107.027 euros en Sevilla» (16 de junio de 2011).
  3. «El alcalde, José Antonio Nieto, percibirá de las arcas municipales solo 10.400 euros al año en concepto de asistencia a los plenos, ya que su salario lo seguirá percibiendo como parlamentario andaluz.» (17 de junio de 2011).
  4. «El alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez Comendador, sigue cobrando 75.530 euros» (26 de junio de 2011).
  5. «El regidor de Huelva, Pedro Rodríguez, que ha sido uno de los alcaldes mejor pagados con un sueldo de 97.182,6 euros, se lo ha bajado hasta los 67.892.» (26 de junio de 2011).
  6. «Teófila Martínez cobra «cero euros» como regidora» (18 de mayo de 2010).
  7. «El alcalde de Jaén renuncia al sueldo y sólo cobrará como parlamentario» (01 de junio de 2011).
  8. «La nueva alcaldesa de Huesca, Ana Alós (PP), tiene

HACIA EL DESPERTAR COLECTIVO


La consciencia, el despertar, era algo oculto y que solo un grupo privilegiado de místicos e iniciados pudo disfrutar a lo largo de la historia humana. Podían ver la realidad desde una dimensión diferente y contemplar como los hilos invisibles manejan los asuntos de la naturaleza.

Ahora, existe un maravilloso espectáculo de consciencia colectiva, de despertar colectivo, de apertura existencial, donde las mentes unidas, como aquel viejo sueño de la Ilustración que aclamaba por la unidad psíquica de la humanidad, se está haciendo realidad.

Y ese despertar incluye el rasgar todos los velos que la pantalla social se ha encargado de tejer durante generaciones. Incluye el empezar a denunciar sin miedo el desorden, el caos, la mentira, la injusticia, la podredumbre de la que nos hablaba incrédulo Ciorán.

Y esa denuncia nos lleva a tomar de la mano al otro y empujar con fuerza todo aquello que resulta caduco y que durante mucho tiempo se ha sostenido del egoísmo y la hipocresía.

Estamos despertando y ya no tenemos miedo, ni nos escondemos, porque ahora somos legión. Ya no nos escondemos en perdidos monasterios, ni en anquilosadas revoluciones, ni en batallas perdidas. Ahora salimos a la calle y nos miramos los unos a los otros a los ojos, sin temor, con la fuerza que nos da el estar unidos.

Ya no solo despierta un Buda o un Cristo o un Gandhi, ahora todos nosotros nos convertimos en budas, y en cristos y en gandhis, porque todos nosotros hemos atravesado el oscuro velo y hemos visto que más allá hay luz, más luz…

Y por eso estamos en el tiempo en el que caerán los últimos becerros de oro y serán enterrados los falsos profetas, la maldad y lo enfermizo. Estamos en el privilegiado tiempo de volvernos humanos y sentirnos miembros de nuestro planeta. Y bajo el prisma de la responsabilidad común, haremos de esta nuestra tierra y nuestra libertad un mundo plagado de paz y felicidad. Por fin enterraremos el dolor y las guerras y por fin cosecharemos el sueño de una vida nueva. Ese tiempo ha llegado, y estamos despertando al mismo. Como un niño inocente abrazaremos a nuestra madre Tierra y la amaremos por siempre. Como un niño inocente, abrazaremos a nuestros hermanos y limpiaremos de caos y falsedad nuestro mundo.

La descarada mentira


Martin Luther King dijo una vez: “nunca olviden que todo lo que Hitler hizo en Alemania era legal”. Hoy, de madrugada, una persona que tiene intención de meterse en política afirmaba lo siguiente: “Nadie que no haya demostrado capacidad de hacer cosas en la sociedad civil debería de ser político profesional”. Supongo que eso le incluye a él, ya que el único bien que hizo a la sociedad en su día fue vender al mejor postor sus apuntes universitarios. Vamos, que no andaba de voluntario en Cáritas ayudando a los pobres, ni creando algún grupo solidario para denunciar cualquier aberración humana o cualquier otro tipo de actividad social o cultural que a esa edad, cuando se tiene un mínimo de consciencia social o moral, se suele realizar. Tampoco los que ahora están en el poder tienen en su cartera un buen curriculum de cooperación o de interés por los problemas de la sociedad, ni se les ha visto nunca ejerciendo de buen samaritano ayudando al prójimo en ninguna de sus facetas. Más bien todo lo contrario. Pero nuestra España cañí es así. Ensalza a los patíbulos del poder a ladrones y descarados miserables egoístas que lo único que pretenden, y lo sé porque lo he vivido en primera persona y los conozco de cerca a todos, es vivir del rédito y los privilegios de la política.

Por eso es tan necesario aborrecer y quitar de golpe todos los privilegios políticos. Por poner un solo ejemplo, ¿por qué políticos y diplomáticos poseen inmunidad? ¿Por qué tienen preferencia en los aeropuertos y en todo lo que hacen? ¿Por qué no pueden ser juzgados y por qué tienen pensiones y sueldos blindados que en los tiempos que corren es un insulto a la sociedad?

El ejemplo de Italia me parece que viene a cuento. Allí, antes de tocar pensiones, sanidad o educación han preferido eliminar de un plumazo la mitad de las provincias. ¿Por qué no hacen aquí lo mismo? Sería absurdo que la plaga política intentara ni siquiera pensar acabar consigo misma. Sería, al fin y al cabo, un suicidio para la nueva clase de privilegiados. Menos mal que nos quedan los salvadores que pretenden, por supuesto, acabar con estos privilegios. Eso sí, que no toquen los suyos, porque aunque los ha conseguido y los mantiene con cierta trampa, como nos decía Luther King, es una trampa y una mentira legal. La caradura y la desfachatez no tienen límite…

Con las manos en la masa


Preparando croquetas vegetarianas para el domingo…

Además de ser un excelente ejercicio de meditación, cocinar nos ayuda a relajar las tensiones del día y a enriquecer con cariño nuestros cuerpos físico y vital.

Esta vez he preparado unas estupendas croquetas de espinacas.

Echas en una sartén un puñado de espinacas con una cebolla troceada. Añades sal y cualquier otra cosa que se te ocurra, como setas, champiñones o zanahoria.

En otra olla más grande haces la bechamel. Primero con una cucharada de margarina a la que vas añadiendo poco a poco un poco de harina. Cuando esta esté tostada, añades un poco de leche (de vaca o de soja) y empiezas a remover… Luego vas echando harina y leche hasta que quede una masa al gusto… Enseguida añades las espinacas con cebolla frita y sal al gusto. Remueves hasta que consigas una pasta compacta.

Una vez enfriada la masa, con dos cucharas puedes hacer la forma, rebozando primero en harina, luego en huevo y finalmente en pan rallado (con ajo y perejil está más bueno), y de ahí, a la sartén con abundante aceite. Bon apetit!!!!

En fin… un plato exquisito si queréis sorprender con algo original y rico…

Corregir al Sabio


«En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario.» G. Orwell

No puedo ofenderme ante los insultos y desmanes que estoy recibiendo. Era de esperar y casi me alegro de ello, porque significa que al menos, alguien por un momento ha reflexionado no sobre la forma, sino sobre el fondo de la cuestión. No intento popularidad ni réditos de ningún sitio, ni palmaditas en la espalda. Simplemente me limito a hacer lo que llevo haciendo toda mi vida: denunciar la injusticia allí donde se aposente, aunque haya que pagar un precio por ello. No puedo quedarme impasible, por más que me lo pida el cuerpo, viendo como un violador viola a su víctima, viendo como un ladrón roba y como un maltratador maltrata. Han sido muchos años luchando contra todo esto, desde diferentes formas y lugares, y ahora no es tiempo de mirar hacia otro lado solo porque alguna conveniencia o interés particular así me lo advierta.

Hay algunos que se apoderan de algunas máximas y hacen de ellas verdades. Si vemos con atención el video de Hitler que hay más abajo, es increíble observar la belleza que un monstruo pudo llegar a decir con respecto a la solidaridad de un pueblo, la paz, la valentía, la igualdad y la justicia. Es normal que un pueblo hambriento acogiera esas palabras y a esa persona como una solución a sus problemas, inseguridades, autoestima. Los discursos populistas están impregnando Europa en un momento difícil, donde lo que debemos hacer es ayudarnos, apoyarnos unos a otros, cooperar. El discurso populista de acabar con el euro y Europa, acabar con las autonomías y acabar con todo aquello que en cierta forma ha contribuido a la paz, es de una ceguera y un oportunismo increíble.

Un oportunismo que se utiliza mintiendo con la complacencia y engañando con el chantaje emocional a mentes dóciles y buenas capaces de dejarse arrastrar hasta el matadero si con eso siguen poseyendo un sentimiento de fidelidad, aunque esa fidelidad sea al monstruo que hay detrás de esas palabras y buenos gestos.

Sólo hay que estar alertas a lo que ocurre en Europa, lo que ha pasado en Grecia con el Amanecer Dorado, por ejemplo, un partido que mezcla un proyecto mesiánico-espiritual (cosas del camino, la palabra y el tao, el mesías de la nueva era, etc.) con una concepción nacionalista (fuera euro y Europa) y totalitarista (fuera las autonomías).

El poder del Silencio o el de la Palabra Perdida


«No creáis que he venido a traer la paz; no he venido a traer la paz, sino la guerra.
Porque he venido a poner discordia entre el hijo y el padre, entra la hija y su madre, entre la nuera y su suegra; de modo que tendrá cada uno por enemigos a la gente de su propia casa…»
San Mateo 10, 21-34 y 10, 35-11, 5

A veces la realidad resulta aplastantemente abominable. El príncipe Siddhartha pudo comprobar como su palacio era solo una traición a la verdad, una ilusión levantada a costa del engaño y la esclavitud de muchos seres. Es por ello que renunció desengañado y desesperado a su ilusión y escapó al mundo real.
Nos gustaría gozar de un mundo bello, pacífico y cargado de amor. Nos gustaría poder mirar al prójimo a los ojos y expresar agradecimiento por todo cuanto posee de bello.
Vivir en la pacífica ignorancia nos llena de felicidad y admiración por todo cuanto nos rodea. ¿Pero qué ocurre cuando la vida te arroja fuera de palacio y puedes observar el otro lado del espejo? ¿Cuál es nuestra obligación moral? Callar, morder la lengua y retirarnos a un lugar tranquilo donde nadie nos moleste y donde no podamos molestar, o denunciar vivamente la injusticia, la mentira y la falsedad?
Durante un mes de necesario silencio he reflexionado sobre estas cosas. Podía ser, con mi silencio, cómplice de la gran mentira. Nada hubiera pasado. Un puñado de hombres y mujeres seguirían su curso normal sin cuestionarse si la verdad está ahí afuera, o todo es producto de un gran engaño. Ingenuos, dóciles, mansos, obedientes, sumisos, hubiéramos sido arrastrados por esa insensata sensación de amargura cuando descubrimos la pérdida de tiempo y energías sosteniendo un engaño.
Pero el corazón late con fuerza, con necesidad y urgencia por actuar. Los tiempos reclaman que se deje de crucificar a aquellos que deseen arrojar luz al mundo, a aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que desean actuar no por interés propio o egoísta, no para salvarse a sí mismos, ni para perpetuar venganzas sobre aquellos que los arrojaron del poder y del sistema. No hay mayor enemigo que el ‘status quo’ al que pertenecemos, que, al igual que el pueblo del sanedrín colonial que mandó crucificar al ungido, nos llevará sin dudarlo ante la pila de la ignorancia. Ahora decidme sinceramente, ¿es mejor utilizar el poder del silencio y ver pasar los hechos hasta que cada uno porte su propia cruz o mejor tender la mano y la luz que pueda arrojar la visión del otro lado del espejo? Ser o no ser, esta es la cuestión… ¿qué es más noble para el corazón?

El Gran Discurso, increíble y necesario…


 

Uno de los discursos más lúcidos que jamás haya escuchado. Qué pena que hayan callado a Julio Anguita.

Ya tenemos partido UltraPatético en España


 De la solemne penumbra del templo salen niños corriendo para sentarse en el polvo.    
Dios contempla sus juegos y olvida al sacerdote.
-­‐ Rabindranath Tagore

Hace unos días murió con 98 años de edad Theo Francos, uno de los últimos brigadistas internacionales que combatió en la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo. El fascismo no solo fue una moda política que se instauró en la época de entreguerras, sino que es un nombre más para describir la realidad totalistarista que se impone por la fuerza o la seducción y, en definitiva, por la mentira y su consecuente fracaso a lo largo de toda la historia humana y sus sociedades.

En España ya tenemos una proyección de ese ideal. Le han llamado Partido Sociedad Civil y Democracia. Como símbolo, una forma más de esvástica que recuerda a otros experimentos totalitaristas de la historia pasada e incluso reciente. Los símbolos y arquetipos siempre hablan y nos dan pistas de lo que entrañan detrás de sus formas.

De momento no es la fuerza lo que utilizan para convencer de su ideario populista a personas de buena voluntad y ansiosos por ver un cambio real en nuestro país. Pero sí la seducción, una de las peores fuerzas que existen en nuestro mundo. No solo porque contamina y destruye a quién se deja llevar por la misma, sino que, como vimos en la Alemania Nazi, es capaz de lo más abominable.

Muchos os preguntaréis porqué he utilizado la palabra patético para describir este nuevo movimiento. En primer lugar, porque llevo muchos años en política activa y conozco de primera mano como funciona el aparato de cualquier movimiento de este tipo. En segundo lugar, como antropólogo especializado en nuevos movimientos sociales, puedo esforzarme en analizar y comprender las fuerzas ocultas que hay tras cualquier pantalla institucional o grupal. Tercero, porque este movimiento nace y se fragua por personas a las que le tengo, en el plano estrictamente personal, cierto aprecio y cariño, a pesar de que ideológicamente estemos en hemisferios contrapuestos.

Por esos tres motivos no podía llamar al partido neofascista o simplemente totalitarista o de extremaderecha como ya se sugiere en algunos foros. Aún no tiene la calidad o el estatus suficiente para ser calificado con tan erráticas denominaciones.

Pero patético viene del griego Pathos, que según la filosofía de Aristóteles, es uno de los tres modos de persuasión en la retórica, junto con el ethos y el logos. Según el filósofo, el pathos es el uso de los sentimientos humanos para afectar el juicio de un jurado o de un grupo de personas. El argumento de los que utilizan este tipo de fuerzas termina por hacer creer al mundo entero cualquier falsedad como algo real, manipulando los sentimientos de las personas y haciéndolas creer (de forma patética) que aquello que se dice es la única verdad posible. Es decir, crear en la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto juzgado, al margen del hecho que se está juzgando. En todo caso, la mentira es una forma de eludir la realidad y por tanto la responsabilidad que tendría cualquiera al afrontar la verdad de alguna cosa.

Así es como actúan los ideólogos de dicho partido. Primero crean una idea falsa y luego, con mecanismos de persuasión crean una realidad que a base de chantaje emocional y manipulación termina siendo verdad en la psique de la gente. Es una patología inducida y muy estudiada en psicología, acompañada además de un exceso de megalomanía e interés particular para que las cosas transcurran según sus deseos.

Por ejemplo, un recurso patético sería tratar a nuestros adversarios políticos como “locos” o desviados o sin razón, especialmente cuando la crítica se cierne sobre ellos. “Están locos, están fuera de la realidad, el camino es claro y no son capaces de verlo”. Algo así ocurrió en la Alemania Nazi, donde lo increíblemente horrendo terminó siendo normalizado.

Nuestra labor política, como ciudadanos, sería el vigilar el que este tipo de argumentos patéticos no dominen la esfera social, única y exclusivamente porque nace de una mentira que termina imponiéndose en nombre del interés particular. Ya sea por una artimaña que pretende una venganza, o pretende un rédito personal o ya sea por la ciega búsqueda de poder, de estatus, de influencia, de dinero. O incluso por los síntomas propios de la megalomanía: un estado psicopatológico caracterizado por los delirios de grandeza, poder, riqueza u omnipotencia. En próximos episodios describiremos con cierto detalle la naturaleza horrible de dicha mentira.

Mientras tanto, cuidado con los nuevos movimientos sociales, por quiénes los conducen o por los títeres que se dejan manipular en nombre de un profundo estado de sumisión incondicional. Que resucite de nuevo el espíritu alerta de los nuevos Theo Francos.

Acariciando el Sinsentido


La Montaña, solsticio de verano, 22 de junio de 2008.

Estimado Amigo,

Durante todo este tiempo vengo recordándote, quizás por una necesidad interior, la frase de Krishnamurti que expresa profundamente sobre que la palabra no es la cosa. Y esta vez han sido tres cortos días y dos largas noches intensas para poder recordarlas con la máxima atención. Intento recordar punto por punto todo lo ocurrido, todo lo escuchado, todo lo aprendido, todo lo leído… Pasar la mágica noche del solsticio en Los Asientos no es casual. Como un aprendiz de brujo que atiende discreto y silencioso a las enseñanzas de su mentor, me he aproximado a las puertas de una iniciación diferente, a un plano de conocimiento superior, a una vivencia del caminante propias de alguien que atraviesa una y otra vez el portal estrecho. No agrandes esa puerta, está bien como está, porque es la puerta estrecha que conduce, tras el magnifico paseo romano y sus columnas majestuosas, al imperio de lo desconocido.

He regresado a la Montaña por el Camino Viejo, aquel que antiguamente utilizaban los monjes, los Solitarios, en su vía crucis personal hacia Los Asientos y el mágico camino de La Plata, o hacia las Américas, con la sana intención de llevar la modernidad espiritual hacia los recónditos y extraños mundos del Dorado. Una pena que en muchas ocasiones erraran en el intento y la intención, en el Propósito, ya fuera por miedo, desproporción, exageración o violencia.

Con el doble de tiempo y con la tranquilidad de un paso tranquilo, he circunvalado toda la Sierra Norte por El Pedroso, Constantina y La Puebla, sin música, sin prisas, en Silencio, ocupado en exceso en recordar toda la vivencia espiritual, más que anecdótica, de estos días de reposo en Los Asientos.

El primer día del encuentro te noté ausente, cansado, abatido, muerto, en el sentido más profundo del término. Tú alma se había precipitado fuera de ti y había quedado la personalidad, sufriente, dudativa, temerosa de la vida porque es, en cierta forma, consciente de que ella no sobrevivirá al trance… Solo el alma sobrevive, y todos sabemos que nosotros no somos el alma… tan sólo una marioneta a su servicio, una especie de juguete necesario para eso que dan por llamar la trascendencia. Tú lo sabes, y por eso, ausente de alma en ese primer día, alejado de la Certeza, repartías interrogantes imposibles para una personalidad limitada. Javier no podía más que contestar con Silencios, y mi alma no podía más que Escuchar con tristeza. Tú tienes una personalidad con mucho poder, y eso es debido a que tu alma es un Alma grande y vieja, de largos recorridos y extenuantes experiencias, a veces, increíbles para un hombre normal. “El problema es que cuando la personalidad ejerce de patrón del barco y expulsa al verdadero Rey, esa nave, el Soma, va hacia la deriva… y el Nous abandona la causa primera, dejando que todo termine en naufragio… Prudente sería dejar que tu Psique te hable, dejar que tu Psique penetre en la obscena comunicación con tú Espíritu… Dejar que tu Alma regrese… “

Estabas lejos de Ti, o mejor dicho, tú estabas lejos de ese trozo epidérmico de personalidad, mente concreta, pellejo, algo de chicha, no mucha, y huesos, estructura. Tu parte abstracta te había abandonado y eso me dolió hasta la tristeza. Ni siquiera me diste un abrazo con la alegría que sueles hacerlo. Bastó un apretón de manos que no fue tal porque tu cuerpo, frágil, carecía de fuerza. Tampoco hubo mirada conciliadora. Sencillamente porque la mirada es la ventana del alma y el alma estaba lejos.

Los siguientes días, quizás por la magia transformadora del solsticio, fueron diferentes. El Genio se fue apoderando de ti, empezó a zarandearte sin llegar a poseerte del todo. Nació cierto brillo en la mirada pero sin llegar a resplandecer con toda su fuerza. Sólo pude comprender el estado de la cuestión por la noche, a solas con tu inmenso libro. Inmenso en todas sus dimensiones, pero de eso hablaré después. Entendí que tu alma se había marchado para restar intención y protagonismo a un hecho importante: la lectura intensa, la toma de contacto con un tremendo nudo de fuerza, con una tremenda caja de Pandora muy bien titulada “Acariciando el Sinsentido”….  Porque de eso se trata… de acariciar el sinsentido…

La gente no muere de cáncer. La gente muere por falta de propósito. Lo he redescubierto, reafirmado, gracias a tu mujer. Había una carta en el libro que estas noches he disfrutado con endiablada posesión e intensidad, inmensa intensidad. Hice referencia a ella a la mañana siguiente, ya que por la noche no la había visto. No le diste más importancia al descubrimiento y pensé que tu confianza hacia mí permitía ese tipo de intimidades. No la leí hasta que en la segunda noche la volví a encontrar en el mismo sitio, justo cuando llegué al lugar de lectura donde se encontraba entre esos asuntos oscuros que describes en tu libro. Un trozo de espíritu en mitad de los claroscuros del Sistema, un trozo de luz en mitad de la noche silenciosa, alejados del ruido.

La toqué con cariño y mucho respeto, pero sentí, y espero me perdones por el atrevimiento y la confidencia, que debía leerla. En todas las cartas hay una esencia y un mensaje claro, al igual que en todos los libros, en todos los gestos, en todas las sonrisas, miradas, olores, visiones… El mensaje, así lo he interpretado y sentido, no sin ser una interpretación y un sentido nuevo para mí, era que necesitabas soledad, estar solo. Pero no una soledad carcelaria en cualquier prisión, sino una soledad más profunda, mucho más profunda. Tu mujer, ese alma inteligente y sensible, entendió el mensaje. Su propósito en esta vida eras tú, al igual que el propósito de María era Jesús. Y su propósito, en esa carta, le daba las gracias por todo, le liberaba de esa misión, de esa carga, para que siguiera su camino. Y su camino era sencillo y claro, y por eso volvió a ese lugar donde somos cuando no somos. La liberaste, ella te dio las gracias y se despidió con un hermoso y necesario tumor cerebral.

El día de su muerte te llamé. “La estoy llorando”, me decías con la voz quebrada. Anja y yo también lloramos y la lloramos en aquel lugar del Camino de Santiago donde, con la visión de un magnifico águila como fondo, paramos para orar por ti y por ella… Unos kilómetros más atrás, en Roncesvalles, estaba mi coche, el cual custodiaba un traje negro que había preparado porque sabía lo que iba a ocurrir… La intención era volver a Madrid ante el desenlace fatal, rompiendo así con mi tradición de no asistir a entierros ni bodas… Pero no lo hice… Dejé el traje negro para otra ocasión y, siendo fiel a mi arraigada costumbre, dejé el protocolo del pésame para otro momento… Sé qué tú lo entendiste… al igual que entendiste mi llamada inoportuna y yo entendí tu frase franca… «la estoy llorando«…

Estos días he comprendido muchas cosas de la vida, sobre la Vida. Tu fuerza es tal que por el sólo hecho de convivir contigo unas horas, eres capaz de remover el interior de cualquier ser humano. En mi caso, aunque tenga más de extraterreste que de homínido, no iba a ser menos. Te he observado con detenimiento, por dentro y por fuera… “La estoy llorando”… me decía tu personalidad quebrada… La misma frase que el primer día… Pero la lloras por la sencilla razón de que no concibes la importancia primordial de su muerte, de la muerte. Porque quizás te alejas del sentido profundo del propósito de ella. No es interrogarte sobre lo que tienes: la vida… Sino simplemente ser lo que eres: la vida. Siendo… ¿recuerdas? Y ella, con su “aparente” ausencia, sigue trabajando en su propósito… Porque desea que Seas… Recuerdo que una vez dijiste: “no voy a la entrevista por ella”… Hoy me has dicho… “no edito el libro por mis hijos…” Ambas frases me han parecido igual de peligrosas, y deberíamos profundizar el porqué…

Y ahora tengo que hablar de tu libro, porque todo tiene relación… Los Asientos, el viaje de vuelta por el Camino, la llegada a la Montaña, el Sentido, el Propósito… Todo tiene un Sentido que sólo puede ser entendido desde el Siendo, desde las profundas cavidades del alma… Ese patrón verdadero que nos conecta directamente con el Espíritu, con ese cosmos del que ayer te interrogabas, en el que ayer penetrabas mirando atónito el mosquito que volaba sobre tu plato de hierbas, sin ver, que en ese mismísimo instante, era el mismísimo Dios quién volaba sobre el plato y te miraba a ti… Allí mismo, sin darte cuenta, el sinsentido dejaba de ser y el Sentido acariciaba tu rostro…

El ajedrez me gusta porque es un juego que refleja a la perfección tus movimientos en la vida… No me interesa tanto ganar o perder, sino como me muevo en el tablero de la vida, qué tipo de tácticas o decisiones utilizo a la hora de dar acierto a un todo mayor llamado juego, o en mi caso, vida. Antes meditaba mucho mis decisiones. Tardaba años en tomar decisiones importantes en la vida… Me podía pasar como a nuestro común amigo, vivía en un profundo pozo de indecisiones y miedos. Ahora intento que ese proceso sea más instintivo, o mejor dicho, más intuitivo, pues lo que pretendo es conectar con esa sustancia que llamamos alma y que no es más que la suma de todas nuestras partes. Por eso te escribí aquella primera vez a la cárcel y por eso, por esa intuición, ayer leí tú libro “Acariciando el sinsentido”.

Desde un punto de vista profano, podría decir que el libro es un conjunto de ideas, cotilleos y sucesos de un tiempo pasado que no fue mejor, una crónica increíble que detalla con suma malicia detalles que pondrían la piel de gallina a cualquiera. Una crónica de un tiempo no muy lejano, de una época que marcó la historia de España, creó mitos, leyendas e historias que serán explicados en el futuro por otros. Son esos otros los que me preocupan, más que los personajes de la crónica, indiferentemente de que estén vivos o muertos, felices o infelices. Las miserias que ahí se relatan no son significativas en sí mismas… Todos hemos robado alguna vez, mentido alguna vez, criticado alguna vez, ofendido alguna vez… Todos hemos cometido errores, claro que sí… Pero ese no es el mensaje de ese libro… No se trata de pensar en cuantas mujeres han pasado por la rueda del ilegítimo Rey de España, o legítimo por la gracia de Dios y del Caudillo de España. Tampoco se trata de cómo y en qué dedican los ahorros de los españolitos de a pie esos que, por mediación de esos sufridores de a pie, llegan al poder. El mensaje es mucho más profundo amigo. El mensaje va mucho más allá del análisis de una época, unas gentes o unos acontecimientos concretos.

El mensaje quiere ahondar en la condición humana, en el Sinsentido de todo cuanto somos, hacemos, pensamos y sentimos. Destruye, a quién lo sepa leer, la ilusoria imagen que guardamos sobre nosotros mismos, como individuos y como sociedad civil.

No tengo dudas en cuanto al respecto de que ese libro se tenga que editar. No me importa quién lo edite, cuando se edite y como. Eso son problemas menores. Lo que realmente me preocupa, y esto te lo digo como amigo, como buen amigo, es que no seas conciente de tú propósito y abandones la causa de tu alma, siendo lo siguiente, la muerte. Y no la muerte física, que también, sino la muerte del alma. Ese libro no es tú propósito, solo forma parte de él. Es una herramienta más, un estímulo más, como cuando Krishnamurti, un 17 de agosto de 1922, en la californiana ciudad de Ojai, tomó la decisión de abandonar la Orden de la Estrella y penetrar con ello en lo que dio por llamar el “Proceso”… Estuve allí hace dos años y sólo había silencio… Sufres, claro que sí, pero si miras a tu alma, si simplemente te enamoras del Siendo, será el entusiasmo lo que domine tu vida.

Sostengo que la verdad es una tierra sin caminos… decía Krishnamurti… Existe un foco de comprensión y energía dentro de ti, una verdad sin caminos que desea expresarse, que lo hace en la noria de la vida o hablando de los anarcosistémicos en una loca tarde de verano. Noto como parte de esa fuerza, de esa energía, han entrado en mí de nuevo. Noto como el foco se revierte, envuelve de alguna forma rebelde a quién lo toca. El endiosado endiosa y así, Dios se manifiesta en nosotros.

Tú mirabas el mosquito sobre la mesa y te preguntabas qué era eso… el mosquito simplemente volaba, sin cuestionarse el movimiento de sus alas, porque si en algún momento tuviera la capacidad de hacerlo, simplemente, dejaría de volar, se pararía, se moriría…

Tú libro me ha dejado catatónico, en estado de shock postraumático. No puedo decirte nada de él porque aún no he podido digerir del todo su fuerza. En cuanto he llegado me he desahogado con esta larga carta que ahora te escribo, señal inequívoca de que algo se mueve. He mirado el mundo como lo haría un elegido, aquel que más allá del ocaso, ve los arquetipos y esplendores, como nos decía Borges, no por el libro en sí, ni por los detalles morbosos que describe, los cuales, gracias a mi estúpida y corta memoria ya ni recuerdo, sino por su fuerza, no la pasada ni la presente, sino la futura, o mejor dicho, la atemporal…

No quiero aburrirte más… No pierdas el tiempo en lamentos de otro tiempo… La vida te requiere… y si quieres morir, hazlo en la mar… surcando el océano y tirándote, siempre al norte de cualquier norte y con dos testigos por delante, a la infinidad del universo…

Un abrazo sentido, de tu amigo,

J.

Las dos universidades


El campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid estaba desierto a esas horas. Algunos estudiantes despistados deambulaban por aulas vacías y pasillos eternos. Teníamos asamblea anual en la asociación de antropología a la que pertenezco desde hace años. Sentí de repente cierta añoranza. He estado tan distraído estos años que había olvidado el motivo por el que me marché hace siete años de Cataluña: adentrarme en el mundo académico, lo cual hice intensamente durante los dos primeros años de mi exilio.

Salí de la reunión con cierto entusiasmo interior, recordando cuando daba clases en el instituto Duque de Rivas o cuando daba clases en la Universidad de Sevilla y disfrutaba realmente con la docencia, con eso que llaman enseñar, que no es más que aquello a lo cual los antiguos llamaban «transmitir».

Eso mismo, transmitir, es lo que hemos hecho en la otra universidad, la espiritual, la que se teje en los espacios arquetípicos, en las estrellas soñadas por los antiguos, herederas del bagaje de los dioses que alguna vez transmitieron la luz y la lucidez a los hijos y las hijas de los hombres. En ese espacio donde la infinitud se confunde con nuestra parte finita hemos dedicado un tiempo hermoso a eso que llaman meditación, que no es más que la conexión consciente entre ambas partes, entre ambos mundos, el finito y el infinito.

Luego he tenido una bonita cena en el jardín del Morya. Cena acompañada de reflexiones y confesiones que atañen a la cordura y la introspección. He preferido volver andando, acompañado por la luna, siguiendo el borde de «El Pardo», vigilado por ciervos y corzos. Esta finca resulta ser la parcela real, la cual ocupa el 25% del total del municipio de Madrid y está bien protegida. Resultaba extraño estar en el puente de la A6 contemplando tan semejante espacio a izquierda, al fondo Madrid y a mi derecha mi pequeña parcela, separadas tan solo por un raquítico puente. Sea como sea, la luna estaba ahí, libre, sin parcelar (aún).