De vuelta y media


Estamos rodeados de un exceso de cosas… Me doy cuenta cada vez que hago una mudanza y ya han sido muchas. Y en todas ellas, excepto de mis libros, intento deshacerme de todo lo inútil y superfluo, pero luego, como alimañas que necesitan acumular basura, vamos comprando y almacenando un montón de cosas inútiles que van cogiendo polvo y recuerdos. He decidido meter todos mis libros y recuerdos, esas cosas que vas acumulando durante años, en la planta de abajo que es la que utilizo, además, para trabajar. Y la planta de arriba, donde vivo y está eso que llamamos hogar, está vacía de casi todo, excepto de aquello imprescindible para vivir. Así, si algún avispado ladrón decidiera entrar a robar cosas de valor, tendría que traer un camión bastante grande pues lo único de valor existente en esta guarida de tesoros intangibles es mi cúmulo de libros y poco más. No necesitamos tantas cosas, y quizás como en la película «El Planeta Libre», debamos hacer una verdadera revolución y deshacernos de casi todo excepto de lo imprescindible, que la mayoría de las veces suelen ser cosas que no pueden medirse, ni tocarse, por formar parte de eso que llamamos la naturaleza espiritual de lo humano…
(Foto: panes recién hechos en la Granja Meier, Alemania).

2 respuestas a «De vuelta y media»

  1. Según Diógenes el Cínico era necesario liberarse de los deseos y reducir las necesidades. Vivía en un tonel y cuando Alejandro Magno le preguntó si deseaba alguna cosa, le respondió: «Sí que te apartes y no me quites el sol.»

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