Esta mañana he asistido a una reunión formal con el departamento de publicaciones de la Universidad de Córdoba para la coedición conjunta de un interesante libro sobre herejía y misticismo. En el trayecto hasta Córdoba me ha acompañado R., la cual trabaja en un ayuntamiento cualquiera para un grupo político cualquiera. Hemos hablado de las miserias de la política y de como algunos hombres y mujeres de buena voluntad entran al sistema y acaban enganchados en esa normalidad ya asumida por casi todos llamada corrupción. Hemos hablado de las artimañas que los parados hacen para poder sobrevivir en la economía sumergida, de como unos y otros se engañan para ganar algo más de dinero en cualquier clase social donde se encuentre, de las facturas sin IVA tan normalizadas en nuestra economía y especialmente en el mundo de la construcción, de los tratos de favor, de como gobiernos de todo tipo y calado inventan empresas para favorecer a primos, amigos, cuñados… Vivimos en el mundo del engaño y la mentira, y la honestidad está premiada con el ostracismo y el olvido. En estos últimos años he escuchado muchas historias de corrupción. La que hoy me ha contado R. no deja de ser anecdótica pero me ha hecho mucha gracia. Trata de un alcalde que ahora es un gran cargo en una importante caja rural. El hombre estaba empeñado en tener un coche oficial a toda costa, y no cualquier coche oficial, sino un Audi porque estaba enamorado de los Audi y con su pobre y miserable sueldo de alcalde no se lo podía permitir. Así que pactó-compró, con el beneplácito de los demás partidos políticos, la adquisición de ese cochecito a cambio de poner en el ayuntamiento a un liberado de cada partido… Semejante chapuza política es sólo una anécdota de muchas otras que podría contar, pero esta me ha hecho especial gracia, quizás por el lugar donde se reunían a pactar ese tipo de favores o el como se compra la voluntad política a cambio de limosnas… En fin… es un tema el cual trataré más adelante con calma porque tengo otras «anécdotas» mayores pero esta vez de la alta cúpula… Es lo bueno o lo malo de tener amigos en el congreso, que son diputados o que lo han sido, incluso lo bueno o lo malo de tener amigos en el mismísimo infierno y escuchar de sus bocas como se cuecen allí las habas…
(Foto: Exposición hoy en Córdoba, en la estación del Ave. Hombre jugando a la ajedrez y flotando en un tablero imaginario. Así se comporta la corrupción. Está ahí, en todas las facetas de nuestra vida, pero resulta invisible porque se ha convertido en normalidad, enero de 2009)

Muy bien, Javier.Urge empezar a limpiar la casa.Es un imperativo si queremos continuar.Abrazo
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Hola Javier, por desgracia estamos en el país de la picaresca donde ser un listillo socialmente está bien visto y cuanto más defraudes mejor, ser honrado es sinónimo de ser ingenuo, con estos ejemplos como el que comentas a nivel político de baja escala ¿qué podemos esperar?, el engaño se da en todos los estratos sociales , en fin …Un abrazo.Raquel Rivas
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Hola Javier, por desgracia estamos en el país de la picaresca donde ser un listillo socialmente está bien visto y cuanto más defraudes mejor, ser honrado es sinónimo de ser ingenuo, con estos ejemplos como el que comentas a nivel político de baja escala ¿qué podemos esperar?, el engaño se da en todos los estratos sociales , en fin …Un abrazo.Raquel Rivas
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Hola Javier, por desgracia estamos en el país de la picaresca donde ser un listillo socialmente está bien visto y cuanto más defraudes mejor, ser honrado es sinónimo de ser ingenuo, con estos ejemplos como el que comentas a nivel político de baja escala ¿qué podemos esperar?, el engaño se da en todos los estratos sociales , en fin …Un abrazo.Raquel Rivas
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Raquel, que ya nos hemos enterado!!!!(ES broma eh?):)Joaquin
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Lo siento no quería insistir tanto… ha sido un fallo de envío.Saludos.Raquel
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