Vida y muerte



Un ruido extraño me despertó esta mañana. Como las puertas de mi casa siempre están abiertas, incluso cuando me marcho de viaje, pensé que alguien había entrado. Y efectivamente, alguien había entrado. Una tercera golondrina en menos de 24 horas (mientras escribía esto, una cuarta a vuelto a entrar al salón). Qué extraño me resultó. Siempre se cuela algún pajarito dentro del salón, pero nunca tres de golpe en tan poco tiempo. Quizás sean portadoras de algún bonito mensaje que debo interpretar. Además justo el día que descubro, con tristeza y con alegría, que uno de los conejos enfermó de mixomatosis a pesar de haberlos vacunado con cautela, y que otro de ellos, ha parido en el sótano de la casa una camada de conejitos. Así que la vida y la muerte se manifiestan en un mismo tiempo. Unos se van y otros vienen. Qué extraño resulta pensar en ambos acontecimientos surgidos en un mismo tiempo… Supongo que siempre algo tiene que morir para que nazca lo nuevo…