Hoy me han enseñado una foto suya y me han dicho que se parecía a Fofito, el payaso. Dudaba si me recordaba más físicamente o era más bien su oficio lo que me hacía relacionar a uno con el otro. El caso es que ha quedado bautizado como Fofito el payaso, y me ha hecho gracia la ocurrencia. Sea como sea, Fofito es un rebelde, está en contra de todo, como los adolescentes que para encontrarse con su identidad necesitan marcar el territorio. En eso nos parecemos, me refiero a lo de la rebeldía, y por eso en cierta forma le tengo simpatía. El problema es que hay dos tipos de rebeldías: las estúpidas y las inteligentes. Las primeras, como las adolescentes, son nacidas del trauma, el rencor, la envidia, el egoísmo y la sinrazón. Las segundas, suelen presentarse como una respuesta necesaria y optimista a la búsqueda de un cambio imprescindible. Y eso es lo que no me gusta de Fofito: se equivoca en la perspectiva. Ser rebelde rozando los cincuenta años está bien, pero ser un rebelde adolescente, y en cierta forma, algo estúpido, pues la verdad es que ahí la cosa cambia. Pongamos un ejemplo gráfico. ¿Qué hace un niño rebelde cuando no hacemos caso a sus demandas? Se enfada… Imaginemos que el niño rebelde dice blanco y nosotros negro. ¿Qué postura adopta? La de inconformismo acompañada de una banda de convicciones que intentará hacer creer a todos los que estén dispuestos a escucharla. ¿Qué debe hacer un padre comprensivo? Escuchar y atender sus demandas siempre y cuando estas sean justas. Si son nacidas del capricho, la voluntad de reivindicar su identidad o cualquier otro tipo de complejo psicológico, lo mejor es indicar otro camino o pactar otras situaciones posibles. ¿Y qué hacer si tu hijo rebelde le cuenta sus problemas a la vecina maciza de en frente en vez de a ti? Si está maciza se lo perdonamos, pero si no lo está, le pedimos a la vecina que adopte al chiquillo porque estamos hasta el mismísimo gorro de sus tonterías… Así que niño Fofito, hablando por delante al papi y no le canses que tiene muchas cosas que hacer, entre otras, trabajar día y noche para alimentar tus caprichos adolescentes…
Por cierto, hablando de rebeldías. Hoy me entero, para mi asombro, que un grupo de rebeldes del que no tenía conocimiento está solicitando firmas para hacer una Asamblea… Y digo yo, ¿para qué tanto papeleo? ¿No hubiera sido más fácil solicitar la Asamblea directamente sin necesidad de firmas? ¿Quién se hubiera negado a participar en un debate serio y necesario, a dialogar, a interaccionar unas posturas con otras, a llegar a acuerdos necesarios en tiempos que demandan seriedad, disciplina y trabajo? Aún rizando el rizo, ¿por qué no me han pedido que firme ese papel? Lo hubiera hecho encantado… a pesar de la estupidez y aparente rebeldía…
(Nota aclaratoria para aludidos del gremio del circo: Al igual que hice con el escrito en el que hacía referencia al Pequeño Dictador, Fofito, el payaso, no deja de ser un invento recreativo de mi pobre imaginación. No pienso ni dirijo estas palabras contra nadie ni pretendo formarme una ligera idea de quién puede ser ese personaje, en el supuesto caso de que exista. Siendo así, no deja de ser divertido todos aquellos que de alguna forma se sientan ofendidos por verse reflejados en tal pobre descripción. A todos ellos, y a los miembros del gremio de la payasada, pido mis más sinceras disculpas. Respecto a la Asamblea de la que hablo, no es otra que la Asamblea de Majaras de la que tanto nos habla San Ajún en su Espístola a los Bandoleros. No puedo decir más que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Además de estar en política, y debido a mis estudios antropológicos sobre el comportamiento humano, soy partícipe de otras instituciones en las que, con humor y buen sentido, intento formarme una ligera idea de los comportamientos y actitudes de esta extraña raza. Dicho esto, y atendiendo a las amenazas que tanto mi persona como mis allegados gremiales reciben, rogaría no hicieran caso a mis disparatada, y como digo, pobre imaginación).

Javier, menos mal que vivimos en un pais libre…:(Un abrazo
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Javier, que te digo yo que el Fofito ese existe, es totalmente real, y que es payaso lo demuestra con sus payasadas. Te juro que me he cruzao con él un montón de veces.
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Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa y yo también me lo cruzo algunas veces que bueno
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¿Empieza por A el verdadero nombre de Fofito?
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Hola anonimos,por lo que leo y escucho de los vecinos,llego a la conclucion: Con el payaso imaginario,los majaras imaginarios que quieren asamblea a estas alturas,los que van de listillos como el SALVADOR imaginario que tambiem lo hay y los que le siguen la corriente a todos ellos les pregunto,¿QUE PASA QUE NADIE VE LO QUE HORNACHUELOS A PERDIDO EN LOS ULTIMOS AÑOS POR CULPA DE GENTE QUE LE IMPORTA TRES PITOS EL PUEBLO Y SU MUNICIPIO?esta gente no merecen ni vivir en el pueblo.UN SALUDO PARA TODOS LOS MELOJOS.
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lo malo no es lo que el pueblo ha perdido, si no todo lo que va a perder como sigáis con tanta payasada… dejaros de idioteces y poneros a trabajar como gente honrada… Los del GIH que dejen de meter la mano en la cazuela, los del PSOE que dejen de aspirar a meter la cuchara para llenarse la boca y los de IU… pobres… los de IU dadle un trozo de pan a ver si comen algo y se callan… ¡que parece que están hambrientos!
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