Breve historia de todas las cosas


La felicidad se teje en pequeños actos. Una caricia, una sonrisa, un leve respirar, una sólida conspiración. Ayer bailamos en la feria del pueblo. Sentimos una paz inquieta, una complicidad que nacía del estómago y subía en aleteos suaves hacia el corazón. Podíamos sentir como se tejía algo hermoso y ojalá perdurable. Hoy desayunamos junto a los conejos. Pan con tomate, ajo y aceite para nosotros y zanahorias frescas para ellos. Nos mirábamos, sonreíamos, respirábamos. Ella jugaba con ellos, como en esos cuentos de familia feliz donde parece que solo reina lo grande. Luego fuimos al pantano a bañarnos. La libertad de nadar en el agua, a pesar de las anécdotas en la búsqueda de esa calita especial e íntima, ha sido suficiente para sentir que las cosas estaban bien a pesar de todo. Un día inolvidable, bonita forma de empezar este caluroso agosto. A ver que nos depara, porque promete ser duro, muy duro…

(Foto: La hermosa B. dando de comer a los niños).

7 respuestas a «Breve historia de todas las cosas»

  1. Bonita historia Javier, ojalá como bien dices, sea perdurable.
    Pero si no llegase a ser lo vivido quedará contigo y retendras esa sencillez de lo sencillo.
    El desayuno maravilloso el entorno igual, y tu hermosa B., como bien dices, alguien muy especial, transmite.
    La foto es muy simpática.
    Mucha suerte Javier, a disfrutar de los instantes.
    Buenas noches.

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  2. Me encanta B dándoles de comer a los conejos…preciosa foto 🙂
    Seguir caminando por el placer de caminar y compartir juntos…todo lo demás…ya se andará
    Si por aquellas cosas venis a Barna, el café y las pastitas corren de mi cargo.
    Cuidaros mucho los dos 🙂

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  3. Me alegro de que tanto como tu B, viváis momentos repletos de paz y felicidad.

    La vida se va tejiendo de momentos, de pequeños detalles sentidos con intensidad. Solo al final del Camino, sabremos si hemos vivido y caminado correctamente.

    Te dejo aquí un sencillo a bote pronto que acabo de colgar en mi Muro en el Facebook-«caralibro»-. ¡Segundo perdido en tu vida, no hay eternidad que pueda recuperarlo, amigo Javier!.

    Le añado una bella canción para ti, tu B y tus bellos conejos hechos hijos:

    Tranquilo, relajado y musicado
    unas palabras desnudas me han venido a visitar;
    son como polvos de estrellas viajeras
    que han decidido ser huella en mi cantar.

    Unas son palabras de Amor hecho deseo
    otras pensamientos de Zen en libertad;
    por ese motivo, desde aquí las beso lentamente
    y las hago mías, como amantes por besar.

    Nota: Sencillo a bote pronto, tras saborear un café.

    Rafael

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  4. Javi, qué lindo. Enhorabuena…qué bien, todo llega !!
    La mirada de B, lo dice todo….
    LO de los niños, jjj, pues vale.
    Besito grande, grande para ambos, para los peques también.

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