A veces me cuesta entender algunos actos humanos. Y ya no me refiero a los actos que cada día nos aterrorizan en las noticias mientras comemos plácidamente nuestro plato de comida. Hablo de los pequeños actos diarios, aquellos que de hacerlos bien, nos harían más humanos. Pues bien, ayer, paseando con unos amigos que habían venido a visitar La Montaña nos topamos de repente, y de nuevo en un sendero, el del Águila, un sillón abandonado. Fue tal la vergüenza que sentí como ciudadano y habitante de este pueblo que solo se me ocurrió retirar el sillón de ese lugar. Volvimos a casa y como pudimos lo cargamos en el coche trasportándolo hasta casa. Lo bueno es que al examinar el sillón vimos que está nuevo. Así que lo limpiamos algo, pusimos unas corchas encima y lo reutilizamos. Y aquí está, esperando a que la vergüenza desaparezca para buscarle una solución al sillón. Quizás lo recicle y haga algo con él… Al menos la gente que pasee estos días por el sendero del Águila no verá esa horrible imagen creada por algún incívico ciudadano.



Cultura y civilización no es lo mismo… Tienes toda la razón, una sociedad por ser más civilizada no es más culta, ¿ qué mono sin amaestrar deja un sillón ahí?… De todas formas, que todos los problemas del mundo fueran ese…
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Se me ocurren varias ideas, puedes anunciar por el pueblo cercano a tu montaña, que tienes un sofá abandonado, que está deseando tener un hogar…
Puedes retapizarlo y adaptarlo al gusto de tu hogar, claro que esto incluye un objeto más para tu próxima mudanza y la tercera idea es llamar a los servicios de limpieza del ayuntamiento para que te lo retiren…
De todas maneras los caminantes que paseen por el sendero del
Águila, estarán encantados de disfrutar de las vistas de naturaleza sin interferencias…
Te doy las gracias por tu acción en nombre de los inocentes caminantes del sendero del Águila
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Muy bien Javier! Me ha gustado mucho el acto y la secuencia fotográfica
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EN REALIDAD CREO QUE ESE SILLÓN HA SIDO COMO UN REGALO PARA ESE PERRITO QUE DESCANSA TRANQUILAMENTE EN EL. DE MANERA QUE HAS HECHO DOS BUENAS ACCIONES, PORQUE MIRA QUE EL PERRO SE VE FELIZ EN SU NUEVO APOSENTO…BESITOS
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Javi, yo me ofrezco a limpiarlo, se te quedara como nueva la tapiceria y de paso hago publicidad………un saludo
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Javi, yo diría q ya tienes sillón…jjj, asi que hay q volver a India a comprar una tela que vaya con el tapizado…
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Pasa por mi blog, tengo un regalo para ti.
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y nos has pensado que igual el sofa se dejo ahí, precisamente en esos días de tránsito generalizado por esos senderos, para que alguien lo encontrara y lo pudiera usar, ya que estaba en perfectas condiciones? a veces creemos que las personas siempre obran de mala fe…
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Lo especial de la literatura es que cada uno puede «inventar» sus propios hechos de la realidad…Yo que estuve alli, se que la «conciencia recicladora» tiene sus propios limites. El hecho importante no es que alguno de los habitantes de Hornachuelos, abandonara un sofa en optimo estado en medio de un camino en las afueras del pueblo, sino que no depositara el susodicho en un lugar mas comun y que diera a conocer si existencia para que las pocas personas, que de verdad reutilizan…tuvieran la opcion de hacerse con el. Para ser honesta, he de decir que el autor de este blog fue convencido por esta bloggera, para hacerse con el objeto deseado… Por esto, no solo hay que tener conciencia sostenible del medioambiente, sino que hay que educar la conciencia para reutilizar lo existente, indepedientemente de su estado y no intentar comprar todo nuevo y en buen estado para que haga bonito en nuestra casa. la filisofia IKEA, ha hecho mucho daño, puesto que difunde: se consciente y recicla pero comprando todo nuevo??? Que paradoja no??? quiza lo mas honesto sea ser reciclador urbano…Lo explicare en una nueva entrada…!!
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