
Esta mañana me habían invitado a dar una pequeña charla sobre el mundo del libro y las editoriales en la biblioteca del pueblo ante un pequeño grupo de adolescentes. Tras contar un poco mi trayectoria como profesor en prácticas del instituto donde ellos reciben clases y de cómo surgió la Editorial Séneca, hice alguna reflexión en voz alta sobre el libro y su futuro inmediato. Hubo un momento de desconcierto cuando pregunté si alguien había leído alguna vez un libro. Un adolescente levantó la mano emocionado diciendo que una vez intentó leer la primera página de un libro, pero que no pasó a la segunda. Había cierta exageración en su relato, pero mirando la cara del resto me di cuenta de que realmente las nuevas generaciones no entendían el concepto libro como algo realmente útil. Miré con cierta tristeza la biblioteca y en voz alta proclamé que tal vez estábamos ante no ya un templo del saber, sino un auténtico museo parlante. Así que hice un giro improvisado en el también improvisado discurso y hablé sobre la necesidad de ser críticos, de contrastar toda la información que recibimos o damos como única vía para ser más libres. Salió casi un discurso político en el que planteaba la necesidad de la lectura como viaje interior, como fogón alquímico del descubrimiento humano, como la esencia del mundo real al que todos pertenecemos. No negué las ventajas del mundo virtual, de las nuevas redes sociales, de la virtualidad de casi todo lo que hacemos, pero sí insistí en la necesidad de tocarnos, de mirarnos y de reencontrarnos en la plaza pública para creernos de nuevo humanos. Espero que algún mensaje les haya incitado a pensar… al menos a pensar un poco… no digo demasiado… no vaya que al hacerlo descubran que pueden hacerlo, y se vuelvan artistas, escritores, revolucionarios… o…
Ojalá les cale tu mensaje y llenemos el mundo de libre pensadores, de inquietos investigadores, de profesionales cultos y formados y de romanticos, muchos romanticos que sigan amando y soñando a traves de las letras de una novela, de un poema, de un LIBRO….
1 abrazo fuerte.
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Vaya suerte la de esos niños, tenerte a ti tan cerca para ir a motivarles.
Estoy segura que a partir de hoy, para muchos de ellos el concepto libro no va ser tan abstracto, y ojala así sea y le cojan gusto a leer.
Yo conozco varios grupos de personas extranjeras que se reunen en asociaciones culturales de barrios y lo que pretenden es hablar con otras personas del lugar y aprender español, pues bien, en muchos de esos grupos lo que hacen es que recomiendan la lectura de un libro, y les dan un mes para leerlo, despues de ese tiempo hacen un dia reunión extraordinaria para comentar y analizar el libro, con lo cual no solo practican un montón de español, sino que tambien leen cosas que merecen mucho la pena, tal vez la única gran diferencia es que en estos grupos normalmente hay grandes lectores, pero yo creo que si tu instituyeras lo de la lectura a nivel grupo y reencuentro unas semanas mas tarde para la tertulia, conseguirias en ése colegio se aficionaran a la lectura.
Animo Javier, lo mio es solo una idea copiada de otros, seguro que a ti se te ocurren otras tantas mucho mejores.
Un abrazo grandote
María
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Espero que algún mensaje les haya incitado a pensar… muy bueno.
Es triste,ahora hay muchas distracciones que alejan a los jóvenes de la lectura. Con la música todo el día, la televisión, móviles, la playstation, los porros y las redes sociales, copados de estímulos que quitan tiempo y energía para plantarse delante de un libro.
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Los libros te llevan de viaje sin salir de casa.
Saludos.
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Buen trabajo !!
…ó…REBELDES ?
JUVENTUD SÍN ESPÍRITU DE REBELDÍA… ES SERVIDUMBRE PRECOZ (J.Ingenieros)
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que guay eres javier
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