Corrupción a todos los niveles


Decía ayer que no entendía lo que pasaba en España. Creo que la misma sorpresa se han llevado en otros países, tal y como relata un titular del New York Times (http://www.nytimes.com/2010/04/09/opinion/09fri2.html?ref=opinion) en el que, con cierto estupor, se asombra de que en nuestro país juzguemos a los jueces que persiguen el crimen organizado, la corrupción política y el terrorismo. Tal vez tan sólo se trate de una cortina de humo para que la justicia, y los ciudadanos que la soportan, no piensen en exceso en el caso Gürtel, ni en sus mafiosos artífices, algunos de los cuales, dicho sea de paso, son los que administran el dinero que todos los ciudadanos comprometemos para el bien funcionamiento de nuestro devenir. Pero creo que la reflexión no debería detenerse aquí… Algo huele a podrido en nuestra sociedad… Porque todo esto que vemos, y de lo cual, dicho sea de paso, parece que estamos en la inopia inmune, no es más que la punta de un iceberg que empieza en nosotros mismos como ciudadanos nada ejemplares y que se traslada del ámbito privado al público con una facilidad que da vértigo. Es un milagro que la sociedad moderna no se derrumbe como un castillo de naipes… Todo, incluso esto, parece normal, como si la fatalidad no tuviera nada que ver con nosotros… Lo de Garzón es surrealista, y a pesar de que no es santo de mi devoción, admito que veinte años sin jueces así supondrá la victoria de la mafia que ostenta el poder de nuestra sociedad, y que se basa, a cual pelicula de Al Capone, en la más estricta observancia de la corruptela a todos los niveles. Así que hagamos un trato: que la sociedad civil denuncie todo cuanto vea en este sentido. Si el concejal de turno, el alcalde de turno, el político de turno o quién sea malversa los fondos públicos, se aprovecha de sus privilegios o saca sustancial jugo de su puesto, denunciémoslo sin reparos, con nombres y apellidos, y que se haga justicia, pero de la buena. Así que basta de heroína a los yonkis de la política y la corrupción.

Las burrerías de Aznar


Cada vez que me topo con alguna noticia que tiene que ver con el criminal de guerra que gobernó en la anterior legislatura se me ruboriza el cabello. No tengo nada en contra de los hombres y mujeres de buena voluntad que desde cualquier partido, ya sean de una u otra tendencia, trabajan por el bien de su pueblo. Pero cuando veo casos como los del patético Bush o el innombrable señor Aznar, me cambia la cara y el sentido de las cosas. Y la última noticia me deja helado. Más de dos millones de euros para promocionar que a Aznar le dieran la Medalla del Congreso de los Estados Unidos de América, medalla, que por cierto, no le llegaron a dar a él ni a su pobre vanidad. Dos millones de euros que pagó mi vecina Paca, mi tío Manolito y el panadero de mi pueblo, personas todas honorables y humildes, que trabajan a destajo para que los tramposos, usureros y  mezquinos de la mala política jueguen a las cartas de la geopolítica al mejor postor. Vergüenza no es la palabra. Es más bien rabia. Rabia por ver como un pueblo que debería gozar de cierta salud democrática permite que ladrones y asesinos en masa sigan campeando a sus anchas por los arrabales de la vida publica. Rabia por ver todos los días ejemplos nefastos de un país nefasto gobernado por personas nefastas.

Carnaval Político


Me encantan los ritos de carnaval. Son rituales nacidos popularmente para transgredir las normas establecidas y ridiculizar la realidad, a los gobernantes y todo cuanto tenga que ver con las instituciones serias y respetables. Ayer asistí a un nuevo carnaval político donde como siempre faltó seriedad y respeto. Eso ocurre cuando no se sabe muy bien qué es eso de hacer política, qué significa ser político, estar, o mejor dicho, saber estar en política. Es triste ver como el noventa por ciento de la ciudadanía entiende a la política como un circo mediático donde gana el que más idioteces dice en una fórmula que sería algo así como: idiotez por segundo más grito al cuadrado.

Cuando muy joven empecé a participar en política, mis buenos mentores, aquellos románticos que aún creían en el ideal de luchar por un mundo más justo, me dijeron eso de: la política se hace en la calle, con hechos, con buenas acciones. Era de mandado cumplimiento que todo el que estuviera en política activa lo hiciera participando en asociaciones vecinales, en organizaciones sin ánimo de lucro, implicados en la cultura, en los medios sociales, en movimientos solidarios… Así que esos políticos de base cogíamos nuestras mochilas llenas de esperanza y nos íbamos a luchar no desde los púlpitos sino desde la base misma, desde la calle, aportando ideas, trabajando duro y sin pedir nunca nada a cambio.

Pero ahora resulta que los nuevos políticos basan su única labor social en ir a las monterías o los bares para poner verdes a todo el que ose mover un dedo. Y como eso no es suficiente, luego van de vez en cuando a las asambleas para criticar lo que otros hacen, o simplemente para boicotear unas ideas que no tienen que ver con eso de ir a las monterías o los bares. Es entonces cuando el asco, la náusea y la repugnancia se hacen amigos de lo insoportable. ¿Dónde están los activistas? ¿Dónde están los verdaderos políticos?

Así que con vuestro permiso, me voy a disfrazar de nuevo, recogiendo de mi armario toda chaqueta que se ajuste a lo más irreverente y entonando un fuerte saludo cara al sol, puedo decir y digo:

  1. A los políticos de salón: iros a vuestra casa. Dejad de alimentar vuestros egos y vuestros sillones manchados de excremento de sapo baboso. Si no tenéis nada más que aportar, dejad paso al resto, a los que aún creen en algo. Como diría ese excelso presidente: iros al carajo.
  2. A los políticos sin dientes: ¿de donde habéis salido? ¿Cuáles son vuestras aspiraciones e ideales, si acaso sabéis lo que esa palabra significa? ¿Acaso vais a la política para sacar “partido”? ¿Para colocaros a vosotros en algún puesto y vivir de la sopa boba? ¿O para colocar a un tío, sobrino, hermano, cuñado, amigo, hijo o familiar cercano en primera, segunda o tercera línea de afiliación?
  3. A los políticos sin vergüenza: ¿Alguien os explicó alguna vez que era eso de la convivencia, el respecto, la dignidad, el apoyo mutuo, la fraternidad, la igualdad, la libertad, la educación, la cultura, la seriedad, el trabajo? Si no tenéis nada bueno que aportar, hablad de milenarismo, cojones ya.
  4. A los políticos ladrones: A estos directamente a la cárcel. A todos los que chupan, los que roban, los que malversan fondos, ya sea un euro o mil millones, si eres un ladrón, devuelve lo que has robado con dignidad y si no lo haces deja que el peso de la justicia caiga sobre ti.
  5. A los políticos de nuevo cuño: profesionales del chantaje, la distorsión, la agresión, el odio, el sibilismo, la podredumbre. Llegáis salidos de la nada, dais cuatro voces y pensáis que por gritar más tenéis más razón. Ya lo dijo Unamuno: venceréis pero no convenceréis.
  6. A los políticos desencantados: Pobres, como os entiendo. No es para menos. Pero no está el tiempo para desencanto. La única forma de acabar con la tiranía impuesta por el orden y la costumbre es con trabajo, trabajo, trabajo.
  7. A los políticos que no son políticos: A esos el tiempo y la historia los juzgará.
  8. Y a los políticos que si lo son: esos que están en política porque su única ambición es ver una humanidad más justa y libre, más plena y satisfecha, ver como sus conciudadanos disfrutan de mayores bienes y como la felicidad se instala entre los suyos. A ese, ánimo… hay mucho por hacer…

José María Aznar: ¿criminal de guerra?


No es de extrañar que un señor que ha participado activamente en una guerra que se ha saldado con más de un millón de muertos y más de cinco billones de dólares sea tildado de criminal de guerra. No eran necesarios un millón de muertos, ni uno, ni dos, ni cien, ni mil. Y me pregunto cuantas vidas hubieran salvado esos más de cinco billones de dólares. ¿Por qué se sorprende Aznar de que en su propio país le llamen criminal de guerra? Espero que su mal ejemplo, su mala educación -no hay más que ver la foto adjunta- y el haber sido uno de los más pésimos estadistas internacionales junto al patán planetario, por llamarlo de alguna forma cariñosa, de George Bush, sirva para que presidentes futuros no quieran parecerse a él. Que la historia lo juzgue cuando descanse en paz.

Carta a las Concejalas


Estimadas amigas,

Es mi deseo pediros disculpas por no haberos invitado a la inauguración de la biblioteca de Mesas de Guadalora. El motivo ha sido sencillo: tan solo soy un voluntario de la misma y por lo tanto no soy ni su director ni su responsable y sinceramente olvidé invitar a nadie, excepto a las personas que he visto estos días. Tampoco, como he escuchado, este voluntariado es una plataforma para vender libros. La afirmación es absurda y carece de fundamento, máxime cuando lo que hemos hecho ha sido regalarlos intentando fomentar con ello la lectura y la cultura en el pueblo. Mi único interés personal es que la biblioteca funcione y que los niños de Mesas tengan acceso a la cultura de primera mano. Además, como voluntario, mi interés es que existan muchos más voluntarios culturales, o por defecto, que se creen puestos de trabajo culturales, cuestión en la que espero vuestro apoyo. Como sabéis de sobra, no es mi intención ocupar dichos puestos sino fomentarlos en la medida de lo posible, ya que si bien es cierto que el sector de la albañilería debe sobrevivir a la crisis, también deben hacerlo otros sectores como la agricultura o la cultura.

Aprovecho para indicaros que en los próximos meses subirá el tono en las críticas políticas y supongo que esto durará un tiempo. Las razones son obvias, pero también es obvio que la crítica puede ser una herramienta de trabajo político, siempre que se haga sincera y constructivamente. Así, espero que las críticas siempre sean públicas, justificadas y constructivas con la única intención de fomentar la participación en la política activa de nuestros vecinos. Sabéis que odio la apuñalada trapera y por la espalda, de ahí que ante la confusión suscitada estos días, me atreva a dirigir públicamente esta misiva.

Esperando haber sido respetuoso en todo y esperando que podamos trabajar por el bien común…

Esperpento político


Cualquier persona, sin ser un entendido en patrimonio o cultura sabe de la importancia que las puertas de las villas tienen para su población. Antiguamente eran el umbral que separaban el mundo exterior del recinto interior, lugar esencial por donde todos pasaban para intercambiar bienes, servicios y conocimiento. A lo largo de la historia, todas las poblaciones con un poco de decencia histórica han cuidado siempre de “la puerta de la villa” como lugar sagrado, histórico y testigo vivo de cuanto debemos a nuestros antepasados. Nuestros políticos de turno no tienen esa sensibilidad y permiten esperpentos urbanísticos en lugares consagrados a la memoria. Hornachuelos, un lugar con una historia y una tradición increíble ha sido de nuevo abandonado a la suerte de la dejadez política, permitiendo que una gran construcción rompa con la estructura de la puerta de la villa local. ¿Qué decir ahora? ¿Cuántas otras cosas serán dañadas de esta manera? ¿Acaso no hay en este pueblo historiadores, antropólogos o arqueólogos suficientes a quién consultar sobre obras de este tipo? No culpo al propietario que en su libre voluntad ha ejercido su derecho de construir en su propiedad lo que la ley permite. Pero sí culpo a las autoridades políticas por semejante aberración. ¿Qué tipo de sensibilidad política tenemos cuando permitimos este tipo de meteduras de pata sin parangón? Si despreciamos a la historia, algún día la historia nos despreciará a nosotros, y cuando en los relatos futuros alguien se pregunté quién permitió semejante atropello la historia futura juzgará… Cuidemos el patrimonio cultural… es la única riqueza verdadera que tenemos…

Pd.- Un buen amigo me sugiere lo siguiente: Habría que decir que en vez de intentar declarar por parte del Ayuntamiento o la Concejalía de Turismo a Caño de Hierro monumento natural, lo están conviertiendo en un adefesio sin precedentes en una zona de tanto valor paisajístico, natural, etnográfico e histórico. Y sobre todo el impacto visual tan negativo que va a tener desde ya para los que vivimos y para las generaciones venideras. Y se abrió la veda con la herrería que permitieron abajo.

(Foto: Construcción en la Puerta de la Villa de Hornachuelos).

Montilla y el totalitarismo


Supongo que si un layetano se levantara reclamando en el territorio catalán su lengua primigenia como única y verdadera sería tachado de culturalmente inadaptado y políticamente acabado. Si además fuera hidalgo de la supremacía layetana contra la cultura de pueblos como el lacetano o el cossetano ya sería tachado de totalitarista. El que lo haga un presidente de una región autónoma hoy día es tachado de valiente y sensato. Pero si un antropólogo examinara meticulosamente la realidad cultural de Cataluña pronto se daría cuenta de que en su territorio, existen diferentes lenguas y culturas que pretenden una convivencia pacífica la una con la otra, y que en ningún momento de la actualiadad debería tacharse a una como superior a la otra ni imponer multas por usar unas u otras. La desfachatez política es tan surrealista, que se permite imponer sanciones por usar una lengua ya sea en un contrato laboral o en un anuncio publicitario o en el cartel de un negocio privado. Lo aberrante del asunto es que a eso se le llama totalitarismo cultural, y que la mejor forma de defender una cultura y una lengua no es sancionando a otra, como, por cierto, hacía Paquito Franco, ¿recuerdan?

Josep Anglada: vete tú de Europa


Sí, existen, están entre nosotros. Aquí hay un ejemplo, el señor Anglada, por decir algo. Presidente de Plataforma per Catalunya, un nuevo partido que nos recuerda a esas atrocidades del pasado… Cuidado que la cosa, ahora con la crisis, no es broma… Que Alá lo proteja…

El mito de la chaqueta


Decía Joseph Campbell que el mito, lejos de significar una ficción, es un medio para desvelar una realidad que no puede expresarse por medio de abstracciones filosóficas. Una realidad demasiado profunda para caber en el discurso lógico. Y eso debí pensar yo, no quizás con tan exceso de profundidad, cuando alguien me ha dicho tan pancho que soy un chaquetero y que la gente en el pueblo va diciendo eso. Tras dormir menos de dos horas en la intemperie a menos ocho grados y conducir más de mil kilómetros para estar a tiempo a la comida de hoy que al final se ha reducido, por respetar mi propia religión, a un par de lonchas de queso con algunos cacahuetes (olvidaron poner tortilla de patatas), la verdad es que no caí en el piropo. Realmente me sentía extraño pues tal y como salí de la cena de ayer me presenté, algo más desaliñado, en la comida de hoy. Pensé que lo de chaquetero venía por venir algo más arreglado de lo que suele ser habitual en mí: zapatos, traje negro, camisa blanca y chaqueta de vestir. Tuve la precaución de quitarme la corbata para que no pensaran que se trataba de un hombre de la CIA, pero al parecer, y por las miradas que recibía por mi inhabitual atuendo, no tuve mucho éxito. Así que profundicé con cierta curiosidad con mi interlocutor sobre el nuevo mito del «chaquetero». El anterior, si guardáis memoria, consistía en decir que yo era una especie de «enviado» o «mesías» que había sido designado desde no se sabe qué esferas oscuras para arreglar el partido y ser el próximo candidato a alcalde. Ese mito me gustaba, me sentía cómodo con el mismo ya que la fantasía de algunos siempre me ha inspirado bellos relatos. Pero el mito de la chaqueta me resultaba pobre en argumentación y por dos motivos principales: el primero es que tienen razón. Milité más de cuatro años en Izquierda Unida, más de diez en su filial catalana Iniciativa per Catalunya, más de cuatro años en el PSOE y más de cinco años en su filial catalana PSC. El orden no es exactamente el mismo pero aquí radica el segundo argumento: soy libre pensador. Y un libre pensador milita en el partido que quiera, cuando quiera y donde quiera. Y normalmente lo hace siguiendo los principios de libertad, fraternidad e igualdad. Y todo aquel que esté en contra de esos principios será su rival político. Hoy en día, donde las clases obreras se confunden con esa gran clase media resulta casi absurdo hablar de izquierdas o de derechas. Prefiero el término progresista vs. conservadores. En ese sentido, siempre me he sentido más afín a los primeros. Desde un punto de vista intelectual, o antropológico si se quiere, es cierto que he militado en las diferentes facciones o sectas de la izquierda progresista. Y el motivo de tanto cambio tiene una explicación no mitológica y sí real: huir del pensamiento único. ¿Qué pensamiento único? El nacionalista… Siempre he estado en política o haciendo política. Cuando primero me hice objetor de consciencia y luego insumiso tuve un compromiso serio con cierta política. Siempre me interesó la política como excusa para arreglar problemas de la calle, marginación, injusticia social, exclusión. Pero nunca me interesó la política para defender ideas nacionalistas o identitarias. Así que cuando IC se apuntó al carro del nacionalismo y el PSC hizo lo mismo, pues yo fui migrando de un partido a otro hasta alejarme definitivamente de Cataluña por asfixia intelectual. Al parecer, esto molesta en el pueblo. Bueno, creo que esto sería injusto. Al parecer, esto molesta a ciertos personajes que a falta de una argumentación mejor y una vez derrumbado el argumento del «salvador» han aprendido rápido a cambiarlo por otro sino menos ridículo y absurdo. Y como lo absurdo y ridículo siempre es sorprendente, pues aquí explico la historia con cierto asombro. Lo dicho, y como diría Groucho Marx, estas son mis chaquetas, pero si no os gustan, me las puedo cambiar por otras…

Más cosas sobre la buena política


AZNAR, JOSÉ MARÍA: es el único ex presidente del Gobierno que ha solicitado el sueldo vitalicio que supone sentarse en el Consejo de Estado: 74.000 euros anuales. Nómina que pretendía sumar a la de ejecutivo del magnate de la prensa Rupert Murdoch. Se lo denegaron pero le salió rentable. Aznar renunció por un sueldo de 220.000 euros al año, tres veces más de lo que cobraba como consejero de Estado. [Resulta difícil cifrar, como en el caso de otros ex presidentes, cuánto dinero suman sus actividades privadas y públicas].
ABSENTISMO: no existen datos oficiales sobre la falta al trabajo de los políticos o al menos no se han hecho públicos.
AVIONES: los diputados pueden utilizar a su antojo con cargo a las arcas del Estado aviones, trenes o barcos. Disponen de 5.000.000 de euros al año para viajes.
BONO, JOSÉ: entre sueldo y complementos, el presidente del Congreso cobra 13.856 euros al mes: 3.126 por diputado, 3.605 como complemento, 3.915 para gastos de representación y 3.210 de libre disposición. Las dos últimas partidas suman más de 6.000 euros mensuales para comidas, regalos y actos de protocolo. Todo este dinero sin contar las indemnizaciones previstas por ley para sufragar «gastos que sean indispensables para el ejercicio de su función».BOTELLA, JOSÉ: el cuñado de José María Aznar fue fichado en Bruselas, desde las oficinas del PP en esa capital. En el tribunal que lo examinó para funcionario estaba un miembro determinante, Gerardo Galeote, que presidía la delegación popular en Europa. En menos de dos años el hermano de Ana Botella se blindó con un sueldo europeo para toda la vida.
CALDERA, JESÚS: el ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales recibe 6.319 euros mensuales por su escaño en la cámara baja, donde redondea su sueldo como vocal de la Diputación Permanente y presidente de una comisión. Cuando era ministro subió el salario mínimo a 600 euros. Cuatro años después, su sueldo es 10 veces superior a esa cifra, que recibe simplemente por no abrir la boca. Caldera no ha presentado ni una sola iniciativa ni ha intervenido en el Congreso desde que comenzó la actual legislatura. Al final, cobrará en 2009 más de 120.000 euros por los servicios prestados.
CARGOS: hay 8.112 alcaldes, 65.896 concejales, 1.206 parlamentarios autonómicos, 1.031 diputados provinciales, 650 diputados y senadores, 139 responsables de Cabildos y Consejos insulares y 13 consejeros del Valle de Arán.
CASTIGO: nunca se ha sancionado a ningún miembro de La Casta por incumplir el Código del Buen Gobierno, que se supone que controla las buenas prácticas del Ejecutivo.
COCHES: el lujo de muchos dirigentes autonómicos les lleva a sentar sus posaderas en automóviles de más de 100.000 euros. Gallardón, el alcalde de Madrid, se mueve en un Audi A8 de 591.624 euros. Fue contratado en arrendamiento hasta 2011, así que el alcalde gasta 150.000 euros al año del bolsillo de sus ciudadanos para moverse por la ciudad y alrededores. Catorce de los 17 presidentes autonómicos usan Audi. El valenciano Francisco Camps tiene varios a su disposición (esa comunidad dispone de 200 vehículos para sus altos cargos, la mayoría de ellos Volvo S80, de 40.000 euros), lo mismo que sucedía con Chaves en Andalucía, cuyo Gobierno cuenta con 234 coches oficiales.
CHAVES, MANUEL: cobra al año 81.155 euros por ser ministro más una indemnización de 46.000 al año por abandonar la presidencia de Andalucía. O sea, 127.155 euros anuales. Dos sueldos del Estado compatibles sólo para altos cargos. Para los demás españoles está prohibido por ley.

La Casta Política


El chollo de la casta política en España. Con el mismo título del libro que el año pasado conmocionó Italia, el periodista Daniel Montero publica «La Casta». Recoge, sin piedad, en 280 páginas, los privilegios de los profesionales de la política, en un momento muy delicado por el escándalo social del caso Gürtel.

Leire Pajín y Rodrigo Rato, dos de los miembros de «La Casta» con ingresos millonarios. El hinduismo considera que los seres humanos fueron creados con distintas partes de una divinidad llamada Brahma. Los sacerdotes salieron de su boca. Los comerciantes, de sus caderas. Los esclavos, de sus pies. Y los políticos, de los hombros de la deidad junto con los guerreros. Esta leyenda -descrita en un texto del siglo III a.C. llamado Las leyes de Manu- es la base del sistema de castas que impera en la India. Allí, la pertenencia a una casta define el estatus social del individuo, sus posibilidades de trabajo e incluso con quién se tiene que casar. Y no es posible ascender en la escala social. Sólo los nacidos en las castas superiores pueden disfrutar de los mejores privilegios.Veinticinco siglos después, la analogía sigue viva para entender el funcionamiento de la clase política española: un grupo cerrado, homogéneo y donde los herederos tienen mucho camino recorrido. Basta ojear por los despachos de europarlamentarios españoles en Estrasburgo para encontrar pruebas genealógicas: un hijo de Alfonso Guerra, un cuñado de Aznar… Sí, ahora son hijos, sobrinos, nietos o conocidos de los históricos del PP y del PSOE los que hacen de escuderos de la casta en Europa. El Parlamento Europeo ha pasado de cementerio de elefantes a campo de entrenamiento. Las oficinas del hemiciclo son ahora un lugar donde los herederos del trono electoral, forjan contactos y curten sus espuelas. Son La Casta.Con el mismo título que el libro que el año pasado conmocionó la vida política italiana, sacando los colores a quienes viven de la cosa pública, el periodista Daniel Montero mete el bisturí en el patio local. Tampoco huele bien aquí. En las 286 páginas de La Casta. El increíble chollo de ser político en España, a la venta el próximo día 20 (Ed. La Esfera de los Libros), Montero lanza cortantes preguntas (¿Qué futuro tiene un país donde las casi 80.000 personas que forman la clase política están envueltas en un velo informativo sobre el despilfarro de sus privilegios?) y ofrece respuestas y datos precisos. Gürtel es sólo un epígrafe en esta crispante historia.1.- Con lo que gana Rajoy en un mes, una pensionista con cuatro hijos vive durante dos años y medio.
2.- Tal es el descontrol, que en España no hay ni una sola institución que conozca cuántos políticos cobran del Estado.
3.- Un español tiene una pensión máxima de 32.000 euros anuales, pero los políticos tienen derecho a pensiones vitalicias muy superiores. 74.000 euros en el caso de los primeros espadas de La Casta. Además estas pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas. Un diputado o senador tiene que estar sólo siete años en el cargo para optar a la pensión máxima (32.000 euros), mientras que un trabajador autónomo o por cuenta ajena necesita 35 años cotizados.
4.- La retención de las nóminas de diputados y senadores es sólo del 4,5%.
5.- ¿Sabía usted que paga de su bolsillo las multas que la DGT impone a los políticos? ¿Y que además las paga con recargo?
6.- ¿Viajes innecesarios? Una comisión del Congreso pide permiso para que 60 diputados viajen cuatro días a Canarias a estudiar el cultivo del plátano.
7.- Zapatero es el único presidente de la UE que carga sus gastos vacacionales a los presupuestos estatales. Viaja con 100 personas durante tres semanas.

Sobre la dignidad de Cataluña


A veces el pensamiento único puede ser positivo. Se puede creer que de forma espontánea casi todos los medios de comunicación catalanes se alinean en un objetivo común. No la paz del mundo, no la idea de un mundo mejor, no el fin del hambre en la tierra… nada de eso… Sino la exigencia de la identidad de un pueblo, que es lo que realmente le importa a una sociedad madura y responsable. La verdad es que cuando ocurre todo esto yo también siento cierto hartazgo como individuo. Y no es por llevar la contraria a todos los grupos mediáticos de Cataluña, y menos aún al pueblo catalán. Siento hartazgo por tener que ver como todos los recursos humanos, financieros, mediáticos, culturales, políticos y casi de toda índole están enfocados en una sola idea. Pero como digo, eso podría resultar bueno. Como independentista que soy, no deseo otra cosa en este mundo más grande como que Cataluña se independice del Estado Español. Cuando eso ocurra, pediré un referéndum para al mismo tiempo, yo independizarme del nuevo Estado Catalán, Estado MedioPensionista o cualquier nuevo Estado al que pertenezca. Digo yo que mi dignidad también será respetada, y podré o no pagar mis impuestos y podré o no ser reconocido como ciudadano libre. Dejo algunos botones del ideario que conjuntamente se ha editado en doce diarios catalanes para comprobar la urgente necesidad de un pueblo oprimido por, valga la paradoja, el Estado Democrático y sus Instituciones, que el mismo, y valga de nuevo la paradoja, quiere reproducir en un Estado Ideal plagado de Identidad.

Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.

Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.

(Foto: paradójico toro reflexivo, símbolo de la identidad española, en la Rambla de Catalunya, en Barcelona. Algún día la humanidad Una no pensará en la identidad, sino en la impermanencia de todo).

Traductores en Cataluña… del absurdo al ridículo…


Me fui de Cataluña por una decisión política e intelectual. Sentí que había carencias en la libertad, en la expresión, en la cultura. Me exilié buscando más libertad, más expresión, más cultura, y me topé de nuevo con el producto humano, único capaz de excluir a su prójimo por su condición de clase, raza, nación o religión. En estos días me solidarizo más que nunca con los rumanos, los gitanos, los «moros», los negros, los mulatos… Aquí donde vivo escasea el trabajo y buscan chivos expiatorios con los que derramar la cólera. Esta vez les ha tocado a los rumanos. Estamos enfermos en todas partes, pero en algunas se disimula la enfermedad y en otras se expresa abiertamente, como en Cataluña. Allí, el chivo expiatorio parece ser el castellano-parlante. La mayoría de los catalanes son bilingües. Entienden, hablan y escriben a la perfección tanto el catalán como el castellano. Desde un punto de vista cultural, les enriquece como pueblo, como país y como nación. Desde un punto de vista político, se utiliza para, en tiempos de Franco anular el catalán y en tiempos del postfranquismo anular el castellano. Caras de una misma moneda: totalitarismo. Y el totalitarismo actual, que utiliza al nacionalismos ciego, excluyente y xenófobo, está desfasado, es medieval, absurdo, ridículo y propio de protozoos con poca o nula inteligencia. Algún día alguien se derá cuenta que estos complejos con la identidad no llevan a ninguna parte y que hay un idioma universal, el humano, que no necesita intérpretes ni totalitarismos. La pluralidad de las culturas hay que ejercerlas de forma natural y dinámica, y nada más plural y dinámico que dominar dos o tres idiomas y utilizarlos por igual. Dejo la noticia para que cada cual juzgue por sí mismo.

(Foto: algún día los hombres se verán como hermanos, por encima de razas, religiones y naciones. Foto de Pedro Primavera, Etiopía, octubre de 2009)

¿Xenofobia encubierta? El alcalde habla en el nombre del padre.


La endogamia es peligrosa cuando se convierte en racismo o xenofobia. Desde que me instalé en este pueblo, el cual considero «mi» pueblo, por eso de que aquí vivo, como y trabajo, he sentido en muchas ocasiones la estúpida sensación de no pertenencia debido a que algunos estúpidos me hacían recordar día y noche que yo era un extranjero. Muchas discusiones políticas tenían que ver con eso de que «ese no es de aquí» o «aquel es de allá». La carta que he leído hoy en la prensa escrita por nuestro alcalde, a pesar de que no dudo de su buena intención, me trae de nuevo al paso de esa xenofobia encubierta y arraigada en algunos lugareños de esta tierra y por qué no decirlo, de casi todas las tierras. Sabemos que no es algo nuevo: en las vascongadas aún existe gente que cree en la pureza de la raza y el RH negativo, en Cataluña asusta hablar de cosas que no tengan que ver con lo marcado y políticamente correcto, es decir, con el nacionalismo excluyente. En fin, sigamos luchando por la igualdad, la fraternidad y la libertad, así que el día que nos traten por nuestro nombre y no por nuestro origen, procedencia, color de sangre, de raza o de religión, dejaremos de sacar a colofón estas cosas. Mientras tanto, denunciemos todo lo que, por su olor o textura, esté en fase de podredumbre. Tolerancia cero con la xenofobia o el racismo. Muéstrese un botón:

Texto de la carta remitida por el alcalde de Hornachuelos, Julián López, a una empresa agraria:

«El motivo de la presente es transmitirle la preocupación que tiene esta Corporación acerca de la situación laboral y económica de algunos de nuestros vecinos, fruto de la crisis económica que estamos sufriendo. Esta situación afecta a veces a familias completas, careciendo algunas de ellas de los recursos mínimos necesarios para atender las necesidades básicas de sus miembros. Además, estas situaciones particulares afectan a la colectividad en general, ya que disminuye el consumo, se producen impagos y aumentan las situaciones conflictivas entre personas. Por ello me dirijo a usted, consciente de la gran importancia que tendrán las contrataciones para las campañas agrícolas, ya sea directamente o a través de las empresas comercializadoras, esperando que, por el interés de todos, se escoja preferentemente a los trabajadores de nuestro municipio».
(Foto: Estos niños a los que amo profundamente no podrían trabajar en Hornachuelos. Sencillamente debería educarlos a ser autosuficientes y no depender de terceros o segundos para vivir. Crear su propio empleo, ya fuera como autónomos o empresarios, siempre con alguna actividad que no hiciera competencia a los lugareños. Menos mal que se me ocurrió montar una editorial… qué mundo más patético).

Corrupción política


Esta mañana, en el aeropuerto de Sevilla, todos los titulares de la prensa hablaban de lo mismo: la corrupción política. A la vuelta, y para mi sorpresa, la guardia civil me detuvo en la entrada del pueblo. Habían realizado un cercado por todo el lugar para que nadie vinculado a la política pudiera escapar. Me detuvieron y leyeron mis derechos. Delito cometido: sospechoso de tener ideas, activista utópico y cínico social. Me llevaron al calabozo. Me interrogaron sobre mis vinculaciones políticas, sobre mi tráfico de influencias, mis maletines, mis comisiones, en fin, ese tipo de cosas que hacen algunos políticos. Se armó cierto alboroto, el alcalde vino a prisión y se sentó junto a mí. Defendió mi honestidad. Reconoció que en mi casa había olvidado poner algunas barandillas de seguridad, pero que más allá de eso, estaba limpio. Agradecí el gesto y a las pocas horas me soltaron. Hubo rueda de prensa. Muestro foto en la que se me ve abatido por la sinrazón. El alcalde comparece: «está limpio, es un honorable ciudadano. Tiene algunas deudas pero ha prometido pagarlas». Luego es mi turno. Doy las gracias a mi rival político por el gesto. En la política, y ante acusaciones injustas, todos a una, como en Obejuna. Le estrecho la mano y le invito a tomar un vino. Aprovecho para decirle que arreglen la acera de mi calle, y el alumbrado, y los jardines, y de paso que limpien los estercoleros que están naciendo como setas en todo el pueblo. Dice que mañana mismo están allí los de obras, que para eso están los amigos. Sonrío satisfecho. Menos mal que la Guardia Civil no quiso tomar ese vino, el tráfico de influencias, con vinos y sin ellos, está penalizado…

(Fotomontaje cachondo: el preso número nueve y el alcalde en rueda de prensa en el cuartelillo ficticio. Julián, no te enfades, es pura coña. Ya sé que hoy no es el día de los santos inocentes, pero como es el día de todos los santos, he pensado que la broma valía la pena).

El Pleno Espectacular


Cuando las cosas se vuelven extremadamente bochornosas y sientes una total y penosa vergüenza por todo lo que está ocurriendo sólo puedes hacer dos cosas: o huir o reírte a más no poder. Dado el espectáculo preferí lo segundo. Y lo hice a lo grande, como se ríen los niños que no entienden lo que pasa ante las barbaridades de los mayores. Pero por dentro estaba sufriendo, y mucho. Primero por la mala educación de algunos, la intolerancia de otros y la marcha por el desierto de otros pocos. Recordaba eso de estar en crisis y uno tiende a pensar ingenuamente que los políticos, inclusive los políticos a nivel local, que se supone están más en contacto con la realidad, están interesados por los problemas de la calle. Pero los problemas de los políticos son otros. Lo importante es permanecer en el poder, mantenerlo, perpetuarlo, porque hay una red de intereses tejidos finamente que a veces escapan a lo visible y palpable. La actuación de ayer podría resumirse con algunos apuntes:
Partido Independiente: Soberbios, creen que estar en el poder supone ejercer el poder. Deberían actuar con más humildad y contar con todos los partidos políticos para avanzar en todas las cuestiones. Incluyo para ello a los partidos políticos de IU y PA. En momentos de crisis debe existir el trabajo común y el apoyo mutuo. Tirón de orejas por haber aprobado los presupuestos de 2009 casi en el 2010 sin haber contado con más de la mitad del hemiciclo.
Partido Andalucista: No dice ni papa en todos los plenos a los que he asistido. Ayer menos. Siempre callada, la forma de representación de sus votantes es el silencio más absoluto. Me cae bien la muchacha, pero creo que debería dejar la política. Alguien me dijo que este partido era un nido de constructores con ganas de trabajar para el pueblo… vamos, de construir pueblo…
Izquierda Unida: Qué puedo decir de mi querido y añorado ex-partido. Me encanta el talante de su portavoz, su crítica destructiva, su mala educación, sus intolerantes propuestas. Lo valiente no quita lo cortés. Así que el portavoz es valiente, muy valiente, pero tremendamente mal educado. Pierde los papeles cuando entra en lo personal, atacando a personas y no a ideas. Eso le quita puntos. Aún así, dice cosas, y eso es bueno. Ayer montó en cólera y dio espectáculo, pero como digo, fue un espectáculo patético. Si no hubiera entrado en lo personal y atacado a personas la risa hubiera sido contagiosa. Lástima.
PSOE: No puedo ser crítico con mi partido, pero si puedo hacer autocrítica. ¿Qué decir? La ejecutiva local, desde sus orígenes, ha intentado mantener una postura constructiva. Mirar por el bien común y no por los intereses partidistas. Hemos luchado por esa idea hasta la médula. Pero por desgracia hay intereses personales, de poder, de egos, etc. Ayer uno de los nuestros se autodefinió como auténtico, genuino, y prefirió ir por libre. Olé sus guevos. Lo respeto por eso mismo, porque le echa guevos al asunto. Pero pierde toda capacidad de juicio en cuanto deja a la deriva a sus compañeros, intentando salvarse a sí mismo de su deriva. No podría ir a escalar una gran montaña con él. Seguramente, si pensara que la cima no se ajusta a su moral, dejaría al grupo tirado e iría por otro camino en nombre de su integridad. A veces la forma más íntegra es la de mostrarse generoso con el grupo olvidando las individualidades y los egos. Ahí nos falló, pero con todo lo que ha sufrido estos meses, ya no se lo echo en cara. Dicen que la vida le ha dado una segunda oportunidad, espero que la aproveche desde la generosidad, el sentido común y la alegría. No merece la pena vivir emperrado, cabreado, obstruido. Quizás algún día entienda eso de ir en grupo…
Sociedad Civil: En el pleno de ayer había un grupo de personas, entre las que me encontraba, que no parábamos de reír. Algunos dejaron de hacerlo cuando se votó ante la aprobación o no de los presupuestos. Vi la malicia, la maldad de algunos deseando que saliera una u otra cosa. Vi las intenciones segundas, los intereses, los egoísmos. Todo un espectáculo… así somos… Así queremos ser… Pero no me conformo… no debemos conformarnos… Espero que pronto nazca un liderazgo fuerte y sano que limpie de una vez toda esta mala política… De no ser así, me temo que este bello pueblo vivirá encerrado y estancado en sí mismo durante mucho tiempo…
(Gracias a J. por esta foto de Libia, donde el grupo va unido en la travesía por el desierto).

La vergüenza de ser político


Hace unos días visité la depuradora del pueblo. La persona que me atendió se quejaba de que los políticos sólo miramos lo que podemos vender a la calle. Puntualicé eso que tanto nos gusta a los que padecemos de repugnancia sobre algunos hechos indiscutibles: «algunos», algunos políticos. La depuradora, como no se ve, y a pesar de la necesidad urgente de invertir dinero en ella, pues está abandonada a su suerte. El domingo estuve paseando por La Montaña con MA. Hicimos parte de la ruta de «El Águila» hasta que llegamos por el sendero a la altura del cementerio. Para sorpresa de ella, allí, el sendero estaba literalmente soterrado en escombros y basura. Esto debe ser «el punto limpio», pensaría irónica ante mi presencia avergonzada. ¿Punto limpio? Sí, ese lugar que los ayuntamientos civilizados tienen para ordenar las basuras, escombros y otros residuos como el aceite que no pueden ser dejados alegremente, como ahora se hace, en cualquier parte. En el paseo por el sendero, en mitad del Parque Natural, veíamos como la dulzura de los pasos estaban bien acotados y encerrados entre alambradas de las fincas de los «señoritos». ¿Se imaginan pasear por senderos de montaña rodeados y guiados en todo momento por alambradas que cubren todo su trayecto? Las telas metálicas cubren incluso las cañadas reales… Y si dices todo esto públicamente saltarán los que viven de la apariencia y la ficción, y no los que claman realidad, diciendo que busco cierto desprestigio… No, busco que todos nos avergoncemos, no como pueblo, sino como humanidad, porque lo que pasa aquí, pasa en todas partes, y nuestra es la responsabilidad de levantar la voz, aunque clame en el desierto, y buscar soluciones reales e inmediatas. Ayer, los amigos de Participación Ciudadana nos dieron a los políticos una lección que nos subió los colores. Los políticos nos dedicamos a reunirnos y hablar de los problemas del partido, los problemas de nuestro ombligo y poco más. En doce meses y cientos de reuniones compruebas como nada avanza, como se hablan de las mismas cosas, como se rellenan los huecos del tiempo a la espera de lo que realmente importa: el poder. ¿Acaso pretendemos con el poder cambiar la realidad? No, los verdaderos actores del cambio siempre es la Sociedad Civil, como los amigos de Participación Ciudadana, que nos dijeron cual es la verdadera realidad y cuales son las soluciones que debemos los políticos ofrecer. Hasta veinte puntos enumenaron, veinte puntos que deberíamos grabar en nuestra consciencia para empezar, desde hoy mismo, a dar respuestas y soluciones… ¿Por qué la Sociedad Civil no asalta el poder? Sencillamente porque al hacerlo se volvería estructura, y por lo tanto, ya sólo vivirían, como la mayoría de los políticos, para conservarlo. Hoy hablaba con un concejal sobre todo esto y le prometí que hoy el tema sería político. ¿Qué podemos hacer? Nos preguntábamos… Ser sociedad civil… ser ciudadanos cívicos… ser ejemplo…
(Foto: Lamentable estado de la depuradora de agua. Algo tan importante y vital como el agua está totalmente abandonado. ¿Qué hacemos los políticos? Hacernos la foto… En esta ocasión he preferido no salir en ella…)

Luis María Ansón: la increíble verdad


“Memorias del preso Mario Conde” (Luis María Ansón, El Cultural)

Lourdes, la inteligente, la sensible, la bellísima Lourdes murió el 13 de octubre del año 2007. Mario seguía siendo un preso cuando se despidió de ella, abrumado por el silencio y la soledad. Así concluye el libro que acaba de publicar el banquero, un libro estremecido que narra los largos años de cárcel del hombre que en 1993 presidía el Banco más prestigioso de España y que estaba considerado como uno de los líderes sociales de la nación. Recuerdo con precisión lo que ocurrió durante aquel año cardinal en la vida de Mario Conde. La peseta se derrumbaba, la Bolsa era una agonía, la crisis económica nos zarandeaba a todos, la corrupción se había entreverado en la vida de la nación. El gobernador del Banco de España, el director general de la Guardia Civil, el ex-ministro del Interior, el ex-secretario de Estado de Seguridad, el síndico de la Bolsa, el ex-director general de Seguridad y otros destacados dirigentes dieron con sus tripas en la cárcel, antes o después de aquel año liminar. Figuras destacadas de la vida española creían en 1993 que era necesario articular, a través del Congreso, un Gobierno de salvación presidido por una persona independiente. Conde era el nombre que estaba en boca de casi todos. El banquero se dejó querer. Tal vez ése fue su error. Pasar de líder social a líder político era una pirueta de circo. Los dirigentes de los grandes partidos se pusieron de acuerdo en octubre de 1993 para aplastar a Mario Conde. Aún más, las fuerzas vivas del Sistema, algo más profundo que la dirección política como el propio Mario ha desvelado, no podían tolerar que se alterara el tejido profundo de la situación española. Narcis Serra, vicepresidente del Gobierno, fue el hombre elegido para gestionar una operación especialmente taimada y letrinal. El lo niega. A la empresa norteamericana Kroll se le encargó la investigación y el desarrollo de la tropelía cuyo primer acto se celebró el 28 de diciembre de 1993. Asistí en la fila cero a la representación. Mario Conde fue escabechado de la presidencia del Banco. Hombre extraordinariamente sagaz, el banquero se dio cuenta antes que nadie de que aquello era el prólogo de una operación de largo alcance: llevarle a prisión y desprestigiarle para hacer imposible su presencia efectiva en la vida política española. El sistema había decidido expeler al intruso. No sé qué habrá de verdad en las consideraciones económicas de la intervención de Banesto. No quiero entrar en ello. Sí sé que se trató de una operación política meticulosamente preparada y puesta en marcha. Y como la Providencia escribe derecho con renglones torcidos, como el Tao es el camino de la verdad y la vida, a las pocas horas de ser chapado en su chabolo, tras ingresar en la cárcel de Alcalá-Meco la Nochebuena de 1994, Mario iniciaba sus conversaciones con Julián Sancristóbal. El ex-director general de Seguridad le contó a Conde de pe a pa la intervención de Serra en la escabechina, la contratación de Kroll, el informe Crillón, la decisión de hundir al banquero e, incluso, por añadidura, aspectos escalofriantes de la operación Gal, del crimen de Estado. El 14 de enero de 1995 publiqué en el ABC verdadero una página con las fotografías de los dos presos y este titular: “Conde-Sancristóbal, dinamita pura para el Gobierno”. Disponía yo de información suficiente para saber que el político le había contado al banquero, no todas, pero sí muchas de las verdades que se habían enmarañado entre las tramas gubernamentales. Memorias de un preso es sustancialmente un libro político pero no sólo político. Con una escritura muy bella, Mario Conde ha narrado de forma minuciosa su vida en la cárcel. El lector vive con él las emociones, los miedos, los recelos, las vejaciones, el hábitat, las relaciones personales del ingreso en prisión y del desarrollo posterior de la vida tras las rejas. Los pequeños detalles y las menudas incidencias recrean para el lector el clima de la cárcel. Mario Conde ha escrito un libro notable, sobre todo, quiero decirlo claramente, desde el punto de vista humano.

Luis María ANSON

El Cultural 2 octubre 2009

La sonrisa hipócrita


Creo que Obama le ha dicho algo así a nuestro presidente-marioneta:

«Jose, ya conoces a mi mujer. Anda guapo, ponte aquí y sonríe como yo lo hago. Primero los tres. Derecha, ahora izquierda. Perfecto. Quédate tieso que ahora posamos solos. Relájate hombre, que lo de tus hijas ha sido espectácular. Toda la familia de negro… Nadie ha comprendido lo del canario… eso sí, las botas, con esto de la crisis, ha pegado cante… ¿Todo bien campeón? Ya veo que has subido el IVA y no os habéis bajado el sueldo los políticos… Bien hecho, si hay que sangrar a alguien, que sea al pueblo… nosotros, siempre intocables, hasta en la crisis… «

¿Independencia? No, Interdependencia


Existe cierta emoción en el ambiente rancio del nacionalismo catalán por el aparente éxito de la consulta popular en Arenys de Munt sobre la independencia de Cataluña. Para algunos catalanes, España no existe como país o nación, sino que, de forma normativa, y diría que hasta despectiva, se la llama como Estado Español. Decir España en Cataluña chirría, pero si dices Estado Español porque inevitablemente tienes que hablar de esa «realidad», entonces puedes pasar el trago. Y eso ocurre porque existe cierto orgullo nacional catalán, o cierto complejo de superioridad de lo puramente catalán con respecto a lo puramente español. Y ese complejo resulta peligroso, pues proviene de una identidad adolescente que para autoafirmarse necesita estar en guerra con la identidad superior. No estoy en contra de la independencia política de todo aquel que lo desee. Todo lo contrario, en ese sentido pragmático, todos deberíamos ser independientes de todo con la condición de acabar con ello con la clase política que parasita en los territorios. Todo lo contrario de lo que pretenden algunos nacionalistas, es decir, independizarse para crear una clase parásita-política más poderosa y gestionar los recursos al antojo de los mismos. De ahí que esté a favor de la independencia de los países y las naciones, de los pueblos y ciudades si es su deseo, pero esté tan en contra del sentimiento nacional o nacionalista, ya nazca este de un país con Estado o sin él. Incluso me atrevería a decir, ya que hablar de independentismo hoy día resulta ser una falacia metafísica, que de lo que estoy más de acuerdo es del interdependentismo, es decir, pueblos hermanos que se autogobiernan en unidades básicas pero que se ayudan mutuamente en todo cuanto pueden para mirar a un futuro común. Pero eso no ocurrirá hasta que la humanidad no deje de mirar al otro como a un enemigo, hasta que no deje de parcelar la tierra en función de lenguas, culturas o naciones y hasta que no deje de ver al otro como un estúpido ser inferior.

¿Se puede espiritualizar la política?


Siempre me he quejado de la sabiduría encapsulada, o barata, como la llamaron ayer en un encuentro político. Algunos creen que la espiritualidad es algo que tiene que ver con la religión, y además, con una religión muy específica, cargada de dogma y ritual. Pero estamos en un nuevo tiempo donde lo espiritual, una vez quitada la estigmatización que esa palabra pueda tener, se diluye en la vida diaria y en todas aquellas actividades que requieren atención. Porque espiritual no es rezar cuatro aves marías y flagelarse hasta la saciedad con el mea culpa, que también. Espiritual es conectar esa parte abstracta del ser humano, esa parte infinita, ilimitada, con esa otra parte finita y que ocupa el noventa por ciento de nuestras vidas. En esa síntesis, lo espiritual requiere de cierta consagración de las cosas diarias. Y la política, la economía, la educación, y todas aquellas actividades que ocupan nuestras vidas deben tomar el rumbo de espiritualizarse, es decir, de hacerlas humanas en el sentido más amplio de la palabra. Y ahí incluyo la política, la cual debe verse como un acto de servicio y no como una oficina donde colocarse. Así, la responsabilidad del que se cree «espiritual» debería mostrarse en todas las actividades humanas, y no los domingos en misa de doce a una. Las personas reflexivas deben atender a la necesidad de trabajar para resolver los conflictos de la humanidad, y esto sólo es posible dedicando toda su actividad a ese propósito. El sentido común requiere de esa inteligente actividad. Si dejamos la política y la economía en manos de bestias descerebradas el mundo no podrá prosperar jamás.

(Foto: Si bien los masones tienen prohibido hablar de política y religión dentro de las logias, en su actividad normal intentan compaginar cierta espiritualidad dentro de la vida mundana. Este grupo de hombres entendieron bien en el siglo XVIII la importancia de espiritualizar toda la actividad humana, intentando con ello hacer de un mundo bueno, un mundo mejor. Véase mi libro «Entrevista a un masón»).

CAMPS está muy contento


Claro que lo está. Toda la clase política lo está, porque de haber juzgado a Camps tendrían que haber juzgado a media España. Pero Camps está especialmente contento no porque vaya a dejar de recibir regalitos, eso sería imposible para la profesión de político, sino porque ahora, cada vez que lo reciba, ya tendrá cuidado de no enseñarlo a nadie ni de que nadie se entere. ¿Acaso alguien conoce un político que no reciba «regalitos»? Unos mayores que otros, unos simbólicos, otros para vete tú a saber qué… Y no por eso de la economía del don, no, ni mucho menos, sino porque esos regalos esconden un despropósito mayor. La clase política de hoy día es como la clase feudal de hace unos siglos… ¿para cuando una nueva revolución francesa?

Carta a los valientes gudaris


Estimados Gudaris,

visto desde la más extensa de las distancias, estoy de acuerdo con vosotros en vuestros fines: la independencia y el socialismo. Los medios que empleáis me parecen chapuzas, fuera de contexto y harto mafiosos. ¿Como se podría reconducir vuestra lucha? Pues no lo sé, pero con las armas, esos artilugios de siglos pasados que sirven, dicen, para destruir la vida humana, me temo que no. ¿Habéis probado con las nuevas tecnologías? Quizás el terrorismo cibernético sea de mayor utilidad a la causa. Derrumbar los estamentos del capitalismo con el ejemplo. Reorganizaros en comunidades autosuficientes y sostenibles, declarando en cada una de ellas, con vuestros actos, la independencia total, sin más animo que ser libres incluso de vosotros mismos. Crear en esas comunidades una insumisión a todo cuanto tenga que ver con el Estado: exclusión de impuestos, prestación de servicios, educación, etc… Sed lo suficientemente fuertes y valientes para emprender un nuevo camino hacia el socialismo y la independencia. La guerra, la sangre, los atentados… eso ya no sirve, ya no llama la atención, está caduco. Además es engorroso, destruye familias, hogares, acabáis presos por una causa que ya ha dejado de tener sentido en cuanto una sola bala cruza por vuestras manos… No os equivoquéis. Ese camino ya no vale, al igual que ya no valen los trabucos, ni las lanzas o las flechas. Iros al monte, a vuestro querido monte, y volved a empezar. Si lo hacéis, yo me voy con vosotros, porque empezaré a creer en la causa, y como yo, miles de nuevos gudaris que desean ver un mundo sin patrias, sin fronteras y sin limites para ser libres… Abajo pues la tiranía, la de unos y otros, y empecemos a construir un mundo nuevo…

Mamá, quiero ser alcalde…


Siempre me ha intrigado mucho entender porqué la gente, alguna gente, tiene una obsesión patológica por el poder. Uno puede pensar que es por el dinero, por llenar un vacío psicológico de falta de estima, de ambición, de… Se me ocurren mil cosas. Aún faltan dos años para las elecciones y ya empiezan a aparecer plumeros que desean despuntar como futuros candidatos a alcaldables. Me parece bien. Me parece correcto. Me parece justo. Cuantos más seamos más reiremos. Antes de que las cosas suban de tono, porque veo que van a subir y cada día más, deseo aclarar, sobre todo para aquellos cazafantasmas que aún ven apariciones marianas allí donde no las hay, que el menda que suscribe no tiene ninguna intención, ni material ni moral de encabezar ninguna lista para alcaldable. Los motivos, podría nombrar muchos. El primero sería material: mi primera condición para ser alcaldable seria no tener un sueldo, ni dietas, ni nada por el estilo. Claro, eso sería escandaloso siendo ese uno de los motivos por los que muchos aspiran al sillón. Si os fijáis, en las últimas listas en las que aparecí, lo hice el último, en la reserva. Cuando de aquí a dos años empiece la batalla para ver quién desea estar en los primeros puestos, mi respuesta será la misma: ponedme al final, donde no estorbe. Otro día nombraré más motivos por los que no siento ningún interés por estar en «el poder», como si ese fuera realmente «el poder» (pobres ingenuos). Pero una vez despejada la duda y viendo la cara de felicidad de muchos que pudieran alguna vez verme como posible rival, sigamos con la crítica. ¿Por qué ese ansia eterna por ser el primero? Si eres el primero pero eres mediocre, la historia te recordará como ese alcalde mediocre que no supo o no pudo, pobre, hacer nada por su pueblo. Si eres el primero y eres un ladrón, chorizo, mangante, amigo de lo ajeno, etc… la historia y tus vecinos te recordarán por eso, porque de donde no hay no se puede sacar y todo aquel que mete la mano en la caja pública acaba siendo descubierto tarde o temprano. Si eres el primero y eres un mal gestor, un inútil para las cuentas, un torpe para el trato y un desconsiderado para con la gente, en fin… Y si encima reunes todas las condiciones anteriormente descritas: ladronzuelo, inútil, torpe y cualquier otro calificativo que pudiera parecerse a este, y además no eres un líder carismático ni nada que se le parezca, pues entonces apaga y vámonos, porque la historia, que nunca perdona, acaba dejando a cada cual en su sitio.
En fin, dicho todo esto, nos esperan dos años muy divertidos, viendo como unos se rompen la cara con otros, donde habrá zancadillas a mansalva, amenazas (aquí el menda ya ha recibido alguna), y de todo tipo de corruptelas habidas y por haber con tal de estar el primero. Y como el tema es apasionante, seguiré denunciando públicamente todo cuanto ocurra, me refiero todo lo que sea repugnante, de mal sabor, de mal gusto, aquello que sea torpe o requiera torpeza. Así que en la lista queda un «salvador» menos… ya podéis empezar a zancadillear a los otros… que el camino es largo y la carrera lo requiere… Y espero que gane el mejor, y no el tontolahaba de turno que acabe haciendo un estropicio mayor… No pido juego limpio, sería un absurdo metafísico, pero al menos, no seáis muy canallas…

Indecencia política


Me envían esto y lo comparto…

«Ha dicho la Presidenta de la Comunidad de Madrid que es indecente quemientras la inflación es -1%, los funcionarios además de tener plazafija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto).Me gustaría transmitirle a esta Sra. lo que considero «indecente»: Indecente, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mesy el de un diputado 3.996 pudiendo llegar con dietas y otras prebendasa 6.500 €/mes;Indecente, es que un catedrático de universidad o un cirujano de lasanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de unayuntamiento de tercera;Indecente es que los políticos se suban sus retribuciones en elporcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad de todos lospartidos, por supuesto y al inicio de la legislatura);Indecente es comparar la jubilación de un diputado y el de una viuda;Indecente, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibiruna jubilación y a los diputados les baste con siete y los miembrosdel gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar elcargo;Indecente es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) deeste país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo delIRPF;Indecente es colocar en la administración miles de asesores, amigotescon sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados;Indecente es el millonario gasto en mediocres TV creadas al serviciode la pervivencia en el trono de políticos más mediocres;Indecente es el ingente dinero destinado a sostener los partidosaprobado por los mismos políticos que viven de ellos;Indecente es que a un político no se le exija superar una mínimaprueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual ocultural);Indecente es el coste que representan a los ciudadanos sus comidas,coches oficiales, chóferes, viajes siempre en gran clase y tarjetas decrédito por doquier; (Tenemos mas coches oficiales en España que entrefrancia , Alemania y EEUU juntos…..alucina)Indecente es que sus señorías falten de su escaño en los plenos una yotra vez y tengan seis meses de vacaciones al añoIndecente es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan uncolchón del 80% del sueldo durante 18 meses; (no vaya a ser que con lo»»poquito»» que han cobrado en su legislatura no les llegue)Indecente es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargosde la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país quepueden legalmente percibir dos salarios del erario público;Indecente , es que se pongan a parir en los debates la izquierda y laderecha y luego cenen juntitos en los mejores restaurantes …y todo acargo de nuestros bolsillos. PERO LO MAS INDECENTE , ES QUE NOS TOMEN POR GILIPOLLAS. Yo no soy funcionario , soy autónomo (aunque tambien podria ser ama decasa o astronauta ) y lo de los politicos me parece indecente.INDECENTE!!. ¿QUÉ SE PUEDE HACER ? Quedarnos de brazos cruzados , como siempre o hacer una gran protesta ? Se está proponiendo hacer una gran protesta PACIFICA a nivel nacional, para que nos dejen de tomar por tontos , fecha el 6 de septiembredel 2009 , pasalo a todos tus contactos por movil o por mail , que haytiempo de organizarlo. Se está planteando declarar el 6 DE SEPTIEMBRE » DIA NACIONAL DESUS SEÑORIAS » PASALO

Austeridad Política


En la edad Media, eran los señores feudales los que tomaban el pelo a los vasallos y siervos, creyendo estos que los señores lo eran por designio divino. La Revolución Francesa se quedó en agua de borrajas en cuanto la clase dominante pasó de manos de unos divinos señores a unos civiles privilegiados que accedían al poder mediante sufragio universal. Una vez instalados en el poder, el sufragio universal se traduce a un mero trámite parecido a aquellas batallas campales entre feudos medievales para conservar la tierra o el castillo. Y el comportamiento es el mismo. Se trata de aguantar cuanto se pueda, creando una nueva élite llamada clase política. La guasa viene porque la muy buena de la presidenta de Madrid dice que se van a bajar los sueldos, como medida de austeridad, un 2% para dar ejemplo a la ciudadanía. ¿Pero a qué clase de ejemplo se refiere una persona que gana al año, dietas no incluidas, la friolera de más de ciento cinco mil euros de dinero público? Más incluso que el presidente del gobierno… En fin… no estoy en contra de los altos sueldos y de que la gente sea rica, pero sí estoy en contra de que eso ocurra con el dinero de todos, es decir, con el dinero público que pagamos todos…

El Secretario de Cultura del Psoe-Hornachuelos pide públicas disculpas


Siendo testigo y partícipe de los acontecimientos políticos ocurridos últimamente en nuestra población y viendo como estos, en verdaderos tiempos de crisis, afectan al conjunto de los ciudadanos de forma negativa, me veo, en mi nombre y en el nombre de muchas personas de buena voluntad que dedican su tiempo y esfuerzo por servir y ayudar en lo posible a la correcta marcha de nuestro municipio, a pedir perdón por todo lo ocurrido en los últimos meses con este decálogo del perdón:

1.- Perdón por evitar que en nuestra población entrara en la modernidad y el desarrollo sostenible impidiendo que en nuestro extenso municipio se implantara una moderna huerta solar, evitando con ello el ingreso en las arcas municipales de un dinero que en tiempos de crisis hubiera ayudado sin duda a muchas familias e impidiendo el desarrollo sostenible de nuestro municipio. Perdón por nuestros vagos y torpes argumentos, esgrimidos bajo una dudosa capacidad de coherencia y visión de futuro.

2. Perdón por fastidiar a compañeros/as y afines con conjuras inútiles y peleas internas todos estos meses en los que el pueblo y sus ciudadanos más nos necesitan. Esa ciega conducta ha minado la paciencia de muchos y permitido la indulgencia de otros. Perdón por la falta de prudencia y el exceso de osadía para las cosas inútiles.

3. Perdón por conjurar con nocturnidad y alevosía, en contra de cualquier principio ético, de forma cobarde y escurridiza, conspirando en bares y asambleas de prohombres para intentar, a golpe de mallete, implantar una moción de censura, siendo la única forma, al parecer, que tenemos de hacer las cosas en este pueblo. Perdón también por obedecer a los de arriba por encima de los de abajo, olvidando que el sustento de cualquier organización son las personas que la integran.

4. Perdón por nuestra nefasta gestión, dedicada a resolver nuestros conflictos egoicos, no haciendo los deberes con los presupuestos municipales y dejando para el último día soluciones improvisadas, impuestas, demagógicas, aleatorias, sin rumbo, sin alternativas discutidas en su momento, bajo la sombra de la encerrona, la humillación pública, la contradicción y el consiguiente «hago lo que me da la gana», es decir, nada.

5. Perdón por el mal ejemplo que damos como espectáculo patético a jóvenes, mayores, mujeres y niños. El sálvese quien pueda ha podido más que el apoyo mutuo y desinteresado. No hemos creído en que hay otras formas de hacer política y otras maneras de atajar problemas.

6. Perdón por nuestro chantaje continuo y nuestras actitudes infantiles, especialmente ante la amenaza galopante de abandonar el barco en tiempos de marejada o lloriquear como niños pequeños en momentos de marejadilla. La incertidumbre creada por el mismo nos ha dejado en muchas ocasiones a la deriva del que más gritaba, no del que más razonaba.

7. Perdón sobre todo por las puñaladas traperas, los insultos, el chismorreo, la comidilla, la cobardía de hablar cuando estamos borrachos y callar cuando realmente hay que hablar. Perdón por los contubernios, las conjuras, los actos cobardes, el digo blanco y hago negro, el buscar enemigos donde no los hay, perdón por los chivatos y los chivatazos, por los que van y vienen y por los que nunca van y nunca vienen.

8. Perdón por la falta de paciencia, de visión, de equidad, de ternura, de valentía, de sencillez, de humildad, de temperamento, de templanza, de empatía, de simpatía, de formalidad, de seriedad, de tantas y tantas virtudes que nos harían nobles y personas de confianza.

9. Perdón por la mezquindad de algunos, el arrebato de otros, el orgullo de los más y la sinrazón, rozando la locura, de otros que ya estamos de vuelta. Perdón sobre todo por poner a parir a cualquiera que, como condición, no estuviera presente, y hacerle la pelota como si nada cuando nos daba la mano.

10. Perdón, sobre todo, por la falta de diálogo, con amigos y enemigos, compañeros y apañeros, vecinos y convecinos, ricos y pobres, ángeles y diablos. Perdón porque olvidamos que hablando se entiende la gente y qué mejor herramienta para el olvido que el insulto fácil, la descalificación o el arrebato esquizoide.

Desde la decencia política, humana y personal, pido y pedimos perdón por todo cuanto hemos hecho mal, con la esperanza de que a partir de ahora, sólo el diálogo, la razón y el servicio sean nuestra guía. Dicho queda entonando el primero el mea culpa.

FIRMADO, públicamente, para que todos lo vean, cara a cara y defendido donde haga falta y con quién haga falta, siempre que el interlocutor esté presente y también de la cara.

Javier León Gómez
Secretario de Cultura, Innovación y Deportes de la Ejecutiva Local PSOE-A de Hornachuelos

DENUNCIA INUNDACIONES EN POSADAS


Estimados Vecinos,

Como todos sabéis, el pueblo de Posadas ha sufrido durante los últimos años unas terribles inundaciones que han afectado de forma dramática nuestras vidas. Durante estos años, las voluntades políticas no han encontrado la forma de terminar de resolver los problemas que nos afectan año tras año, provocando con ello un estado de intranquilidad permanente.

Las denuncias se vienen acumulando sin que se termine de resolver un problema que nos afecta con temor y angustia todos los otoños, sin que hasta el momento se hayan realizado actuaciones significativas que resuelvan este grave inconveniente.

Tras hablar con diferentes agentes implicados del ayuntamiento, la diputación, de la empresa de aguas Emproacsa y todos cuantos tengan responsabilidades, llegamos a la conclusión de que un año más estaremos indefensos ante la amenaza de las lluvias y las consiguientes inundaciones.

Ante la impotencia de tales hechos, nos vemos con la obligación de denunciar públicamente dicha situación para que todos los agentes implicados se pongan a trabajar en la correcta solución de un problema que nos amenaza con otro desastre a vísperas de un nuevo otoño. Hagamos fuerza entre todos para buscar una solución inmediata, urgente y definitiva para que desde el consenso y el entendimiento de todos atajemos de una vez esta problemática con soluciones efectivas.

FIRMADO:

MANUEL RODRIGUEZ ORTEGA
JAVIER LEÓN GÓMEZ

(Foto: El pueblo de mi padre, a pocos kilómetros de La Montaña, sufre año sí año no unas terribles inundaciones que afectan al mismo. Mi tío Lolo, que fue durante toda su vida un activista político y teniente de alcalde del mismo, sigue a su edad reivindicando mejoras para su pueblo. Y yo, que me uno a todas las causas que requieran justicia, también me uno a esta para denunciar estos hechos y hacerlos públicos).

Salario mínimo para la clase política


Hoy he participado en el blog de M.C. con un artículo sobre Estructura y Sistema. De forma espontánea han salido quejas sobre lo que un político cobra, quejas a las que me sumo desde hace tiempo como crítica feroz a la llamada «clase política». Ahora que ya ha terminado la batalla y cada partido mira el botín optenido, es bueno adoptar una posición crítica sobre algunos aspectos importantes, especialmente en tiempos de crisis. No sé como será el futuro, pero lo imagino con una clase política anciana, con la vida resuelta, sin necesidad de aspirar a ningún tipo de popularidad porque su vida será plena. Una clase política entregada al servicio a la sociedad, y no a su ombligo. No necesitarán sueldos porque ya tendrán suficiente con su pensión, por lo tanto, no habrá necesidad de competir por un puesto de mayor relevancia en función de lo que cobran, sino en función de lo que son capaces de aportar a la sociedad según su propia experiencia o conocimiento. Y mientras que eso llega (en algunos países ya se practica), la sociedad civil se debería revelar contra la nueva clase ociosa llamada política, esos vampiros que chupan hasta donde pueden la savia de nuestros impuestos. ¿Cómo? Se me ocurre, para empezar, una limpieza económica igualitaria para todos, y como vara de medir, el salario mínimo interprofesional. Entonces veríamos muchos cambios positivos y sobre todo, se lucharía por un mundo mejor a expensas de luchar por un puesto político mejor. ¿Y cómo conseguir esto? «Un fantasma recorre Europa…»

(Foto: mitin político a pie de calle. La Montaña, junio de 2009).