Sobre el placer de las pequeñas cosas


 

Acabo de llegar de Sevilla, he abierto una lata de Alubias a la Jardinera de la marca blanca Hacendado. Calculo que hoy me habré gastado en el menú menos de dos euros. Si contamos el tradicional desayuno de leche desnatada con su colacao, miel de la sierra de los Ángeles y las indispensables galletas TostaRica más los cereales de esta noche, quizás no haya gastado más de tres euros en alimentar mi cuerpo físico. Eso supone un máximo de 90 euros en comida al mes en condiciones cuasi eremíticas. Y eso sin contar que tengo la huerta abandonada y por lo tanto no me ofrece frutos ni nada comestible excepto algún espárrago triguero que de vez en cuando sale por algún rincón. Hacía estos cálculos porque hoy me ha escrito mi viejo amigo E. hablándome sobre ese cosquilleo que tanto nos reclama cuando estamos cerca de buscar un cambio. E intuyo que el cambio que el busca, dados los tiempos que corren, pasan por dejar trabajo y algunas otras cosas más y dedicarse a otro tipo de tareas que tengan más que ver con la riqueza interior. Como tiene una bonita casa en mitad de la sierra de Castellón, no deberá preocuparse de pagar hipoteca, así que eso y la falta de cargas familiares le da una ventaja en cuanto a ese tipo de decisiones. Como sabe algo de artesanía y además tiene una pequeña huerta y gallinas, quizás no resulte difícil conseguir esos cien euros para subsistir desde una perspectiva eremítica, sin excesos, sin despilfarros. En una gran ciudad como Madrid o Barcelona, donde los alquileres pueden llegar hasta los tres mil euros al mes esta idea sería imposible de imaginar. Así que desde aquí le animo a que siga los dictámenes de su corazón si ese es su deseo. No tiene porqué andar buscando tal y como está el patio grandes riquezas materiales, pero seguro que encontrará una brizna de riqueza interior. Al menos esa luz que nos acoge y calienta cuando hacemos justamente eso que deseamos. Envidio esa libertad suya y la hago mía mientras aún saboreo placenteramente los restos de las alubias a la jardinera. Ánimo amigo… está todo por hacer…

 

El mito de la ciudad de los Ángeles


Hace unos años, en julio de 2006, el antropólogo Javier León emprendió un viaje a Los Ángeles, en California, para indagar sobre la supuesta influencia franciscana que según el mito y la leyenda, había surgido de la Sierra de Hornachuelos. Según había escuchado, el nombre de tan insigne ciudad estadounidense se debía al bautismo realizado por los mismos habitantes que siglos atrás habían habitado el monasterio de Los Ángeles, en Hornachuelos. La coincidencia de nombres y fechas parecía demostrar esta leyenda.

Se ha escrito mucho sobre la historia y los mitos del monasterio de Los Ángeles, situado en la Sierra de Hornachuelos, desde que en 1490 fuera fundado por el II Conde de Belalcázar1, el cual, en su vida religiosa fue Fray Juan de la Puebla. Con el tiempo, su influencia y fama se extendió a más zonas, siendo incluso cabeza de la Provincia Franciscana de Los Ángeles.

En la época de la fundación del monasterio, fueron descubiertas las Nuevas Indias, siendo la Orden Franciscana una de las que más aportes evangelizadores embarcó hacia el nuevo mundo. Ya en el primer viaje de Cristóbal Colón, le acompañaron dos hermanos legos de la orden. Un total de 8.441 franciscanos marcharon a América en la época española, lo que significó el 55,91 % del total de los 15.097 evangelizadores enviados por España. Por todos es conocida la participación activa del monasterio de Hornachuelos en la evangelización de América, donde tuvo su propia importancia. Por poner un ejemplo, fue Fray Cristoval Rabaneda, nacido terrenalmente en Posadas y espiritualmente a la vida religiosa en el monasterio de Los Ángeles, quién fundara en Perú la Provincia de la Santísima Trinidad.

El monasterio siempre se ha llenado de mitos y leyendas, las cuales alimentaron su fama no sólo en el pasado más remoto, sino en nuestro presente más contemporáneo. En nuestra actualidad, corre por el pueblo de Hornachuelos la leyenda de que la ciudad californiana de Los Ángeles debe su nombre al monasterio que durante siglos fue habitado por los franciscanos. Si bien esta ciudad fue fundada cerca de una misión franciscana, habría que investigar con mucha cautela la casual coincidencia.Dicho mito inspiró un viaje hace unos años a la ciudad norteamericana de Los Ángeles para indagar in situ la realidad de esta afirmación. Visité la ciudad vieja, El Pueblo, como allí se la conoce, e indagué por sus calles, archivos y bibliotecas. La decepción vino cuando descubrí que toda la información relativa a la época de la fundación de la ciudad había sido conservada en México, país al que pertenecía por aquel entonces la Alta y la Baja California. Algunos restos de aquel no tan remoto pasado están custodiados por monseñor Francis Weber, en la Misión de San Fernando del Rey, en la biblioteca de Doheny.

Sin embargo, algunos datos eran claros con respecto a la fundación de la ciudad y el porqué de su nombre. Fue el franciscano mallorquín fray Juan Crespi en 1769 quién dio nombre al río que se hallaba cerca de lo que hoy se conoce como ciudad de Los Ángeles. El nombre acuñado por este misionero fue el de “EI Río de Nuestra Sefiora la Reina de Los Ángeles de Porciúncula”, seguramente no en honor al convento de Hornachuelos, sino del primer convento que fundó San Francisco en Asís. El 4 de septiembre de 1781, un grupo de colonos gobernados por Felipe de Neve establecieron una comunidad en aquella zona a la que le dieron el nombre de “El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles de Porciúncula”, por el nombre del río que años antes había bautizado el religioso Juan Crespi. De ahí derivaron más tarde la ciudad y el condado de Los Ángeles. Fueron, por otro lado, Fr. Francisco Palou y su maestro Fr. Junípero Serra, ambos de la Provincia de San Francisco de Mallorca, los que fundaron la mayor parte de las misiones de California.

Aún así, estos datos a priori negativos para la gloria del antiguo monasterio, no deben quitar importancia a su fama y popularidad. Esta expansión y esta fama sólo puede ser entendida si analizamos la sacralidad del lugar y de aquellos que se esforzaron en acrecentarla. Los lugares llegan a ser sagrados y se encuentran saturadas de ser, de energía, a raíz de un hecho simbólico, un acto religioso o cualesquiera otro método que haga de ese lugar u objeto, algo diferente. El lugar u objeto, aparece como dotado de una fuerza extraña que lo diferencia de su medio y le confiere sentido y valor. Eso es precisamente lo que ocurre en la Montaña de los Ángeles, lugar sacro por excelencia y dotado de un valor añadido que lo diferencia del resto de los lugares comunes. Prueba de ello es que más de quinientos años después de su fundación, sigamos hablando de él con curiosidad y emoción. Existen muchos textos, pasados y presentes, que pretenden ensalzar la popularidad del lugar. Una muestra de ello lo vemos en el siguiente texto:

“Cerca de Hornachuelos se encontraba el monasterio franciscano de Nuestra Señora de los Ángeles, la casa madre de la Provincia franciscana de los Ángeles, Provincia a la que pertenecía el convento de Palma y a la que pertenecería el de San Antonio de Padua de Lora. Nuestra Señora de los Ángeles, la “montaña santa de los Ángeles”, como en ocasiones se la llamaba, era un centro comarcal de peregrinación. Allí acudían los loreños: la devoción que en toda aquella comarca se tiene con aquel santo convento y sus oratorios, y la estima y veneración en que la tienen, no es cosa que sabré decir como esto es, porque no se tiene por dichoso el que no ha visitado aquel celebrado santuario; ni le ha visto criatura que no se haga lenguas en alabanza de sus excelencias y del espíritu de devoción que allí se experimenta. Allí se vienen a hacer las confesiones generales desde muchas leguas, y tanta frecuencia hay de confesiones y comuniones … que son muy contados los días del año en que dexa de haber gente para eso de las ciudades de Córdoba y Écija, de Carmona,

Palma, Lora, Las Posadas, Montilla, La Rambla de Hornachuelos y … de todo aquel contorno”.

Alejandro Guichot y Sierra hace una minuciosa descripción de todas las leyendas surgidas a su alrededor. Las más conocidas sin duda son la leyenda de la mujer penitente1, la visita de Felipe II, el Salto del Fraile, los cuerpos incorruptos, el Santo Niño de Écija… Tales leyendas dieron fama al lugar, lo cual produjo un sinfín de visitas. Además, sirvió de inspiración al duque de Rivas para su obra “Don Álvaro o la Fuerza del Sino”, que más tarde Verdi transformó en su ópera “La Forza del Destino”.

La leyenda o el mito del origen de la ciudad californiana de Los Ángeles no deja de ser hermosa y romántica, pero viendo los datos aquí aportados, vemos que carece de sentido alguno. Aún así, existe un nexo común que une a un nombre con el otro. Una misma inspiración que nació de un mismo personaje y creció en el tiempo multiplicándose el mismo ideal en diferentes lugares tan dispares. Los Ángeles, no es sólo un nombre, es el símbolo de una inspiración que ha arrastrado a muchos a viajes y descubrimientos. Yo mismo me lancé a la búsqueda de ese viaje en la lejana California y volví no decepcionado, sino ávido de acrecentar y multiplicar aún más la fama de este lugar.

 

Nos volvió a recibir la tierra


“En la vida no hay soluciones, sino fuerzas en marcha. Es preciso crearlas, y las soluciones vienen”.

Antoine de Saint-Exupéry

 

Acabo de llegar a la Montaña después de unos días intensos de idas y venidas. El fin de semana lo pasé viajando desde la Montaña a Madrid. El lunes y el martes estuvieron llenos de reuniones, a destacar la del martes por la tarde en casa de MC con la fundación. Grandes proyectos se tejieron esa noche. Quizás proyectos que pasarán a la historia, o como mínimo, a los anales de algunas historias.

Y el miércoles corriendo de nuevo hacia Lleida donde teníamos en el café-teatro una nueva y preciosa presentación del libro “Nos recibirá la tierra”, de Gloria Martín. La noche fue un éxito. Alejandro de nuevo interpretó como nadie a uno de los protagonistas de la historia. Gloria nos sorprendió cantando un bonito bolero inolvidable, imitando con ello a uno de sus personajes.

Me sentí como en familia recordando de nuevo la importancia de la labor editorial que llevamos. El entusiasmo por explorar los confines de cada universo, de cada autor, de cada recuerdo que arañamos al tiempo y a los espacios. El café-teatro, que estaba a rebosar, escuchaba con atención la urgencia que requiere el recuerdo y las ganas de transmitirlo a las próximas generaciones. En el fondo, ese es nuestro propósito, y esperemos que algún día alguien nos recuerde así.

Cuando terminó todo, de nuevo corriendo a Madrid donde llegué a las tres de la mañana. Y hoy ya estaba de nuevo en la carretera, de vuelta a La Montaña, donde esperan unos días de nervios preparando las dos defensas que tengo que hacer de mi tesina… A ver qué nos depara estos días…

 

Las grietas del Sistema


 

Esta mañana estaba en casa de Jorge tratando el libro que estamos preparando sobre la Spanish Revolution. Al final de la reunión nos dimos cuenta del ingente trabajo que aún teníamos por delante, ya que el proyecto parece ambicioso en cuanto a criterio y objetivos. Sentíamos cierta preocupación ya no por el rumbo que ésta peculiar revolución está tomando, sino por las también peculiares soluciones que podrían darse a la peculiar crisis que nos está azotando. Sin duda, el Sistema y sus bases están caducas y obsoletas. Pero, ¿cómo enmendar algo que sostiene a toda una cultura y una civilización? La historia nos demuestra que los grandes imperios siempre terminan extinguiéndose por pequeñas grietas que se empiezan a abrir en la degeneración cultural y que mancilla poco a poco todas sus bases. Quizás lo que está pasando ahora no sea más que el comienzo de ese declive, de ese caer poco a poco que terminará, nadie sabe como, con el fin de una era.

Y la nueva era que algunos pregonan desde posturas optimistas y esperanzadoras tendrá que nacer, principalmente, de una educación basada en nuevos valores, en nuevas ideas, en nuevas formas de administrar el poder y el talento. La verticalidad del viejo sistema dará paso a un trato más horizontal gracias a las nuevas tecnologías. La educación estará más próxima a los contenidos que tienen contacto con la realidad, no sólo histórica y presente, sino a la realidad futura.

Pero siendo pragmáticos, en este “sálvese quién pueda” en el que parece que estamos inmersos, sólo habrá posibilidad de éxito en un estado de consciencia colectiva que asuma la solidaridad como responsabilidad y el cambio como eje necesario para salvaguardar lo bueno y eliminar lo obsoleto y caduco. Siendo revolucionariamente pragmáticos, debemos intentar estar alertas y no perder en una carrera loca el sentido de las cosas y la existencia. Nadie sabe lo que pasará en los próximos años, pero tendremos que estar preparados para todo cuanto ocurra.

 

Desde el Oriente Eterno. In memorian Joan Puig


Ayer murió un buen amigo, un hermano. La última vez que lo vi fue hace un par de semanas. Estaba algo abatido y triste, quizás porque intuía algo, presagiaba algo. Como era costumbre, se levantó, con esfuerzo pero dignidad, y se trasladó hasta el otro lado de la mesa, donde su presidente, yo mismo, esperaba ansioso el brindis del cubridor. Un brindis que sentía con mucha emoción, sobre todo porque Joan lo hacía muy sentidamente y desde donde habita el alma. Como ya era tradicional, puso su mano en mi hombro derecho apretando fuertemente. Sentí su calor y su amor en aquello en lo que creía. Todos se levantaron respetuosos y ponían sus copas en alto mientras Joan repetía de memoria los hermosos versos: “Por todos los que sufren la pobreza y la enfermedad. Dondequiera que se encuentren, esparcidos por la superficie de la tierra o el agua. Que tengan un pronto alivio a sus desgracias, y que puedan tener un retorno seguro a su patria si así lo desean. Unámonos con reverencia para invocar sobre todos, para que sean socorridos los desafortunados y lleguen con seguridad a un buen puerto”…

En la próxima reunión él no estará, al menos físicamente, pues seguro estoy, que desde el Oriente Eterno sabrá acompañarnos con su memoria y espíritu. Joan fue una persona que siempre consoló, que supo expresar el arte de hacer bien al alma. Ahora ya lo añoramos, pero ahora, más que nunca, lo sentimos.

Que el alma que ha impregnado su buen hacer siga para siempre con nosotros.

In memorian al Venerable Ser Humano Joan Puig

 

Un hombre de verdad. El concepto de hombre-hombre


 

Escribía una amiga un hermoso artículo donde intentaba encontrar el sentido de hombre en nuestro tiempo. En un comentario posterior escribía: “En este post pretendía destacar la carencia de valores que en su día hacían que una mujer que estaba al lado de un hombre fuera la mujer más valorada y protegida. En ciertos aspectos de la vida no me gustan las diferencias entre hombre y mujer, pero en mi trabajo y vida privada me gusta mucho sentir que el hombre tiene el “poder”, de manera que me haga crecer como mujer, que me haga sentir ÚNICA para él”.

Podía entender sus palabras porque las mujeres de hoy día reclamáis cierto sentido de poder. Ya sea este un poder sexual, financiero o social, no os conformáis con esa imagen de hombre sensible, débil, maniatado ante las exigencias de una mujer cada vez más fuerte e independiente, y además, “amo de casa” afeminado a veces. Ese hombre que la sociedad actual y sus modas esta relegando al hombre postmoderno no seduce, sino que da lástima.

Pero admito, como hombre, que nuestro género lo tiene complicado ya que los roles se han desvirtuado tanto – a veces incluso invertido- que no sabemos acomodarnos o actuar ante los nuevos retos. La imagen de ese hombre fuerte, arrogante, fumando espero, con copa de vino o coñac y bigote bien cortado ya no está de moda. No cuadra con esa imagen de mujer independiente y libre que desea a un hombre aún más independiente y aún más libre.

Hablaba insistentemente de todo esto con mis amigos, todos perdidos porque son incapaces de desarrollar una actividad hormonal, sexual, familiar y de pareja con cierta normalidad. El núcleo familiar se ha perdido, se ha roto o transformado en parejas de hola y adiós, con fecha de caducidad que duran lo que dura un instante, a veces de placer, de sintonía o de simple interés social. Como eso no son valores que perduran en el tiempo, son pilares que se rompen a la mínima de cambio, las parejas son frágiles y de escaso valor.

¿Qué hacer? ¿Cómo redefinir nuestros roles? ¿Cómo volver a lo que esta amiga llamaba el hombre de verdad, el hombre-hombre? En cierta forma es difícil porque nos sentimos capados, perdidos, aturdidos. No sabemos como actuar, como dar lo mejor, como ser sencillamente naturales y expresivos. Si damos mucho es malo, si damos poco es malísimo. Es difícil el justo equilibrio, sobre todo cuando es el hombre que, cansado de tanta modernidad, reclama volver a cierto acomodo conservador. En cierta forma, estamos cansados, y queremos de nuevo volver a ciertas raíces y costumbres. Sí, admitámoslo. El hombre posmoderno desea casarse, y tener una familia, y un hogar. Está enervado de ser el títere maniqueo de los experimentos sociales y modernos. Queremos ser como antes, y hacer que nuestras mujeres se sientan únicas… Pero ahora lanzo la pregunta al aire, y por favor, participad ardientemente: ¿cómo deseáis vosotras al hombre-hombre? Necesitamos, suplicamos respuestas…

 

El Loco de la Montaña en El Cerro de los Cráneos


La vida a veces nos sorprende de forma increíble. O nos relata, con sus sincronías extrañas, relatos que marcan extraordinariamente los hilos conductores de nuestros destinos. Hoy estaba en una reunión senequista con O. cuando me ha hablado de una reseña que aparece sobre mi persona en un libro editado en Almuzara, la editorial de Manuel Pimentel, ex ministro con Aznar. Como no le creía, empecé a hojear el libro en cuestión y sus 430 páginas intentando buscar la reseña. “El cerro de los cráneos”, del profesor de la universidad de Córdoba Desiderio Vaquerizo, es una novela ambientada en la Montaña de los Ángeles, cuyo protagonista, y aquí viene lo anecdótico, es un antropólogo que regresa a la tierra de sus antepasados. Y además, un antropólogo que se interesa desde el primer momento, y esto me suena, por las leyendas y mitos de la Montaña de los Ángeles. Eduardo Mendieta, que así se llama el antropólogo en cuestión, empieza a indagar sobre todo lo que ocurrió en la historia de este lugar, y en la página 98 del libro, se lee lo siguiente:

“Creo que está previsto publicar un facsímil de su obra en una nueva colección de la editorial Séneca llamada precisamente con el nombre árabe de Hornachuelos, Furnuyûlush, pero que me conste, el proyecto no se ha materializado; como tampoco el estudio monográfico sobre la Montaña de los Ángeles del antropólogo que la dirige, Javier León. Habrá que ver si es posible localizar algo más de información. He entrado en la página web de la editorial y en el blog de su director, que se hace llamar El loco de la Montaña, pero salvo un par de entrevistas personales y algunas indagaciones sobre el papel que franciscanos procedentes de Hornachuelos pudieron haber desempeñado en el Nuevo Mundo, descartando de paso la posibilidad de que dieran nombre a la ciudad californiana de Los Ángeles por homonimia con su convento de origen, no hay mucho más.”

Siempre presumo en las presentaciones de los libros que desde que Séneca está aquí, en La Montaña de los Ángeles, en cinco años se han editado más libros sobre este lugar que en toda su larga historia de más de dos mil años. Y siempre digo que estas ediciones servirían en el futuro para ayudar a investigadores a tener una fotografía de este lugar lo más precisa posible. Cuando empecé aquí mi tesis doctoral, me di cuenta de la falta de información y registros documentales que habían, y pensé que una editorial que se dedicara precisamente a rescatar esos documentos antropológicos e históricos serviría como referente futuro. Lo que realmente me ha sorprendido es que eso ya esté ocurriendo y en cierta forma, no sé si real o casual, haya inspirado a un personaje de una novela. Pues bien, bienvenido sea el fruto de su vientre…

Bueno, espero que perdonéis esta larga reseña vanidosa, pero no he podido con la emoción de compartirla…

 

 

¿Qué hay más allá de la noche?


Aparentemente nada. Sólo oscuridad e incertidumbre. Quizás algo de pesadez por no poder divisar más allá de las penumbras ningún atisbo de luz. Me esfuerzo por enfocar la vista y ver algo. Pero es una tarea inútil. Sólo se escucha el ladrar de los perros asolados y el sonido del viento cuando azota. ¿Qué será eso que nos aleja del mundo? Debe ser la cerrazón, la negrura, la lobreguez, las tinieblas, la tenebrosidad… A veces la soledad puede ser una llama… pero también un hilo conductor hacia la nada. ¿Cómo se administran las sombras? También escucho el croar del sapo, y la aparente sinfonía de algún grillo despistado. Las goteras han cesado. Pero la incertidumbre, esa terrible incertidumbre que nos azota desde cualquier lado, nos aplasta y dirime. Mañana deseaba viajar… necesitaba viajar para alejarme de las tinieblas… Huir de la noche mansa… Pero no será posible… habrá que esperar… O no… o quizás no haya que esperar… quizás tan sólo haya que agarrarse al volante con fuerza y dejarse llevar hasta el infinito… Y que el infinito nos acoja despiertos… No lo sé… Sólo desearía que ahora, en este instante, apareciera un ángel y me arrastrara hasta la luz brillante…

 

Entre tesina y campo


Perdonad los mails que no respondo, las llamadas que no atiendo, las visitas que no recibo y los despistes a la hora de contestar esas cartas que a veces llegan. Ando encerrado pues en quince días defiendo por fin el DEA y estoy ultimando los últimos detalles de esta emocionante aventura. Hace calor aquí en el sur y el agotamiento ya empieza a hacer mella. Me he pasado todo el día haciendo copias de la tesina para los miembros del tribunal. Mañana iré corriendo a Sevilla para entregarlas en mano.

Pronto llegará el verano y se presentan meses duros. Veremos como hacemos frente a los retos del mañana. De momento, concentrado en un campo abonado por la esperanza y el devenir. Cada día futuro traerá consigo la carga de su acontecer. Mañana más…

 

 

 

El último café


Treinta grados en Sevilla a las dos de la tarde. Comida con la directora de tesis justo en frente de la facultad. Conversación distendida y alegre, optimista. Repaso de algunas cosas que habrá que modificar antes de la defensa. Contentos, y en mi caso, jubiloso. Hace algunos años dejé muchas cosas para saborear este momento. Así que me sentía con los sesos derretidos por el calor, pero feliz, muy feliz. La directora de tesis también estaba contenta por culminar tras duras pruebas un camino recorrido. A veces largo, a veces penoso.

Repasando esta noche la tesis he viajado por todos esos lugares que daban orden y concierto a este trabajo académico. Tantos y tantos lugares visitados y tantas y tantas personas que pasaron, algunas fugaces, otras para quedarse para siempre dentro de mí…

Un cruce extraño de sensaciones esta tarde. La realidad parecía evanescente e intangible, pero viva e íntima. Había un motor vital que todo lo movía, acompañado de una sensación entre el duermevela, la ficción y la fantasía. Treinta grados de calor insoportable pero estoico, en un momento pulcro e hilvanado por la sensación de querer más, de desear más.

Había hoy una brillante transversalidad en todo cuanto ocurría. El café, el último café tras años de paciente espera, ha quedado inmortalizado en una evasión onírica. Aún lo saboreo mientras digo adiós a un ciclo y doy la bienvenida a lo nuevo. Y que lo nuevo sea poderoso y lleno de esplendor.

 

Soles


La semana pasada fue un día de paradojas. De mucho trabajo, de muchos proyectos. El jueves por la mañana con L., y por la tarde con C. y J.T. paseando por Sol y su particular revolución. El viernes en Lleida y el sábado, aún cansado por el viaje del viernes, fue un día lleno de experiencias. Estuve en dos acontecimientos que me impresionaron. Uno de ellos me entusiasmó al ver reunidos en la amplia sala de ese gran hotel madrileño a tantas representaciones mundiales. Había incluso de países tan exóticos como Togo. Cientos de personas de todo el mundo unidos en la celebración del 200 aniversario de la institución. Fue un acto discreto pero emocionante. El segundo acontecimiento necesita un post para él solo y un tiempo prudencial para poder redactarlo.

Ayer domingo fuimos a pasear de nuevo a Sol, para ver como estaba el ambiente. El niño me cogía de la mano mientras me hacía preguntas. Le decía, con cierta emoción, que estaba presenciando una pequeña revolución. El niño me preguntaba con cierto temor si habría armas y sangre mientras le tranquilizaba intentando explicarle que algunas revoluciones podían ser, como esta, pacíficas.

En una semana, el escenario ha cambiado mucho. Sol se ha convertido en un pequeño poblado activista, diría que casi en una pequeña ciudad, con huerta incluida. Me sorprendió pasear por sus “calles”, por sus “avenidas” plagadas de propuestas y personas con el ánimo aún fuerte. Incluso hay un rincón para la espiritualidad que pretende armonizar las vibraciones del lugar a base de meditaciones y cánticos. El volumen de gente a media tarde había disminuido, pero después de más de dos horas de incursiones por el lugar, podíamos ver como el número de personas crecía. Y había una consigna clara de los visitantes: si los tocan, si los desalojan, toda Madrid vendrá a la plaza a apoyarlos, tal y como ocurrió en Barcelona.

Tras el paseo por Sol, ocurrió una anécdota muy bonita. A., un niño de dos años que nos acompañó en el paseo, tras salir de Sol y frente a una iglesia, me cogió de la mano, y separándonos del grupo, escaleras arriba, me introdujo en la iglesia. Me llevó hasta uno de sus asientos y nos sentamos a rezar. El niño, de tan solo dos años, estaba completamente emocionado, señalándome constantemente el altar mientras que, en su peculiar idioma, intentaba decirme algo. Rezamos a nuestra manera y sin dejar de apretar fuertemente la mano, me llevó de nuevo fuera del templo. No daba crédito a lo que había pasado. Pero fue tan lindo y emocionante que pensé que sería bonito compartirlo. Ese pequeño gesto me pareció también una pequeña revolución…

 

Presentación en Lleida de un nuevo libro


El viernes fue un día lleno de emociones. Por la mañana me levanté con la noticia de que por fin este mes iba a defender mi tesina doctoral. Si todo va bien y no ocurre nada extraño, en junio tendré el Diploma de Estudios Avanzados, un requisito indispensable para terminar la tesis doctoral. Una noticia que me lleno de gozo y plenitud pues han sido muchos años de trabajo tras mis utópicas comunidades.

Tras la noticia, fui a recoger a C. a su nueva casa en Madrid, ya que como tenía el día libre me acompañó hasta la presentación, en Lleida, del libro “Nos recibirá la tierra”, de Gloria Martín.

Hicimos un viaje agradable de ida y vuelta sin mayores contratiempos. Llegamos puntuales a la cita y participamos de una hermosa presentación que no tuvo desperdicio. Nos acompañaban en la mesa los rectores de la Universidad de Lleida, el entrante y el saliente. Hubo un pase de video y una representación teatral muy buena por parte de A. en el papel de Marcelino, uno de los protagonistas de esta increíble historia.

De nuevo sentí cierta emoción. Séneca había conseguido una nueva criatura que ya empezaba a tomar vida. En cada presentación, en cada acto, me doy cuenta de lo importante de editar un libro, de compartir momentos y sueños con los demás. Tiene algo de magia este mundo. Magia e ilusión por todo lo que mueve y remueve.

Ahora, el día 8, estáis todos invitados a la presentación-representación en el café-teatro de Lleida del libro con un gran espectáculo incluido que seguro que no nos deja indiferentes.


«Querido Mario, Querido Luis»


Esta mañana he quedado con Luis para desayunar y al final hemos pasado toda la mañana juntos. Fui andando hasta su casa cerca de la puerta de Alcalá atravesando desde la Embajada de USA por la calle Serrano. Cuando llegué estaba preparando la visita de unos periodistas que habían quedado con él para un reportaje. Su libro epistolar entre Mario Conde y él es la excusa para casi todo lo que en estos días ocurre en su vida.

“Querido Mario, Querido Luis” había sido preparado con cariño. La idea surgió hace algunos años cuando Mario nos sugirió que recopiláramos nuestras comunes epístolas para editar un par de libros. Luis ha trabajado duro con ellas y ha podido por fin editarlas con una gran editorial. Yo, algo más perezoso, las he retrasado un año más a la espera de que el pulido termine en buen puerto.

Las suyas son profundas y encierran mensaje. Cada una está escrita con cariño y acierto, algunas en momentos difíciles y otras desde países lejanos. Viví con Luis muchos pasajes de las mismas, especialmente su particular “cruzando el estrecho”. Me llena de orgullo que esos momentos estén citados en las epístolas ya que en cierta forma pude ser partícipe de los mismos.

A Luis lo conocí en un lejano día de hace unos años cuando tuvimos un primer encuentro en Madrid, y luego en Los Carrizos, y luego en Córdoba, donde paseábamos preguntándonos si la amistad entre dos seres socialmente antagónicos sería posible. Y fue posible, y no solo eso, sino que nos embarcamos en proyectos y negocios que nos llenaron de satisfacción interior por el aprendizaje sufrido en tiempos difíciles. Y la amistad dura y se afianza gracias al vínculo que Mario creó entre nosotros. Una editorial como excusa y un trayecto como recorrido.

Hablábamos de todo esto mientras paseábamos esta mañana por Serrano. Llegamos hasta el Retiro y allí, quitándonos zapatos y camisas, a pecho descubierto y rebanando los rayos del sol que caían a media mañana, proyectábamos de nuevo las figuras inquietas del futuro.

Miraba el libro una y otra vez mientras Luis atendía mil llamadas. El capítulo cuatro empieza con una bella cita de Robert Frost: “me encontré dos sendas en un bosque, tomé la menos transitada y ella marcó toda la diferencia”. Así es Luis, una persona que siempre nos sorprende, que le gusta dar espectáculo y lo da allí donde está. Desde su privilegiada atalaya puede percibir y divisar todo cuanto ocurre a su alrededor, siendo partícipe del camino con sincera devoción. Y además, tiene tiempo para la generosidad y el desvarío, para la lectura y el romanticismo.

Luis Valls-Taberner es y será un hombre grande, con un recorrido marcadamente esplendoroso. Por eso hoy le he pedido que me prologue mi próximo libro. Los poemas que hemos compartido de Whitman lo merece… Luis, sigamos dando espectáculo y que se vendan muchos libros de tu “Querido Mario, querido Luis” (Plaza&Janes).

 

Libro «Spanish Revolution»


Estimados todos…

Estamos preparando un libro que vamos a titular «Spanish Revolution». Será un testimonio gráfico repleto de fotografías de este movimiento con comentarios sobre su evolución. Necesitamos que nos ayudéis con vuestros textos y vuestras fotografías. En todas las ciudades hay alguna réplica del mismo… ¿nos podéis enviar alguna fotografía en buena calidad, a poder ser en blanco y negro? Si nos cedéis las fotos saldréis en la página de créditos del libro… Gracias a todos…

un abrazo sentido…

 

pd.- Podéis enviarlas a la siguiente dirección: seneca@editorialseneca.es

 

Martín Varsavsky y Punset apoyan el movimiento 15M


Al principio sentía rabia y estaba algo desanimado por lo que había visto en el movimiento 15M. La rabia venía porque siempre somos los mismos los que estamos en las “movidas”. Pero a medida que he visto que el movimiento 15M seguía en la calle a pesar de las elecciones, me he removido por dentro y he sentido esperanza de que todas las barricadas sigan aún en la calle. Sobre todo cuando veo como tipos a los que sigo de cerca como Martín Varsavsky o Punset animan el movimiento. He echado en falta a los mediáticos de siempre, pero parece que gente sensata y crítica está por la labor, así que el ánimo sube como la espuma.

Me ha gustado el gesto de Martín, de ayudar con sus foneras a llenar de wifi las plazas. El movimiento pronto nos contagiará de entusiasmo y comprenderá que la clave ahora es resistir… Aguantar en las plazas un año si hace falta hasta que los de arriba empiecen a ponerse nerviosos… Sigamos dando guerra… Claro que podemos…

 

Por cierto, el blog de Martín, muy interesante por muchos motivos:

http://spanish.martinvarsavsky.net/

 

La pequeña Shambhala


Esforzaos por el futuro y muchas fuerzas serán convocadas a vuestra ayuda. De diversos instrumentos se compone la orquesta, mas una sinfonía acaba pronto y sus sonidos se desvanecen a través de la ventana abierta. Es mejor pagar cuantiosamente, para así aprender antes el sendero predestinado. El ojo percibirá, en vez de zarzas, un jardín alimentado por el amor. El corazón es consciente de los fantasmas de la mente, pero el conoce la verdad”.

Este es un fragmento, el 128 exactamente, del libro “Hojas del Jardín del Morya”. Y ayer, de nuevo en el jardín de J., percibí ese jardín alimentado por el amor. Un jardín, como el de Morya, que se parece a una pequeña Shambhala donde es posible andar descalzo mientras pensamos en las cosas imprescindibles.

Por eso cuando voy me siento como en casa, especialmente cuando J. me deleita con esos libros con los que tanto disfruto. Hablamos de eso, de lo ineludible, de lo preciso, de lo que nos hace vibrar, de lo que había disfrutado estos días maquetando el librito de Roerich titulado “Shambhala, la resplandeciente”. Un libro que editaremos próximamente en nuestro sello editorial Nous y que me trasporta a esos lugares que nos acercan al sendero predestinado.

El día anterior habíamos estado en casa de MC charlando en el marco de la fundación sobre todo lo que había ocurrido con las elecciones y el movimiento 15M. Al día siguiente tocó una nueva visión, esta vez más cercana, de manos del hijo de J. Recordé mis tiempos en los que me enfrentaba a mil causas con esa rebeldía insaciable de quien desea cambiar el mundo. Y de esa rabia, años más tarde, por ver, como dije, que en el movimiento 15M estábamos los de siempre.

Por eso, o quizás por la edad, prefiero la invisibilidad de un jardín o el llanto amable de un amanecer. Y mi rabia y mis causas ahora son invisibles. Trabajando en silencio e intentando aportar, desde el servicio sincero pero sigiloso, todo cuanto pueda. A veces, una pequeña Shambhala puede ser también un centro de poder y decisión, un centro de rebeldía y cambio… una auténtica revolución cargada de propósito… Por eso las hojas de sus jardines tienen tanto que decir y expresar…

 

Propuestas del 15M


1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

o   Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.

o   Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.

o   Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.

o   Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.

o   Reducción de los cargos de libre designación.

2. CONTRA EL DESEMPLEO:

o   Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).

o   Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.

o   Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.

o   Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.

o   Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:

o   Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.

o   Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.

o   Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:

o   Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.

o   Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.

o   Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.

o   Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.

o   Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.

o   Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.

o   Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:

o   Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.

o   Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.

o   Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.

o   Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.

o   Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:

o   Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.

o   Eliminación de las SICAV.

o   Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.

o   Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.

o   Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:

o   No al control de Internet. Abolición de la Ley Sinde.

o   Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.

o   Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.

o   Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.

o   Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.

o   Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.

o   Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR

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ELIMINAR EL SENADO.

NORUEGA, SUECIA, DINAMARCA, NO TIENEN SENADO, ALEMANIA SOLO 100 SENADORES y EE.UU. UN SENADOR POR CADA ESTADO.

LOS GRANDES TEÓRICOS DEL DERECHO INTERNACIONAL Y CONSTITUCIONAL OPINAN QUE ES UNA CÁMARA INNECESARIA, PRESCINDIBLE Y QUE ESTÁ EN EXTINCIÓN, ¿ENTONCES POR QUÉ TENEMOS QUE MANTENER A 260 SENADORES?

DE ESTA FORMA AHORRAREMOS 3.500 MILLONES DE EUROS CADA AÑO.

ELIMINAR LA PENSIÓN VITALICIA DE TODOS LOS DIPUTADOS, SENADORES Y DEMÁS «PADRES DE LA PATRIA».
ELIMINAR A TODOS los diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. No es posible que gastemos en esto más que Alemania y el Reino Unido).

Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO (transferencias a sindicatos, partidos políticos, fundaciones opacas y varios), se ahorrarían más de 45.000 millones de Euros y no haría falta tocar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios, como tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.
CON LA MITAD DEL DINERO QUE EL ESTADO SE AHORRARÍA CON ESTAS MEDIDAS,
SE ACABARÍA LA CRISIS EN ESPAÑA

Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad, donde nuestra opinión, la de los ciudadanos,  sea lo que gobierne, no una papeleta cada cuatro años y que hagan con ella lo que quieran sin dar cuentas ni explicaciones.

Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad ¡Espabilemos de una vez! ¡No sigamos dormidos y aletargados!

Nos recibirá la tierra


 

El sábado quedé con la autora, Gloria Martín, en algún lugar de Lleida para hacerle entrega de su criatura. Siempre es emocionante ver la cara de un autor cuando ve por primera vez su libro. Para nosotros es un alivio el poder, a pesar de la crisis, seguir editando y hacer feliz a la gente. Este libro que ahora presentamos sin duda es especial, y espero que se vendan muchos ejemplares del mismo para seguir adelante.

Os adjunto el link para que lo conozcáis un poquito y os animo a su compra compulsiva, desesperada, irracional. Por cierto, lo presentaremos el próximo viernes en Lleida, a las seis de la tarde, en la facultad de medicina. Estáis todos invitados. Si alguien quiere acompañarnos, saldremos en coche desde Madrid a Lleida el mismo día por la mañana y regresaremos por la noche. Hay plazas en el coche.

(L’acte tindrà lloc a l’Aula Magna del Campus de Ciències de la Salut de la UdL, el divendres 27 de maig de 2011, a les 18 hores).

 

http://www.editorialseneca.es/GLORIA-MARTIN.html

 

 

¿Y ahora qué?


Hace unas horas estábamos mirando desde una hermosa ventana de madera un espectacular paisaje de montañas y valles escarpados. La imagen, anestesiante, inmovilizaba a cualquiera en una meditación profunda sobre las cosas, especialmente sobre las cosas importantes y las prescindibles.

 

Ha sido un fin de semana maravilloso, rodeado de esas cosas esenciales que nos hacen mantener vivos. Subimos, por motivos varios, a la Val D’Aran. Allí estábamos fuera de la realidad, pero… Al final la realidad se impuso…

 

El PP ha arrasado.

El movimiento 15-M ha fracasado.

La sociedad civil ha fracasado.

El Sistema se impone.

¿Qué hacer ahora?

Temas serios para mañana…

 

Tenida masónica en Haití


Os adjunto esta foto que me han enviado hoy.

Se trata de una logia masónica trabajando en Haití.

Su espíritu de superación frente a las adversidades es remarcable  y digno de ser mencionado.

Ello debe servirnos para tomar ejemplo, para no hundirnos en nuestra actual situación de crisis económica y seguir luchando con esperanza y tesón.

 

 

Sol… y buen tiempo….


Acabo de visitar la Puerta del Sol. Estaba repleta de gente. La misma gente de siempre, los mismos que año tras años están en pie de guerra por veinte mil causas. No me ha parecido ver nada diferente a otras manifestaciones. ¿La sociedad civil? Bueno, sí, había curiosos que paseaban para ver lo que parecía una revuelta… Pero no… No era revuelta, ni tampoco un grupo de indignados masivo. Al menos no en apariencia. Veremos qué ocurre después de las elecciones… Probablemente todos vuelvan a casa, cansados del mismo teatro…

¿Y si no fuéramos a votar?



Estos días la plataforma “Democracia Real Ya” ha conseguido congregar a cierto número de personas que bajo el lema de «No somos mercancía de políticos y banqueros. No les votes«, han salido indignados a la calle para demostrar el hartazgo que soportan. Los que llevamos tiempo observando la evolución de la crisis, miramos con asombro como la paz social no se quebranta, aún a pesar de que los datos alarmantes de paro, morosidad, quiebra de empresas y familias y desahucio de hogares enteros están al orden del día, aumentan cada vez más. Mientras que los países árabes reaccionan ante situaciones inaguantables, aquí parece que andamos tan atónitos que esa perplejidad nos inmoviliza y nos aquieta, intentando ver en la esperanza y el futuro cheques de cambio con valor real. Aquí preferimos dejar nuestros coches en casa porque no podemos asumir el coste elevado de la subida del petróleo, dejando de viajar porque además el transporte público, especialmente el tren, se ha vuelto elitista e inaccesible con precios imposibles, antes que protestar por la incontrolada subida. No nos quejamos. Seguimos aguantando los envites a pesar de todo.

Para muchos antropólogos, el ser humano carece de instintos. Más bien disponemos de reflejos de los mismos que se interpolan en nuestra materia psíquica. O como dicen las teorías freudianas, no tenemos instintos, pero sí pulsiones. Pero en esta crisis, el ciudadano medio español ha demostrado carecer incluso de reflejos y pulsiones. Su pasividad, tanto en la vida pública como en la privada, ha sido manejada con cierto alivio por las capas de poder, administrando cada noticia negativa de forma prudente para no despertar ningún tipo de entusiasmo anómalo.

Es evidente que existe, sin estar del todo desencantados de la Política en mayúsculas, esa que pretende organizar y trabajar de forma armónica por el ciudadano y la sociedad, sí cierto asqueo por la política en minúsculas, esa que da rienda suelta a los más bajos instintos primarios, o en su defecto, a sus reflejos y pulsiones. El beneficio de la sociedad ha sido obviado en demasiadas ocasiones. Lo que ha primado, y esta crisis ha evidenciado, es que el político medio se ha apoderado del instinto gregario, acuñando territorios, o del instinto de supremacía, apelando al estatus que la casta política asume para sí. Su único interés ha sido llegar a lo más alto para luego mantenerse el más tiempo posible. Ese ha sido el interés político de los últimos treinta años.

Desde que en la época de la transición cruzáramos de una a otra orilla en pro de la democracia y la libertad, en el camino se han quedado ideales que han encasquillado un proceso hasta el punto de anquilosar y mancillar todo lo conquistado. Hemos creado un auténtico Leviatán al que cada día le nacen más cabezas. Un exceso de estructuras que se multiplican entre diputaciones, gobiernos autonómicos, senados inútiles y demás organismos que alimentan una y otra vez los favores, la endogamia política y los excesos de poder. Tenemos un problema político de primer orden, no por la ineficacia a la hora de gestionar verdaderas crisis, que también, sino porque esta crisis ha puesto al descubierto todo lo que se cuece en el caldero de nuestra política nacional.

Y mientras que unos y otros luchan hasta la saciedad por mantener el sillón, mangoneando las ideologías, apoderándose de sus principios y premisas y permitiendo atrocidades en nombre de cualquier sistema, los demás, los sufrientes ciudadanos, o en nuestro caso más concreto, los sufrientes súbditos de este virreinato arcaico y caduco, asumimos el coste de todo lo que ocurre.

La crisis económica ha evidenciado que el Sistema, tal y como está construido, es deficitario, está caduco y necesita una revisión profunda. La clase política está sobredimensionada, las estructuras y el Estado han engordado en exceso. Hay excesivas instituciones multiplicadas, exceso de puestos de confianza que no aportan nada, exceso de gobiernos múltiples, de delegados múltiples, de personas cuya profesión no es otra que la política, desproporción de privilegios insoportables para cualquier moral social.

Esta crisis ha puesto en tela de juicio a nuestra economía, nuestros valores y nuestros modelos de desarrollo y convivencia, pero sobre todo, a nuestra clase política. ¿Qué hacer? ¿Cómo demostrar a lo político que el verdadero poder recae en los ciudadanos? Quizás, y tal y como se escuchaba estos días en la calle, deberíamos ejercer nuestro poder de forma clara y concisa. ¿Y si en las próximas elecciones no fuéramos a votar? ¿Y si nos quedáramos todos en casa y obligáramos a la casta política a revisar todo el modelo? ¿Y si esa pasividad demostrada en estos años también la ejercemos el día 22? Sea como sea, la paz social, que también podría traducirse como madurez social si fuera realmente eso lo que corre por nuestras venas, debe empezar a demostrar que las riendas de su destino se ejercita aplicando todo aquello que sea necesario para ejercer el cambio. Y ese cambio, en nuestro interior, se está pidiendo a gritos.

 

Artículo aparecido en el foro de la Fundación Civil: http://www.fundacioncivil.org/2011/05/y-si-no-fueramos-a-votar/

Wesak


Ayer había unas setenta personas. J. me invitó amablemente a que leyera el texto que hacía referencia al festival de Wesak, la celebración espiritual de la luna llena de tauro, que era lo que nos reunía en la sala común de la casa donde todos los meses, allá en El Plantío, nos reunimos, física o mentalmente, para celebrar cada luna llena. Esta fiesta budista que celebra el nacimiento y la muerte del Buda, ha penetrado en las consciencias de muchos servidores que aprovechan las meditaciones para reencontrarse con el propósito vital de la existencia.

No resulta fácil intentar explicar para qué sirve la meditación. Tras muchos años practicando el raja yoga y algunos de profundización en el agni yoga, uno llega a la conclusión de que todo lo que consigue es mover apenas un ápice de consciencia hacia los planos de la realidad manifestada. Y digo un ápice porque el esfuerzo resulta vano cuando las diez mil cosas de la vida diaria descentran nuestra atención. La disciplina sin consciencia no sirve de nada, al igual que no sirve de nada intentar vaciar una piscina que ya está vacía.

Entonces, ¿para qué meditar? Sólo para recordar diariamente quienes somos y cual es nuestro papel vital en este mundo. No nos hará mejores, no nos hará más perfectos, pero sí nos conducirá hacia el recuerdo, principio evocador de cuanto somos. Si recordamos quienes somos, nos esforzaremos más hacia el propósito de nuestra vida, y eso nos hará más felices.

 

Lorca: medio pan y un libro


En un momento donde la cultura y la luz que la misma provoca está en desuso, es hora de retomar pensamientos que alimenten las ganas de volver a reencontrarnos con nuestra identidad espiritual y cultural. Por eso creo que este discurso debe ser compartido.

Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:

«Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

«Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

«No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

«Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

«¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

«Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz».

 

 

Cerrando ciclos


Esta mañana me acordaba de los profundos verdes escoceses, en las Tierras Altas. De las estepas mongolas, con su Gobi y su Altai despejando las dudas sobre la necesidad incipiente de lo expansivo. Sobre el desierto anclado cerca del Gran Valle del Rift, en la Etiopía más profunda. O las selvas indias cargadas de luces y sombras a los pies de los Himalayas. También de las planicies sajonas y los ciervos que en invierno cavaban en la nieve en búsqueda de algo de alimento. Y aquella montaña californiana a la que subí para contemplar la historia de los misterios. En aquellos viajes se tejieron sueños que luego se iban convirtiendo en realidad. En cada rincón había la huella de un suspiro, de un anhelo. Unas que vienen y otras que se van, como comentaba el viernes con JL en su hotel mientras comíamos algo. Tiempos en los que subíamos a las más altas esferas cósmicas comparados con los tiempos que corren, en los que debemos descender a los infiernos para anclar en ellos los pilares de la supervivencia. Recordaba también a algunos que se fueron, como el escritor Escote, al que publicamos un libro en 2008. O a Petrel, al que vimos marchar sin poder ver editadas sus memorias. De tanto esperar se nos murió solo, en un geriátrico de Granada, a la espera de que algo ocurriera…

Pero esta semana no era motivo para estar triste, sino feliz. La llama se volvió a encender en el caldero del destino. Y volvieron los besos y los abrazos sentidos. Y volvieron las miradas y la complicidad. Y volvió el trato amable y la esperanza de que la espera, a veces nos premia con grandes cosas. Hace unos meses, precisamente cuando conocí a Al., amiga de A. paseando por las calles de Madrid, algo se rompió. O algo desencadenó un suma y sigue de malentendidos y espirales que nos confundieron por mucho tiempo. Ayer, meses después, cenamos con Al. en casa, y se cerró, espero, un ciclo de inquietud. Ocurrió en la luna nueva de tauro, justo unos días antes del importante festival espiritual del Wesak. Cosas grandes y hermosas han de ocurrir a partir de ahora…