El Omphalos era la piedra que estaba dentro del templo de Delfos, templo dedicado al dios Apolo y donde estaba inscrito su famoso «conócete a ti mismo«. Omphalos, que significa ombligo, viene a representar el centro del mundo, ese lugar donde nos miramos todos creyéndonos los reyes del mambo. Uno puede pensar que la creación de un blog como ventana al mundo es una especie de omphalos donde mirarse uno satisfecho por lo bien que escribe o los piropos que recibe. En mi caso, por eso de estar siempre vestido de modernidad, fue un experimento que derivó en algo de lo que me gusta presumir: libertad, de expresión, de conducta, de pensamiento, de acción, de emoción. No tiene más propósito que desde mi particular y modesto omphalo, expresar libremente lo que creo a cada momento. Curiosamente, esto no gusta a algunos. El otro día vino alguien muy enfadado con una copia de uno de mis artículos pidiendo explicaciones sobre lo allí dicho. Olía a censura rancia y realmente no entendí a cuento de qué venía la regañina, y lo que me molestó no era que esta persona, a la que respeto profundamente, me tirara de las orejas, sino que alguien, sin duda con cierta maldad, fuera a mis espaldas y le diera el texto a este señor. A veces uno se siente cansado de tanta falsedad, de tanta puñalada trapera, a la espalda, con nocturnidad y alevosía. Nadie quiere dar la cara, nadie se atreve a debatir públicamente ninguna idea. Prefieren comentarlo en el bar, a escondidas, inventando majaderías, chismorreos e historias de viejas sin dientes. Por favor, la próxima vez que tengan que decir algo díganlo abiertamente, no se escondan tras un fácil anónimo o alcahuetando en un bar diciendo disparates. No tengo nada que ocultar y me gusta hablar cara a cara, así que digan, sin miedo, lo que piensan frente a frente. Eso sí, les pido que suban el nivel, que dejen de vivir escondidos en las cavernas a cual troglodita primario, que digan cosas interesantes, productivas, a poder ser críticas para mejorar situaciones adversas y desatascar situaciones límite. Si no lo hacen, voy a recoger firmas para llevarlas a la Asamblea de Majaras, la cual decidirá si mañana hará buen tiempo… Y si no me salgo con la mía, dimito… como hacen aquí todos, dimitir día sí y día no para luego seguir siendo portavoz de la idiotez y el esperpento… A veces parece mentira que tengan las criadillas negras y se comporten como verdaderos críos de primero de parvularios.
Omphalos, el ombligo del mundo y otros alcahuetes
El Omphalos era la piedra que estaba dentro del templo de Delfos, templo dedicado al dios Apolo y donde estaba inscrito su famoso «conócete a ti mismo«. Omphalos, que significa ombligo, viene a representar el centro del mundo, ese lugar donde nos miramos todos creyéndonos los reyes del mambo. Uno puede pensar que la creación de un blog como ventana al mundo es una especie de omphalos donde mirarse uno satisfecho por lo bien que escribe o los piropos que recibe. En mi caso, por eso de estar siempre vestido de modernidad, fue un experimento que derivó en algo de lo que me gusta presumir: libertad, de expresión, de conducta, de pensamiento, de acción, de emoción. No tiene más propósito que desde mi particular y modesto omphalo, expresar libremente lo que creo a cada momento. Curiosamente, esto no gusta a algunos. El otro día vino alguien muy enfadado con una copia de uno de mis artículos pidiendo explicaciones sobre lo allí dicho. Olía a censura rancia y realmente no entendí a cuento de qué venía la regañina, y lo que me molestó no era que esta persona, a la que respeto profundamente, me tirara de las orejas, sino que alguien, sin duda con cierta maldad, fuera a mis espaldas y le diera el texto a este señor. A veces uno se siente cansado de tanta falsedad, de tanta puñalada trapera, a la espalda, con nocturnidad y alevosía. Nadie quiere dar la cara, nadie se atreve a debatir públicamente ninguna idea. Prefieren comentarlo en el bar, a escondidas, inventando majaderías, chismorreos e historias de viejas sin dientes. Por favor, la próxima vez que tengan que decir algo díganlo abiertamente, no se escondan tras un fácil anónimo o alcahuetando en un bar diciendo disparates. No tengo nada que ocultar y me gusta hablar cara a cara, así que digan, sin miedo, lo que piensan frente a frente. Eso sí, les pido que suban el nivel, que dejen de vivir escondidos en las cavernas a cual troglodita primario, que digan cosas interesantes, productivas, a poder ser críticas para mejorar situaciones adversas y desatascar situaciones límite. Si no lo hacen, voy a recoger firmas para llevarlas a la Asamblea de Majaras, la cual decidirá si mañana hará buen tiempo… Y si no me salgo con la mía, dimito… como hacen aquí todos, dimitir día sí y día no para luego seguir siendo portavoz de la idiotez y el esperpento… A veces parece mentira que tengan las criadillas negras y se comporten como verdaderos críos de primero de parvularios.
Bueno, el primer paso para ser atenticos es decir lo que se piensa y hacer lo que se dice. De alguna manera entiendo ese sentimiento, es desolador y hasta desanima, te mando un abrazo y decirte que me encanto conocerte en persona porque eres autentico y brillante.
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