Decía ayer que no entendía lo que pasaba en España. Creo que la misma sorpresa se han llevado en otros países, tal y como relata un titular del New York Times (http://www.nytimes.com/2010/04/09/opinion/09fri2.html?ref=opinion) en el que, con cierto estupor, se asombra de que en nuestro país juzguemos a los jueces que persiguen el crimen organizado, la corrupción política y el terrorismo. Tal vez tan sólo se trate de una cortina de humo para que la justicia, y los ciudadanos que la soportan, no piensen en exceso en el caso Gürtel, ni en sus mafiosos artífices, algunos de los cuales, dicho sea de paso, son los que administran el dinero que todos los ciudadanos comprometemos para el bien funcionamiento de nuestro devenir. Pero creo que la reflexión no debería detenerse aquí… Algo huele a podrido en nuestra sociedad… Porque todo esto que vemos, y de lo cual, dicho sea de paso, parece que estamos en la inopia inmune, no es más que la punta de un iceberg que empieza en nosotros mismos como ciudadanos nada ejemplares y que se traslada del ámbito privado al público con una facilidad que da vértigo. Es un milagro que la sociedad moderna no se derrumbe como un castillo de naipes… Todo, incluso esto, parece normal, como si la fatalidad no tuviera nada que ver con nosotros… Lo de Garzón es surrealista, y a pesar de que no es santo de mi devoción, admito que veinte años sin jueces así supondrá la victoria de la mafia que ostenta el poder de nuestra sociedad, y que se basa, a cual pelicula de Al Capone, en la más estricta observancia de la corruptela a todos los niveles. Así que hagamos un trato: que la sociedad civil denuncie todo cuanto vea en este sentido. Si el concejal de turno, el alcalde de turno, el político de turno o quién sea malversa los fondos públicos, se aprovecha de sus privilegios o saca sustancial jugo de su puesto, denunciémoslo sin reparos, con nombres y apellidos, y que se haga justicia, pero de la buena. Así que basta de heroína a los yonkis de la política y la corrupción.
Las burrerías de Aznar
Cada vez que me topo con alguna noticia que tiene que ver con el criminal de guerra que gobernó en la anterior legislatura se me ruboriza el cabello. No tengo nada en contra de los hombres y mujeres de buena voluntad que desde cualquier partido, ya sean de una u otra tendencia, trabajan por el bien de su pueblo. Pero cuando veo casos como los del patético Bush o el innombrable señor Aznar, me cambia la cara y el sentido de las cosas. Y la última noticia me deja helado. Más de dos millones de euros para promocionar que a Aznar le dieran la Medalla del Congreso de los Estados Unidos de América, medalla, que por cierto, no le llegaron a dar a él ni a su pobre vanidad. Dos millones de euros que pagó mi vecina Paca, mi tío Manolito y el panadero de mi pueblo, personas todas honorables y humildes, que trabajan a destajo para que los tramposos, usureros y mezquinos de la mala política jueguen a las cartas de la geopolítica al mejor postor. Vergüenza no es la palabra. Es más bien rabia. Rabia por ver como un pueblo que debería gozar de cierta salud democrática permite que ladrones y asesinos en masa sigan campeando a sus anchas por los arrabales de la vida publica. Rabia por ver todos los días ejemplos nefastos de un país nefasto gobernado por personas nefastas.
Carnaval Político
Me encantan los ritos de carnaval. Son rituales nacidos popularmente para transgredir las normas establecidas y ridiculizar la realidad, a los gobernantes y todo cuanto tenga que ver con las instituciones serias y respetables. Ayer asistí a un nuevo carnaval político donde como siempre faltó seriedad y respeto. Eso ocurre cuando no se sabe muy bien qué es eso de hacer política, qué significa ser político, estar, o mejor dicho, saber estar en política. Es triste ver como el noventa por ciento de la ciudadanía entiende a la política como un circo mediático donde gana el que más idioteces dice en una fórmula que sería algo así como: idiotez por segundo más grito al cuadrado.
Cuando muy joven empecé a participar en política, mis buenos mentores, aquellos románticos que aún creían en el ideal de luchar por un mundo más justo, me dijeron eso de: la política se hace en la calle, con hechos, con buenas acciones. Era de mandado cumplimiento que todo el que estuviera en política activa lo hiciera participando en asociaciones vecinales, en organizaciones sin ánimo de lucro, implicados en la cultura, en los medios sociales, en movimientos solidarios… Así que esos políticos de base cogíamos nuestras mochilas llenas de esperanza y nos íbamos a luchar no desde los púlpitos sino desde la base misma, desde la calle, aportando ideas, trabajando duro y sin pedir nunca nada a cambio.
Pero ahora resulta que los nuevos políticos basan su única labor social en ir a las monterías o los bares para poner verdes a todo el que ose mover un dedo. Y como eso no es suficiente, luego van de vez en cuando a las asambleas para criticar lo que otros hacen, o simplemente para boicotear unas ideas que no tienen que ver con eso de ir a las monterías o los bares. Es entonces cuando el asco, la náusea y la repugnancia se hacen amigos de lo insoportable. ¿Dónde están los activistas? ¿Dónde están los verdaderos políticos?
Así que con vuestro permiso, me voy a disfrazar de nuevo, recogiendo de mi armario toda chaqueta que se ajuste a lo más irreverente y entonando un fuerte saludo cara al sol, puedo decir y digo:
- A los políticos de salón: iros a vuestra casa. Dejad de alimentar vuestros egos y vuestros sillones manchados de excremento de sapo baboso. Si no tenéis nada más que aportar, dejad paso al resto, a los que aún creen en algo. Como diría ese excelso presidente: iros al carajo.
- A los políticos sin dientes: ¿de donde habéis salido? ¿Cuáles son vuestras aspiraciones e ideales, si acaso sabéis lo que esa palabra significa? ¿Acaso vais a la política para sacar “partido”? ¿Para colocaros a vosotros en algún puesto y vivir de la sopa boba? ¿O para colocar a un tío, sobrino, hermano, cuñado, amigo, hijo o familiar cercano en primera, segunda o tercera línea de afiliación?
- A los políticos sin vergüenza: ¿Alguien os explicó alguna vez que era eso de la convivencia, el respecto, la dignidad, el apoyo mutuo, la fraternidad, la igualdad, la libertad, la educación, la cultura, la seriedad, el trabajo? Si no tenéis nada bueno que aportar, hablad de milenarismo, cojones ya.
- A los políticos ladrones: A estos directamente a la cárcel. A todos los que chupan, los que roban, los que malversan fondos, ya sea un euro o mil millones, si eres un ladrón, devuelve lo que has robado con dignidad y si no lo haces deja que el peso de la justicia caiga sobre ti.
- A los políticos de nuevo cuño: profesionales del chantaje, la distorsión, la agresión, el odio, el sibilismo, la podredumbre. Llegáis salidos de la nada, dais cuatro voces y pensáis que por gritar más tenéis más razón. Ya lo dijo Unamuno: venceréis pero no convenceréis.
- A los políticos desencantados: Pobres, como os entiendo. No es para menos. Pero no está el tiempo para desencanto. La única forma de acabar con la tiranía impuesta por el orden y la costumbre es con trabajo, trabajo, trabajo.
- A los políticos que no son políticos: A esos el tiempo y la historia los juzgará.
- Y a los políticos que si lo son: esos que están en política porque su única ambición es ver una humanidad más justa y libre, más plena y satisfecha, ver como sus conciudadanos disfrutan de mayores bienes y como la felicidad se instala entre los suyos. A ese, ánimo… hay mucho por hacer…
José María Aznar: ¿criminal de guerra?
No es de extrañar que un señor que ha participado activamente en una guerra que se ha saldado con más de un millón de muertos y más de cinco billones de dólares sea tildado de criminal de guerra. No eran necesarios un millón de muertos, ni uno, ni dos, ni cien, ni mil. Y me pregunto cuantas vidas hubieran salvado esos más de cinco billones de dólares. ¿Por qué se sorprende Aznar de que en su propio país le llamen criminal de guerra? Espero que su mal ejemplo, su mala educación -no hay más que ver la foto adjunta- y el haber sido uno de los más pésimos estadistas internacionales junto al patán planetario, por llamarlo de alguna forma cariñosa, de George Bush, sirva para que presidentes futuros no quieran parecerse a él. Que la historia lo juzgue cuando descanse en paz.
Carta a las Concejalas
Estimadas amigas,
Es mi deseo pediros disculpas por no haberos invitado a la inauguración de la biblioteca de Mesas de Guadalora. El motivo ha sido sencillo: tan solo soy un voluntario de la misma y por lo tanto no soy ni su director ni su responsable y sinceramente olvidé invitar a nadie, excepto a las personas que he visto estos días. Tampoco, como he escuchado, este voluntariado es una plataforma para vender libros. La afirmación es absurda y carece de fundamento, máxime cuando lo que hemos hecho ha sido regalarlos intentando fomentar con ello la lectura y la cultura en el pueblo. Mi único interés personal es que la biblioteca funcione y que los niños de Mesas tengan acceso a la cultura de primera mano. Además, como voluntario, mi interés es que existan muchos más voluntarios culturales, o por defecto, que se creen puestos de trabajo culturales, cuestión en la que espero vuestro apoyo. Como sabéis de sobra, no es mi intención ocupar dichos puestos sino fomentarlos en la medida de lo posible, ya que si bien es cierto que el sector de la albañilería debe sobrevivir a la crisis, también deben hacerlo otros sectores como la agricultura o la cultura.
Aprovecho para indicaros que en los próximos meses subirá el tono en las críticas políticas y supongo que esto durará un tiempo. Las razones son obvias, pero también es obvio que la crítica puede ser una herramienta de trabajo político, siempre que se haga sincera y constructivamente. Así, espero que las críticas siempre sean públicas, justificadas y constructivas con la única intención de fomentar la participación en la política activa de nuestros vecinos. Sabéis que odio la apuñalada trapera y por la espalda, de ahí que ante la confusión suscitada estos días, me atreva a dirigir públicamente esta misiva.
Esperando haber sido respetuoso en todo y esperando que podamos trabajar por el bien común…
Esperpento político
Cualquier persona, sin ser un entendido en patrimonio o cultura sabe de la importancia que las puertas de las villas tienen para su población. Antiguamente eran el umbral que separaban el mundo exterior del recinto interior, lugar esencial por donde todos pasaban para intercambiar bienes, servicios y conocimiento. A lo largo de la historia, todas las poblaciones con un poco de decencia histórica han cuidado siempre de “la puerta de la villa” como lugar sagrado, histórico y testigo vivo de cuanto debemos a nuestros antepasados. Nuestros políticos de turno no tienen esa sensibilidad y permiten esperpentos urbanísticos en lugares consagrados a la memoria. Hornachuelos, un lugar con una historia y una tradición increíble ha sido de nuevo abandonado a la suerte de la dejadez política, permitiendo que una gran construcción rompa con la estructura de la puerta de la villa local. ¿Qué decir ahora? ¿Cuántas otras cosas serán dañadas de esta manera? ¿Acaso no hay en este pueblo historiadores, antropólogos o arqueólogos suficientes a quién consultar sobre obras de este tipo? No culpo al propietario que en su libre voluntad ha ejercido su derecho de construir en su propiedad lo que la ley permite. Pero sí culpo a las autoridades políticas por semejante aberración. ¿Qué tipo de sensibilidad política tenemos cuando permitimos este tipo de meteduras de pata sin parangón? Si despreciamos a la historia, algún día la historia nos despreciará a nosotros, y cuando en los relatos futuros alguien se pregunté quién permitió semejante atropello la historia futura juzgará… Cuidemos el patrimonio cultural… es la única riqueza verdadera que tenemos…
Pd.- Un buen amigo me sugiere lo siguiente: Habría que decir que en vez de intentar declarar por parte del Ayuntamiento o la Concejalía de Turismo a Caño de Hierro monumento natural, lo están conviertiendo en un adefesio sin precedentes en una zona de tanto valor paisajístico, natural, etnográfico e histórico. Y sobre todo el impacto visual tan negativo que va a tener desde ya para los que vivimos y para las generaciones venideras. Y se abrió la veda con la herrería que permitieron abajo.
(Foto: Construcción en la Puerta de la Villa de Hornachuelos).
Montilla y el totalitarismo
Supongo que si un layetano se levantara reclamando en el territorio catalán su lengua primigenia como única y verdadera sería tachado de culturalmente inadaptado y políticamente acabado. Si además fuera hidalgo de la supremacía layetana contra la cultura de pueblos como el lacetano o el cossetano ya sería tachado de totalitarista. El que lo haga un presidente de una región autónoma hoy día es tachado de valiente y sensato. Pero si un antropólogo examinara meticulosamente la realidad cultural de Cataluña pronto se daría cuenta de que en su territorio, existen diferentes lenguas y culturas que pretenden una convivencia pacífica la una con la otra, y que en ningún momento de la actualiadad debería tacharse a una como superior a la otra ni imponer multas por usar unas u otras. La desfachatez política es tan surrealista, que se permite imponer sanciones por usar una lengua ya sea en un contrato laboral o en un anuncio publicitario o en el cartel de un negocio privado. Lo aberrante del asunto es que a eso se le llama totalitarismo cultural, y que la mejor forma de defender una cultura y una lengua no es sancionando a otra, como, por cierto, hacía Paquito Franco, ¿recuerdan?
Josep Anglada: vete tú de Europa
Sí, existen, están entre nosotros. Aquí hay un ejemplo, el señor Anglada, por decir algo. Presidente de Plataforma per Catalunya, un nuevo partido que nos recuerda a esas atrocidades del pasado… Cuidado que la cosa, ahora con la crisis, no es broma… Que Alá lo proteja…
El mito de la chaqueta
Decía Joseph Campbell que el mito, lejos de significar una ficción, es un medio para desvelar una realidad que no puede expresarse por medio de abstracciones filosóficas. Una realidad demasiado profunda para caber en el discurso lógico. Y eso debí pensar yo, no quizás con tan exceso de profundidad, cuando alguien me ha dicho tan pancho que soy un chaquetero y que la gente en el pueblo va diciendo eso. Tras dormir menos de dos horas en la intemperie a menos ocho grados y conducir más de mil kilómetros para estar a tiempo a la comida de hoy que al final se ha reducido, por respetar mi propia religión, a un par de lonchas de queso con algunos cacahuetes (olvidaron poner tortilla de patatas), la verdad es que no caí en el piropo. Realmente me sentía extraño pues tal y como salí de la cena de ayer me presenté, algo más desaliñado, en la comida de hoy. Pensé que lo de chaquetero venía por venir algo más arreglado de lo que suele ser habitual en mí: zapatos, traje negro, camisa blanca y chaqueta de vestir. Tuve la precaución de quitarme la corbata para que no pensaran que se trataba de un hombre de la CIA, pero al parecer, y por las miradas que recibía por mi inhabitual atuendo, no tuve mucho éxito. Así que profundicé con cierta curiosidad con mi interlocutor sobre el nuevo mito del «chaquetero». El anterior, si guardáis memoria, consistía en decir que yo era una especie de «enviado» o «mesías» que había sido designado desde no se sabe qué esferas oscuras para arreglar el partido y ser el próximo candidato a alcalde. Ese mito me gustaba, me sentía cómodo con el mismo ya que la fantasía de algunos siempre me ha inspirado bellos relatos. Pero el mito de la chaqueta me resultaba pobre en argumentación y por dos motivos principales: el primero es que tienen razón. Milité más de cuatro años en Izquierda Unida, más de diez en su filial catalana Iniciativa per Catalunya, más de cuatro años en el PSOE y más de cinco años en su filial catalana PSC. El orden no es exactamente el mismo pero aquí radica el segundo argumento: soy libre pensador. Y un libre pensador milita en el partido que quiera, cuando quiera y donde quiera. Y normalmente lo hace siguiendo los principios de libertad, fraternidad e igualdad. Y todo aquel que esté en contra de esos principios será su rival político. Hoy en día, donde las clases obreras se confunden con esa gran clase media resulta casi absurdo hablar de izquierdas o de derechas. Prefiero el término progresista vs. conservadores. En ese sentido, siempre me he sentido más afín a los primeros. Desde un punto de vista intelectual, o antropológico si se quiere, es cierto que he militado en las diferentes facciones o sectas de la izquierda progresista. Y el motivo de tanto cambio tiene una explicación no mitológica y sí real: huir del pensamiento único. ¿Qué pensamiento único? El nacionalista… Siempre he estado en política o haciendo política. Cuando primero me hice objetor de consciencia y luego insumiso tuve un compromiso serio con cierta política. Siempre me interesó la política como excusa para arreglar problemas de la calle, marginación, injusticia social, exclusión. Pero nunca me interesó la política para defender ideas nacionalistas o identitarias. Así que cuando IC se apuntó al carro del nacionalismo y el PSC hizo lo mismo, pues yo fui migrando de un partido a otro hasta alejarme definitivamente de Cataluña por asfixia intelectual. Al parecer, esto molesta en el pueblo. Bueno, creo que esto sería injusto. Al parecer, esto molesta a ciertos personajes que a falta de una argumentación mejor y una vez derrumbado el argumento del «salvador» han aprendido rápido a cambiarlo por otro sino menos ridículo y absurdo. Y como lo absurdo y ridículo siempre es sorprendente, pues aquí explico la historia con cierto asombro. Lo dicho, y como diría Groucho Marx, estas son mis chaquetas, pero si no os gustan, me las puedo cambiar por otras…
Más cosas sobre la buena política
ABSENTISMO: no existen datos oficiales sobre la falta al trabajo de los políticos o al menos no se han hecho públicos.
AVIONES: los diputados pueden utilizar a su antojo con cargo a las arcas del Estado aviones, trenes o barcos. Disponen de 5.000.000 de euros al año para viajes.
BONO, JOSÉ: entre sueldo y complementos, el presidente del Congreso cobra 13.856 euros al mes: 3.126 por diputado, 3.605 como complemento, 3.915 para gastos de representación y 3.210 de libre disposición. Las dos últimas partidas suman más de 6.000 euros mensuales para comidas, regalos y actos de protocolo. Todo este dinero sin contar las indemnizaciones previstas por ley para sufragar «gastos que sean indispensables para el ejercicio de su función».BOTELLA, JOSÉ: el cuñado de José María Aznar fue fichado en Bruselas, desde las oficinas del PP en esa capital. En el tribunal que lo examinó para funcionario estaba un miembro determinante, Gerardo Galeote, que presidía la delegación popular en Europa. En menos de dos años el hermano de Ana Botella se blindó con un sueldo europeo para toda la vida.
CALDERA, JESÚS: el ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales recibe 6.319 euros mensuales por su escaño en la cámara baja, donde redondea su sueldo como vocal de la Diputación Permanente y presidente de una comisión. Cuando era ministro subió el salario mínimo a 600 euros. Cuatro años después, su sueldo es 10 veces superior a esa cifra, que recibe simplemente por no abrir la boca. Caldera no ha presentado ni una sola iniciativa ni ha intervenido en el Congreso desde que comenzó la actual legislatura. Al final, cobrará en 2009 más de 120.000 euros por los servicios prestados.
CARGOS: hay 8.112 alcaldes, 65.896 concejales, 1.206 parlamentarios autonómicos, 1.031 diputados provinciales, 650 diputados y senadores, 139 responsables de Cabildos y Consejos insulares y 13 consejeros del Valle de Arán.
CASTIGO: nunca se ha sancionado a ningún miembro de La Casta por incumplir el Código del Buen Gobierno, que se supone que controla las buenas prácticas del Ejecutivo.
COCHES: el lujo de muchos dirigentes autonómicos les lleva a sentar sus posaderas en automóviles de más de 100.000 euros. Gallardón, el alcalde de Madrid, se mueve en un Audi A8 de 591.624 euros. Fue contratado en arrendamiento hasta 2011, así que el alcalde gasta 150.000 euros al año del bolsillo de sus ciudadanos para moverse por la ciudad y alrededores. Catorce de los 17 presidentes autonómicos usan Audi. El valenciano Francisco Camps tiene varios a su disposición (esa comunidad dispone de 200 vehículos para sus altos cargos, la mayoría de ellos Volvo S80, de 40.000 euros), lo mismo que sucedía con Chaves en Andalucía, cuyo Gobierno cuenta con 234 coches oficiales.
CHAVES, MANUEL: cobra al año 81.155 euros por ser ministro más una indemnización de 46.000 al año por abandonar la presidencia de Andalucía. O sea, 127.155 euros anuales. Dos sueldos del Estado compatibles sólo para altos cargos. Para los demás españoles está prohibido por ley.
La Casta Política
Leire Pajín y Rodrigo Rato, dos de los miembros de «La Casta» con ingresos millonarios. El hinduismo considera que los seres humanos fueron creados con distintas partes de una divinidad llamada Brahma. Los sacerdotes salieron de su boca. Los comerciantes, de sus caderas. Los esclavos, de sus pies. Y los políticos, de los hombros de la deidad junto con los guerreros. Esta leyenda -descrita en un texto del siglo III a.C. llamado Las leyes de Manu- es la base del sistema de castas que impera en la India. Allí, la pertenencia a una casta define el estatus social del individuo, sus posibilidades de trabajo e incluso con quién se tiene que casar. Y no es posible ascender en la escala social. Sólo los nacidos en las castas superiores pueden disfrutar de los mejores privilegios.Veinticinco siglos después, la analogía sigue viva para entender el funcionamiento de la clase política española: un grupo cerrado, homogéneo y donde los herederos tienen mucho camino recorrido. Basta ojear por los despachos de europarlamentarios españoles en Estrasburgo para encontrar pruebas genealógicas: un hijo de Alfonso Guerra, un cuñado de Aznar… Sí, ahora son hijos, sobrinos, nietos o conocidos de los históricos del PP y del PSOE los que hacen de escuderos de la casta en Europa. El Parlamento Europeo ha pasado de cementerio de elefantes a campo de entrenamiento. Las oficinas del hemiciclo son ahora un lugar donde los herederos del trono electoral, forjan contactos y curten sus espuelas. Son La Casta.Con el mismo título que el libro que el año pasado conmocionó la vida política italiana, sacando los colores a quienes viven de la cosa pública, el periodista Daniel Montero mete el bisturí en el patio local. Tampoco huele bien aquí. En las 286 páginas de La Casta. El increíble chollo de ser político en España, a la venta el próximo día 20 (Ed. La Esfera de los Libros), Montero lanza cortantes preguntas (¿Qué futuro tiene un país donde las casi 80.000 personas que forman la clase política están envueltas en un velo informativo sobre el despilfarro de sus privilegios?) y ofrece respuestas y datos precisos. Gürtel es sólo un epígrafe en esta crispante historia.1.- Con lo que gana Rajoy en un mes, una pensionista con cuatro hijos vive durante dos años y medio.
2.- Tal es el descontrol, que en España no hay ni una sola institución que conozca cuántos políticos cobran del Estado.
3.- Un español tiene una pensión máxima de 32.000 euros anuales, pero los políticos tienen derecho a pensiones vitalicias muy superiores. 74.000 euros en el caso de los primeros espadas de La Casta. Además estas pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas. Un diputado o senador tiene que estar sólo siete años en el cargo para optar a la pensión máxima (32.000 euros), mientras que un trabajador autónomo o por cuenta ajena necesita 35 años cotizados.
4.- La retención de las nóminas de diputados y senadores es sólo del 4,5%.
5.- ¿Sabía usted que paga de su bolsillo las multas que la DGT impone a los políticos? ¿Y que además las paga con recargo?
6.- ¿Viajes innecesarios? Una comisión del Congreso pide permiso para que 60 diputados viajen cuatro días a Canarias a estudiar el cultivo del plátano.
7.- Zapatero es el único presidente de la UE que carga sus gastos vacacionales a los presupuestos estatales. Viaja con 100 personas durante tres semanas.
Sobre la dignidad de Cataluña
(Foto: paradójico toro reflexivo, símbolo de la identidad española, en la Rambla de Catalunya, en Barcelona. Algún día la humanidad Una no pensará en la identidad, sino en la impermanencia de todo).
Traductores en Cataluña… del absurdo al ridículo…
Los políticos bandoleros
¿Xenofobia encubierta? El alcalde habla en el nombre del padre.
Corrupción política
Esta mañana, en el aeropuerto de Sevilla, todos los titulares de la prensa hablaban de lo mismo: la corrupción política. A la vuelta, y para mi sorpresa, la guardia civil me detuvo en la entrada del pueblo. Habían realizado un cercado por todo el lugar para que nadie vinculado a la política pudiera escapar. Me detuvieron y leyeron mis derechos. Delito cometido: sospechoso de tener ideas, activista utópico y cínico social. Me llevaron al calabozo. Me interrogaron sobre mis vinculaciones políticas, sobre mi tráfico de influencias, mis maletines, mis comisiones, en fin, ese tipo de cosas que hacen algunos políticos. Se armó cierto alboroto, el alcalde vino a prisión y se sentó junto a mí. Defendió mi honestidad. Reconoció que en mi casa había olvidado poner algunas barandillas de seguridad, pero que más allá de eso, estaba limpio. Agradecí el gesto y a las pocas horas me soltaron. Hubo rueda de prensa. Muestro foto en la que se me ve abatido por la sinrazón. El alcalde comparece: «está limpio, es un honorable ciudadano. Tiene algunas deudas pero ha prometido pagarlas». Luego es mi turno. Doy las gracias a mi rival político por el gesto. En la política, y ante acusaciones injustas, todos a una, como en Obejuna. Le estrecho la mano y le invito a tomar un vino. Aprovecho para decirle que arreglen la acera de mi calle, y el alumbrado, y los jardines, y de paso que limpien los estercoleros que están naciendo como setas en todo el pueblo. Dice que mañana mismo están allí los de obras, que para eso están los amigos. Sonrío satisfecho. Menos mal que la Guardia Civil no quiso tomar ese vino, el tráfico de influencias, con vinos y sin ellos, está penalizado…
(Fotomontaje cachondo: el preso número nueve y el alcalde en rueda de prensa en el cuartelillo ficticio. Julián, no te enfades, es pura coña. Ya sé que hoy no es el día de los santos inocentes, pero como es el día de todos los santos, he pensado que la broma valía la pena).
El Pleno Espectacular
La vergüenza de ser político
Hace unos días visité la depuradora del pueblo. La persona que me atendió se quejaba de que los políticos sólo miramos lo que podemos vender a la calle. Puntualicé eso que tanto nos gusta a los que padecemos de repugnancia sobre algunos hechos indiscutibles: «algunos», algunos políticos. La depuradora, como no se ve, y a pesar de la necesidad urgente de invertir dinero en ella, pues está abandonada a su suerte. El domingo estuve paseando por La Montaña con MA. Hicimos parte de la ruta de «El Águila» hasta que llegamos por el sendero a la altura del cementerio. Para sorpresa de ella, allí, el sendero estaba literalmente soterrado en escombros y basura. Esto debe ser «el punto limpio», pensaría irónica ante mi presencia avergonzada. ¿Punto limpio? Sí, ese lugar que los ayuntamientos civilizados tienen para ordenar las basuras, escombros y otros residuos como el aceite que no pueden ser dejados alegremente, como ahora se hace, en cualquier parte. En el paseo por el sendero, en mitad del Parque Natural, veíamos como la dulzura de los pasos estaban bien acotados y encerrados entre alambradas de las fincas de los «señoritos». ¿Se imaginan pasear por senderos de montaña rodeados y guiados en todo momento por alambradas que cubren todo su trayecto? Las telas metálicas cubren incluso las cañadas reales… Y si dices todo esto públicamente saltarán los que viven de la apariencia y la ficción, y no los que claman realidad, diciendo que busco cierto desprestigio… No, busco que todos nos avergoncemos, no como pueblo, sino como humanidad, porque lo que pasa aquí, pasa en todas partes, y nuestra es la responsabilidad de levantar la voz, aunque clame en el desierto, y buscar soluciones reales e inmediatas. Ayer, los amigos de Participación Ciudadana nos dieron a los políticos una lección que nos subió los colores. Los políticos nos dedicamos a reunirnos y hablar de los problemas del partido, los problemas de nuestro ombligo y poco más. En doce meses y cientos de reuniones compruebas como nada avanza, como se hablan de las mismas cosas, como se rellenan los huecos del tiempo a la espera de lo que realmente importa: el poder. ¿Acaso pretendemos con el poder cambiar la realidad? No, los verdaderos actores del cambio siempre es la Sociedad Civil, como los amigos de Participación Ciudadana, que nos dijeron cual es la verdadera realidad y cuales son las soluciones que debemos los políticos ofrecer. Hasta veinte puntos enumenaron, veinte puntos que deberíamos grabar en nuestra consciencia para empezar, desde hoy mismo, a dar respuestas y soluciones… ¿Por qué la Sociedad Civil no asalta el poder? Sencillamente porque al hacerlo se volvería estructura, y por lo tanto, ya sólo vivirían, como la mayoría de los políticos, para conservarlo. Hoy hablaba con un concejal sobre todo esto y le prometí que hoy el tema sería político. ¿Qué podemos hacer? Nos preguntábamos… Ser sociedad civil… ser ciudadanos cívicos… ser ejemplo… Luis María Ansón: la increíble verdad
La sonrisa hipócrita
Creo que Obama le ha dicho algo así a nuestro presidente-marioneta:
«Jose, ya conoces a mi mujer. Anda guapo, ponte aquí y sonríe como yo lo hago. Primero los tres. Derecha, ahora izquierda. Perfecto. Quédate tieso que ahora posamos solos. Relájate hombre, que lo de tus hijas ha sido espectácular. Toda la familia de negro… Nadie ha comprendido lo del canario… eso sí, las botas, con esto de la crisis, ha pegado cante… ¿Todo bien campeón? Ya veo que has subido el IVA y no os habéis bajado el sueldo los políticos… Bien hecho, si hay que sangrar a alguien, que sea al pueblo… nosotros, siempre intocables, hasta en la crisis… «
¿Independencia? No, Interdependencia
Existe cierta emoción en el ambiente rancio del nacionalismo catalán por el aparente éxito de la consulta popular en Arenys de Munt sobre la independencia de Cataluña. Para algunos catalanes, España no existe como país o nación, sino que, de forma normativa, y diría que hasta despectiva, se la llama como Estado Español. Decir España en Cataluña chirría, pero si dices Estado Español porque inevitablemente tienes que hablar de esa «realidad», entonces puedes pasar el trago. Y eso ocurre porque existe cierto orgullo nacional catalán, o cierto complejo de superioridad de lo puramente catalán con respecto a lo puramente español. Y ese complejo resulta peligroso, pues proviene de una identidad adolescente que para autoafirmarse necesita estar en guerra con la identidad superior. No estoy en contra de la independencia política de todo aquel que lo desee. Todo lo contrario, en ese sentido pragmático, todos deberíamos ser independientes de todo con la condición de acabar con ello con la clase política que parasita en los territorios. Todo lo contrario de lo que pretenden algunos nacionalistas, es decir, independizarse para crear una clase parásita-política más poderosa y gestionar los recursos al antojo de los mismos. De ahí que esté a favor de la independencia de los países y las naciones, de los pueblos y ciudades si es su deseo, pero esté tan en contra del sentimiento nacional o nacionalista, ya nazca este de un país con Estado o sin él. Incluso me atrevería a decir, ya que hablar de independentismo hoy día resulta ser una falacia metafísica, que de lo que estoy más de acuerdo es del interdependentismo, es decir, pueblos hermanos que se autogobiernan en unidades básicas pero que se ayudan mutuamente en todo cuanto pueden para mirar a un futuro común. Pero eso no ocurrirá hasta que la humanidad no deje de mirar al otro como a un enemigo, hasta que no deje de parcelar la tierra en función de lenguas, culturas o naciones y hasta que no deje de ver al otro como un estúpido ser inferior.
¿Se puede espiritualizar la política?
Siempre me he quejado de la sabiduría encapsulada, o barata, como la llamaron ayer en un encuentro político. Algunos creen que la espiritualidad es algo que tiene que ver con la religión, y además, con una religión muy específica, cargada de dogma y ritual. Pero estamos en un nuevo tiempo donde lo espiritual, una vez quitada la estigmatización que esa palabra pueda tener, se diluye en la vida diaria y en todas aquellas actividades que requieren atención. Porque espiritual no es rezar cuatro aves marías y flagelarse hasta la saciedad con el mea culpa, que también. Espiritual es conectar esa parte abstracta del ser humano, esa parte infinita, ilimitada, con esa otra parte finita y que ocupa el noventa por ciento de nuestras vidas. En esa síntesis, lo espiritual requiere de cierta consagración de las cosas diarias. Y la política, la economía, la educación, y todas aquellas actividades que ocupan nuestras vidas deben tomar el rumbo de espiritualizarse, es decir, de hacerlas humanas en el sentido más amplio de la palabra. Y ahí incluyo la política, la cual debe verse como un acto de servicio y no como una oficina donde colocarse. Así, la responsabilidad del que se cree «espiritual» debería mostrarse en todas las actividades humanas, y no los domingos en misa de doce a una. Las personas reflexivas deben atender a la necesidad de trabajar para resolver los conflictos de la humanidad, y esto sólo es posible dedicando toda su actividad a ese propósito. El sentido común requiere de esa inteligente actividad. Si dejamos la política y la economía en manos de bestias descerebradas el mundo no podrá prosperar jamás.
(Foto: Si bien los masones tienen prohibido hablar de política y religión dentro de las logias, en su actividad normal intentan compaginar cierta espiritualidad dentro de la vida mundana. Este grupo de hombres entendieron bien en el siglo XVIII la importancia de espiritualizar toda la actividad humana, intentando con ello hacer de un mundo bueno, un mundo mejor. Véase mi libro «Entrevista a un masón»).
CAMPS está muy contento
Carta a los valientes gudaris
visto desde la más extensa de las distancias, estoy de acuerdo con vosotros en vuestros fines: la independencia y el socialismo. Los medios que empleáis me parecen chapuzas, fuera de contexto y harto mafiosos. ¿Como se podría reconducir vuestra lucha? Pues no lo sé, pero con las armas, esos artilugios de siglos pasados que sirven, dicen, para destruir la vida humana, me temo que no. ¿Habéis probado con las nuevas tecnologías? Quizás el terrorismo cibernético sea de mayor utilidad a la causa. Derrumbar los estamentos del capitalismo con el ejemplo. Reorganizaros en comunidades autosuficientes y sostenibles, declarando en cada una de ellas, con vuestros actos, la independencia total, sin más animo que ser libres incluso de vosotros mismos. Crear en esas comunidades una insumisión a todo cuanto tenga que ver con el Estado: exclusión de impuestos, prestación de servicios, educación, etc… Sed lo suficientemente fuertes y valientes para emprender un nuevo camino hacia el socialismo y la independencia. La guerra, la sangre, los atentados… eso ya no sirve, ya no llama la atención, está caduco. Además es engorroso, destruye familias, hogares, acabáis presos por una causa que ya ha dejado de tener sentido en cuanto una sola bala cruza por vuestras manos… No os equivoquéis. Ese camino ya no vale, al igual que ya no valen los trabucos, ni las lanzas o las flechas. Iros al monte, a vuestro querido monte, y volved a empezar. Si lo hacéis, yo me voy con vosotros, porque empezaré a creer en la causa, y como yo, miles de nuevos gudaris que desean ver un mundo sin patrias, sin fronteras y sin limites para ser libres… Abajo pues la tiranía, la de unos y otros, y empecemos a construir un mundo nuevo…
Mamá, quiero ser alcalde…
En fin, dicho todo esto, nos esperan dos años muy divertidos, viendo como unos se rompen la cara con otros, donde habrá zancadillas a mansalva, amenazas (aquí el menda ya ha recibido alguna), y de todo tipo de corruptelas habidas y por haber con tal de estar el primero. Y como el tema es apasionante, seguiré denunciando públicamente todo cuanto ocurra, me refiero todo lo que sea repugnante, de mal sabor, de mal gusto, aquello que sea torpe o requiera torpeza. Así que en la lista queda un «salvador» menos… ya podéis empezar a zancadillear a los otros… que el camino es largo y la carrera lo requiere… Y espero que gane el mejor, y no el tontolahaba de turno que acabe haciendo un estropicio mayor… No pido juego limpio, sería un absurdo metafísico, pero al menos, no seáis muy canallas…
Indecencia política
Me envían esto y lo comparto…
«Ha dicho la Presidenta de la Comunidad de Madrid que es indecente quemientras la inflación es -1%, los funcionarios además de tener plazafija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto).Me gustaría transmitirle a esta Sra. lo que considero «indecente»: Indecente, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mesy el de un diputado 3.996 pudiendo llegar con dietas y otras prebendasa 6.500 €/mes;Indecente, es que un catedrático de universidad o un cirujano de lasanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de unayuntamiento de tercera;Indecente es que los políticos se suban sus retribuciones en elporcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad de todos lospartidos, por supuesto y al inicio de la legislatura);Indecente es comparar la jubilación de un diputado y el de una viuda;Indecente, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibiruna jubilación y a los diputados les baste con siete y los miembrosdel gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar elcargo;Indecente es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) deeste país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo delIRPF;Indecente es colocar en la administración miles de asesores, amigotescon sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados;Indecente es el millonario gasto en mediocres TV creadas al serviciode la pervivencia en el trono de políticos más mediocres;Indecente es el ingente dinero destinado a sostener los partidosaprobado por los mismos políticos que viven de ellos;Indecente es que a un político no se le exija superar una mínimaprueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual ocultural);Indecente es el coste que representan a los ciudadanos sus comidas,coches oficiales, chóferes, viajes siempre en gran clase y tarjetas decrédito por doquier; (Tenemos mas coches oficiales en España que entrefrancia , Alemania y EEUU juntos…..alucina)Indecente es que sus señorías falten de su escaño en los plenos una yotra vez y tengan seis meses de vacaciones al añoIndecente es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan uncolchón del 80% del sueldo durante 18 meses; (no vaya a ser que con lo»»poquito»» que han cobrado en su legislatura no les llegue)Indecente es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargosde la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país quepueden legalmente percibir dos salarios del erario público;Indecente , es que se pongan a parir en los debates la izquierda y laderecha y luego cenen juntitos en los mejores restaurantes …y todo acargo de nuestros bolsillos. PERO LO MAS INDECENTE , ES QUE NOS TOMEN POR GILIPOLLAS. Yo no soy funcionario , soy autónomo (aunque tambien podria ser ama decasa o astronauta ) y lo de los politicos me parece indecente.INDECENTE!!. ¿QUÉ SE PUEDE HACER ? Quedarnos de brazos cruzados , como siempre o hacer una gran protesta ? Se está proponiendo hacer una gran protesta PACIFICA a nivel nacional, para que nos dejen de tomar por tontos , fecha el 6 de septiembredel 2009 , pasalo a todos tus contactos por movil o por mail , que haytiempo de organizarlo. Se está planteando declarar el 6 DE SEPTIEMBRE » DIA NACIONAL DESUS SEÑORIAS » PASALO
Austeridad Política
El Secretario de Cultura del Psoe-Hornachuelos pide públicas disculpas
DENUNCIA INUNDACIONES EN POSADAS
Como todos sabéis, el pueblo de Posadas ha sufrido durante los últimos años unas terribles inundaciones que han afectado de forma dramática nuestras vidas. Durante estos años, las voluntades políticas no han encontrado la forma de terminar de resolver los problemas que nos afectan año tras año, provocando con ello un estado de intranquilidad permanente.
Las denuncias se vienen acumulando sin que se termine de resolver un problema que nos afecta con temor y angustia todos los otoños, sin que hasta el momento se hayan realizado actuaciones significativas que resuelvan este grave inconveniente.
Tras hablar con diferentes agentes implicados del ayuntamiento, la diputación, de la empresa de aguas Emproacsa y todos cuantos tengan responsabilidades, llegamos a la conclusión de que un año más estaremos indefensos ante la amenaza de las lluvias y las consiguientes inundaciones.
Ante la impotencia de tales hechos, nos vemos con la obligación de denunciar públicamente dicha situación para que todos los agentes implicados se pongan a trabajar en la correcta solución de un problema que nos amenaza con otro desastre a vísperas de un nuevo otoño. Hagamos fuerza entre todos para buscar una solución inmediata, urgente y definitiva para que desde el consenso y el entendimiento de todos atajemos de una vez esta problemática con soluciones efectivas.
MANUEL RODRIGUEZ ORTEGA
JAVIER LEÓN GÓMEZ
Salario mínimo para la clase política
Hoy he participado en el blog de M.C. con un artículo sobre Estructura y Sistema. De forma espontánea han salido quejas sobre lo que un político cobra, quejas a las que me sumo desde hace tiempo como crítica feroz a la llamada «clase política». Ahora que ya ha terminado la batalla y cada partido mira el botín optenido, es bueno adoptar una posición crítica sobre algunos aspectos importantes, especialmente en tiempos de crisis. No sé como será el futuro, pero lo imagino con una clase política anciana, con la vida resuelta, sin necesidad de aspirar a ningún tipo de popularidad porque su vida será plena. Una clase política entregada al servicio a la sociedad, y no a su ombligo. No necesitarán sueldos porque ya tendrán suficiente con su pensión, por lo tanto, no habrá necesidad de competir por un puesto de mayor relevancia en función de lo que cobran, sino en función de lo que son capaces de aportar a la sociedad según su propia experiencia o conocimiento. Y mientras que eso llega (en algunos países ya se practica), la sociedad civil se debería revelar contra la nueva clase ociosa llamada política, esos vampiros que chupan hasta donde pueden la savia de nuestros impuestos. ¿Cómo? Se me ocurre, para empezar, una limpieza económica igualitaria para todos, y como vara de medir, el salario mínimo interprofesional. Entonces veríamos muchos cambios positivos y sobre todo, se lucharía por un mundo mejor a expensas de luchar por un puesto político mejor. ¿Y cómo conseguir esto? «Un fantasma recorre Europa…»
(Foto: mitin político a pie de calle. La Montaña, junio de 2009).
























