Tras despedirme en Sevilla con cierta melancolía y tristeza de B., me fui corriendo junto con E. a Radiopolis, donde me harían una entrevista en la que he hablado sobre libros, espiritualidad, utopías y nueva consciencia. Lo he pasado bien, ha sido una experiencia bonita y al parecer la entrevista ha quedado bien. E. me había dicho que si quería podíamos preparar la entrevista, pero le dije que prefería improvisar, que me preguntara lo que quisiera… Y así ha sido, fluyendo una bonita charla de una hora de duración. E. me ha invitado a ir de nuevo a la radio, será que B. tendrá razón cuando dice eso de que tengo una voz bonita… ¿acabaré de locutor de radio?
