La paradoja de una crisis


Sigo sin entender algunas paradojas de esta crisis. Casi todos los gobiernos occidentales deciden en santa alianza ayudar a los principales actores de la misma: el ladrillo y la banca. A los bancos con medidas extraordinarias que le reportan, meses más tarde, incomprensibles beneficios. Y a los especuladores del ladrillo planes especiales para seguir especulando aún más. Para los verdaderos afectados, para el ciudadano común, solo olvido y por si acaso se le ocurre rechistar, dos años más de trabajos forzados antes de su ansiada jubilación. Pan y circo. Todo eso por supuesto financiado por la mansa sociedad civil que pasta inquieta sin entender un carajo lo que está pasando. Y la clase parásita, la política, buscando fórmulas para que el dócil, imbécil y apaleado ganado no haga ninguna revolución en esta particular granja. Aquí no hay cerdo que se revuelva, y si algún valiente se atreve a dar alguna señal de alarma, irá al matadero con cierta inmediatez. Y escribo esto mientras me retuerzo de rabia por no entender esta tomadura de pelo mundial.

3 respuestas a «La paradoja de una crisis»

  1. ¡Cuanta razon tienes! Algunos ven brotes verdes donde los demas solo vemos mas de lo mismo.
    Hablas con la gente y todos esperan que esto pase pronto, pero para que? Para volver a lo mismo? Tal vez deberiamos elaborar como en los aviones, un plan de vuelo, que nos indique a que altura vamos a volar, bajo que condiciones atmosfericas estamos dispuestos a pilotar nuestra nave y, lo mas importante; a quien estamos dispuestos a aceptar que nos acompañe en el vuelo.

    Buen camino Javier.

    Me gusta

  2. Cuanta razón Jaime. Parece q sólo nos preocupa el salir de la situación sin valorar en q medida vamos a evitar , dentro de lo posible, provocar en el futuro más de lo mismo….Como si no tuviesemos interés en un hipotético aprendizaje.
    Bqñs.

    Me gusta

  3. Yo también siento rabia e impotencia y lo que es mas grave no tengo ni idea de que hacer para luchar contra esto. Esta claro que es por falta de imaginación por mi parte.

    Abrazos

    Me gusta

Replica a Anita Cancelar la respuesta