Ha venido un niño muy gracioso, de unos díez años y mirada inteligente preguntando por libros de miedo. Le he enseñado uno y me ha preguntado el precio. Le he dicho que diez euros. «Sólo tengo tres», me ha dicho con cierta tristeza. «Entonces te lo vendo por un euro y así tendrás para dos más»… Sólo ver la cara de felicidad del niño tenía un valor superior que el libro. Hace unos días hablaba del apoyo mutuo. A veces resulta hermoso practicarlo en el día a día, en las pequeñas cosas…

Un gesto grandioso por tu parte, Javier. Éstos son los pequeños gestos que tenemos que hacer todos para empezar a cambiar el mundo.Un tab
Me gustaMe gusta
Qué bonito, Javier!
Me gustaMe gusta
Que gesto más bonito!Un saludo
Me gustaMe gusta
Estos son los «pequeños» gestos que hacen grandes a las personas.Gracias por tu generosidad.Abrazos desde el almaMaria
Me gustaMe gusta
Jonamu dijo:»Economicamente correcto».Sí, porque Dios da el ciento por uno. Y ese ciento por uno será que ese niño nunca olvidará tu gesto y puede que sea la mejor lección que nunca hayan recibido.Si queremos cambiar el mundo tenemos que empezar por enseñar a los niños.En lugar de felicitarte aquí por tu gesto, creo que mañana lo haré estrechándote la mano personalmente.Hasta mañana.
Me gustaMe gusta